Cruce de cuentas con la DIAN

Revista Nº 179 Sep.-Oct. 2013

Con la expedición del Decreto 1244 del 14 de junio del 2013, el Gobierno Nacional cumplió con la reglamentación ordenada por el artículo 196 de la Ley 1607 del 2012, que consagró la posibilidad de efectuar —mediante cruce de cuentas— el pago de los tributos nacionales administrados por la DIAN.

Esto no es otra cosa que la autorización del legislador para aplicar la figura de la compensación prevista en la normatividad civil (C.C., art. 1714), como modo de extinguir obligaciones insolutas de carácter tributario, aduanero y de control cambiario a cargo de personas, tanto jurídicas como naturales, que, a su vez, sean acreedoras de entidades estatales del orden nacional que formen parte del presupuesto general de la Nación.

En consecuencia, los deudores de obligaciones contenidas en títulos ejecutivos como declaraciones y sus correcciones, liquidaciones oficiales ejecutoriadas, actos administrativos debidamente ejecutoriados en los cuales se fijen sumas líquidas de dinero a favor del fisco nacional, garantías y cauciones prestadas a favor de la Nación y providencias judiciales ejecutoriadas, podrán efectuar su pago mediante el cruce de cuentas con créditos a su favor que, por cualquier concepto, tengan en entidades estatales pertenecientes a las ramas Ejecutiva, Judicial y Legislativa, en la Fiscalía General de la Nación, en la Procuraduría General de la Nación, en la Defensoría del Pueblo, en la Contraloría General de la República y en la Registraduría Nacional del Estado Civil, incluido el Consejo Nacional Electoral, siempre y cuando la acreencia a compensar corresponda a un título legal de gasto y la entidad que tenga la calidad de deudora cuente con la apropiación presupuestal que permita atender esta obligación.

Por esta razón, y por expresa disposición del parágrafo del artículo 3º del Decreto 1244 del 2013, quedan excluidas las sumas a las cuales haya sido condenada la entidad estatal del orden nacional, mediante sentencia o conciliación —así se deriven de una relación contractual—, para las que se mantiene no solo la posibilidad de reconocimiento como deuda pública atendida mediante la emisión de bonos, sino que, en todo caso, previamente a su pago ya existe la orden legal de efectuar la compensación con las deudas tributarias, aduaneras o cambiarias a cargo del beneficiario, sin operación presupuestal alguna (L. 344/97, art. 29 y D. 2126/97).

Ahora bien, la manera práctica de utilizar este mecanismo de pago empieza con la solicitud que, en tal sentido, eleve el deudor de obligaciones fiscales a la entidad estatal acreedora, la cual ha de tener una autorización escrita para que con cargo a su acreencia se realice el pago total o parcial de sus deudas.

La entidad estatal deudora, después de cumplir los trámites de rigor ante Minhacienda, debe expedir y remitir una certificación con destino a la dirección seccional de la DIAN con jurisdicción en el domicilio del deudor de obligaciones fiscales, en donde conste, entre otras, la autorización del pago de las obligaciones fiscales sin situación de fondos, la existencia de un crédito claro, expreso y exigible en contra de la entidad estatal y el valor de la suma autorizada por el acreedor de la entidad estatal para el pago de obligaciones propias, una vez deducidas las sumas correspondientes a la retención en la fuente a que haya lugar, de conformidad con la normatividad vigente.

Por su parte, la dirección seccional de la DIAN que reciba la certificación, una vez verificado el cumplimiento de los requisitos exigidos, deberá expedir, dentro de los veinte (20) días siguientes, una resolución —contra la cual procede el recurso de reconsideración— cancelando las obligaciones fiscales a cargo del acreedor de la entidad estatal hasta por el monto de la acreencia autorizada, respetando las reglas de imputación del pago señaladas en el artículo 804 del estatuto tributario, previa liquidación de los intereses de mora que se causen hasta la fecha en que la obligación a cargo de la entidad estatal del orden nacional deudora y en favor del particular adquirió la condición de ser clara, expresa y exigible.

Es importante destacar que en ningún caso se pueden generar excesos de pago originados en este mecanismo de cancelación de obligaciones fiscales.

Ejecutoriada la resolución que autoriza el pago por cruce de cuentas, la dirección seccional de la DIAN deberá remitir copia de la misma al área de contabilidad, para lo de su competencia y, si es del caso, al área de cobranzas, procediendo a informar a la entidad estatal deudora el valor que fue objeto de cruce de cuentas, remitiendo copia del acto administrativo, para que la misma efectúe los ajustes pertinentes relacionados con la extinción de la obligación a su cargo.

Finalmente, si bien la medida puede llegar a facilitar el pago de obligaciones fiscales cuando concurran estas precisas condiciones, dista mucho de ser un instrumento que apunte a hacer más eficiente y efectivo su recaudo, como se presenta en la parte motiva del decreto reglamentario.