Equilibrio la clave de la felicidad

Revista Nº 192 Nov.-Dic. 2015

Alexánder Hernández 

Azul Innovación & Crecimiento Empresarial 

El problema del equilibrio entre el trabajo y la vida personal ha cobrado impulso en la última década, ya que los gobiernos y las instituciones, así como las empresas, han reconocido que sus logros benefician no solo al bienestar, el estado de ánimo y la felicidad de los trabajadores, sino que también a la productividad y el crecimiento de las empresas.

Lograr este equilibrio es una de las variables que más está impactando el clima laboral y el nivel de disfrute en el trabajo, obligando a las empresas a establecer mecanismos para que los trabajadores tengan acuerdos de trabajo flexibles, con el fin de atraer, retener y desarrollar a los mejores talentos, fortaleciendo la competitividad en el mercado.

Al establecer estos mecanismos las empresas deben considerar distintos factores como cuánto se disfruta el trabajo, sensación de logro, tareas adicionales, horas de trabajo, duración del desplazamiento desde o hacia el trabajo y tiempo real que no se ocupa para la vida personal.

Diversos estudios internacionales han confirmado que los trabajadores felices también son trabajadores productivos, por ejemplo el 74% de los trabajadores a nivel internacional cree que logran más actualmente, en el trabajo, que antes, lo que demuestra que las prácticas de trabajo flexibles mejoran la productividad.

Para ayudar a los trabajadores a lograr una mejor armonía entre el trabajo y la vida personal, y ser más saludables y productivos, las empresas están optando cada vez más por prácticas de trabajo flexible que permiten a los trabajadores tener la libertad de elegir cuándo trabajar y desde dónde trabajar.

Por ejemplo algunas empresas hacen esfuerzos para ayudar a reducir el tiempo que los empleados pasan trasladándose de un lugar a otro. Los largos traslados de más de 45 minutos están de hecho asociados con mala calidad de sueño, agotamiento y mala salud en general. Al permitir que los empleados elijan un lugar de trabajo más cerca de sus casas o eviten las horas de mayor tráfico, las empresas reducen la tensión de un largo traslado logrando que los empleados tengan más tiempo para su vida personal y de paso para afrontar las labores del trabajo con más entusiasmo y energía.

Sin embargo, todos estos esfuerzos normalmente son más consistentes en grandes empresas o están asociados al mejoramiento de las condiciones económicas de los países y su mercado laboral, en esta medida las empresas se enfocarán hacia el ofrecimiento de un positivo equilibrio entre trabajo y vida personal, si desean ser más competitivas y sostenibles en el largo plazo.

Flexibilidad laboral

Una manera muy popular de ayudar a los empleados a controlar su equilibrio entre trabajo y vida personal es introducir prácticas de trabajo más flexibles. Ya sea que estas medidas permitan a los trabajadores evitar las horas de mayor tráfico, trabajar en lugares cercanos a sus casas o pasar más tiempo con sus familias, esta encuesta finalmente es la prueba de que la productividad mejorará conjuntamente con la felicidad de los trabajadores.

El reto de las empresas es entonces poner todos los medios posibles para que cualquier persona que trabaje en la compañía, pueda equilibrar las funciones de su trabajo y su vida personal siendo además eficientes y competitivos.

La gente es la fuente de competitividad y es el mayor valor de las organizaciones, por esto, cuidarlo y garantizar su bienestar es una inversión que repercute en la motivación y en la productividad de los empleados.

En este contexto es vital entonces asegurar un abanico de medidas que permiten conciliar en el día a día las expectativas y motivaciones de los empleados con los objetivos de las empresas. La conciliación repercute en el bienestar de los empleados y, por ende, en el de la compañía.

Cultura de la eficiencia

La garantía de que las personas puedan equilibrar su vida laboral y personal incentiva la productividad, promueve la identificación con la empresa y hace que la compañía alcance sus metas de forma más eficiente y sostenible.

Otra medida que las empresas pueden implementar para promover el equilibrio entre la vida personal y laboral es la cultura de la eficiencia, una eficiente gestión del tiempo, que mejora la productividad del empleado, favorece la generación de espacios para la conciliación entre las personas y la empresa.

Impulsar una cultura dirigida a la eficiencia, supone un nuevo concepto de gestión personal del tiempo que persigue como objetivo que cada empleado desarrolle su trabajo de la manera más eficiente posible. Una eficiente gestión del tiempo, que mejora la productividad del empleado, favorece la posibilidad de tener tiempo disponible para el disfrute personal, compartir con la familia y fortalecer la calidad de vida.

Por otra parte el concepto de trabajo orientado a resultados y a la consecución de objetivos, que premia la eficiencia sobre la presencia es un concepto que toma fuerza en la medida que permite romper el paradigma de la unipresencialidad, es decir, que para desempeñar una función o tarea de manera eficiente se tiene que estar en un solo lugar, normalmente en el puesto de trabajo en la empresa.

Ligado a lo anterior, la gestión eficiente del tiempo es otra de las medidas que deben considerar las empresas como parte de sus políticas de diversidad y conciliación, es vital mejorar la gestión del tiempo para desarrollar el trabajo de manera eficiente y con horarios que no se extiendan más de lo necesario.

La consecuencia más inmediata es el compromiso de los empleados para con la compañía que, a su vez, proyectará una mejor imagen, fortaleciendo su atractivo como empleador.

La capacitación y el entrenamiento juegan un papel relevante que persigue sensibilizar sobre una buena gestión del tiempo, tratando temas como la administración de tareas concretas, reflexionar sobre el tiempo que requiere cada una de ellas y la utilización de nuevas herramientas tecnológicas se promueven formas de trabajo más eficientes.

Gestión del conocimiento

Para poder mejorar y controlar permanentemente, es necesario conocer las causas que afectan a la gestión eficiente del tiempo, para ello es recomendable que las empresas realicen periódicamente encuestas estructuradas y talleres con trabajadores de diferentes ámbitos, así se logran entender, tanto las herramientas con las que se trabaja como los hábitos en el uso de la tecnología. El estudio constante de los hábitos de uso de la tecnología es vital para instaurar un sistema de la eficiencia del tiempo. Por ejemplo, según las encuestas periódicas que realizan algunas empresas entre los trabajadores, indican que los principales “ladrones de tiempo” son la gestión del correo electrónico y las reuniones ineficientes. Por este motivo, es necesario estudiar la manera de cambiar hábitos, buscando incluso herramientas tecnológicas alternativas.

Entender cómo los trabajadores utilizan el tiempo y aprovechan las horas de su jornada laboral determina si las herramientas con las que se trabaja son adecuadas y si el uso que se hace de ellas es todo lo eficiente que debería ser.

Otro mecanismo para lograr la eficiencia en el manejo del tiempo corresponde a los planes y programas de sensibilización y formación que paulatinamente van modificando hábitos adquiridos para conformar una cultura de la eficiencia, porque con un tiempo mejor gestionado aumentará la productividad y eficiencia de los trabajadores, lo que permitirá una mejor conciliación entre la vida personal y laboral.

Uso de las tecnologías de la información

Por ejemplo, maximizar el uso de herramientas tecnológicas colaborativas, las aplicaciones de comunicación y redes sociales como facebook y WhatsApp en entornos corporativos que permiten la comunicación inmediata, eficiente, controlada y en tiempo real, facilitan la gestión eficiente del tiempo, evitando, por ejemplo, desplazamientos innecesarios, ahorrando tiempo y recursos que resultan valiosos a la hora de conciliar la vida laboral y personal.

Siguiendo con el uso de las TIC en el entorno empresarial, el desarrollo de alternativas como el teletrabajo permiten generar amplias posibilidades para que las personas dediquen y compartan tiempo con su familia, eliminen tiempo improductivo de desplazamiento desde y hacia el trabajo, y mejoren su calidad de vida siendo más productivos en la medida que son más felices en su trabajo.

Por último, dentro del abanico de posibilidades para conciliar con los empleados tenemos la flexibilidad de horarios, que es viable en una cultura orientada al logro y los objetivos por encima de la presencialidad y el número de horas dedicadas a una labor específica. En la medida que se gestione el tiempo, se utilice la tecnología, se capacite a las personas en habilidades de planeación, organización y se fortalezcan hábitos orientados a la eficiencia, las empresas podrán conciliar horarios de trabajo flexibles con sus empleados.

En conclusión, la meta del ser humano dentro y fuera de la empresa es ser feliz, para lo cual las empresas deben generar los espacios y mecanismos necesarios para brindar la calidad de vida que contribuya al logro de esa felicidad, fuente de la productividad, el compromiso y la competitividad.

Sobre El Autor: Alexánder Hernández Celemín

Experto en gestión de innovación comunicación estratégica, mercadeo, branding y procesos de administración de ventas enfocados al crecimiento sostenido de las organizaciones y a la diferenciación competitiva de las mismas. Especialista en gerencia de marketing estratégico y profesional en mercadeo egresado del Politécnico Grancolombiano, también publicista egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y Diplomado en gerencia de ventas de la misma universidad. Ha sido docente universitario y conferencista nacional, con cerca de veinte años de experiencia en distintos ámbitos del medio empresarial, con énfasis en el sector de servicios y mercados corporativos. Actualmente es socio y gerente de su propia compañía Azul Innovación & Crecimiento Empresarial, especializada en mercadeo, ventas, marca, innovación y entrenamiento disruptivo para equipos de trabajo.