DECRETO 2124 DE 2003 

(Julio 29)

“Por el cual se promulga la “Convención Interamericana sobre Asistencia Mutua en Materia Penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y el "Protocolo facultativo relativo a la Convención Interamericana sobre Asistencia Mutua en Materia Penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993)”.

El Presidente de la República de Colombia,

en uso de las facultades que le otorga el artículo 189 numeral 2º de la Constitución Política de Colombia y en cumplimiento de la Ley 7ª de 1944, y

CONSIDERANDO:

Que la Ley 7ª del 30 de noviembre de 1944, en su artículo primero dispone que los tratados, convenios, convenciones, acuerdos, arreglos u otros actos internacionales aprobados por el Congreso, no se considerarán vigentes como leyes internas, mientras no hayan sido perfeccionados por el gobierno en su carácter de tales, mediante el canje de ratificaciones o el depósito de los instrumentos de ratificación, u otra formalidad equivalente;

Que la misma ley en su artículo segundo ordena la promulgación de los tratados y convenios internacionales una vez sea perfeccionado el vínculo internacional que ligue a Colombia;

Que el Congreso Nacional, mediante Ley 636 del 4 de enero de 2001, publicada en el Diario Oficial 44.281 del 4 de enero de 2001, aprobó la “Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y el “Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993);

Que la Corte Constitucional, mediante Sentencia C-974 de 2001 del 12 de septiembre de 2001, declaró exequibles la Ley 636 del 4 de enero de 2001 y la “Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y el “Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993);

Que el 13 enero de 2003, Colombia depositó ante la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, OEA, el instrumento de ratificación de la “Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y del “Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993). En consecuencia, los citados instrumentos internacionales entraron en vigor para Colombia el 11 de febrero de 2003, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 37 de la convención y 3 del protocolo;

Que el Gobierno Nacional, al momento de depositar el instrumento de ratificación, y de conformidad con el artículo 3º de la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal, notificó que las autoridades centrales designadas para dar cumplimiento a las solicitudes de asistencia mutua en materia penal, son las siguientes:

a) Para tramitar las solicitudes de asistencia judicial formuladas por las autoridades señaladas por los Estados partes en la convención, el gobierno de Colombia designa como autoridad central a la Fiscalía General de la Nación;

b) Para la formulación de solicitudes de asistencia judicial a las autoridades designadas por los demás Estados partes en la convención, el gobierno de Colombia establece como sus autoridades a la Fiscalía General de la Nación, cuando se trata de investigaciones adelantadas por dicha entidad; y al Ministerio de Justicia y del Derecho para los demás casos.

Ministerio de Justicia y del Derecho 

Dirección: Avenida Jiménez Nº 8-89

Bogotá, Colombia

Fiscalía General de la Nación 

Dirección: Diagonal 22B Nº 52-01

Ciudad Salitre, Bogotá, Colombia,

DECRETA:

ART. 1º—Promúlgase la “Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y el “Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993).

(Para ser transcrito en este lugar se adjunta fotocopia del texto de la “Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, suscrita en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de mil novecientos noventa y dos (1992) y el “Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal”, adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de mil novecientos noventa y tres (1993).

“Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal

Adoptada en el vigesimosegundo período ordinario de sesiones de la Asamblea General

Nassau, Bahamas

23 de mayo de 1992

Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal

Preámbulo

Los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos,

CONSIDERANDO:

Que la Carta de la Organización de los Estados Americanos en su artículo 2º, literal e), establece como propósito esencial de los Estados americanos “procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos que se susciten entre ellos”, y

Que la adopción de reglas comunes en el campo de la asistencia mutua en materia penal contribuirá a ese propósito,

Adoptan la siguiente Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal:

CAPÍTULO I

Disposiciones generales

Artículo 1º

Objeto de la convención

Los Estados partes se comprometen a brindarse asistencia mutua en materia penal, de acuerdo con las disposiciones de la presente convención.

Artículo 2º

Aplicación y alcance de la Convención

Los Estados partes se prestarán asistencia mutua en investigaciones, juicios y actuaciones en materia penal referentes a delitos cuyo conocimiento sea de competencia del Estado requiriente al momento de solicitarse la asistencia.

Esta convención no faculta a un Estado parte para emprender en el territorio de otro Estado parte el ejercicio de la jurisdicción ni el desempeño de funciones reservadas exclusivamente a las autoridades de la otra parte por su legislación interna.

Esta convención se aplica únicamente a la prestación de asistencia mutua entre los Estados partes; sus disposiciones no otorgan derecho a los particulares para obtener o excluir pruebas, o para impedir la ejecución de cualquier solicitud de asistencia.

Artículo 3º

Autoridad central

Cada Estado designará una autoridad central en el momento de la firma, ratificación o adhesión a la presente convención.

Las autoridades centrales estarán encargadas de enviar y recibir las solicitudes de asistencia.

Las autoridades centrales se comunicarán mutuamente en forma directa para todos los efectos de la presente convención.

Artículo 4º

La asistencia a que se refiere la presente convención, teniendo en cuenta la diversidad de los sistemas jurídicos de los Estados partes, se basará en solicitudes de cooperación de las autoridades encargadas de la investigación o enjuiciamiento de delitos en el Estado requiriente.

Artículo 5º

Doble incriminación

La asistencia se prestará aunque el hecho que la origine no sea punible según la legislación del Estado requerido.

Cuando la solicitud de asistencia se refiera a las siguientes medidas:

a) Embargo y secuestro de bienes; y

b) Inspecciones e incautaciones, incluidos registros domiciliarios y allanamientos, el Estado requerido podrá no prestar la asistencia si el hecho que origina la solicitud no fuera punible conforme a su ley.

Artículo 6º

Para los efectos de esta convención, el hecho debe ser punible con pena de un año o más de prisión en el Estado requiriente.

Artículo 7º

Ámbito de aplicación

La asistencia prevista en esta convención comprenderá, entre otros, los siguientes actos:

a) Notificación de resoluciones y sentencias;

b) Recepción de testimonios y declaraciones de personas;

c) Notificación de testigos y peritos a fin de que rindan testimonio;

d) Práctica de embargo y secuestro de bienes, inmovilización de activos y asistencia en procedimientos relativos a la incautación;

e) Efectuar inspecciones o incautaciones;

f) Examinar objetos y lugares;

g) Exhibir documentos judiciales;

h) Remisión de documentos, informes, información y elementos de prueba;

i) El traslado de personas detenidas, a los efectos de la presente convención, y

j) Cualquier otro acto siempre que hubiere acuerdo entre el Estado requiriente y el Estado requerido.

Artículo 8º

Delitos militares

Esta convención no se aplicará a los delitos sujetos exclusivamente a la legislación militar

Artículo 9º

Denegación de asistencia

El Estado requerido podrá denegar la asistencia cuando a su juicio:

a) La solicitud de asistencia fuere usada con el objeto de juzgar a una persona por un cargo por el cual dicha persona ya fue previamente condenada o absuelta en un juicio en el Estado requiriente o requerido;

b) La investigación ha sido iniciada con el objeto de procesar, castigar o discriminar en cualquier forma contra persona o grupo de personas por razones de sexo, raza, condición social, nacionalidad, religión o ideología;

c) La solicitud se refiere a un delito político o conexo con un delito político, o delito común perseguido por una razón política;

d) Se trata de una solicitud originada a petición de un tribunal de excepción o de un tribunal ad hoc;

e) Se afecta el orden público, la soberanía, la seguridad o los intereses públicos fundamentales, y

f) La solicitud se refiere a un delito tributario. No obstante, se prestará la asistencia si el delito se comete por una declaración intencionalmente falsa efectuada en forma oral o por escrito, o por una omisión intencional de declaración, con el objeto de ocultar ingresos provenientes de cualquier otro delito comprendido en la presente convención.

CAPÍTULO II

Solicitud, trámite y ejecución de la asistencia

Artículo 10

Solicitud de asistencia: Regulación

Las solicitudes de asistencia libradas por el Estado requiriente se harán por escrito y se ejecutarán de conformidad con el derecho interno del Estado requerido.

En la medida en que no se contravenga la legislación del Estado requerido, se cumplirán los trámites mencionados en la solicitud de asistencia en la forma expresada por el Estado requiriente.

Artículo 11

El Estado requerido podrá, con explicación de causa, postergar la ejecución de cualquier solicitud que le haya sido formulada en caso de que sea necesario continuar una investigación o procedimiento en el Estado requerido.

Artículo 12

Los documentos y objetos enviados en cumplimiento de un pedido de asistencia serán devueltos al Estado requerido dentro del menor plazo posible, a menos que éste lo decida de otra manera.

Artículo 13

Registro, embargo, secuestro y entrega de objetos

El Estado requerido cumplirá la solicitud relativa a registro, embargo, secuestro y entrega de cualquier objeto, comprendidos, entre otros, documentos, antecedentes o efectos, si la autoridad competente determina que la solicitud contiene la información que justifique la medida propuesta. Dicha medida se someterá a la ley procesal y sustantiva del Estado requerido.

Conforme a lo previsto en la presente convención, el Estado requerido determinará según su ley cualquier requerimiento necesario para proteger los intereses de terceros sobre los objetos que hayan de ser trasladados.

Artículo 14

Medidas de aseguramiento de bienes

La autoridad central de una de las partes podrá comunicar a la autoridad central de la otra parte la información que posea sobre la existencia en el territorio de esta última, de los ingresos, frutos o instrumentos de un delito.

Artículo 15

Las partes se prestarán asistencia mutua, en la medida permitida por sus leyes, para promover los procedimientos precautorios y las medidas de aseguramiento de los ingresos, frutos o Instrumentos del delito.

Artículo 16

Fecha, lugar y modalidad de la ejecución de la solicitud de asistencia.

El Estado requerido fijará la fecha y sede de la ejecución del pedido de asistencia y podrá comunicarlas al Estado requiriente.

Las autoridades y las partes interesadas, o sus representantes, del Estado requiriente, podrán, previo conocimiento de la autoridad central del Estado requerido, estar presentes y participar en la ejecución de la solicitud de asistencia en la medida en que no lo prohíba la legislación del Estado requerido y haya expreso consentimiento de sus autoridades al respecto.

CAPÍTULO III

Notificación de resoluciones, providencias y sentencias y comparecencia de testigos y peritos

Artículo 17

A solicitud del Estado requiriente, el Estado requerido efectuará la notificación de las resoluciones, sentencias u otros documentos provenientes de las autoridades competentes del Estado requiriente.

Artículo 18

Testimonio en el estado requerido

A solicitud del Estado requiriente cualquier persona que se encuentre en el Estado requerido será citada a comparecer conforme a la legislación del Estado requerido ante autoridad competente para prestar testimonio o aportar documentos, antecedentes o elementos de prueba.

Artículo 19

Testimonio en el estado requiriente

Cuando el Estado requiriente solicite la comparecencia de una persona en su territorio para prestar testimonio o rendir informe, el Estado requerido invitará al testigo o perito a comparecer en forma voluntaria ante la autoridad competente del Estado requiriente y sin utilizar medidas conminatorias o coercitivas. Si se considera necesario, la autoridad central del Estado requerido podrá registrar por escrito el consentimiento de la persona a comparecer en el Estado requiriente. La autoridad central del Estado requerido informará con prontitud a la autoridad central del Estado requiriente de dicha respuesta.

Artículo 20

Traslado de detenidos

La persona sujeta a un procedimiento penal en el Estado requerido cuya comparecencia en el Estado requiriente sea necesaria en virtud de la asistencia prevista en la presente convención será trasladada temporalmente con ese fin al Estado requiriente, siempre que esa persona y el Estado requerido consientan dicho traslado.

La persona sujeta a un procedimiento penal en el Estado requiriente cuya comparecencia en el Estado requerido sea necesaria en virtud de la asistencia prevista en la presente convención, será trasladada temporalmente al Estado requerido, siempre que lo consienta esa persona y ambos Estados estén de acuerdo.

Lo establecido anteriormente podrá ser denegado, entre otros, en los siguientes casos:

a) Si la persona detenida o que se encuentre cumpliendo una pena negare su consentimiento a tal traslado;

b) Mientras su presencia fuera necesaria en una investigación o juicio penal pendiente en la jurisdicción a la que se encuentra sujeta la persona;

c) Si existen otras consideraciones de orden legal o de otra índole, determinadas por la autoridad competente del Estado requerido o requiriente.

A los efectos del presente artículo:

a) El Estado receptor tendrá potestad y la obligación de mantener bajo custodia física a la persona trasladada, a menos que el Estado remitente indique lo contrario;

b) El Estado receptor devolverá a la persona trasladada al Estado que la envió tan pronto como las circunstancias lo permitan o con sujeción a lo acordado entre las autoridades centrales de ambos Estados;

c) Respecto a la devolución de la persona trasladada, no será necesario que el Estado remitente promueva un procedimiento de extradición;

d) El tiempo transcurrido en el Estado receptor será computado, a los efectos del cumplimiento de la sentencia que le hubiera sido impuesta en el Estado remitente, y

e) La permanencia de esa persona en el Estado receptor en ningún caso podrá exceder del período que le reste para el cumplimiento de la condena o de sesenta días, según el plazo que se cumpla primero, a menos que la persona y ambos Estados consientan prorrogarlo.

Artículo 21

Tránsito

Los Estados partes prestarán su colaboración, en la medida de lo posible, para el tránsito por su territorio de las personas mencionadas en el artículo anterior, siempre que haya sido notificada con la debida antelación la autoridad central, respectiva y que estas personas viajen bajo la custodia de agentes del Estado requiriente.

El mencionado aviso previo no será necesario cuando se haga uso de los medios de transporte aéreo y no se haya previsto ningún aterrizaje regular en el territorio del o de los Estados partes que se vaya a sobrevolar.

Artículo 22

Salvoconducto

La comparecencia o traslado de la persona que consienta declarar o dar testimonio según lo dispuesto en la presente convención estará condicionado, si la persona o el Estado remitente lo solicitan con anterioridad a dicha comparecencia o traslado, a que el Estado requerido conceda un salvoconducto bajo el cual, mientras se encuentre en ese Estado, no podrá:

a) Ser detenida o enjuiciada por delitos anteriores a su salida del territorio del Estado remitente;

b) Ser requerida para declarar o dar testimonio en procedimientos no especificados en la solicitud, y

c) Ser detenida o enjuiciada con base en la declaración que preste, salvo en caso de desacato o falso testimonio.

El salvoconducto previsto en el párrafo anterior cesará cuando la persona prolongue voluntariamente su estadía en el territorio del Estado receptor por más de diez días a partir del momento en que su presencia ya no fuere necesaria en ese Estado, conforme a lo comunicado al Estado remitente.

Artículo 23

Tratándose de testigos o peritos se acompañarán, en la medida necesaria y posible, los pliegos de preguntas, interrogatorios o cuestionarios correspondientes.

CAPÍTULO IV

Remisión de informaciones y antecedentes

Artículo 24

En los casos en que la asistencia proceda según esta convención, previa solicitud, y de acuerdo con su procedimiento interno, el Estado requerido facilitará al Estado requiriente copia de los documentos, antecedentes o informaciones de carácter público que obran en los organismos y dependencias gubernamentales del Estado requerido.

El Estado requerido podrá facilitar copias de cualquier documento, antecedentes o informaciones que obren en un organismo o dependencia gubernamental de dicho Estado pero que no sean de carácter público, en igual medida y con sujeción a las mismas condiciones en que se facilitarían a sus propias autoridades judiciales, u otras encargadas de la aplicación de la ley. El Estado requerido podrá, a su juicio, denegar total o parcialmente una solicitud formulada al amparo de este párrafo.

Artículo 25

Limitación al uso de información o pruebas

El Estado requiriente no podrá divulgar o utilizar ninguna información o prueba obtenida en aplicación de la presente convención para propósitos diferentes a aquellos especificados en la solicitud de asistencia, sin previo consentimiento de la autoridad central del Estado requerido.

En casos excepcionales, si el Estado requiriente necesitare divulgar y utilizar, total o parcialmente, la información o prueba para propósitos diferentes a los especificados, solicitará la autorización correspondiente del Estado requerido, el que, a su juicio, podrá acceder o negar, total o parcialmente, lo solicitado.

La información o prueba que deba ser divulgada y utilizada, en la medida necesaria para el apropiado cumplimiento del procedimiento o diligencias especificadas en la solicitud, no estarán sujetas al requerimiento de autorización a que se refiere este artículo.

Cuando resulte necesario, el Estado requerido podrá solicitar que la información o las pruebas suministradas se conserven en confidencialidad de conformidad con las condiciones que especifique la autoridad central. Si la Parte requiriente no puede cumplir con tal solicitud, las autoridades centrales se consultarán para determinar las condiciones de confidencialidad que mutuamente resulten convenientes.

CAPÍTULO V

Procedimiento

Artículo 26

Las solicitudes de asistencia deberán contener las siguientes indicaciones:

a) Delito a que se refiere el procedimiento y descripción sumaria de los hechos constitutivos del mismo, investigación o juicio penal de que se trate y descripción de los hechos a que se refiere la solicitud;

b) Acto que origina la solicitud de asistencia con una descripción precisa del mismo;

c) Cuando sea pertinente, la descripción de cualquier procedimiento u otros requisitos especiales del Estado requiriente;

d) Descripción precisa de la asistencia que se solicita y toda la información necesaria para el cumplimiento de la solicitud.

Cuando una solicitud de asistencia no pueda ser cumplida por el Estado requerido, éste la devolverá al Estado requiriente con explicación de la causa.

El Estado requerido podrá pedir información adicional cuando sea necesaria para dar cumplimiento a la solicitud de conformidad con su derecho interno o para facilitar dicho cumplimiento.

Cuando resulte necesario, el Estado requiriente procederá, en su caso, conforme a lo previsto en el último párrafo del artículo 24 de la presente convención.

Artículo 27

Los documentos que se tramiten de acuerdo con esta convención a través de las autoridades centrales estarán dispensados de legalización o autenticación.

Artículo 28

Las solicitudes de asistencia y la documentación anexa deberán ser traducidas a un idioma oficial del Estado requerido.

Artículo 29

El Estado requerido se hará cargo de todos los gastos ordinarios de ejecución de una solicitud dentro de su territorio, con excepción de los siguientes, que serán sufragados por el Estado requiriente:

a) Honorarios de peritos, y

b) Gastos de viaje y conexos provenientes del transporte de personas del territorio de un Estado al del otro.

Si aparece que la tramitación de la solicitud pudiere ocasionar costos extraordinarios, los Estados partes se consultarán para determinar los términos y condiciones bajo los cuales la asistencia podría ser prestada.

Artículo 30

En la medida en que lo estimen útil y necesario para el mejor cumplimiento de la presente convención, los Estados partes podrán intercambiar información sobre asuntos relacionados con la aplicación de la misma.

Artículo 31

Responsabilidad

La ley interna de cada parte regula la responsabilidad por daños que pudieran emerger de los actos de sus autoridades en la ejecución de esta convención.

Ninguna de las partes será responsable por los daños que puedan surgir de actos de las autoridades de la otra parte en la formulación o ejecución de una solicitud conforme a esta convención.

CAPÍTULO VI

Cláusulasfinales

Artículo 32

La presente convención estará abierta a la firma de los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 33

La presente convención estará sujeta a ratificación. Los instrumentos de ratificación se depositarán en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

Artículo 34

La presente convención quedará abierta a la adhesión de cualquier otro Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán en la Secretaría General de la organización de los Estados Americanos.

Artículo 35

Cada Estado podrá formular reservas a la presente convención al momento de firmarla, aprobarla, ratificarla o adherir a ella, siempre que la reserva verse sobre una o más disposiciones específicas y no sea incompatible con el objeto y fin de la convención.

Artículo 36

La presente convención no se interpretará en el sentido de afectar o restringir las obligaciones en vigencia, según los términos de cualquier otra convención internacional, bilateral o multilateral que contenga o pueda contener cláusulas que rijan aspectos específicos de asistencia mutua en materia penal, en forma parcial o total, ni las prácticas más favorables que dichos Estados pudieran observar en la materia.

Artículo 37

La presente convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento de ratificación.

Para cada Estado que ratifique la convención o adhiera a ella después de haber sido depositado el segundo instrumento de ratificación, la convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de ratificación o adhesión.

Artículo 38

Los Estados partes que tengan dos o más unidades territoriales en las que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cuestiones tratadas en la presente convención deberán declarar, en el momento de la firma, ratificación o adhesión, que la convención se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o más de ellas.

Tales declaraciones podrán ser notificadas mediante declaraciones ulteriores, que especificarán expresamente la unidad o las unidades territoriales a las que se aplicará la presente convención. Dichas declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y surtirán efectos treinta días después de recibidas.

Artículo 39

La presente convención regirá indefinidamente, pero cualquiera de los Estados partes podrá denunciarla. El instrumento de denuncia será depositado en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos. Transcurrido un año, contado a partir de la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la convención cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando subsistente para los demás Estados partes.

Artículo 40

El instrumento original de la presente convención, cuyos textos en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos, será depositado en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos, la que enviará copias auténticas de su texto para su registro y publicación a la Secretaría General de las Naciones Unidas, de conformidad con el artículo 102 de su Carta constitutiva. La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos notificará a los Estados miembros de esta organización y a los Estados que hayan adherido a la convención acerca de las firmas y los depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia, así como de las reservas que se formularen. También le transmitirá las declaraciones previstas en el artículo 38.

Certifico que el documento preinserto es copia fiel y exacta del texto auténtico en español de la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal, adoptada en Nassau, Bahamas, el 23 de mayo de 1992, en el vigésimosegundo período ordinario de sesiones de la asamblea general; y que el citado instrumento se encuentra depositado en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

19 de octubre de 1992.

Por el Secretario General, Hugo Caminos,

Subsecretario de Asuntos Jurídicos

Secretaría General de la OEA.

Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal

Adoptado en Managua, Nicaragua, el 11 de junio de 1993, en el vigésimotercer período ordinario de sesiones de la Asamblea General

Protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal

Los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos,

Teniendo presente la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal (en adelante, “la convención”, aprobada en Nassau el 23 de mayo de 1992,

Han acordado adoptar el siguiente protocolo facultativo relativo a la Convención interamericana sobre asistencia mutua en materia penal:

Artículo 1º

En todo caso en que la solicitud proceda de otro Estado Parte en el presente protocolo, los Estados partes de éste no ejercerán el derecho estipulado en el párrafo f) del artículo 9º de la convención a denegar solicitudes de asistencia fundando la denegación exclusivamente en el carácter tributario del delito.

Artículo 2º

Cuando un Estado parte en el presente protocolo actúe como Estado requerido conforme a la convención, no denegará la asistencia que requiera la adopción de las medidas a las que se refiere el artículo 5º de la convención, en el caso de que el acto especificado en la solicitud corresponda a un delito tributario de igual índole tipificado en la legislación del Estado requerido.

Cláusulas finales

Artículo 3º

1. El presente protocolo estará abierto a la firma de los Estados miembros de la OEA en la Secretaría General de la OEA a partir del 1º de enero de 1994 inclusive, y estará sujeto a la ratificación o adhesión de los Estados partes de la convención, exclusivamente.

2. El presente protocolo quedará abierto a la adhesión de cualquier otro Estado que se adhiera o se haya adherido a la convención conforme a las condiciones consignadas en el presente artículo.

3. Los instrumentos de ratificación y adhesión se depositarán en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

4. Cada Estado podrá formular reservas al presente protocolo en el momento de la firma, ratificación o adhesión, siempre que la reserva no sea incompatible con el objeto y la finalidad del protocolo.

5. El presente protocolo no se interpretará en el sentido de que modifique o restrinja las obligaciones vigentes conforme a otros convenios internacionales, bilaterales o multilaterales, que rijan total o parcialmente cualquier aspecto concreto de la asistencia internacional en materia penal o las prácticas más favorables que esos Estados observen.

6. El presente protocolo entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que los dos Estados partes hayan depositado sus instrumentos de ratificación o adhesión, siempre que haya entrado en vigor la convención.

7. Para cada Estado que ratifique el protocolo o se adhiera a él después del depósito del segundo instrumento de ratificación o adhesión, el presente protocolo entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de ratificación o adhesión, siempre que dicho Estado sea parte en la convención.

8. Los Estados partes que tengan dos o más unidades territoriales en las que rijan diferentes sistemas jurídicos relacionados con cuestiones tratadas en el presente protocolo deberán declarar, en el momento de la firma, ratificación o adhesión, si el presente protocolo se aplicará a todas sus unidades territoriales o solamente a una o más de ellas.

9. Las declaraciones a que se refiere el párrafo 8 del presente artículo podrán ser modificadas mediante declaraciones ulteriores, que especificarán expresamente la unidad o las unidades territoriales a las que se aplicará el presente protocolo. Dichas declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta días después de recibidas.

Artículo 4º

El presente protocolo permanecerá en vigor durante la vigencia de la convención, pero cualquiera de los Estados partes podrá denunciarlo. El instrumento de denuncia se depositará en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos. Transcurrido un año a partir de la fecha de depósito del instrumento de denuncia, el presente protocolo cesará en sus efectos para el Estado denunciante, quedando subsistente para los demás Estados partes.

Artículo 5º

El instrumento original del presente protocolo, cuyos textos en español, francés, inglés y portugués son igualmente auténticos, se depositará en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos, la que enviará copia auténtica de su texto a la Secretaría de las Naciones Unidas para su registro.

La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos notificará a los Estados miembros de la Organización y a los Estados que se hayan adherido a la convención y al protocolo las firmas y los depósitos de instrumentos de ratificación, adhesión y denuncia, así como las reservas que hubiere. También les transmitirá las declaraciones previstas en el artículo 3º del presente protocolo.

Hecho en la ciudad de Managua, Nicaragua, el día once de junio de mil novecientos noventa y tres”.

ART. 2º—El presente decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Publíquese y cúmplase.

Dado en Bogotá, D.C., a 29 de julio de 2003.

______________________________