Generación de empleo, prioridad del ministerio

Revista Nº 115 Ene.-Feb. 2003

Con las reformas aprobadas en la pasada legislatura, se crea un sistema de empleabilidad y protección social. En esta entrevista la viceministra de Trabajo comenta en qué consiste 

Pedro Antonio Molina Sierra 

Claudia Janeth Wilches Rojas 

Para la viceministra del Trabajo, Luz Stella Arango de Buitrago, la reducción de las elevadas tasas de desempleo depende, en gran porcentaje, del crecimiento económico que se pueda generar luego de la aprobación del paquete de reformas presentadas por el Gobierno ante el Congreso de la República.

De esta manera, ese ministerio espera generar cerca de 670.000 nuevas plazas de trabajo en los próximos cuatro años. En entrevista concedida a Actualidad Laboral, Arango conversó sobre sus expectativas en el cargo, la reforma que cursó en el legislativo, las relaciones con los sindicatos y otros temas de interés laboral.

ACTUALIDAD LABORAL: ¿Cuál es el balance que presenta sobre el trámite de la reforma laboral en el Congreso?

Luz Stella Arango: El balance es muy positivo. El Congreso aprobó puntos tan importantes como la rebaja en las indemnizaciones, lo que nos permitirá aumentar la estabilidad laboral y reducir la tasa de despido cuando el trabajador esté a punto de cumplir 10 años de servicios; el límite a las indemnizaciones moratorias que estaban provocando muchas injusticias por la mora en los juzgados y en los tribunales para tramitar los procesos laborales; los contratos de aprendizaje que ya no tendrán naturaleza laboral, teniendo en cuenta que lo más importante para los recién egresados es la práctica laboral; en fin, el balance del trabajo legislativo fue satisfactorio porque sacamos adelante lo que los medios de comunicación difundieron como reforma laboral, pero lo que nosotros, en el ministerio, preferimos denominar sistema de empleabilidad y protección social.

A.L.: A propósito, en la generación de empleo, ¿Qué pueden esperar los colombianos de esta reforma?

L.S.A.: La parte más importante que se aprobó fue la ampliación de la jornada ordinaria que ahora será entre las 6 de la mañana y las 10 de la noche, con lo cual se crean dos turnos de trabajo que le permitirán al empleador utilizar toda su infraestructura para trabajar un segundo turno, sin tener que pagar recargos. El segundo punto se refiere al pago de las indemnizaciones por despido, que busca darle mayor estabilidad al trabajador. De acuerdo con estudios recientes del Departamento Nacional de Planeación, en el noveno año se aumenta considerablemente la terminación de los contratos, en un porcentaje cercano a un 45%, mientras que antes de ese período el despido es del 23%. Eso tiene una explicación lógica: los altos costos que tenían que pagar los empleadores si despedían a los trabajadores después de cumplir 10 años de servicios. Ahora, con la disminución aprobada, los empleadores brindarán mayor estabilidad laboral a sus trabajadores.

A.L.: En cifras concretas, ¿Cuántos puestos de trabajo se piensa generar?

L.S.A.: De acuerdo con las sumas que se han estimado, se espera crear por lo menos 670.000 empleos en los cuatro años del actual Gobierno, con una clara posibilidad de que aumenten con la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Lastimosamente, la disminución de los recargos por trabajo diurno y nocturno no pasó en el Congreso, punto que también nos hubiera permitido disminuir, aún más, las elevadas tasas de desempleo.

A.L.: ¿Por qué se llevó a cabo una reforma basada en la flexibilización de las normas laborales?

L.S.A.: Lo que pasa es que se está actualizando el contrato laboral. Colombia se ha quedado rezagada en sus normas. Un ejemplo concreto era la jornada laboral que con recargos tan elevados lo único que estaba provocando era la imposibilidad de generar empleo. Ahora, sectores tan importantes de nuestra economía tales como el comercio, la hotelería y el turismo se verán sumamente beneficiados y, seguramente, se crearán nuevas plazas de trabajo. Las actuales condiciones hacían muy oneroso el contrato de trabajo, con lo cual muchos establecimientos preferían cerrar o evadir el pago de estas obligaciones laborales.

A.L.: ¿Qué otro tipo de medidas se tienen que adoptar en Colombia para generar empleo?

L.S.A.: Lo primero que hay que decir es que el desempleo disminuye por el crecimiento económico del país. Mientras no crezca la economía, es muy difícil que se pueda generar empleo. Por esa razón también se tramitaron en el Congreso otro tipo de reformas en materia tributaria, política y del Estado, que le van a dar una nueva cara al país y que tiene que repercutir, sin lugar a dudas, en la generación de empleo.

A.L.: En materia laboral, ¿Qué se puede esperar del ALCA?

L.S.A.: Estamos muy optimistas con ese acuerdo multilateral siempre y cuando seamos competitivos. En tres años va a entrar la China, país que tiene una mano de obra supremamente barata. Si nosotros no aumentamos la productividad y disminuimos los costos laborales, no vamos a ser competitivos cuando entre a operar el tratado. Creemos que se va a generar una buena cantidad de empleo y se aumentará el desarrollo en sectores tan importantes como la confección, las flores y el cuero. Las zonas portuarias también se van a ver altamente beneficiadas con el ALCA.

A.L.: Durante su gestión, ¿Cómo cree que van a ser las relaciones con los sindicatos?

L.S.A.: No tenemos ninguna duda de que las relaciones con los sindicatos van a ser excelentes porque somos unos convencidos de que hay que respetar las libertades sindicales. A eso se agrega el buen ánimo que ellos están demostrando. Hace poco se autorizaron unas manifestaciones que hicieron pacíficamente después de finalizada la jornada laboral; no causaron ningún traumatismo ni tampoco ningún conflicto en la actividad industrial y empresarial del país. Nosotros también nos comprometimos, hace un par de meses en Ginebra (Suiza), a seguir trabajando y respetando sus derechos y la seguridad personal de sus dirigentes. Durante el trámite de la reforma hubo ciertas protestas, pero creemos que finalmente aceptarán que Colombia tiene que modernizar sus normas y adaptarse a las circunstancias actuales.

A.L.: En materia pensional, ¿Qué va a pasar en el país?

L.S.A.: En Colombia hay una realidad que no podemos esconder y es el aumento exagerado del pasivo pensional. Ese tema se ha tratado de combatir a través de varias propuestas como el límite de 25 salarios mínimos de la pensión máxima propuesta en el referendo. Así mismo, se han estudiado otras medidas que básicamente están enfocadas a aumentar tres cosas: semanas de cotización, el monto de la cotización y la edad para acceder a la pensión. Con esos tres aspectos se solucionaría, en gran parte, este problema.

A.L.: ¿Por qué es importante fusionar los ministerios de Trabajo y de Salud?

L.S.A.: Esta propuesta ha causado un poco de escozor en los trabajadores, porque ellos dicen que van a perder el interlocutor y que el ministerio va a desaparecer. Eso no es cierto, lo que pasa es que salud y trabajo representan la seguridad social. La idea, entonces, es hacer el trabajo más integral y funcional para que la protección social sea total y no quede nada por fuera. Hasta el momento, el ministro viene cumpliendo una gran labor de integración de las dos carteras, tal como sucede en otros países en donde funciona el Ministerio de la Seguridad Social.

A.L.: ¿Cómo evalúa el trabajo jurisprudencial de la Corte Constitucional en materia laboral?

L.S.A.: Aunque respeto el trabajo de la Corte Constitucional, he criticado algunos fallos sobre todo en materia de salud. Creo que algunas decisiones de tutela no están de acuerdo con la realidad del país, pues a veces se dan órdenes tan absurdas como el reconocimiento de derechos inexistentes o el trámite de tratamientos por fuera del plan obligatorio de salud (POS). Eso perjudica gravemente el sistema general de salud. En relación con las reformas que a este ministerio le correspondieron, estamos confiados de que van a pasar el examen de constitucionalidad.

A.L.: ¿Cómo ha sido su transición del sector privado al oficial?

L.S.A.: El cambio no ha sido brusco porque como abogada laboralista y asesora de empresas siempre fui muy respetuosa de los sindicatos. La idea como asesora era hacer cumplir las leyes y evitar problemas laborales con los trabajadores, respetando sus derechos y también los de los empleadores. Aquí se sigue en la misma tónica, sólo que ahora debemos propender por un trabajo conjunto entre el Gobierno, los trabajadores y los empleadores.

A.L.: ¿Qué opina de la amplia participación que tienen las mujeres en el actual Gobierno?

L.S.A.: Desde mi trabajo como juez y litigante nunca sentí ningún tipo de discriminación hacia las mujeres. Lo que ahora está haciendo el presidente Álvaro Uribe (trabajar con un grupo de mujeres en cargos importantes), me llena de orgullo porque es un voto de confianza hacia la capacidad y responsabilidad que inspiramos las mujeres. En el Gobierno hemos formado grupos de trabajo entre ministros y viceministros en el que ha habido una sana comunicación y en donde el ambiente es positivo y el ánimo inmejorable.