Efectos fiscales a la trazabilidad de las mercancías

Revista Nº 161 Sep.-Oct. 2010

Humberto Aníbal Restrepo Vélez 

Abogado Tributarista  

El Gobierno Nacional, mediante la expedición del Decreto 2462 del 9 de julio del 2010, ha creado el denominado “Sistema Único de Señalización Integral y Rastreo-SUSIR”, con el fin de controlar y garantizar el pago de los impuestos del orden nacional y departamental y evitar el ingreso ilegal de mercancías al territorio nacional.

Para ello, se ha inspirado en la noción de trazabilidad, concebida originalmente para la protección de los consumidores y entendida como la “Posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo(1), estableciendo un método unificado de señalización de mercancías que permite el seguimiento y rastreo de los productos sujetos a impuestos del orden nacional y departamental, que opera a través de la activación de un conjunto de elementos físicos de seguridad, consistente en bandas codificadas, estampillas, sellos, cintas o códigos de barra, adheridos o impresos en los productos.

Se trata de elementos físicos de seguridad que deberán adherirse o imprimirse en los productos, en su empaque, envoltura o envase, los cuales serán contabilizados directamente en las líneas de producción en las fábricas, y en el caso de mercancías importadas, su adhesión o impresión será garantizada por el importador.

Este conjunto de elementos físicos de seguridad debe cumplir una serie de condiciones técnicas mínimas relativas a un número de identificación único con información criptografiada, rastreado por un código seguro, el cual deberá garantizar que sólo pueda ser identificado con lectores a altas velocidades. Dicho sistema debe permitir la verificación de la autenticidad de las propiedades físicas del elemento de seguridad mediante escaneo. Finalmente, el sistema debe contar con un mecanismo de control ciudadano, para que éste pueda verificar la autenticidad de los productos objeto de control.

Para las mercancías de producción nacional esta medida será exigible antes del momento de su distribución, mientras que para las mercancías de procedencia extranjera su cumplimiento deberá ser acreditado al momento de su nacionalización.

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN está encargada de administrar la información —por demás reservada— relacionada con el SUSIR, y de implementar el sistema, para lo cual deberá establecer: (i) los aspectos técnicos, operativos y de procedimiento que aseguren su efectividad; (ii) los sujetos pasivos de los impuestos del orden nacional o departamental obligados a la adopción del sistema, las mercancías de procedencia extranjera o las nacionales en líneas de producción objeto de señalización, así como el plazo para su adopción; y (iii) el procedimiento de diseño, validación, distribución y adquisición de los elementos físicos de seguridad.

Aparte de la legítima finalidad que compartimos de lucha contra la evasión, lo que sorprende es la manera confusa como se adoptó la medida por parte del Gobierno Nacional, que no solo acudió al ejercicio de la potestad reglamentaria, sino que hizo uso de las precisas facultades de regulación que le asisten en materia aduanera y de comercio exterior, únicamente para terminar implantando un sistema técnico de control que la legislación impositiva nacional ha reservado para ser adoptado de manera directa por la propia Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN, con la finalidad de controlar la actividad productora de renta de los contribuyentes y en procura de servir de base para la determinación de sus obligaciones tributarias (E.T., art. 684-2), aunque en este caso, basado en un sistema de uso de tecnologías de señalización para el control, cuyo establecimiento está —en principio— atribuido por la ley en cabeza de los sujetos activos de los impuestos al consumo (L. 223/95, art. 218).

Lo cierto es que, esta mezcla poco ortodoxa de facultades, ha permitido la regulación del régimen sancionatorio en materia aduanera, al adicionar el incumplimiento de las disposiciones relacionadas con el SUSIR como causal de aprehensión y decomiso de las mercancías de procedencia extranjera que sean objeto del sistema de control (D. 2462/2010, art. 8º), aunado a la ya prevista facultad que en el mismo sentido se le atribuye a las autoridades competentes de los departamentos y del distrito capital de Bogotá, para la aprehensión y decomiso de mercancías sometidas a los impuestos al consumo que incumplan, entre otras, con las obligaciones de señalización (L. 223/95, arts. 200 y 222), amén de la sanción de clausura del establecimiento a la que se puede ver avocado el infractor como consecuencia de la no adopción o de la violación a este mecanismo de señalización, por el hecho de haber sido implementado como un sistema técnico de control a la luz de la legislación tributaria del orden nacional (E.T., art. 684-2).

(1) Anglicismo incorporado como avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Lengua Española.