Deducción especial por donación a bibliotecas

Revista Nº 159 Mayo-Jun. 2010

Carlos Giovanni Rodríguez Vásquez 

Contador tributarista 

El pasado 15 de enero del 2010, se expidió la Ley 1379, por medio de la cual se organiza la red nacional de bibliotecas públicas y se dictan otras disposiciones. El objetivo de esta ley, es definir la política de la red nacional de bibliotecas públicas, regular su funcionamiento y establecer los instrumentos para su desarrollo integral y sostenible.

Se destaca especialmente el artículo 40, que modifica el artículo 125 del estatuto tributario, creando un incentivo tributario para las donaciones en dinero que hagan las personas jurídicas obligadas al pago del impuesto sobre la renta, por el desarrollo de cualquier tipo de actividad. El objetivo de la donación será la construcción, dotación o mantenimiento de bibliotecas de la red nacional de bibliotecas públicas y a la Biblioteca Nacional, quienes tendrán derecho a deducir el ciento por ciento (100%) del valor real donado en el período gravable en que se realice la donación.

La norma igualmente señala, que estas donaciones darán derecho a un certificado de donación bibliotecaria que será un título valor a la orden transferible por el donante, el cual se emitirá por el Ministerio de Cultura sobre el año en que efectivamente se haga la donación. El monto del incentivo podrá amortizarse en un término de cinco (5) años desde la fecha de la donación.

Finalmente, indica que a este beneficio también podrán acceder los donantes de acervos bibliotecarios, recursos informáticos y en general recursos bibliotecarios, previo avalúo de los respectivos bienes, según reglamentación del Ministerio de Cultura.

Surgen diferentes dudas de la lectura de la norma, que complican la utilización del beneficio y que seguramente deberán ser objeto de reglamentación.

Por un lado, es claro que la donación da derecho a una deducción del 100% del valor donado, la cual se tiene que solicitar en el período gravable en que se realizó. Lo que no es claro, es el tratamiento que se le debe dar al certificado de donación bibliotecario, por lo que surgen las siguientes inquietudes:

1. La donación genera un doble beneficio, deducción en el año gravable y además ¿se podrá amortizar el certificado durante los 5 años siguientes?

2. Al ser el certificado un título valor que otorga derecho a una amortización ¿se debe registrar un activo y un ingreso gravado?, pero de esta pregunta surgen igualmente los siguientes interrogantes: ¿cuál es el valor patrimonial del título y del ingreso gravado? y ¿cuál es el beneficio que otorga el certificado?

Al respecto, Horacio Ayala opina, que para que el beneficio sea efectivo se debería:

1. En el año de la donación se debe llevar como deducción el 100% de la donación.

2. La amortización se debe tomar fiscalmente como una deducción teórica, que se podrá solicitar en los 5 años siguientes a la fecha de la donación (20% anual), y por lo tanto, contablemente se reconoce el efecto de este beneficio en cuentas de orden, vale decir, se da un tratamiento similar a la deducción especial de activos fijos del artículo 158-3 del estatuto tributario, la cual no afecta el estado de resultados.

Sin embargo, hace la salvedad de que no se debe dejar de lado que el certificado de donación bibliotecaria, es un título valor negociable que representa un derecho a una amortización, y por lo tanto, es un hecho económico que debe estar registrado en la contabilidad.

Con todo lo anterior, es importante precisar que esta norma necesita una reglamentación para su aplicación.