Donde hay comercio no hay guerra. La actividad comercial es esencial, después hay enriquecimiento individual

Revista Nº 44 Jul.-Sep. 2014

Rafael Illescas Ortiz 

Es abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid desde 1995, árbitro nacional e internacional y testigo experto en derecho español, comunitario europeo y del comercio internacional ante tribunales españoles y extranjeros. 

El doctor Rafael Illescas Ortiz es catedrático de Derecho Mercantil en la Universidad Carlos III de Madrid, vocal Permanente de la Comisión General de Codificación, España, vocal de la Junta Consultiva de Seguros y Fondos de Pensiones, España. Presidente de la Junta Consultiva en materia de conflictos de competencia entre el Estado y las comunidades autónomas en materia de competencia de España. Licenciado en Derecho (1966) por la Universidad de Sevilla. Doctor en Derecho (1968) por la Universidad de Bolonia (Italia) y diplomado por el Istituto Italo-Iberoamericano de Diritto Comparato (1967) de Bolonia (Italia). Ha sido igualmente catedrático en las universidades de Zaragoza, Cádiz y Sevilla. Se ha desempeñado como Director del Centro de Documentación Europea, Universidad Carlos III de Madrid, Director del Master en Derecho Privado, Universidad Carlos III de Madrid, entre otros cargos y ha participado como profesor invitado en diversas universidades extranjeras y ha dictado conferencias y publicado libros, artículos y monografías así como dirigido recopilaciones legislativas y jurisprudenciales en los campos del Derecho Mercantil, del Derecho de la Unión Europea y del Derecho del comercio internacional. Sus trabajos se han traducido al inglés, francés, italiano, holandés, sueco y danés. En esta oportunidad tuvimos el privilegio de escucharlo y conocer sus apreciaciones acerca del Derecho Comercial.

Foro de Derecho Mercantil: ¿Qué se entiende por Derecho uniforme del comercio internacional?

Rafael Illescas Ortiz: Es un derecho que pretende establecer una solución uniforme o única para problemas que son comunes en las diversas jurisdicciones para las actividades comerciales internacionales. En lugar de ir a la norma de conflicto clásica vamos a una fórmula que sea la misma en todos los ordenamientos.

F.D.M.: ¿Cómo ve el avance de ese Derecho en el mundo y en Latinoamérica?

R.I.O.: En general yo creo que el Derecho uniforme avanza a buen paso. Hay una percepción engañosa y es que al mismo paso que avanzan los instrumentos del Derecho uniforme, avanzan el número de naciones independientes; esto hace que los Estados y los empresarios también incrementen su número.

En el siglo XX destaca la Convención de Nueva York, que cuenta actualmente con alrededor de 150 Estados partes, lo cual es tremendo. La Convención de Viena de Compraventa, la cual tiene las 4/5 partes de las compraventas mundiales. Japón ya hace parte y Brasil la está ratificando. El único que queda por fuera es el Reino Unido.

A Latinoamérica le falta algo de decisión al comprometerse con las ratificaciones. Hay otros instrumentos no conocidos que no los ratifican. Por lo general, los países latinoamericanos solo cuentan con Estados Unidos y con sus vecinos para efectos comerciales.

F.D.M.: ¿Cuál de los instrumentos debería ser adoptado por los países latinoamericanos?

R.I.O.: El instrumento de garantías mobiliarias que facilita mejoras de las infraestructuras de transporte —por ejemplo ferrocarriles, aviones y satélites— y ofrece garantías a los prestamistas financiadores de este tipo de material móvil.

Igualmente, aquellos que buscan el desarrollo del comercio electrónico, y que pretenden mejorar los medios de comunicación terrestre y todo lo que los facilite. Son ejemplos de ello la Ley Modelo de Comercio Electrónico y la Ley Modelo de Firma Electrónica.

F.D.M.: ¿Cómo ve el desarrollo de los países latinoamericanos en la conformación de un Derecho sustancial uniforme?

R.I.O.: Bastante diseminados. Ustedes podrían tener buena capacidad de maniobra. Hay tres foros de derecho uniforme: Unidroit, Uncitral y la CCI. Los países latinoamericanos son poco coordinados, son individualistas.

En Europa la coordinación es esencial. Hay reuniones diarias de coordinación para ponerse de acuerdo o limar asperezas.

F.D.M.: ¿Estamos lejos o cerca de tener un Derecho comercial globalizado?

R.I.O.: Estamos cerca. Existen dos hemisferios: el comercio de mercancías, que está muy uniformizado (compraventa, transportes, marcas y patentes), y el otro que carece de uniformidad que consiste de los seguros, la banca y los servicios financieros. Es el reto para este siglo XXI.

Lo que son productos y mercancías, estamos bien. Así como lo que tiene que ver con el leasing, son asuntos que están uniformizados.

F.D.M.: ¿Cómo ve el desarrollo del arbitraje internacional en el mundo?

R.I.O.: Es complejo. Son pleitos de gran cuantía. Los árbitros no están equipados para lidiar con estos temas. El arbitraje es muy flexible pero al mismo tiempo hacen falta reglas más precisas. Por ejemplo en las reglas IBA, detrás de cada palabra hay una dificultad. No es fácil aplicar reglas de prueba, aunque la Convención de Nueva York le da una cierta seguridad al tema.

F.D.M.: ¿Cuál es la relevancia y la responsabilidad de los árbitros en esta era de las TIC y de la globalización?

R.I.O.: Ahora, más que nunca, tenemos que ser escrupulosos con la confidencialidad y la privacidad de los litigios, los litigantes, los testigos y los expertos.

Al mismo tiempo las tecnologías facilitan el arbitraje. Es un peligro el manejo de la información por estos medios, pero debe ser un asunto más de responsabilidad de los ingenieros de sistemas que de los juristas.

Se requiere de voluntad, experiencia y tiempo; no hay mucha gente capaz de esto en el arbitraje internacional.

F.D.M.: ¿Cuáles han sido los principales cambios en el Derecho comercial internacional?

R.I.O.: El Derecho uniforme ha crecido cada vez más, ya que se trata de fórmulas más amables que las nacionales. Un caso concreto de la respuesta de los Estados al arbitraje es el establecimiento de tribunales mercantiles. Igualmente, se ve el incremento de la autorregulación y los códigos de conducta. El Estado ordena y confía en la autorregulación.

R.I.O.: Son ejemplos el Derecho de grupos de sociedades, el Derecho de la insolvencia, el Derecho de transporte, el Derecho de sociedades de capital y el de seguros donde este es cada vez más amplio y hacen falta nuevas coberturas.

F.D.M.: ¿Quiénes son los beneficiarios de un Derecho mercantil que propenda por las buenas prácticas y los principios generales de Derecho como lo es la buena fe?

R.I.O.: Son todos los ciudadanos de un Estado o de una economía global. Donde hay comercio no hay guerra. La actividad comercial es esencial, después hay enriquecimiento individual.

F.D.M.: ¿Qué factores influyen en tener un comercio sano o saludable?

R.I.O.: La buena legislación. Hace falta tener una buena legislación y la creación de nuevos pactos. Una excesiva regulación que coarte la imaginación legislativa no es buena. Se requiere igualmente de responsabilidad, moralidad pública y de la existencia de principios generales de derecho.

Entrevista realizada por José Andrés Prada Gaviria, director de la Revista Foro de Derecho Mercantil —abril del 2012—.