Deducibilidad de los gastos por bienestar a los empleados

Revista Nº 163 Ene.-Feb. 2011

Carlos Giovanni Rodríguez Vásquez 

Contador Tributarista 

En fallo del pasado 7 de octubre del 2010, expediente 16951, el Consejo de Estado desconoció, entre otros conceptos relacionados con el bienestar de los empleados, gastos médicos y medicamentos bajo el argumento de que no son obligatorios ni deducibles del impuesto a la renta, toda vez que a su juicio no son necesarios ni indispensables para la producción de la renta, ya que de acuerdo con la Ley 100 de 1993 todas las empresas se encuentran obligadas a cumplir con la afiliación a la seguridad social de sus empleados. Lo interesante del tema es que la misma corporación en otras ocasiones ha aceptado su deducción.

Por ejemplo, en fallo del 26 de octubre del 2009, expediente 16761, el alto tribunal dijo que los pagos que hace un empleador por concepto de servicios médicos y drogas para los trabadores corresponden a una prestación social, porque no son retributivos de los servicios prestados, sino que pretenden cubrir, de manera adicional, la cobertura del sistema de seguridad social en salud y las contingencias por salud del trabajador, razón por la cual, así estos pagos laborales no constituyan salario y por tanto no son base para el cálculo de los aportes parafiscales, sí son deducibles del impuesto a la renta y complementarios.

En esa oportunidad, el consejo también recordó que las prestaciones sociales son el mecanismo de seguridad social establecido por el legislador para cubrir los riesgos que afectan el desempleo, la salud y la vida del trabajador.

En el mismo sentido, otro fallo del 1º de octubre del 2009, expediente 16286, manifestó que son deducibles los recursos físicos y humanos que destine el empleador para atender directamente el cuidado y la prevención de riesgos profesionales o accidentes de trabajo, ya que los programas de higiene y seguridad industrial llevan consigo una buena salud de los empleados en mejores condiciones de trabajo, lo cual permite la realización del objeto social y la obtención de mayores ingresos. Además, se trata de un gasto necesario en la medida en que debe asumirse en virtud de una disposición legal.

Estos dos últimos fallos muestran una tendencia que reconoce una realidad empresarial que no fue analizada en el reciente pronunciamiento que desconoce la deducción por gastos médicos y medicamentos.

En el mismo fallo 16951, la alta corporación desconoció gastos tan frecuentes en las empresas, como son gastos de fiesta de navidad, música ambiental, afiliaciones y sostenimiento, y libros y suscripciones, pues a pesar del argumento del actor para defender la procedencia de la deducción en sentido de que con las lecturas que le suministra la empresa a sus empleados les permite a estos analizar el mercado, la competencia, nuevos productos y materias primas y que con las fiestas y otras actividades permite un incremento en la productividad de la empresa, el Consejo de Estado considera que los pagos que realice el contribuyente a favor de terceros, para la prestación de servicios o adquisición de bienes destinados a su familia de estos últimos constituyen pagos que debe asumir la empresa dado que no son necesarios dentro de la actividad productora de renta.

En la misma línea se encuentran las sentencias 16454 del 13 de agosto del 2009 y el 16800 del 27 de mayo del 2010 en los que se ha considerado que los gastos que realizan los contribuyentes para bienestar, comodidad y actualidad de sus empleados, si bien sirven como motivación o incentivo, así como el mantenimiento de buenas relaciones públicas y comerciales, lo cierto es que, los bienes y servicios adquiridos con tales pagos carecen de relación de causalidad con la actividad productora de renta y no son necesarios para el desarrollo del objeto social.

Gastos realizados como la asociación a clubes o asociaciones gremiales, suscripción a periódicos y revistas, adquisición de libros, el contribuir con los gastos médicos y demás que puedan incentivar a los empleados, crear un mejor ambiente laboral y otras circunstancias benéficas para la empresa, reportando utilidad y conveniencia para incrementar la percepción de ingresos, no constituyen un gasto obligatorio, ni tienen carácter de indispensable para obtener la renta, según esta corporación. Por tanto, en opinión del Consejo de Estado, los gastos antes señalados, si bien pueden ser útiles o convenientes, no son indispensables para la generación de la renta en el caso concreto.

Respecto de las suscripciones a publicaciones especializadas es conveniente precisar que en Sentencia 16717 del 11 de noviembre del 2009, argumentó que aquellas suscripciones que guardan relación directa con el sector al cual se dedica la empresa y las destinadas al departamento legal, son deducibles en la medida que guardan relación de causalidad con la actividad productora de renta, condición que no se cumple en las suscripciones a revistas y periódicos de carácter financiero y económico o noticioso. En lo referente a la deducibilidad de contribuciones, afiliaciones, sostenimiento, libros y suscripciones, en el fallo 16761 el Consejo de Estado afirmó que se debe demostrar y acreditar la necesidad de dichos gastos.

Con lo anterior, se concluye que cuando se realicen este tipo de gastos es indispensable que se cuente con las suficientes pruebas y argumentos para que proceda su deducción, de lo contrario se corre el riesgo de que sean rechazados por no guardar relación directa con la actividad productora de renta, pues del análisis de los diferentes fallos se puede observar que su procedencia depende de cómo se fundamente y se soporte la deducción, toda vez que en la medida que quede demostrado que el gasto tiene relación de causalidad, es necesario, proporcionado y que corresponden a los normalmente acostumbrados en cada actividad deben ser aceptados como deducibles.