INSTRUCCIÓN 27 DE 1992 

(Septiembre 9)

El artículo 4º del Decreto 1105 de 1992 consagra la responsabilidad de la empresa transportadora por la presentación en debida forma de la información contenida en el manifiesto de carga y de los demás documentos anexos suministrados a la Dirección General de Aduanas; en el manifiesto deberá estar relacionada toda la mercancía que constituya la carga.

La norma citada establece las siguientes sanciones:

a) El decomiso de la mercancía no relacionada previa su aprehensión o retención, cuando no se presente el manifiesto de carga o se encuentre mercancía no relacionada en éste;

b) Una multa a la empresa transportadora cuando existan diferencias en el número de bultos o en el peso de la mercancía, este hecho le sea imputable a la transportadora y ésta no haya presentado explicación satisfactoria. Dicha multa será equivalente al 100% del valor que determine la aduana para la mercancía aprehendida, y

c) Una multa hasta de veinte (20) salarios mínimos mensuales legales a la empresa transportadora, cuando el manifiesto de carga se presente sin los requisitos básicos contemplados en el reglamento.

Por su parte, el artículo 5º del decreto citado consagra el procedimiento para la aplicación de las anteriores sanciones.

Al respecto, se considera necesario hacer las siguientes precisiones:

1. Aspectos generales

1.1. Los artículos 4º y 5º del decreto buscan establecer y sancionar la introducción de contrabando a través de la zona de arribo de los medios de transporte, de tal suerte que corresponde a los jefes regionales de aduana, con base en un espíritu de justicia y sano criterio, aplicarlos en aquellos casos en que se detecten efectivas operaciones de contrabando.

1.2. La obligación del transportista de entregar los documentos de transporte de la mercancía a la aduana debe cumplirse en relación con la totalidad de la mercancía que va a ser descargada, bien sea en el manifiesto de carga o en sus anexos, cuando el medio de transporte procedente del exterior arribe al territorio nacional. Por tal razón, el transportador debe advertir y relacionar claramente todas las circunstancias que se presenten con relación a la carga.

1.3. La sanción para las empresas transportadoras se consagra para aquellos casos en que tales empresas no hayan dado una explicación con anterioridad al descargue de la mercancía, de tal suerte que debe garantizarse la oportunidad de presentar tales explicaciones.

1.4. Como dichas disposiciones están referidas a la diligencia de presentación de la totalidad de la mercancía que va a ser descargada en el respectivo puerto, son de aplicación en las zonas primarias de arribo del medio de transporte y sobre la mercancía que constituya exceso con relación a la información contenida en los documentos de transporte, o la que no venga amparada con éstos.

1.5. Para la aplicación de esta instrucción se utilizarán las definiciones consagradas en la Resolución 3083 de 1990 y las demás normas de la misma sobre ingreso y recepción de medios de transporte y de mercancía, siempre que no le sean contrarias. La expresión “bulto” utilizada en el Decreto 1105 y en la presente instrucción, cobija también la de “contenedor” como unidad de carga.

2. Recibo del medio de transporte y presentación de la mercancía a la aduana

2.1. Con anterioridad al descargue de la mercancía deberá haberse presentado ésta a la autoridad aduanera, a través del capitán o conductor del medio de transporte o del agente portuario o un representante del transportador, mediante la entrega del manifiesto de carga, en el cual deberá estar relacionada toda la mercancía que ingrese al territorio colombiano y que constituya la carga a bordo del medio de transporte.

Esta obligación de entregar el manifiesto de carga previamente al descargue, incluye la de entregar todos los anexos, informes o relaciones que lo aclaren o complementen y que se refieran a circunstancias propias de la mercancía o de su descargue; tal sería el caso del descargue de mercancías que no están incluidas en el manifiesto de carga o cuando por determinadas razones éste no puede ser presentado o cuando se requiera descargar una mercancía que tiene otro destino.

2.2. No será objeto de aprehensión, la mercancía que al no estar relacionada en el manifiesto de carga, se encuentre amparada con documentos de destino a otros puertos y no se haya desembarcado, salvo que tenga autorización previa de la aduana por razones técnicas, o cuando se trate de los casos especiales consignados en el numeral 3.9 de la Resolución 3083 de 1990.

2.3. Cuando en una nave, aeronave o vehículo terrestre venga carga sobrante no manifestada, o la carga manifestada no haya sido embarcada, el responsable del medio de transporte deberá entregar a la aduana como anexo del manifiesto, la relación de dichas mercancías con una nota aclaratoria de las circunstancias que motivaron esta anomalía.

Este procedimiento también se aplicará cuando la empresa transportadora aduzca error de transcripción del manifiesto o un reempaque posterior a su elaboración.

2.4. Toda carga manifestada e incluida en conocimientos de embarque de viajes anteriores que no hubiere sido embarcada en su oportunidad, al embarcarse deberá ser relacionada en un manifiesto separado, en el cual se indique claramente que constituye carga faltante de determinado medio de transporte, su número y fecha.

2.5. Conforme a lo indicado en los puntos anteriores, en esta etapa previa al descargue sólo se aceptarán explicaciones sobre la mercancía que efectivamente sea presentada a la aduana; en consecuencia, explicaciones relativas a mercancía que no se presentó a la autoridad aduanera y que se dan cuando la aduana ha detectado esta irregularidad después del descargue de la mercancía, sólo procederán con ocasión de la respuesta al pliego de cargos.

Las explicaciones se harán constar en el texto del manifiesto de carga al cual se adjuntará copia de los documentos que desee aportar el transportista para justificarlas.

2.6. El manifiesto de carga debe presentarse en original y tres (3) copias antes de comenzar la inspección del medio de transporte, y en todo caso, con anterioridad al descargue de la mercancía; debe contener como requisitos básicos mínimos, la relación de todos los bultos que conforman la carga a bordo del medio y de los conocimientos de embarque, guías aéreas o terrestres o cartas de porte, según el caso, y la firma del capitán o conductor del medio de transporte, el agente portuario o un representante del transportador.

Cualquier anomalía en éste debe anotarse en el momento de su recepción y esta constancia será la base para imponer la multa consagrada en el último inciso del artículo 4º del Decreto 1105 de 1992, así como para establecer su graduación.

3. Descargue y recibo de mercancías por la aduana

3.1. Cuando el transportador no haya presentado manifiesto de carga, se aprehenderá la mercancía y se elaborará pliego de cargos a quien tenga derecho sobre ésta. También se correrá pliego de cargos a la empresa transportadora cuando ésta no haya dado explicación satisfactoria por su no presentación, en los términos del numeral 2º de esta instrucción.

3.2. Si presentado el manifiesto se encuentra diferencia por exceso o por defecto en el número de bultos, se dejará la constancia detallada en el ejemplar del manifiesto de las razones que aduzca el transportista y se adjuntará copia de los documentos que aporte.

En el evento en que estas explicaciones no sean satisfactorias, se procederá a retener o aprehender la mercancía en exceso y a elaborar pliego de cargos contra quien tenga derecho sobre la mercancía y la empresa transportadora. En caso contrario, se continuará con el procedimiento general de despacho.

3.3. Si presentado el manifiesto de carga se encuentra diferencia en el peso de la mercancía, deberá efectuarse una verificación del contenido físico de la mercancía frente al manifiesto y los documentos de transporte. Este procedimiento no se aplicará cuando la base de la verificación sea la diferencia en el número debultos, en cuyo caso se seguirán las indicaciones del literal anterior.

En caso de exceso en el peso, se procederá a retener o aprehender la mercancía no relacionada; para tal efecto se tendrá en cuenta la lista de empaque con el fin de determinar, de acuerdo con la descripción del contenido de la mercancía, aquella (s) que haya (n) generado el exceso; si ello no es posible, se retendrá (n) la (s) mercancía (s) cuyo peso coincida o esté más próximo al exceso encontrado, o finalmente, se escogerán aquellas de mayor valor.

Si el exceso se presenta en mercancías que en razón de su naturaleza no pueden dividirse, tales como líquidos o gases, se aprehenderá toda la mercancía, pero la multa a la empresa transportadora, cuando haya lugar a ella, sólo se aplicará sobre el valor de la mercancía que constituye exceso.

En todo caso, se dejará la constancia detallada en el ejemplar del manifiesto de las razones que aduzca el transportista y se adjuntará copia de los documentos que aporte. En el evento en que las explicaciones sean satisfactorias, no será responsable la empresa transportadora y se formulará pliego de cargos sólo a quien tenga derecho sobre la mercancía; en caso contrario, se procederá a elaborar pliego de cargos contra ambos.

Se podrán aceptar márgenes de diferencia que obedezcan a fenómenos atmosféricos, físicos o químicos justificados, por ejemplo en aquellas mercancías a granel de que trata el artículo 43 del Decreto 2666 de 1984 y tratándose de líquidos, excesos hasta por un 5%.

3.4. En el caso de que existiendo conformidad en el número de bultos, la autoridad aduanera llegue a encontrar que la mercancía no corresponde con los documentos de transporte, se procederá a su aprehensión. En este evento no será responsable la empresa transportadora.

4. Aprehensión o retención de la mercancía

4.1. La aprehensión se realizará conforme a las normas generales. No obstante, el acta de aprehensión no se notificará en la forma prevista en el Decreto 2352 de 1989 ni se continuará con el procedimiento en él previsto, toda vez que la oportunidad que contempla el Decreto 1105 de 1992 para presentar objeciones es con ocasión del pliego de cargos. Por tal razón bastará con que se entregue copia del acta de aprehensión al interesado.

4.2. La mercancía retenida o aprehendida permanecerá a disposición de la aduana hasta la ejecutoria de la providencia que declare su decomiso o que ordene su entrega.

4.3. El almacenamiento y custodia de la mercancía se seguirá conforme a los procedimientos generales.

5. Pliego de cargos

5.1. Los funcionarios que hayan aprehendido o retenido mercancía de acuerdo con el procedimiento anteriormente señalado, deberán pasar al jefe regional correspondiente el informe y los antecedentes del caso de manera inmediata, para que éste proceda a formular el pliego de cargos en un término no superior a ocho (8) días calendario.

5.2. El pliego de cargos debe contener como mínimo los siguientes datos:

1. Identificación del presunto o presuntos responsables (quien tiene derecho sobre la mercancía y el transportador, según el caso).

2. Relación sucinta de los hechos.

3. Pruebas que los sustenten.

4. Causa o fundamento de la retención o aprehensión.

5. Cargos y sanción propuesta (decomiso y/o multa).

6. Notificación y término para presentar descargos.

6. Respuesta al pliego de cargos

Con ocasión de la respuesta al pliego de cargos se podrán presentar pruebas y aducir explicaciones tales como asuntos propios del descargue, características especiales del medio de transporte, trayectoria del mismo, dificultades en el envío de los documentos, responsabilidad de la transportadora en el proceso de embarque de la mercancía y su conocimiento del peso de la carga transportada, entre otros.

7. Multa

Cuando haya lugar a multa a la empresa transportadora, ésta se impondrá sobre el valor FOB que determine la aduana para la mercancía aprehendida.

8. Informes y competencia

8.1. Los funcionarios encargados de recibir el medio de transporte y la mercancía deberán informar al jefe regional sobre los eventos en que deba aplicarse el anterior procedimiento, quien será competente para pronunciarse sobre los mismos directamente o a través de funcionarios delegados. El jefe regional de aduana deberá efectuar un control y seguimiento estricto de la operación.

8.2. De los eventos en que se dé aplicación a los artículos 4º y 5º del Decreto 1105 de 1992 deberán los jefes regionales informar semanalmente a la subdirección operativa de la Dirección General de Aduanas.

8.3. Cualquier inquietud que se presente sobre la aplicación del Decreto 1105 de 1992 y del contenido de la presente circular podrá ser resuelta por la subdirección operativa en el teléfono 2437825.

9. Aplicación anterior del Decreto 1105 de 1992

Sobre la mercancía que haya sido retenida o aprehendida en desarrollo del Decreto 1105 de 1992 y con anterioridad a la presente instrucción, el jefe regional de aduana al evaluar las explicaciones dadas por el transportista deberá aplicar los principios que orientan la sana crítica y tener en cuenta el tránsito de legislación y la falta de implementación inmediata a la expedición del citado decreto, para que, salvo los casos de detección de contrabando, se otorgue la posibilidad de dar las explicaciones que se consagran en esta instrucción.

Ruego a ustedes se dé la debida aplicación al contenido de la presente instrucción.