INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 1 DE 1992 

(Febrero 6)

Con fundamento en las facultades conferidas por el artículo 4º literal f) del Decreto-Ley 1659 de 1978, mediante el cual se establece la estructura, organización y atribuciones de la Superintendencia de Notariado y Registro, considero de gran importancia comunicar a ustedes, que el Gobierno Nacional, a través del Decreto 2651 de noviembre 25 de 1991, por el cual se expiden normas transitorias para descongestionar los despachos judiciales, los facultó para conocer de la liquidación de sucesiones y sociedades conyugales, donde cualquiera de los herederos, legatarios o cónyuge supérstite sean menores o incapaces.

Para su conocimiento y aplicación, a continuación transcribo la parte pertinente del Decreto 2651 de 1991, que dispone:

“VI. Sobre sucesiones

ART. 33.—Además de las sucesiones y liquidaciones que se vienen tramitando ante notario de conformidad con las normas vigentes, este funcionario podrá, dando aplicación a los decretos 902 de 1988 y 1729 de 1989 y normas concordantes, liquidar sucesiones y sociedades conyugales donde cualquiera de los herederos, legatarios o cónyuge supérstite sean menores o incapaces, si se cumplen los siguientes requisitos:

1. Que por lo menos alguno de los interesados sea mayor de edad.

2. Que los interesados que sean menores o incapaces estén representados legalmente por quien corresponda.

3. Que exista común acuerdo entre todos los intervinientes que sean plenamente capaces y los representantes legales de los menores o incapaces.

En la partición y adjudicación, se dará prelación a los menores e incapaces en la adjudicación de inmuebles.

El notario dará fe de que en la sucesión o en la liquidación de sociedad conyugal se han garantizado todos los derechos sustanciales del menor o del incapaz.

ART. 34.—Si después de presentada la solicitud de que trata el artículo 1º del Decreto 902 de 1988 y antes de que se suscriba la escritura de que trata el numeral tercero del artículo 3º del mismo decreto, falleciere un heredero, legatario o el cónyuge sobreviviente, el trámite de la liquidación continuará con su apoderado aunque sus sucesores no sean plenamente capaces.

ART. 35.—La responsabilidad que el Decreto 902 de 1988 establece para los intervinientes queda en cabeza del representante legal del incapaz en cuyo nombre actúa.

ART. 36.—Para los casos previstos en este capítulo el representante legal del incapaz no requiere de licencia judicial.

ART. 37.—Los interesados en procesos de sucesión o liquidación de sociedad conyugal en curso, aunque entre ellos hubiere algún menor o incapaz, podrán optar por el trámite notarial. La solicitud dirigida al notario, deberá ser suscrita por todos los interesados y presentada personalmente mediante apoderado. A ellas se deberán anexar los documentos referidos en el Decreto 902 de 1988 y copia auténtica de la petición dirigida al juez que conoce del correspondiente proceso, para que suspenda la actuación judicial.

Concluido el trámite notarial, el notario comunicará tal hecho al juez respectivo quien dará por terminado el proceso y dispondrá su archivo”.

Ahora bien, dada la importancia y la responsabilidad que estas nuevas disposiciones entrañan para el notario, me permito recordar a usted algunos aspectos que ha de tener en cuenta respecto de esta nueva función, los cuales versan sobre:

Capacidad y representación: Se suprime provisionalmente uno de los presupuestos requeridos por el artículo 1º del Decreto 902 de 1988 y 1º del Decreto 1729 de 1989, para iniciar notarialmente el trámite de liquidación de herencias y sociedades conyugales ante notario como es la plena capacidad en los herederos, legatarios y cónyuge sobreviviente, conservándose el mutuo acuerdo entre todos los intervinientes en dicho trámite, correspondiéndole a los representantes legales de los menores expresar por aquéllos su consentimiento.

La representación legal de los menores de edad, en los términos del artículo 62 del Código Civil, modificado por el artículo 1º del Decreto 2820 de 1974 la ejercen los padres conjuntamente; si falta uno la ejercerá el otro.

Los menores de edad no sometidos a patria potestad, los dementes, disipadores y sordomudos que no puedan darse a entender por escrito estarán representados por el tutor o curador que ejerza su guarda.

Es requisito fundamental para iniciar el trámite notarial que por lo menos uno de los interesados sea mayor de edad.

Licencia judicial: Los representantes legales de los incapaces para efectos del trámite sucesoral no requieren de licencia judicial.

Suspensión del trámite: El fallecimiento de un heredero, legatario o del cónyuge sobreviviente no suspende el trámite sucesoral, aunque sus sucesores no sean plenamente capaces, el cual continuara con su apoderado.

Responsabilidad de los representantes: Los representantes legales de los incapaces responderán de todas y cada una de las actuaciones que realicen a nombre de aquéllos, especialmente en lo establecido por el inciso 1º del artículo 2º del Decreto Ley 902 de 1988, modificado por los incisos 2 y 3 del artículo 2º del Decreto 1729 de 1989.

Traslado del proceso judicial al trámite notarial: Iniciada judicialmente la liquidación de sucesión aun existiendo menores, los interesados podrán optar por el trámite notarial, en cuyo caso lo solicitarán mediante escrito firmado por todos los intervinientes y dirigido al respectivo notario, anexando los documentos que exige el Decreto Ley 902 de 1988 y una copia auténtica de la petición de suspensión dirigida al juez que está conociendo del proceso.

Dicha solicitud será presentada personalmente mediante apoderado.

Obligación del notario: Culminado el trámite notarial, es obligación del notario comunicar por escrito tal hecho al juez que conocía del proceso, a fin de que dicho funcionario lo dé por terminado y ordene su archivo.

El Decreto 2651 de 1991, entró a regir el 10 de enero de 1992 y tendrá una vigencia de 42 meses.

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