El contrato de aprendizaje

Revista Nº 167 Sep.-Oct. 2011

Armando Mario Rojas Chávez 

Asesor Laboral 

Introducción

Desde sus inicios, la legislación laboral ha presentado dentro de su contenido disposiciones tendientes a desarrollar una relación especial de trabajo que no dependa de manera exclusiva de la subordinación laboral, elemento característico en todo contrato de trabajo, estableciéndose en su lugar el interés de una parte en adquirir conocimiento y experiencia y, de la otra parte, la oportunidad de ofrecerle a la primera los medios para el cumplimiento de dicho propósito.

Las diferentes reformas introducidas a la legislación laboral, en especial la Ley 789 de 2002, dedicaron parte de su contenido a señalar las nuevas pautas aplicables al contrato de aprendizaje, cambiando de manera considerable su entendimiento, contenido e interpretación; despojándole de la condición de contrato especial de trabajo que presentaba, que se confundía con la subordinación laboral, y estableciéndole en su lugar los aspectos propios de una relación que se destaca por el interés en la formación profesional por parte del aprendiz y, por el otro lado, el interés de otra persona en patrocinar la oportunidad de adquirir experiencia y conocimientos en las actividades propias del aprendiz, excluyéndose, como consecuencia, su ubicación como una forma especial de contrato de trabajo. Por lo anterior, se cree necesario presentar en esta oportunidad los aspectos más relevantes respecto a esta modalidad de vinculación, destacándose las disposiciones que regulan los requisitos del contrato de aprendizaje para su validez, la cuota o apoyo de sostenimiento que recibe el aprendiz, la seguridad social en el ámbito del contrato de aprendizaje, la suspensión del contrato de aprendizaje, la estabilidad laboral dentro del contrato de aprendizaje, las reformas sustantivas presentadas, acuerdos del SENA aplicables al contrato de aprendizaje, entre otros aspectos.

1. Antecedentes del contrato de aprendizaje

El contrato de aprendizaje encuentra su origen en el artículo 81 del Código Sustantivo del Trabajo(1). El contenido de dicha disposición expone los aspectos propios de un contrato de trabajo, por cuanto se observa que le otorga al aprendiz la calidad de empleado y, además, la remuneración recibida tiene calidad de salario, no obstante a que la referida norma indicaba que el objeto de la relación contractual se destaca por el interés de adquirir conocimiento relacionado con la profesión, arte u oficio. Para su validez se estableció que el contrato de aprendizaje tenía que constar por escrito, constituyéndose en una solemnidad ad sustantiam actus y, en caso contrario, se entendería que los servicios se encontrarían regulados por las disposiciones del Código Sustantivo del Trabajo(2). Así mismo, estableció que el contrato de aprendizaje se regiría por las disposiciones del Código Sustantivo del Trabajo, salvo aquellas disposiciones especiales establecidas para esta modalidad de contrato en el Título II, Capítulo I de la mencionada codificación, tales como obligaciones a cargo del empleador y del aprendiz, duración, estipulaciones esenciales, requisitos para su validez.

Ciñéndose a la reglamentación prevista para las personas que laboran por cuenta ajena, se estableció para el contrato de aprendizaje un período de prueba equivalente a tres meses, lo que en su momento constituía una excepción a la regla general que gobernaba esa figura, la cual indicaba que el período de prueba no puede exceder de dos meses, sin perjuicio de su aplicación para el contrato de trabajo a término fijo que establece que este no puede superar la quinta parte de la duración del término inicial sin que supere los dos meses(3).

La duración del contrato de aprendizaje estaba sometida a un término máximo de tres años, considerándose los períodos de enseñanza y trabajo conjuntamente. En caso de superar el límite previsto para la duración del contrato de aprendizaje, conforme el período previsto para la formación del aprendiz en el respectivo oficio, el tiempo excedente se encontraría regulado por las normas generales del contrato de trabajo.

En cuanto a la seguridad social, por tratarse de un contrato de trabajo correspondía el pago de aportes a los subsistemas de pensión, salud, riesgos profesiones y, además, los respectivos aportes parafiscales.

Conforme a la reglamentación inicial establecida para el contrato de aprendizaje, la cual se mantuvo en vigencia hasta la entrada en vigor de la Ley 789 de 2002(4), se observa que el aprendiz tenía derecho a recibir los beneficios propios de toda persona que labora bajo dependencia o subordinación, esto es, prestaciones sociales, vacaciones, indemnizaciones, entre otros. En conclusión, en esta etapa el contrato de aprendizaje constituía una forma especial de contrato de trabajo, regulada por las disposiciones sustantivas aplicables a las relaciones dependientes de servicios.

2. Ley 789 de 2002. Reforma al contrato de aprendizaje

La Ley 789 de 2002 cambió de manera considerable toda la reglamentación al contrato de aprendizaje, destacándose su nueva naturaleza jurídica, la cual dejó de ser la propia de un contrato especial de trabajo para pasar a una modalidad contractual especial dentro del Derecho Laboral, excluida de los beneficios previstos dentro de la ejecución de un trabajo dependiente. Las principales características que fueron presentadas son las siguientes:

• La remuneración del aprendiz adquirió la calidad de apoyo de sostenimiento mensual, la cual, conforme lo previsto por la Ley 789 de 2002, no constituye salario.

• El apoyo de sostenimiento mensual no podrá ser regulado por convención colectiva, pacto colectivo o fallos arbítrales recaídos en una negociación colectiva.

• Se estableció el límite al monto del apoyo de sostenimiento mensual para la etapa lectiva y la práctica, estableciéndose que este no puede superar para la etapa lectiva el 75% del salario mínimo legal mensual vigente y, para la etapa práctica, el 100% del salario mínimo legal mensual vigente. En el evento que el contrato de aprendizaje involucre un estudiante universitario, el apoyo de sostenimiento mensual no puede ser inferior a un salario mínimo legal mensual vigente(5).

• En cuanto a la seguridad social, se estableció que durante la fase lectiva, solo corresponde la afiliación al régimen de salud; en la fase práctica corresponde la afiliación al régimen de salud y riesgos profesionales.

• La duración del contrato de aprendizaje no puede superar los dos años.

• Se amplió el campo de aplicación del contrato de aprendizaje a ocupaciones semicalificadas que no requieren título o calificadas que requieren título de formación técnica no formal, técnicos profesionales o tecnológicos, de instituciones de educación reconocidas por el Estado y trabajadores aprendices del SENA.

Expuestas las reformas más relevantes que han sido introducidas al contrato de aprendizaje, se procederá a una breve explicación de sus alcances.

2.1. El contrato de aprendizaje no tiene la calidad de contrato de trabajo

No obstante los precedentes judiciales dados sobre la materia(6), el artículo 30 de la Ley 789 de 2002 estableció de manera precisa que el contrato de aprendizaje no corresponde a una modalidad especial de contrato de trabajo, señalándose que por sus características queda excluido de los alcances de las normas que regulan el trabajo subordinado. Dicha calificación obedece, precisamente, al objeto mismo del contrato de aprendizaje, el cual pretende capacitar al aprendiz para su ingreso al mercado laboral(7), lo cual encuentra pleno respaldo en el artículo 54 de nuestra Constitución Política y que establece como obligación del Estado y de los empleadores “ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a quienes lo requieran”.

En armonía con la naturaleza propia del contrato de aprendizaje, las partes y obligaciones, responden a condiciones distintas a las previstas dentro del Código Sustantivo del Trabajo. En este caso la persona que proporciona los medios para adquirir formación requerida responde a la calidad de “empresa patrocinadora” y, por otro lado, la persona que se desempeña en el manejo administrativo, operativo comercial o financiero, responde a la calidad de “aprendiz”.

Como consecuencia de su naturaleza jurídica, el contrato de aprendizaje no genera el reconocimiento de aspectos propios de la relación laboral dependiente, tal como sucede con los recargos por trabajo suplementario, recargo nocturno, subsidio de transporte, prestaciones sociales, descansos remunerados, entre otros, limitándose la obligación de la empresa patrocinadora, en cuanto al aspecto remunerativo, solo al pago del apoyo de sostenimiento mensual.

2.2. Improcedencia de regular el apoyo de sostenimiento mensual mediante convención colectiva, pacto colectivo o laudo arbitral derivado del conflicto colectivo. Decisión de la Corte Constitucional

Como se precisó anteriormente, el inciso 4º del literal d) del artículo 30 de la Ley 789 de 2002 estableció que el apoyo de sostenimiento mensual no puede ser objeto de regulación mediante convención colectiva, pacto colectivo o laudo arbitral. Dicha disposición pasó por la revisión de la Corte Constitucional dentro del trámite de la demanda de inconstitucionalidad por cuanto se consideró que esta resultaba contraria a los derechos constitucionales derivados de la negociación colectiva. En cuanto a los cargos presentados, la mencionada corporación judicial concluyó que la disposición demandada se encontraba ajustada a la Constitución Política, por cuanto se tiene que al encontrarse excluido el contrato de aprendizaje de la regulación propia del contrato de trabajo, no tienen cabida disposiciones propias que solo le pertenecen a éste, tal como sucede con la contratación colectiva. En Sentencia C-038 de 2004, Magistrado Ponente: Eduardo Montealegre Lynnet, se expuso:

“El contrato de aprendizaje tiene objetivos y especificidades que lo distinguen de la relación de trabajo ordinaria, por lo que es razonable que ciertos aspectos del mismo queden excluidos de la negociación colectiva, a fin de asegurar la viabilidad del conjunto del sistema de capacitación de la mano de obra en el país. Y en ese contexto, la Corte considera que la exclusión de dicha negociación del apoyo de sostenimiento mensual de los aprendices es una restricción proporcionada al derecho de negociación colectiva de los trabajadores, puesto que los aprendices no son en sentido estricto trabajadores y resulta razonable que si la ley obliga a las empresas a vincular a un determinado número de aprendices, al menos establezca salvaguardas para asegurar que esa vinculación no resulte desproporcionadamente onerosa, como es la de limitar la negociación colectiva en este preciso aspecto”.

2.3. Características del apoyo de sostenimiento mensual. No tiene la calidad de salario

En armonía con la naturaleza jurídica del contrato de aprendizaje, la cual, conforme lo señalado por el artículo 30 de la Ley 789 de 2002, no tiene la calidad de contrato de trabajo, se tiene que la contraprestación recibida por el desempeño del aprendiz dentro del manejo administrativo, operativo, comercial o financiero propios de la empresa patrocinadora, la cual responde a la denominación de apoyo de sostenimiento mensual, no responde a salario. Como consecuencia, los beneficios previstos para dicha remuneración por parte del artículo 127, 128, 129 y 130 del Código Sustantivo del Trabajo, entre otras normas, no encuentra cabida dentro del contrato de aprendizaje.

3. Requisitos del contrato de aprendizaje

El artículo 2º del Decreto 933 de 2003 se ocupó de señalar los requisitos que le corresponde cumplir al contrato de aprendizaje para su validez.

En cuanto a las obligaciones que le asiste a la empresa patrocinadora, requisito que tiene que cumplirse de conformidad con el numeral 10 del artículo 2º del Decreto 933 de 2003, se recomienda tener en cuenta lo previsto en el artículo 3º del Acuerdo 15 de 2003 del SENA, el cual, entre otros asuntos, establece las causales de incumplimiento imputables a la empresa patrocinadora.

4. Actividades u oficios objeto de contrato de aprendizaje

El artículo 5º del Decreto 2585 de 2003 y el artículo 33 de la Ley 789 de 2002, entre otras normas, establecen que le corresponde al Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, publicar el listado de oficio y ocupaciones objeto de contrato de aprendizaje; por lo tanto, se tiene que las actividades que no se encuentran expresamente previstas no permiten la ejecución válida de este tipo de contrato, ni se tendrán en cuenta para determinar el número de aprendices que le corresponde contratar a la empresa patrocinadora para cumplir con su respectiva cuota(8). Actualmente la lista de ocupaciones y oficios objeto de contrato de aprendizaje se encuentra establecida por los acuerdos 6 y 9 del 2005 proferidos por el SENA.

Cabe precisar que mediante el Decreto 620 de 2005 se establecieron los criterios que le corresponde considerar al SENA para la elaboración del listado de oficios y ocupaciones objeto de contrato de aprendizaje. Los aspectos operativos establecidos por el SENA para la elaboración de la referida lista se adoptaron mediante el Acuerdo 2 de 2005.

5. Prácticas o programas que no constituyen contrato de aprendizaje

Aunque el contrato de aprendizaje tiene por objeto ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a quienes lo requieran, se tienen que se presentan ciertos vínculos que persigan ese propósito; sin embargo, por sus características, no son susceptibles de contrato de aprendizaje. Sobre el particular, el artículo 7º del Decreto 933 de 2003 se ocupa de señalar las prácticas o programas que no constituyen contrato de aprendizaje:

• Las actividades desarrolladas por los estudiantes universitarios a través de convenios suscritos con las instituciones de educación superior en calidad de pasantías que sean prerrequisito para la obtención del título correspondiente.

• Las prácticas asistenciales y de servicio social obligatorio de las áreas de la salud y aquellas otras que determine el Ministerio de la Protección Social.

• Las prácticas que sean parte del servicio social obligatorio, realizadas por los jóvenes que se encuentran cursando los dos (2) últimos grados de educación lectiva secundaria, en instituciones aprobadas por el Estado.

• Las prácticas que se realicen en el marco de programas o proyectos de protección social adelantados por el Estado o por el sector privado, de conformidad con los criterios que establezca el Ministerio de la Protección Social.

En estos casos la empresa patrocinadora, mediante el respectivo convenio que suscriba con la entidad de educación que corresponda, determinará las condiciones aplicables a la relación especial de aprendizaje requerida para obtener el título correspondiente, la cual, cabe precisar, no configura el contrato de aprendizaje regulado principalmente por la Ley 789 de 2002. Por lo tanto, al no existir norma sustantiva alguna que aplique para este tipo de vinculación, se concluye que existe plena libertad para las partes, esto es, institución de educación y la empresa dispuesta a ofrecer la práctica requerida, para definir las obligaciones que les asiste.

A pesar de la libertad establecida para regular las relaciones derivadas del referido convenio, se sugiere, por lo menos, establecer las reglas relacionadas con el aseguramiento del aprendiz dentro del período de sus prácticas, lo cual, generalmente, está amparado por el seguro estudiantil tomado por la institución de educación correspondiente a favor de sus estudiantes.

6. Ley 1450 de 2011, plan nacional de desarrollo. Ampliación de las modalidades de contrato de aprendizaje

El Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, regulado por la Ley 1450 del 16 de junio de 2011, estableció medidas que permiten la ampliación voluntaria de modalidades de contrato de aprendizaje(9), las cuales solo tienen lugar cuando la respectiva empresa patrocinadora cumpla satisfactoriamente con el número mínimo obligatorio de aprendices o, en su defecto, no le corresponda la contratación de aprendices. Las nuevas modalidades de contrato de aprendizaje son las siguientes:

• Para los estudiantes vinculados en el nivel de educación media. En este caso corresponde el pago de la cuota de apoyo de sostenimiento por el período de dos años, correspondiendo en el último año la ejecución de la etapa práctica, la cual se ejecutará en un horario contrario a su jornada académica. Se destaca que esta modalidad especial de contrato de aprendizaje pretende obtener la financiación de la educación superior del aprendiz, por cuanto indica que parte del apoyo de sostenimiento mensual se destinará a una cuenta especial establecida para el mencionado propósito. Así mismo se indica que recibirá un “incentivo estatal articulado a la oferta de financiamiento de educación superior a cargo del Icetex”.

• Para los jóvenes entre 18 y 25 años de edad que no hayan culminado el nivel de educación media y se encuentren fuera del Sistema de Formación del Capital Humano, SFCH. Este tipo de contrato está destinado para aquellos jóvenes que se encuentren fuera del sistema escolar y que no hayan culminado la educación media. Esta modalidad de contrato de aprendizaje tiene una duración equivalente a dos años de práctica. En cuanto al apoyo de sostenimiento se tiene que una parte está destinada a una cuenta del aprendiz para posteriormente continuar con sus estudios de educación superior mientras que la otra parte la recibirá directamente el aprendiz. Esta modalidad de contrato se caracteriza por cuanto procura por el retorno del aprendiz al sistema educativo.

Las modalidades especiales de contrato de aprendizaje antes señaladas tienen que cumplir con las exigencias establecidas por el artículo 30 de la Ley 789 de 2002.

7. Registro del contrato de aprendizaje

Con el propósito de acreditar el cumplimiento de la cuota de aprendices que le corresponde a la empresa patrocinadora, el Acuerdo 11 de 2008 del SENA estableció que todo contrato de aprendizaje tiene que registrarse en el Sistema de Gestión Virtual de Aprendices, SGVA, dentro de los veinte días hábiles siguientes a la fecha de terminación del contrato de aprendizaje, en caso de que la empresa patrocinadora opte por su reemplazo. Así mismo, una vez ejecutoriado el acto administrativo que determine o modifique la cuota de aprendices, la respectiva empresa patrocinadora deberá suscribir los respectivos contratos dentro del plazo antes señalado. Una vez formalizada la contratación del aprendiz, su registro en el SGVA tiene que realizarse de manera inmediata.

Ahora bien, en el evento de que la empresa patrocinadora no encuentre el perfil requerido para cumplir su cuota de aprendices dentro del SGVA del SENA, con el objeto de suspender el plazo previsto para el reemplazo de aprendices y, como consecuencia, evitar las posibles sanciones por incumplimiento de la cuota de aprendices, le corresponde radicar ante la oficina del SENA donde tiene que cumplir la cuota, una comunicación especificando el perfil o perfiles requeridos, caso en el cual la respectiva regional del SENA cuenta con quince días hábiles para dar respuesta a la solicitud, correspondiéndole relacionar los posibles precandidatos que cumplan con el perfil requerido o, en el evento de que no se presenten aprendices con el perfil, las opciones que tiene la empresa patrocinadora para cumplir con la cuota de aprendices. Si no se presente respuesta alguna al requerimiento proveniente de la empresa patrocinadora se suspende para ésta el deber de cumplir con la contratación del aprendiz o aprendices faltantes hasta el momento que la oficina del SENA responda a la solicitud, caso en el cual se reanudará el término para cumplir con la cuota de aprendices.

8. Suspensión del contrato de aprendizaje

Teniéndose en cuenta que el contrato de aprendizaje puede presentar situaciones excepcionales que afecten su ejecución, el artículo 5º del Acuerdo 15 del 2003 del SENA, se ocupó de señalar las causales por las cuales el contrato de aprendizaje se suspende: a) licencia de maternidad, b) incapacidades debidamente certificadas, c) caso fortuito o fuerza mayor de conformidad con la legislación civil, d) vacaciones por parte de la empresa patrocinadora, siempre y cuando el aprendiz se encuentre desarrollando la etapa práctica.

La duración de la suspensión de la relación de aprendizaje estará sometida a la vigencia de la respectiva causal. Para el caso de la licencia de maternidad tiene que considerarse lo señalado por la Ley 1468 de 2011(10), la cual establece que dicha licencia no puede ser inferior a 14 semanas, sin perjuicio de su ampliación en caso de parto múltiple, caso en el cual será por dos semanas más o, en el evento de parto prematuro, caso en el cual la licencia se ampliará por el tiempo comprendido desde la fecha de nacimiento del menor a la fecha prevista para su nacimiento a término. Aunque el Acuerdo 15 de 2003 no lo establece, se entiende que el contrato de aprendizaje también se suspende por el reconocimiento de la licencia de paternidad, modificada por la Ley 1468 de 2011.

En cuanto a las vacaciones como causal de suspensión del contrato de aprendizaje, se entiende que hace referencia al tiempo de vigencia de las vacaciones colectivas reconocidas por la empresa patrocinadora a sus trabajadores dependientes que afecten el área o lugar donde el aprendiz se encuentra ejecutando su período de prácticas. Lo anterior por cuanto el contrato de aprendizaje no tiene prevista la vacación como beneficio correspondiente al descanso remunerado, en especial cuando se observa que el artículo 30 de la Ley 789 de 2002 establece que la relación de aprendizaje no corresponde a una modalidad propia de contrato regulado por las normas aplicables al trabajo subordinado.

Por último, el período de suspensión por incapacidad médica estará limitado a su vigencia.

La causal amparada por la fuerza mayor o caso fortuito dependerá del tiempo que corresponda para superar la situación calificada como tal que impidió la ejecución temporal del contrato de aprendizaje.

Durante el período de suspensión del contrato de aprendizaje la empresa patrocinadora no se exonera del pago de los aportes al subsistema de salud, tal como lo advierte el parágrafo 1º del artículo 5º del Acuerdo 15 de 2003 del SENA. En cuanto al pago de la cuota de sostenimiento mensual no le corresponde a la empresa patrocinadora su reconocimiento mientras se encuentre vigente la causal de suspensión.

9. Estabilidad laboral reforzada dentro del contrato de aprendizaje: Maternidad

La estabilidad laboral reforzada desarrollada ampliamente por la Corte Constitucional dentro de las relaciones subordinadas de trabajo que indica que la trabajadora en estado de gravidez y dentro de los tres meses posteriores al parto no puede ser retirada de la empresa sin autorización previa del Ministerio de la Protección Social, sin consideración a la modalidad contractual escogida, por cuanto se presume que ello obedeció por causa del embarazo, también encuentra su aplicación dentro de la relación de aprendizaje, sin importar que el artículo 30 de la Ley 789 de 2002 la ubica como una modalidad contractual ajena a las disposiciones de Código Sustantivo del Trabajo, tal como se comentó previamente.

En cuanto a la aplicación del fuero de maternidad dentro del contrato de aprendizaje, resulta oportuno traer a colación lo señalado por la Corte Constitucional en Sentencia T-906 de 2007, Magistrado Ponente: Clara Inés Vargas Hernández: “Que el despido no se deba a una causal objetiva que lo justifique sino sea consecuencia del embarazo: Considera esta Sala, entonces, que en la relación de aprendizaje también prevalece la protección constitucional reforzada de la mujer embarazada. En consecuencia, en el contrato de aprendizaje, tan pronto la empresa es informada del embarazo de la aprendiz, se presume, al igual que en las demás relaciones laborales, que la no continuación o no renovación del contrato es discriminatoria y que se debe al embarazo, cuando ello tiene lugar dentro del período cubierto por el fuero de maternidad, salvo que la empresa demuestre la existencia de una causal objetiva que justifique su decisión. En el presente caso, la empresa no desvirtuó la presunción de que la no renovación del contrato fue discriminatoria por razón del embarazo: simplemente afirmó que el motivo para no renovar el contrato consistió en que la actora no pasó una prueba de calificación”.

Teniéndose en cuenta el precedente existente relacionado con la estabilidad laboral reforzada derivada del embarazo dentro del ámbito del contrato de aprendizaje, se llega a la conclusión de que la empresa patrocinadora no podría prescindir de los servicios del aprendiz dentro del período de vigencia del fuero de maternidad, no obstante el cumplimiento del plazo previsto para la vigencia de la etapa lectiva o práctica, según el caso, por cuanto la defensa de los derechos constitucionales que le asiste, puede conducir a la renovación del contrato de aprendizaje, sin perjuicio del pago de los cuotas de apoyo de sostenimiento mensual dejados de percibir y de los aportes al régimen de seguridad social, dependiendo de la etapa en que se encontraba el aprendiz al momento de la terminación de la relación contractual.

En cuanto a la cuota de aprendices que le corresponde cumplir a la empresa patrocinadora, como consecuencia del estado de gravidez de la aprendiz, lo cual conduciría a la conservación del respectivo contrato, se considera que tiene que notificarse lo sucedido a la oficina del SENA con el propósito de evitar eventuales controversias derivadas de la falta de acreditación de reemplazo del aprendiz por terminación del contrato de aprendizaje, en especial, cuando se tiene que el Acuerdo 11 de 2008 establece como obligación de la empresa patrocinadora reemplazar aprendices dentro del término de veinte días hábiles siguientes a la terminación de la relación de aprendizaje y, además, por eventuales controversias por superarse el plazo previsto para el cumplimiento de la etapa lectiva o productiva, conforme al programa de formación al que pertenezca la aprendiz.

10. Contrato de aprendizaje con personas con limitaciones

En atención al postulado constitucional establecido en el artículo 54, el cual indica que le corresponde al Estado propiciar la ubicación laboral de las personas en edad de trabajar y garantizar a los minusválidos el derecho a un trabajo acorde a sus condiciones de salud, postulado que también se encuentra desarrollado por el parágrafo del artículo 31 de la Ley 361 de 1997, el SENA, mediante el Acuerdo 8 de 2008, estableció medidas para estimular la contratación de aprendices que presenten una discapacidad comprobada superior al 25%. Al respecto estableció que se reducirá en otro aprendiz la cuota de aprendices asignada hasta alcanzar una disminución máxima en la cuota de aprendices del 50%.

(1) Artículo modificado posteriormente por el artículo 1º de la Ley 188 de 1959.

(2) Artículo 3º de la Ley 188 de 1959.

(3) Artículo 78 del Código Sustantivo del Trabajo.

(4) Ley 789 de 2002, publicada en el Diario Oficial 45046 del 27 de diciembre de 2002.

(5) Conforme al inciso 3º del artículo 32 de la Ley 789 de 2002, establece que el número de aprendices universitarios contratados no puede superar el 25% del total de aprendices.

(6) Corte Constitucional, Sentencia C-254 de 1995. Magistrado Ponente: Fabio Morón Díaz.

(7) Ver también literal a) artículo 30 de la Ley 789 de 2002.

(8) Artículo 3º, Decreto 2585 de 2003.

(9) Artículo 168 de la Ley 1450 del 2011.

(10) Publicada en el Diario Oficina 48116 del 30 de junio de 2011.