El TLC es una oportunidad para los colombianos y los coreanos en general

Revista Nº 175 Ene.-Feb. 2013

Javier N. Rojas 

Especial para la Revista Impuestos 

En entrevista con la REVISTA IMPUESTOS Junsok Yang, especialista en facilitación del comercio y catedrático de la Universidad Católica de Corea, quien participó como conferencista en el reciente seminario sobre las oportunidades del tratado de libre comercio (TLC) firmado entre Colombia y Corea del Sur, organizado por las firmas Almaviva, Gómez-Pinzón Zuleta Abogados y Legis, habló sobre la evolución que ha tenido el modelo surcoreano de negociación de tratados comerciales en los últimos tiempos.

REVISTA IMPUESTOS: ¿Cómo se ha desempeñado la economía de Corea del Sur en los últimos años?

Junsok Yang: Desde que estalló la crisis financiera mundial, ha sido muy desigual. Ha habido algunos años en los que ha ido bastante bien y otros en los que no. El crecimiento estimado para el 2012 es del 2,5%; se esperaba que fuera del 3%. De acuerdo con los estándares de Corea del Sur, ese es un nivel muy bajo, pues normalmente crecía al 5%.

R. I.: ¿De qué manera han enfrentado esa situación?

J. Y.: Las exportaciones a China han registrado una dinámica favorable, pero si no hubiera sido por los TLC que han ayudado en ese proceso de recuperación, las exportaciones habrían sido peores, porque se han mantenido bajas, en general, excepto las que van a China.

R. I.: ¿Cuáles son los principales países de destino de las exportaciones surcoreanas?

J. Y.: China, EE. UU., los países de la ASEAN (sigla en inglés de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y la Unión Europea (UE).

R. I.: ¿Qué porcentaje de bienes se exportan a China?

J. Y.: Algo más del 25% del total de las exportaciones.

R. I.: ¿Corea del Sur siempre ha tenido una economía abierta al comercio internacional?

J. Y.: En los años sesenta, se inició la apertura económica. Inicialmente se importaba materia prima, pero solo en 1980 el país se abrió a la importación de productos de consumo.

R. I.: ¿Cuáles son los fundamentos del modelo surcoreano de TLC?

J. Y.: Básicamente se han tenido en cuenta tres puntos. Uno es la exportación de bienes, especialmente de la industria pesada; de tecnologías de la información; de automóviles y de acero. El segundo punto es el incremento de la inversión extranjera directa y, finalmente, el aumento de la oferta de servicios.

R. I.: ¿Cuáles TLC ha suscrito e implementado Corea del Sur?

J. Y.: Con Chile, Singapur, los países de la EFTA (sigla en inglés de la Asociación de Libre Comercio de Europa que conforman Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia), los países de la Asean, India, Perú, UE y EE. UU.

R. I.: ¿Cuál fue el primer acuerdo comercial que se firmó?

J. Y.: El TLC con Chile, suscrito en 1999, que se implementó en el 2003.

R. I.: ¿Qué evolución importante ha tenido el modelo de TLC?

J. Y.: Los primeros TLC, firmados con Chile, Singapur y la EFTA, tenían, básicamente, el mismo modelo, en cuanto a los temas relativos a bienes. En materia de servicios, no eran tan parecidos, porque cada uno de los acuerdos contempla sus esquemas particulares. En el siguiente TLC, que fue con EE. UU., se profundizó mucho más en el aspecto de servicios, porque así lo pidió esa nación. Los que se firmaron después siguieron el modelo del tratado con EE. UU. Se han hecho algunas concesiones particulares a los países con los cuales se han firmado TLC con posterioridad al de EE. UU. y han mejorado un poco en el tema de liberalización (desgravación arancelaria). Se ha procurado que sean mucho más estructurados y acordes con las situaciones específicas de cada país.

R. I.: ¿Qué motiva al país a buscar la firma de un TLC con determinada nación?

J. Y.: Las oportunidades de expansión del mercado, obviamente pensando primero en los beneficios para Corea del Sur y luego que el otro país también se favorezca. En algunos casos, no necesariamente se valoran las posibilidades actuales de comercio con un país en particular, sino que se contempla el potencial futuro. Colombia cumple con esta premisa; hoy no registra un intercambio comercial muy grande con Corea del Sur, pero cuenta con ciertos aspectos interesantes para esa nación: uno es la ubicación geográfica, que permite tener alguna ventaja para seguir haciendo acuerdos comerciales con el resto de Latinoamérica. Y otro punto destacado es la población joven. En consecuencia, la proyección del consumo colombiano resulta interesante para los surcoreanos.

R. I.: ¿Cree que en Colombia puede haber resistencia política a la aprobación definitiva del TLC con Corea del Sur?

J. Y.: No veo ninguna posibilidad. Quizás habría un eventual problema relacionado con frutas y otros productos agrícolas, pero no creo que sea representativo, porque el intercambio comercial entre Corea del Sur y Colombia es bajo en este momento. Existe una probabilidad muy pequeña de conflicto que podría generar algún tipo de inconveniente menor.

R. I.: ¿Cuáles son los principales bienes que quiere exportar Corea del Sur a Colombia en el marco del TLC?

J. Y.: Automóviles, porque Colombia tiene un arancel alto para aquellos. Corea reconoce que así como el sector agrícola es muy sensible en Corea, el sector automotriz también lo es en Colombia. Entonces, en el TLC se estableció un periodo muy largo de transición de 10 años. Además, estamos interesados en vender productos de informática y suministros para oficina, entre otros productos.

R. I.: ¿Qué bienes se espera que exporte Colombia a Corea del Sur?

J. Y.: El país está muy interesado en recursos naturales, porque tiene un déficit en ese frente, por eso siempre ha buscado asegurar el suministro de estos. Especialmente en metales y combustibles. El café también se está convirtiendo en un producto muy popular en Corea del Sur; en los últimos 15 años, ha explotado el consumo de café expreso. Hoy, existe un gran reconocimiento del café colombiano y sería un producto muy importante para los consumidores surcoreanos.