Impuesto y gasto público, en la mira de los ciudadanos

Revista Nº 110 Mar.-Abr. 2002

Cientos de ONG trabajan en varios países del mundo para vigilar el gasto público y para disminuir la carga tributaria de los ciudadanos. Colombia aún está muy lejos de conformar una organización con estos propósitos. 

Pedro Antonio Molina Sierra 

Especial para la Revista Impuestos 

En Colombia, cuando se habla de Organizaciones no Gubernamentales (ONG), inmediatamente se piensa en temas tales como ecología, derechos humanos, lucha contra los crímenes de lesa humanidad y búsqueda de la paz mundial. La defensa del contribuyente y el control del gasto público son dos temas que no se suelen relacionar con este tipo de organismos, contrario a lo que ocurre en otros países y desde hace mucho tiempo.

En Estados Unidos y en Canadá, principalmente, se han conformado varias organizaciones que, con el tiempo, se han convertido en herramientas de primera mano para conocer cuánto pagan los ciudadanos por impuestos y cómo invierte ese dinero el Estado.

La Unión Nacional de Contribuyentes (NTU por sus siglas en inglés), el Instituto Fraser y la Tax Foundation son algunas de las más destacadas.

La NTU fue fundada en 1969 con el propósito de defender y representar a los contribuyentes estadounidenses ante el Congreso de Estados Unidos, con respecto a temas fiscales y de política económica. Es una organización independiente y cuenta con cerca de 300.000 afiliados.

Por ser la más grande de ese país, su gestión ante el Congreso ha sido decisiva en los últimos años en temas como la disminución de impuestos, la reducción del gasto público y la defensa de los principios de gobierno racional y limitado que señala el Código de Rentas Públicas.

Bajo el lema: “Este es su dinero y el gobierno debe trabajar para usted”, la NTU ha trabajado durante 33 años procurando la más adecuada utilización de los fondos públicos. John Berthoud, presidente de esta organización, explica el mensaje que transmite su organización: “El principal trabajo que hemos adelantado durante nuestra gestión consiste en ayudar a los americanos a proteger su derecho a conservar lo que han ganado”.

Otro de los objetivos que persigue la NTU es la búsqueda de consensos entre los ciudadanos alrededor de las reformas tributarias impulsadas desde el Legislativo. Además de estos propósitos, la fundación se dedica a capacitar a políticos y medios de comunicación en temas relacionados con el pago de impuestos.

Dentro de sus principales logros está el haber derrotado, durante los últimos años y a través de asociaciones de contribuyentes locales, el 90% de los 50 incrementos tributarios propuestos en votaciones estatales. De igual manera el haber logrado impulsar leyes en el Congreso en beneficio de los contribuyentes.

“La reforma de los impuestos y la estructura fiscal del país es algo que debe involucrar directamente a los ciudadanos. Nuestra lucha está enfocada a crear un sistema que sea comprensible por los ciudadanos y en donde se sientan seguros de que su dinero va a ser utilizado de la mejor forma”, concluye Berthoud.

Día de la “libertad tributaria” en EE.UU

AñoDíaAñoDía
1990Abril 201996Abril 24
1991Abril 201997Abril 26
1992Abril 181998Abril 28
1993Abril 201999Abril 29
1994Abril 222000Mayo 01
1995Abril 232001Mayo 03
Fuente: Tax Foundation

La Tax Foundation, otra de las ONG encargada de vigilar el destino de los impuestos de los estadounidenses, tuvo su origen en la depresión económica de los años veinte, provocada por la caída de los precios agrícolas y más tarde por el hundimiento de la Bolsa de Nueva York en 1929.

Esta crisis provocó una reducción importante de las inversiones estatales, un aumento de los recaudos de las rentas públicas del 198% y un exagerado incremento del 170% de los gastos del Gobierno Federal.

Como respuesta a esa depresión económica, un pequeño grupo de ejecutivos estadounidenses se reunió en Nueva York en 1937 con el objetivo de analizar los efectos que podía tener para el crecimiento privado la expansión del gasto público.

Luego de estudiar la situación, el grupo decidió crear una organización encaminada a monitorear los movimientos presupuestales del Estado, a través de investigaciones y análisis que pudieran orientar a los ciudadanos sobre el manejo de las finanzas públicas.

En las siguientes seis décadas, la Tax Foundation ha desarrollado una política tendiente a analizar los efectos de los impuestos en todos los niveles del gobierno (local, estatal y nacional), a estudiar las consecuencias de las políticas tributarias en los negocios y en las finanzas de los individuos y a difundir esta información entre la opinión pública. Esta organización es independiente y no representa a ningún sector económico en particular.

Aunque en Estados Unidos existe un buen número de grupos que conducen investigaciones de impuestos y de política tributaria, la credibilidad y la reputación de esta fundación es tan importante que el mismo gobierno analiza sus estudios antes de adoptar una decisión tributaria.

Seis principios orientan las labores de investigación y los programas de información que adelanta esta ONG: ciudadanía bien informada, simplicidad, estabilidad, no retroactividad, neutralidad y crecimiento económico. Estos principios buscan el fortalecimiento de su objetivo principal: “el pago del impuesto justo”.

Una de las labores más importantes que realiza esta fundación se traduce en el llamado “Día de la libertad tributaria”.

A través del análisis de los impuestos vigentes, la Tax Foundation establece cuántos días del año trabaja un ciudadano promedio para pagar sus impuestos. De acuerdo con las últimas estadísticas, el año pasado los estadounidenses tuvieron que trabajar 123 días para pagar sus obligaciones con el fisco.

En Canadá, por su parte, fue fundado en 1974 el Instituto Fraser, con el objetivo de generar conciencia entre la opinión pública sobre la manera como el mercado contribuye al bienestar económico y social de los canadienses.

Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que se financia principalmente con aportes privados, la venta de sus libros, los cursos que dictan para estudiantes y las donaciones de particulares que son deducibles de acuerdo con la política tributaria canadiense.

Esta organización cuenta actualmente con 2.500 miembros (personas naturales, corporaciones y fundaciones) en Canadá, Estados Unidos y en otros 20 países.

Los temas más importantes que han abordado dichas publicaciones son: privatización, impuestos, libre comercio, déficit fiscal, educación, pobreza, desregularización, reestructuración económica y seguridad social.

Para trabajar el tema tributario y el gasto público, el Instituto Fraser creó el Grupo de Estudios de la Política Fiscal, el cual realiza comparaciones del comportamiento del sistema canadiense frente a otros países con el mismo nivel de desarrollo. Las estadísticas del instituto se basan en estudios sobre impuestos y sobre los gastos del gobierno.

Al igual que en Estados Unidos, este grupo se encarga de publicar, año tras año, estadísticas sobre el tiempo que deben trabajar los canadienses para estar a paz y salvo en materia de impuestos.

Esta organización tiene en su poder una base de datos sobre estudios tributarios a la que generalmente acuden los medios de comunicación canadienses para conocer el comportamiento de la economía de su país. Toda la información es recopilada por los cerca de mil alumnos que cursan estudios financieros en el Instituto y por los eventos que realizan en donde citan a los más importantes especialistas sobre el tema.

Días trabajados para pagar impuestos

ImpuestoDías
Renta50
Seguridad Social29
Ventas16
Propiedad10
Ingresos corporativos12
Negocios3
Otros Impuestos2
Total123
Fuente: Tax Foundation

¿Trabajar para pagar impuestos?

El 3 de mayo del año pasado los estadounidenses dejaron de pagarle impuestos al gobierno federal, al estatal y al local y comenzaron a trabajar para ellos y para sus familias.

A esa conclusión llegaron los investigadores de la Tax Foundation, luego de cotejar la carga tributaria que los ciudadanos soportan durante el año, tomando en cuenta, principalmente, los siete impuestos que pagan: renta o ingresos individuales, seguridad social, ventas, propiedad, ingresos corporativos y negocios.

Las estadísticas señalan que cada vez los estadounidenses tienen que trabajar más para pagar sus obligaciones tributarias. En 1984 trabajaron hasta el 15 de abril, en 1991 hasta el 20 de abril, en 1996 hasta el 24 de abril y en 2001 hasta el 3 de mayo.

Los expertos de Tax Foundation relacionan estas estadísticas con el aumento de las intervenciones militares estadounidenses, las cuales necesitan de un mayor recaudo de impuestos. Es así como desde la finalización de la guerra del Vietnam en 1975, los ciudadanos sufrieron un aumento considerable en la tributación para fortalecer su aparato armado alrededor del mundo. Estos datos han sido utilizados incluso por ONG que luchan por la paz del mundo y que piden el desarme mundial como Pax Christi y Amnistía Internacional.

El economista Scoot Moody, investigador de la Tax Foundation, explicó: “El estudio revela que mientras los impuestos locales y estatales no sufrieron ninguna modificación, los federales se incrementaron debido a la expansión económica y militar del gobierno, lo que ha empujado a que la gente cada vez soporte impuestos más altos, llenando los fondos gubernamentales más rápido que las billeteras de los estadounidenses”.

Pero las estadísticas más sorprendentes de esta fundación son las que revelan el tiempo que trabajan los estadounidenses para cubrir otro tipo de gastos.

En efecto, mientras que los ciudadanos gastan 123 días para pagar impuestos, utilizan 106 para comprar comida, ropa o para pagar cuotas de la vivienda. Así mismo, tienen que trabajar 43 días para pagar el médico o la seguridad social, 27 para el transporte, 27 para la recreación y 43 días para los demás gastos.

Las expectativas de los investigadores de Estados Unidos no son promisorias. Se cree que los tributos van a aumentar de acuerdo con el plan de impuestos presentado por el gobierno de George W. Bush, en el que se prevé un aumento en el recaudo. Los especialistas estiman que el “Día de la libertad tributaria” oscilará entre el 6 y el 12 de mayo en los próximos tres años.

Los impuestos en Canadá

En Canadá, el panorama es mucho más desalentador. Según el Instituto Fraser, el 28 de junio fue el último día que los ciudadanos terminaron de pagarle los impuestos al gobierno. En un horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde, los ciudadanos trabajan hasta las 12:56 de la tarde para el gobierno. Es decir, laboran 3 horas y 56 minutos para el Estado y 4 horas y 4 minutos para ellos.

Estas cifras mejoraron en cinco días frente a las reportadas el año pasado cuando el día libre de impuesto fue el 4 de julio. Sin embargo, superan en 57 días a las registradas hace 40 años cuando los canadienses terminaron de pagar sus deudas con el Estado el 3 de mayo.

El cálculo del “Día de la libertad tributaria” se hace con base en la totalidad de tributos que tienen que pagar los canadienses: ingresos por ventas, ganancias, salud, seguridad social, empleo, importación, honorarios, hospitalarios, de consumo de alcohol y tabaco, entre otros.

Sin embargo, quienes se oponen a estos cálculos indican que las estadísticas no se detienen a analizar la calidad del producto ni los beneficios que se reciben ni tampoco la forma en que se utilizan los recursos del Estado. No hay que desconocer que Canadá, según un informe de las Naciones Unidas del año pasado, es el tercer mejor país del mundo para vivir después de Noruega y Australia.

Otras organizaciones

En otras partes del mundo existen varias entidades que trabajan con propósitos similares. Cato Institute es una organización estadounidense que denuncia el despilfarro en el gasto público y trabaja en procura de obtener una reducción de impuestos, especialmente el de renta. Además, apoya con su tarea el trabajo investigativo en otros países.

En Argentina, la Fundación en Defensa de Usuarios de Servicios y Contribuyentes de Impuestos y Contribuciones se encarga de controlar el aumento de los impuestos, de defender a los consumidores y de vigilar las tarifas de los servicios públicos y la prestación de los mismos.

En España existe, desde hace tres años, el Consejo Nacional para la Defensa del Contribuyente que, a pesar de ser auspiciado por el gobierno, dirige su actividad a la generación de políticas estatales en beneficio de los ciudadanos.

La responsabilidad de la defensa de los contribuyentes que pertenecen a los países de la Unión Europea es asumida por el garante del contribuyente. Italia es una de las naciones más avanzadas en la materia luego de la creación del Estatuto de los Derechos del Contribuyente impulsado por varias ONG.

Andrea Amatucci, profesor de derecho tributario de la Universidad de Nápoles, explica en que consiste la figura: “En Italia, por ejemplo, sobre la base de observaciones indicadas por escrito por el contribuyente o por cualquier otro sujeto interesado que presente reclamo por disfunción, irregularidad, incorrección, prácticas administrativas anómalas o irracionales, hace solicitud de documentos o aclaraciones a las oficinas competentes, las cuales responden en un término de 30 días, y activa el procedimiento de autotutela en relación con los actos administrativos de determinación o de exención notificados al contribuyente”, señala Amatucci.

Y continúa: “También envía recomendaciones a los dirigentes de las oficinas para tutelar al contribuyente en aras de una mejor organización de los servicios y tiene el poder de acceder a las oficinas financieras y de controlar la funcionalidad de los servicios de asistencia y de información al contribuyente, además de verificar la funcionalidad de los espacios abiertos al público”.

Con el apoyo de Cato Institute, el sector privado mexicano también revela todos los años, el día que los ciudadanos dejan de pagarle impuestos al Estado. La encuesta del año pasado reveló que los mexicanos tuvieron que trabajar casi dos terceras partes del año antes de pagarle al gobierno. Se calcula que el “Día de la libertad tributaria” empezó a partir del 12 de agosto, es decir, 224 días después de iniciado el año.

En los Países Bajos, Jamaica, Chile y Barbados, las empresas privadas impulsan constantemente encuestas para medir los niveles de satisfacción de los ciudadanos con el fisco. Las últimas encuestas mostraron un grado de insatisfacción del 70% en Chile.

Colombia y sus defensores

En Colombia trabajan cerca de 1.150 ONG que operan, principalmente, en 22 regiones. Las lamentables condiciones de orden público del país han encaminado a estas organizaciones a luchar contra fenómenos generados por la violencia como el aumento del secuestro, el desplazamiento de campesinos, la extrema pobreza y la búsqueda de la paz.

Varias ONG trabajaron activamente en la reforma tributaria del año 2000 pero ninguna está comprometida directamente con el tema. Por eso, los estudios sobre la política fiscal y tributaria del país han quedado bajo la responsabilidad de Fedesarrollo, la Asociación Nacional de Industriales, las cámaras de comercio o la Federación Nacional de Comerciantes.

Los derechos de los contribuyentes, actualmente, están en manos de la Defensoría del Contribuyente, dependencia de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), que busca garantizar el respeto de los derechos de los ciudadanos responsables de tributos, agentes de retención, declarantes y usuarios aduaneros, en las actuaciones que se cumplan ante la administración.

María Isabel Silva es la primera defensora del contribuyente de Colombia. “La gente se saturó de los problemas que se presentaban con la administración y por eso, con el apoyo de la empresa privada, se impulsó esta figura”, señala Silva que se posesionó el pasado 18 de febrero.

Ante la posibilidad de crear una institución en Colombia que defienda los derechos de los contribuyentes, los especialistas tienen diversos conceptos. Para Álvaro Macías Ordóñez, abogado tributarista y ex asesor jurídico de la DIAN es necesario esperar los resultados que arroje la gestión del Defensor del contribuyente para que, a partir de los posibles errores que se cometan, se corrijan y se adopten nuevas medidas.

Por el contrario, para el socio del área de impuestos, Rodrigo Hernández, de la firma Andersen legal en Colombia “sería buena la creación de este tipo de instituciones porque garantizaría la imparcialidad de cualquier resultado de una investigación tributaria. Lógicamente sería conveniente dotarlos de una infraestructura y de unos equipos adecuados para que presten estos servicios”.

Sin embargo, Colombia aún está muy lejos de poder conformar una organización que se encargue de defender a los contribuyentes. Y muy lejos también de poner en práctica la sentencia del juez de la Corte Suprema de Estados Unidos, Oliver Wendell Holmes: “Los impuestos son el precio que tenemos que pagar para vivir en una sociedad civilizada”.

Funciones del defensor del contribuyente

En Colombia no existe una ONG dedicada exclusivamente a la defensa de los contribuyentes. El Decreto 1071 de 1999 creó la Defensoría del Contribuyente, organismo adscrito a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales con las siguientes funciones:

Formular recomendaciones al Director General de la DIAN para asegurar una adecuada, justa y oportuna prestación del servicio fiscal.

Realizar seguimiento, a solicitud de los contribuyentes y usuarios aduaneros, a los procesos de fiscalización, a fin de asegurar el cumplimiento del debido proceso.

Participar, si lo considera conveniente, como veedor en las reuniones donde se promuevan correcciones de declaraciones por parte de los contribuyentes y usuarios, y velar porque una vez producida la respectiva corrección, las mismas sean respetadas por los funcionarios de la Dian. Velar porque las actuaciones de las diferentes dependencias de la DIAN se cumplan dentro del marco de los principios constitucionales de equidad y transparencia que rigen el ejercicio de la función pública.

Participar en las reuniones de la Comisión Mixta de Gestión Tributaria y Aduanera, y presentar a la misma un informe trimestral sobre el desarrollo de sus actividades.

Canalizar las inquietudes que tengan los contribuyentes y usuarios sobre deficiencias de la adecuada prestación del servicio por parte de la DIAN, realizar las verificaciones que sean del caso, formular las recomendaciones para superarlas y poner en conocimiento de las autoridades y dependencias pertinentes sus conclusiones, con el fin de que se apliquen los correctivos y/o sanciones que resulten procedentes.