Ingreso y salida de dinero del país

Revista Nº 198 Nov. - Dic. 2016

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) ha expedido la Resolución 63 del 16 de septiembre del 2016, mediante la cual “… se definen las modalidades de ingreso y salida del país de dinero en efectivo y de títulos representativos de dinero por un monto superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 10.000) o su equivalente en otras monedas, se señalan los formularios de declaración de tales movimientos y las condiciones de su presentación ante la autoridad aduanera y se adoptan otras determinaciones”.

Se refiere a la actualización de la reglamentación general de las modalidades de ingreso y salida de divisas o de moneda legal colombiana en efectivo —así como de los títulos representativos de las mismas— por un monto superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 10.000), o su equivalente en otras monedas, que se encuentran reguladas por la Resolución Externa 8 del 2000 de la Junta Directiva del Banco de la República, dependiendo del régimen aplicable, esto es, que si se trata de viajeros que entren o salgan del país podrán llevarlos y/o traerlos consigo pero deberán declararlos ante la autoridad aduanera, mientras que para regímenes diferentes, solo se podrán realizar estas operaciones por medio de empresas de transporte de valores autorizadas o de los intermediarios del mercado cambiario (art. 82, ibíd.), producto de la reforma introducida en el año 2013 que corrigió el despropósito que prohibía tajantemente a los viajeros portar montos superiores a los indicados (Banrepública, R.E. 3/2013).

De conformidad con lo señalado por la DIAN, es importante entonces tener en cuenta varios aspectos:

(i) Para los viajeros, la obligación de declarar se debe cumplir de manera individual o por “grupo familiar de viajeros”, cuando el monto total supere el límite indicado, entendiendo por este último —solo para efectos cambiarios— el grupo de personas naturales que viajen de manera conjunta y tengan entre sí vínculos de carácter civil, de consanguinidad o de afinidad;

(ii) Para establecer la equivalencia en otras monedas y calcular así el monto que origina la obligación de declarar, se aplicarán las tasas de conversión de las diferentes monedas respecto del dólar de los Estados Unidos de América (USD) publicadas diariamente por el Banco de la República, salvo para el caso del Bolívar Fuerte Venezolano (VEF) que aplica la tasa de cambio Dicom allí publicada y tomada directamente de la página del Banco Central de Venezuela. Para las monedas que no son objeto de publicación por parte del Banco de la República, se tomará la tasa de conversión de dichas monedas respecto del USD que se establezca a través de las embajadas o consulados en Colombia de los países correspondientes a dichas monedas, o, en su defecto, se acudirá al servicio de información de tasas de Reuters en la página http://www.reuters.com/finance/currencies;

(iii) En relación con la oportunidad para comprobar si se cumple con el supuesto fáctico de ingreso o de salida, se debe considerar que la entrada al país —cualquiera sea el régimen— se presenta al momento de arribo al territorio nacional del correspondiente medio de transporte por el primer puerto fluvial o marítimo, aeropuerto o paso terrestre de frontera de ingreso, mientras que la salida del país de los viajeros, se produce al momento en que la persona cumpla y concluya los trámites migratorios ante la autoridad competente, independientemente de que el mismo lleve a cabo o no el viaje previsto;

(iv) Para los viajeros, la obligación de declarar se cumple al diligenciar y presentar el formulario 530 “Declaración de equipaje, de dinero en efectivo y de títulos representativos de dinero-viajeros” ante la autoridad aduanera en los lugares habilitados para el ingreso o salida de viajeros del país, relacionando en el mismo la totalidad de las divisas o la moneda legal colombiana en efectivo que porte, y/o los títulos representativos de dinero que en su conjunto excedan del citado monto, mientras que para los otros regímenes, la obligación debe ser cumplida tanto por el destinatario y/o remitente, como por la empresa de transporte, mediante otros formularios habilitados para el efecto.

La DIAN ostenta una competencia residual de controlar y vigilar las operaciones derivadas del régimen cambiario que no sean competencia de otra entidad (D. 4048/2008, art. 3º, núm. 5), lo que le permite adelantar el procedimiento administrativo tendiente a sancionar el incumplimiento de la obligación de no presentar la declaración señalada por el régimen cambiario al ingresar o sacar del país dinero en efectivo o títulos representativos del mismo —hecho consagrado de manera expresa como infracción cambiaria—, cuya comprobación acarrea, no solo la medida inmediata e in situ de retención del efectivo o de los títulos representativos de dinero por parte de la autoridad aduanera, sino la posterior imposición de una multa del treinta por ciento (30%) del valor dejado de declarar en operaciones de ingreso, o del cuarenta por ciento (40%) del valor dejado de declarar en operaciones de egreso (D.L. 2245/2011, art. 3º, núm. 28).

Lo que sorprende es que la DIAN haya tomado más de tres (3) años para ejercer las facultades otorgadas por la Junta Directiva del Banco de la República para actualizar la reglamentación en lo relacionado con las definiciones, los procedimientos y las condiciones de presentación de los diferentes formularios, en procura de facilitar el cumplimiento de esta obligación cambiaria.