INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 10 DE 1993 

(Marzo 1º)

(Nota: Derogada por la Instrucción 11 de 2011 de la Superintendencia de Notariado y Registro)

De conformidad con lo previsto en el artículo 114 del Decreto-Ley 960 de 1970, los archivos notariales podrán ser consultados por cualquier persona, bajo la vigilancia y con el permiso del notario. Esta disposición constituye claro desarrollo del carácter eminentemente público que revisten los archivos notariales.

A su turno, el artículo 79 del mismo estatuto faculta a los notarios para expedir copia total o parcial de las escrituras que reposan en sus archivos, bien sea por transcripción literal o por reproducción mecánica. Señala la misma norma que la copia autorizada hace plena fe de su correspondencia con el original y agrega: en aquellos casos en que el protocolo no se halle bajo la guarda del notario, el funcionario competente estará investido de facultad para expedir copias.

Se infiere de lo anterior que de los documentos que hacen parte del archivo de la notaría, pueden expedirse dos tipos de copias a saber: auténticas, cuando han sido autorizadas por el notario y hacen plena fe de su correspondencia con el original; informales, cuando por no haber sido autenticadas carecen de valor probatorio. Estas últimas, válidamente pueden ser solicitadas por quien se halla consultando el archivo, evento en el cual, como quiera que no ha sido ejercida respecto de las mismas la función fedataria, sólo habrá lugar al pago de los gastos de reproducción del documento, sin que pueda el notario negar la expedición de tales copias informales o exigir que respecto de éstas se surta la autenticación.

(Nota: Derogada por la Instrucción 11 de 2011 de la Superintendencia de Notariado y Registro)

_____________________________________