El impuesto complementario de normalización tributaria

Revista Nº 196 Jul. - Ago. 2016

John Alirio Pinzón Pinzón 

Relator Sección Cuarta Consejo de Estado 

Precisiones conceptuales y prácticas que pueden resultar de utilidad durante los años 2016 y 2017.

Considerando que este es el segundo año de liquidación y pago obligatorio del impuesto complementario de normalización tributaria creado mediante la Ley 1739 del 2014 para los sujetos pasivos del mismo y que existen pronunciamientos jurisprudenciales y doctrinarios sobre el tema, a continuación expongo algunas de las inquietudes prácticas en la aplicación de las mismas al impuesto:

1. Constitucionalidad del impuesto de normalización 

La Corte Constitucional encontró ajustado a la Carta, el impuesto de normalización tributaria(1) entre otras bajo las siguientes consideraciones: a) este impuesto no constituye una amnistía o saneamiento (aunque en dos aclaraciones de voto se dice lo contrario) ya que se crea un nuevo tributo; b) la normalización tributaria no depende de la voluntad del contribuyente (como sí lo era el tratamiento en la Ley 1607 del 2012) de acogerse o no a ella, sino que se trata de una verdadera obligación tributaria que debe cumplir; c) aunque puede estarse ante un posible saneamiento tributario, al menos en cuanto atañe al incumplimiento de la obligación tributaria formal de suministrar información completa y veraz en las declaraciones, se debe aplicar un test estricto de proporcionalidad ante lo cual se encuentra que la normalización está justificada: en lo normativo para la sostenibilidad fiscal (C.N., art. 334) ya que los tributos son el principal soporte del presupuesto; en lo fáctico por el evidente descenso del precio internacional del petróleo, del cual dependen varios ingresos y tributos y con las proyecciones del Minhacienda existe el evidente riesgo de que los ingresos del Presupuesto General de la Nación no sean suficientes para cubrir los gastos e inversiones.

El instrumento empleado para lograr esos fines (modificar de manera transitoria el régimen voluntario de normalización tributaria del artículo 239-1 del estatuto tributario) no está prohibido por la Constitución, es adecuado y efectivamente conducente para los fines perseguidos. La norma es claramente efectiva y conducente, pues elimina el riesgo de que el contribuyente decida no normalizarse o postergar esa posibilidad.

En cuanto a si los beneficios exceden las restricciones impuestas sobre otros principios, se tiene que la defensa de la base gravable y la lucha contra la evasión tributaria, a partir de una información cierta, logra realizar el principio de eficiencia del sistema tributario, al lograr también la equidad y progresividad del mismo. La restricción impuesta al principio de equidad horizontal es transitoria y parcial: es transitoria porque solo puede ocurrir en los años 2015 al 2017 ya que después de esta fecha para efectos de normalización, la regla aplicable sería el artículo 239-1 del estatuto tributario; es parcial porque, en todo caso, el contribuyente debe pagar, por este impuesto complementario, en promedio el 11,5% del valor patrimonial del bien omitido o del pasivo ficticio declarado, suma que es significativa y que no puede tenerse como simbólica o desproporcionada.

2. Naturaleza y relación con activos en el exterior

El tributo creado en la Ley 1739 del 2014 tiene la naturaleza de un impuesto, como bien lo señala su denominación, de carácter instantáneo en cuanto se gravan los activos omitidos y pasivos inexistentes en una fecha determinada el 1º de enero de los años 2015 al 2017(2). Sobre su regulación para las irregularidades declaradas en años anteriores, surge la duda sobre la posible vulneración del principio de la no retroactividad de las normas tributarias consagrado en el artículo 363 de la Constitución Política y que a propósito no fue estudiado por la Corte Constitucional en la Sentencia C-551 del 2015.

La intención del legislador del año 2014, en cuanto a que los contribuyentes del impuesto a la riqueza incluyan los activos omitidos en años anteriores, tiene íntima relación con la “declaración de activos en el exterior” creada en la misma Ley 1739 del 2014, ya que a partir del año 2015, los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios, deben declarar en el formulario 160, los bienes localizados en otras jurisdicciones. Así lo confirman los comentarios del director de la DIAN en el debate parlamentario de este nuevo impuesto(3) al afirmar que los activos que tienen los colombianos en el exterior están entre los 20 y 30 mil millones de dólares.

3. Sujetos pasivos

Los sujetos obligados a declarar y pagar el impuesto de normalización son: a) los contribuyentes del impuesto a la riqueza y b) los declarantes voluntarios de dicho impuesto. A su vez los declarantes del impuesto a la riqueza son los previstos en el artículo 292-2 del estatuto tributario. Respecto de los declarantes voluntarios el artículo 298-7 del mismo estatuto prevé que pueden declarar, liquidar y pagar el impuesto a la riqueza y el de normalización en forma espontánea, quienes no estén obligados, sin que se entienda que no producen efecto legal alguno (E.T., art. 594-2). De manera que si alguno de los contribuyentes obligados no tiene el tope de los $ 1.000 millones de patrimonio líquido o se trata de las entidades contenidas en el artículo 293-2 del estatuto tributario, pero aun así declara y paga impuesto a la riqueza, podrá también liquidar y pagar el de normalización tributaria dentro de los mismos plazos señalados para el de riqueza.

La previsión de que también son contribuyentes del impuesto de normalización, los declarantes voluntarios del impuesto a la riqueza, se justifica porque el hecho generador surge a raíz de la omisión de activos o la inclusión de pasivos inexistentes, independiente del monto de la riqueza a 1º de enero de cada uno de los años 2015 a 2018, lo que lleva a concluir que un contribuyente en alguna de esas dos situaciones podría declarar en el formulario 440 aunque diligencie la sección del impuesto a la riqueza con un monto de patrimonio líquido inferior al exigido para ello.

Lo anterior resulta concordante con lo señalado en la Sentencia C-551 del 2015 al decir que el impuesto de normalización no depende de la voluntad del contribuyente, sino que se trata de una obligación tributaria sustancial que de incumplir genera consecuencias más gravosas y adicionales al de la simple obligación formal(4).

4. Hecho generador

En una interpretación sistemática de los artículos 35 y 36 de la Ley 1739 del 2014 se deduce que el hecho generador del impuesto de normalización recae sobre dos hechos, ambos al 1º de enero de los años 2015, 2016 y 2017: a) tener activos omitidos y b) tener pasivos inexistentes. Cabe anotar que el propio legislador incurrió en una inconsistencia, ya que mientras el artículo 35 se refiere únicamente a los activos omitidos, el 36 ibídem, sí hace mención tanto a aquellos como a los pasivos inexistentes, teniéndose esto último como el verdadero hecho generador, como lo dice la propia denominación del artículo y por encontrarse en una norma posterior (L. 153/887, art. 2º).

El presupuesto legal del impuesto de normalización, encuentra plena justificación en el hecho ordinario del aumento del patrimonio líquido de un contribuyente y se debe a la obtención de ingresos en el año gravable, lo que origina el pago del impuesto de renta sobre la parte gravada de los mismos. De manera, que los contribuyentes que quieren evadir el pago del imporrenta, omiten declarar el ingreso y por supuesto los bienes adquiridos con esos ingresos o en caso de declarar los bienes adquiridos pero tener el mismo ánimo evasor, declaran pasivos inexistentes para compensar el incremento patrimonial no justificado al omitir los ingresos.

Sobre las definiciones del artículo 36 de la Ley 1739 del 2014 de activos omitidos, como aquellos que no fueron incluidos en las declaraciones de impuestos nacionales, existiendo la obligación de hacerlo, y de pasivos inexistentes como aquellos incluidos en las declaraciones de impuestos nacionales con el único fin de aminorar la carga tributaria del contribuyente, surgen algunos interrogantes:

Tal como lo advierte la Corte Constitucional en su Sentencia C-551 del 2015, puede que el contribuyente no haya declarado algunos activos, entre otras razones porque tenía dudas sobre su calidad de residente fiscal o porque sobre dichos activos ya había tributado en el lugar de domicilio, es decir, los excluyó obrando de buena fe(5) aunque incurrió en un error de interpretación de las normas tributarias. En este caso el impuesto de normalización se convierte en una sanción de tipo objetivo que ni siquiera atiende los eximentes de responsabilidad que contempla la sanción por inexactitud (E.T., art. 647).

En cuanto a los pasivos inexistentes, emerge la pregunta si los contribuyentes que a pesar de incluirlos en las declaraciones de impuestos nacionales, no lo hicieron con el único fin de disminuir la carga tributaria, sino tal vez por un mal entendimiento de las normas del estatuto tributario que se refieren a ellos (arts. 283 a 286), tienen la obligación de liquidar y pagar el impuesto de normalización.

Sobre el particular la DIAN(6) no acepta esta tesis y en su lugar señala que los pasivos si bien no inciden en la determinación del impuesto sobre la renta por el sistema ordinario, sí hacen parte de la renta presuntiva, donde la base es el patrimonio líquido, que se calcula al restar del patrimonio bruto las deudas al 31 de diciembre. De manera que la inclusión de pasivos provenientes de interpretaciones equivocadas y que pesar de afectar la renta presuntiva, no inciden en el impuesto de renta, también deben ser normalizados, total o parcialmente en caso de que el efecto haya sido parcial en los impuestos de renta y patrimonio de años anteriores(7).

5. Base gravable

La base del impuesto de normalización aparece en el artículo 37 de la Ley 1739 del 2014, pero solo en relación con los activos omitidos mas no respecto de los pasivos inexistentes, por lo cual en el concepto especial del impuesto a la riqueza(8) se hace claridad al decir que “… resulta procedente señalar que la base gravable será el valor por el cual fue registrado este pasivo en su respectiva declaración tributaria…”.

Para los activos omitidos la norma en mención señala dos opciones: a) el valor patrimonial determinado conforme a las reglas del título II del libro I del estatuto tributario; b) el autoavalúo que establezca el contribuyente que debe corresponder como mínimo al valor patrimonial del ítem anterior.

Para el valor patrimonial de la primera opción debe aplicarse lo previsto en el título II (patrimonio) del libro I (impuesto sobre la renta) del estatuto tributario, es decir, lo señalado en los artículos 261 a 281 que regulan el valor por el cual se deben declarar los activos en las declaraciones tributarias. La regla general es el costo fiscal (E.T., art. 267) y para ello se remite al título I (renta) del mismo libro que en concreto corresponde a los artículos 62 a 68 (activos movibles) y 69 a 76-1 (activos fijos). Lo anterior sin perjuicio de aplicar las reglas especiales contenidas en el citado título II.

Asimismo, la propia Ley 1739 del 2014, prevé que para calcular el costo fiscal (regla general) deberá partirse del precio de adquisición, concepto este último que tendrá que entenderse como el valor por el cual ingresaron al patrimonio real esos bienes, sin importar si su origen fue compra, permuta, donación, herencia, dación en pago, etc., ya que no siempre los bienes se originan en una adquisición efectiva.

La otra opción para la base gravable, el autoavalúo es cualquier valor estimado por el contribuyente, siempre que tenga como valor mínimo el costo fiscal determinado como antes se dijo.

Sin embargo, el propio legislador para el caso de las fundaciones de interés privado, los trusts y cualquier otro negocio fiduciario del exterior, el valor patrimonial (costo fiscal) de esos bienes se determina conforme al artículo 271-1 del estatuto tributario que en esencia señala que el valor patrimonial para los beneficiarios del fideicomiso es el que corresponda en el patrimonio líquido de aquel al final del ejercicio o en la fecha de la declaración. El legislador olvidó mencionar como otra norma para tener en cuenta, el artículo 102 inciso 1º del mismo estatuto que dispone que los derechos fiduciarios tendrán el costo fiscal de los bienes o derechos aportados al patrimonio autónomo.

Surge la inquietud, si deben incluirse dentro de la base gravable los activos poseídos en el exterior por las personas naturales no residentes en años anteriores. Lo anterior porque al interpretar el artículo 261 inciso 2º del estatuto tributario se concluye que las personas naturales, nacionales y extranjeras, no incluyen en el patrimonio fiscal los bienes en el exterior mientras no sean residentes.

Tabla condición
 

Una situación que pudiera presentarse es el caso de la adquisición de bienes inmuebles o vehículos a finales de los años 2014 a 2016 que no alcanzaron a ser inscritos ante la Superintendencia de Notariado y Registro o la Secretaría de Tránsito respectiva al 31 de diciembre de esos años y que en virtud de lo previsto en los artículos 263 y 264 ibídem al no entenderse poseídos al terminar el período gravable no se tendrá que presentar en el patrimonio fiscal y, por tanto, tampoco podrá considerarse como un activo omitido sometido al impuesto complementario de normalización tributaria como lo confirma la propia DIAN en su doctrina(11).

Otro interrogante es para el caso de las personas que no fueron declarantes del impuesto sobre la renta en años anteriores por no tener los topes mínimos exigidos en las normas legales. Aquí la respuesta resulta obvia, que no deben pagar impuesto de normalización porque tampoco se cumple el primer presupuesto, como es haber tenido la obligación de presentar declaración tributaria.

Volviendo con los pasivos, la DIAN en su doctrina reciente ha señalado que los pasivos estimados, como podrían ser las provisiones, que en forma improcedente se hubieren incluido en las declaraciones tributarias, no se consideran como pasivos inexistentes y, por tanto, no están sometidos al impuesto de normalización, ya que “… los pasivos que se aceptan como factor de disminución del patrimonio bruto son los que se refieren a deudas propiamente dichas, es decir, ciertas y reales, en virtud de los cuales se transferirán recursos a otras entidades o personas…(12).

Resulta pertinente analizar el caso de los colombianos cobijados por la Ley 1562 del 2012 que creó un régimen de incentivos para el retorno de colombianos en el extranjero. Hay que recordar que dicha ley reglamentada por los decretos 1000, 2064 y 2192 de 2013, señala en su artículo 5º unos incentivos consistentes en la exoneración del pago de todo tributo y de los derechos de importación de los bienes que allí se mencionan. De lo anterior, surge la pregunta ¿si respecto de los bienes ingresados al país por los colombianos que retornen y que no hayan sido incluidos en las declaraciones tributarias de años anteriores, deben pagar el impuesto de normalización? Según la doctrina de la DIAN(13) la situación es la siguiente:

tabla colombiano

6. Efectos de la normalización tributaria

6.1. La inclusión de activos omitidos o la exclusión de pasivos inexistentes en el formulario 440, ocasiona un incremento en el patrimonio líquido del contribuyente (natural o jurídica) que al no estar justificado con ingresos produce una diferencia patrimonial que, sin embargo, según el artículo 39 de la Ley 1739 del 2014 no ocasiona renta gravable por el sistema de comparación patrimonial (E.T., arts. 236 a 239).

6.2. El incremento patrimonial producto de la normalización, tampoco genera renta líquida gravable, beneficio que no se tiene si el contribuyente se acoge a lo previsto en el artículo 239-1 del estatuto tributario, evento en el cual tendrá que liquidar el impuesto de renta sobre dicho valor que por ser líquido no admite ninguna minoración tributaria.

6.3. La prohibición de tratarse como renta por comparación patrimonial y de renta líquida se extiende a todos los años anteriores en la declaración de renta y en las declaraciones del CREE de los años 2013 y 2014 para quienes normalizaron en el 2015 y en general en forma retroactiva para quienes lo hagan en el 2016 y 2017. Quiere decir que en caso que la DIAN al ejercer su facultad fiscalizadora encuentre activos omitidos o pasivos inexistentes en años anteriores al período gravable en que se normalicen, no podrá liquidar una renta líquida al contribuyente siempre que este demuestre que fueron normalizados en algunos de los tres años (2015, 2016 y 2017).

6.4. Tal como lo acepta la DIAN(14) los contribuyentes de impuestos nacionales podrán optar por el artículo 239-1 del estatuto tributario, en lugar del impuesto de normalización tributaria (L. 1739/14), evento en el cual el monto saneado será considerado como renta líquida gravable en el año del saneamiento. Esto puede ser recomendable cuando el monto de los activos saneados produzca una renta líquida inferior a los 1.090 UVT o un impuesto de renta inferior al impuesto de normalización.

6.5. Los activos omitidos y el retiro de pasivos inexistentes deberán reflejarse en las declaraciones de renta y en la del CREE del mismo período gravable en que se declara, liquida y paga el impuesto de normalización tributaria, así como en los años siguientes siempre que los activos se mantengan en el patrimonio, de conformidad con la calidad de residencia (E.T., arts. 9º y 261).

6.6. Su inclusión dentro del patrimonio bruto de los activos normalizados a partir del período gravable en que se haga uso del impuesto de normalización, tendrá efectos en el cálculo de la renta presuntiva tanto en el impuesto de renta (E.T., arts. 188 a 193) como en el CREE (L. 1739/2014, art. 22 inc. 2º). En caso de liquidarse tales impuestos sobre esas bases presuntas, habría un doble impacto tributario, sin que pueda considerarse como doble tributación, sino como el saneamiento de períodos anteriores.

6.7. Cabe resaltar que los contribuyentes de impuestos nacionales administrados por la DIAN que no liquiden y paguen el impuesto de normalización tributaria en los años gravables 2015, 2016 y 2017, en caso de ser objeto de fiscalización por la administración tributaria, además de tener que declarar esos activos omitidos como renta líquida gravable deberán liquidar a partir del periodo gravable 2018 una sanción por inexactitud correspondiente al 200% sobre el mayor impuesto a cargo. Así mismo, debe tenerse en cuenta que dicha sanción se genera en los siguientes dos casos:

a) cuando la DIAN detecte los activos omitidos y los pasivos inexistentes sin normalizar y

b) cuando a pesar de incluir los activos o excluir los pasivos, el contribuyente no los declare como renta líquida gravable (E.T., arts. 239-1 incs. 2º y 3º; y L. 1739/14, art. 41).

6.8. El artíulo 15 del Decreto 1123 del 2015 prevé que los contribuyentes del impuesto a la riqueza y los declarantes voluntarios del mismo a quienes la DIAN les adelante actuaciones administrativas por activos omitidos o pasivos inexistentes a los que se refiere el artículo 239-1 del estatuto tributario, no podrán declarar el impuesto de normalización tributaria respecto de tales bienes y deudas. Debe entenderse que dichas actuaciones deben producirse antes del 1º de enero del 2015 y a más tardar el 31 de diciembre
del 2016.

7. Régimen sancionatorio y procedimiento

Otro aspecto no muy claro en la mencionada Ley 1739 es el atinente al régimen sancionatorio del impuesto de normalización tributaria, en el caso de la liquidación de la sanción por no presentar la declaración (formulario 440).

El artículo 9º de la Ley 1739 que adicionó el estatuto tributario con el artículo 298-8 dispone que para la declaración, pago, administración y control del impuesto de riqueza y su complementario de normalización, se aplicarán los artículos 298 (declaración y pago del impuesto al patrimonio), 298-1 (contenido de la declaración del impuesto al patrimonio) y 298-2 (administración y control del impuesto al patrimonio).

Este último artículo establece el procedimiento que se va a seguir en caso de no presentarse la declaración del impuesto (en este caso la de riqueza y normalización), que consiste en expedir un emplazamiento para que se declare dentro del mes siguiente a su notificación. En caso de no hacerlo la DIAN, deberá practicar una liquidación de aforo tomando como base el patrimonio líquido de la última declaración de renta presentada y una sanción por no declarar del 160% del impuesto determinado. Sin embargo, se aprecia un vacío jurídico en el caso de contribuyentes personas naturales que por no tener la calidad de residentes fiscales en años anteriores o porque no habían presentado la declaración de renta debiendo hacerlo, no habría forma de liquidar la sanción por no declarar.

Ha surgido la inquietud de si es posible normalizar los activos o los pasivos inexistentes en el formulario 210 (no obligados a llevar contabilidad) o 230 (IMAS para empleados) ante lo cual la DIAN ha indicado(15) que el IMAN y el IMAS son sistemas para presentar y liquidar el impuesto de renta, mas no para normalizar activos omitidos o pasivos inexistentes, actuación que es factible realizar para períodos no revisables, es decir, con firmeza de las declaraciones mediante el procedimiento establecido en el artículo 239-1 del estatuto tributario. Sin embargo, para otro sector de la doctrina que no se comparte podría un contribuyente normalizar sus activos en los formularios de renta, concretamente en el formulario 230 (declaración impuesto mínimo alternativo simple, IMAS).

No debe perderse de vista que el artículo 50 del Decreto Reglamentario 2243 del 2015 dispone que el plazo para el pago de las declaraciones tributarias (en este caso el de riqueza y normalización) que arrojen un saldo a pagar inferior a 41 UVT del 2016 ($ 1.220.000) a la fecha de la presentación vence el mismo día del plazo señalado para la presentación de la respectiva declaración, debiendo cancelarse en una sola cuota.

Finalmente para los contribuyentes que para normalizar sus activos omitidos y pasivos inexistentes se acogieron a lo previsto en el parágrafo transitorio del artículo 239-1 del estatuto tributario (L. 1607/12, art. 163) declarado inexequible mediante Sentencia C-833 del 2013, el pago de la cuarta cuota (la norma permitía pagar hasta en cuatro cuotas) deberá hacerse dentro de los plazos establecidos para la presentación de la declaración de renta y complementario y del anticipo, correspondientes al año gravable 2015 (D.R. 2243/15. art. 42).

8. Aspectos cambiarios

La inclusión de bienes poseídos en el exterior dentro de los activos objeto del impuesto de normalización tributaria, no da lugar a sanción cambiaria en cuanto al registro extemporáneo de las “inversiones financieras en el exterior y en activos en el exterior” (JDBR, Res. Externa 8/2000) así como de las inversiones de capital colombiano en el exterior (DUR. 1068/2015, art. 2.17.4.1.1). El procedimiento para el registro extemporáneo sin sanción cambiaria fue establecido en el numeral 7.6 de la Circular Reglamentaria Externa DCIN-83 de septiembre 17 de 2015, que reglamentó el parágrafo 1º del artículo 39 de la Ley 1739 del 2014 (negritas nuestras).

Aspectos para destacar de esta exoneración sancionatoria:

a) Este registro extemporáneo puede tramitarse en cualquier tiempo.

b) También procede para el registro de inversiones financieras y en activos en el exterior efectuadas con
divisas que no deben canalizarse a través del mercado cambiario (JDBR, Res. Externa 8/2000, art. 36).

c) El registro extemporáneo se tramita únicamente con la presentación del formulario 11 “Registro de inversiones internacionales” indicando como modalidad de la inversión, el código 80 “Activos objeto del impuesto de normalización tributaria” sin que se requiera adjuntar documentos adicionales.

d) En la parte inferior del formulario 11 deberá indicarse el número de radicación o del autoadhesivo de la declaración tributaria del impuesto a la riqueza en que los activos fueron incluidos.

1. C. Const., Sala Plena. Sent. C-551, agos.26/2015. Exp. D-10621 y D-10627, M.P. Mauricio González Cuervo.

2. INSIGNARES ROBERTO y LÓPEZ MELITZA, en: “Impuesto a la riqueza e impuesto complementario de normalización” en capítulo XI del libro “El impuesto sobre la renta y complementario” 4ª edición. Universidad Externado de Colombia, 2015, p. 334.

A pesar de que para las personas naturales el impuesto a la riqueza se causa el 1º de enero del 2015, 2016, 2017 y 2018, solo puede acogerse al impuesto de normalización hasta el año 2017.

3. Acta Plenaria del 10 de diciembre del 2014, publicada en la Gaceta del Congreso 372 del 2015, citada en la Sentencia C-551 del 2015, p. 40, num. 3.9.1.3.3.

4. C. Const., Sala Plena. Sent. C-551, agos.26/2015. Consideraciones 3.9.1.1, 3.9.2.3, 3.9.2.3.2 y 3.9.2.3.4.2.

5. C. Const., Sala Plena. Sent. C-551, agos.26/2015. Consideraciones 3.9.1.4.1 y 3.9.2.3.2.

6. DIAN, Conc. 34465, dic. 1°/2015, pregunta 1ra.

7. C. Const., Sala Plena. Sent. C-551, agos.26/2015. Consideración 3.9.1.4.3 (iii).

8. DIAN, Conc. 13675, mayo 12/2015, num. 4º.

9. C. Const., Sala Plena. Sent. C-551, agos.26/2015. Consideraciones 3.9.1.3.2 y 3.9.2.4.6.3.

10. DIAN, Conc. 34465, dic. 1°/2015, pregunta 4.

11. DIAN, Conc. 34465, dic. 1°/2015 pregunta 6 y 33211, abr.23/96.

12. DIAN, Conc. 34465, dic. 1°/2015 pregunta 3 y 51651, ago.17/2004.

13. DIAN, Conc. 34465, dic. 1°/2015 pregunta 7.

14. DIAN, Conc.13675, mayo 11/2015 y Conc. 34465, dic. 1°/2015 pregunta 5.

15. DIAN, Conc.13515, mayo 12/2015.