INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 26 DE 2003 

(Septiembre 3)

Carta del Ministro del Interior y de Justicia y el referendo constitucional del próximo 25 de octubre

Notarios del país

Concluido el interesante debate sobre la Ley 796 de 2003 mediante la cual se convoca al pueblo a un referendo, el Gobierno Nacional ha fijado el próximo 25 de octubre como fecha para que el pueblo colombiano exprese en las urnas su voluntad, con la manifestación de un sí, de un no o absteniéndose, frente a las cuestiones reformatorias de la Constitución Política que en el mecanismo de participación se le plantean.

El examen y la discusión de la ley del referendo ha sido intensa, de una amplitud pocas veces vista, lo cual muestra la trascendencia del mecanismo de participación, como generador de democracia, y del contenido mismo de la ley por su vocación transformadora.

Quizá no podía ser distinto por dos aspectos: El que tiene que ver con la conformación y trámite de la utilización del referendo como herramienta reformatoria de la Constitución Política, es la primera vez durante la vigencia de la Constitución Política de 1991 que se utiliza; y por el contenido mismo de la ley cuyo ordenamiento llama la atención de la consciencia ciudadana sobre aspectos tan delicados y referidos al ejercicio de la actividad política en la rama legislativa y su conformación, el saneamiento y estabilidad de las finanzas públicas, Ia reorientación de recursos derivados de supresión de entidades estatales hacia inaplazables urgencias sociales.

De los varios aspectos que muestran el alcance y complejidad del referendo, quizá deba destacar el que tiene que ver con la participación directa del ciudadano en la decisión. Por ello es fundamental el cuidado de la sociedad para la debida ilustración y comprensión que debe tener el ciudadano sobre los temas propuestos de manera que su elección sea reflexiva y consciente.

Así, el Ministro del Interior y de Justicia ha querido dirigirse a usted, señor Notario, con el propósito de aprovechar su capacidad pedagógica y su credibilidad social para amplificar el mensaje cívico y jurídico y la importancia histórica que tiene un acto como el que nos reunirá el 25 de octubre venidero.

La carta del Ministro del Interior y de Justicia: Votar por ideas, expresar sentimientos por la patria común.

En la carta del Ministro del Interior y de Justicia, doctor Fernando Londoño Hoyos, que le anexo, él le mostrará a usted el aliento profundo, constructor de sociedad, que tiene el referendo y él anuncia el envío del material pedagógico y cívico con el cual se explicará a los ciudadanos el procedimiento de votación y los aspectos benéficos de cada norma sometida a la decisión popular. También, se referirá al espacio democrático dentro del cual usted como notario podrá ejercer su tarea participativa y docente sin incurrir en transgresión de las normas que preservan la libertad de los electores y el rigor del ministerio que usted desempeña.

Directiva 5 (ago. 20/2003) del Procurador General de la Nación

El Procurador General de la Nación, en ejercicio de sus funciones constitucionales y legales, señaló los criterios conforme a los cuales se puede dar la participación de los servidores públicos en la promoción y votación del referendo constitucional convocado por la Ley 796 de 2003.

Debe observarse que promoción quiere decir: acción y efecto de promover. Y promover es iniciar o adelantar una cosa, procurando su logro. (Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, vigésima primera edición).

Estos criterios son necesarios por cuanto el artículo 127 de la Constitución Política establece un sistema de protección al principio de imparcialidad que debe presidir la función que ejercen los servidores públicos por su repercusión en el interés general. En efecto, el canon constitucional citado, en lo pertinente dispone:

"(...) A los empleados del Estado y de sus entidades descentralizadas que ejerzan jurisdicción, autoridad civil o política, cargos de dirección administrativa, o se desempeñen en los órganos judicial, electoral, de control, les está prohibido tomar parte en las actividades de los partidos y movimientos y en las controversias políticas, sin perjuicio de ejercer libremente el derecho al sufragio.

Los empleados no contemplados en esta prohibición podrán participar en dichas actividades y controversias en las condiciones que señale la ley.

La utilización del empleo para presionar a los ciudadanos a respaldar una causa o campaña política constituye causal de mala conducta”.

La teoría constitucional vigente ha trabado el análisis entre el principio de neutralidad, inherente a la función pública, y el interés general como un bien social que se acrecienta y se preserva con la gestión del servidor público. Al desarrollar esta tensión, ha presupuesto tradicionalmente y de manera reiterada que el concepto de política al cual se refiere la Constitución y las regulaciones especiales para fijar la prohibición tiene un específico significado de política partidista.

Una teorización como esta, anterior a la Constitución Política de 1991, encuentra ahora, en ella, un claro sustento al determinar que la prohibición de intervenir en dicha modalidad de la política cubre a los empleados del Estado con las responsabilidades y cualidades que la misma norma señala.

El señor Procurador General de la Nación lo concibe de igual manera a la aquí expuesta y dice:

“(...) dicho proceso no tiene las características de una controversia de carácter político-partidista, sino la del ejercicio de un mecanismo de participación democrática a través del cual se ha de definir si se aprueba o no una propuesta normativa para reformar el texto constitucional”.

De manera nítida, entonces, la directiva dispone:

“En consecuencia, los servidores públicos son libres de exponer sus opiniones sobre este mecanismo de participación ciudadana. Por tanto, pueden participar activamente en las campañas que se promuevan para apoyar el sí, o el no y la abstención, sin que dicha conducta genere sanción disciplinaria por intervención en política, toda vez que ella no se puede calificar como tal”.

Sin embargo, también advierte la Procuraduría General de la Nación que le son vedadas al servidor público, al intervenir en el proceso de promoción y votación del referendo, las conductas siguientes:

Aprovecharse del empleo o de la función para violar la libre decisión del elector; utilizar recursos públicos para promover la opción de su preferencia; llevar a cabo actividades en pro de algunas de las opciones, es decir el sí, el no y la abstención, en detrimento de sus funciones; toda promoción de candidaturas para la elección que se efectuará el 26 de octubre con el pretexto de apoyar algunas de las opciones en relación con el referendo.

Aspectos penales

El señor Procurador General de la Nació, además, llama la atención sobre el cuidado que se debe tener frente a las conductas tipificadas como delitos por el Código Penal, entre ellas las contempladas en el artículo 386, sobre perturbación de certamen democrático, el 387, constreñimiento al sufragante y el 390, corrupción de sufragante, y en general aquellas que se tratan en el título XIV, delitos contra mecanismos de participación democrática.

Sólo me resta, apreciado Notario, agradecerle su participación en el certamen: democrático que se avecina.

Estoy seguro del saldo promisorio que va a deparar a la comunidad la combinación creativa de su especial calificación profesional, el buen entendimiento de la ley que regla la función notarial, y la comprensión de una oportunidad democrática que se asume mediante la intervención razonada en los asuntos públicos, la aceptación y esperanza de los instrumentos institucionales de cambio, y la revalorización de la voz de cada ciudadano.

Con sentimientos de especial consideración,

José Félix Lafaurie Rivera, Superintendente de Notariado y Registro

Anexo. Carta del Ministro del Interior y de Justicia

Bogotá D.C. 1º de septiembre de 2003.

Muy querido amigo Notario:

Es un acto solemne que no tiene otro antecedente en la historia republicana de Colombia que el Plebiscito de 1957, el próximo 25 de octubre saldrá el pueblo a las urnas para definir su destino.

Sin intermediarios ni representantes, los ciudadanos dirán lo que quieran para s u país en el futuro. Derrotar la politiquería y la corrupción ha sido un propósito largamente acariciado, que hoy está al alcance de la mano con la aprobación del referendo. Una política noble y transparente, fundada en grandes partidos que interpreten sentimientos colectivos y se pongan al servicio del hombre y de la sociedad, es el desideratum de la historia y el mandato supremo de las necesidades colectivas.

Un acto tan emocionante y decisivo, tiene la especial característica de que no despierta el explicable apasionamiento que traen las disputas por los hombres y los grupos. Votar por ideas, expresar sentimientos por la patria común, es una tarea singular y magnífica, pero que no será posible mientras no llegue a los ciudadanos el mensaje preciso de lo que tan alta empresa significa.

En ese proceso pedagógico, en el que literalmente nos va a todos la vida, la notaría tiene que desempeñar su papel fundamental de fuente de conocimiento y de punto de convergencia de los intereses generales. Pues es precisamente por eso que estoy pidiendo a usted que atienda esa misión fundamental y emocionante, no solo con su consejo y opinión para cuantos llegaren a demandarlos, sino repartiendo a todos información apropiada sobre la importancia de esas elecciones, sus características y el significado de cada uno de los catorce temas que comprende el acto electoral. Por supuesto que cada ciudadano dictará con su voto la sentencia final sobre lo que le parezca mejor, pero el esfuerzo por ilustrarlo nos corresponde a todos y a ustedes en medida sobresaliente.

Estoy solicitando a "Colombia por el referendo", que les suministre amplio material divulgativo, y lo propio haré desde el ministerio cuando tengamos a nuestra disposición las cartillas con que pretendernos enseñar a cada uno la sencilla mecánica de voto que estará ese día en vigencia. Desde luego que usted debe sentirse en plena libertad para ofrecer en su despacho cualquier otra información, sin que importe su sentido y alcance. Así es la democracia.

En la seguridad de que no será usted inferior a este compromiso con nuestros conciudadanos y con la patria, me suscribo reiterándole los sentimientos de mi consideración y aprecio.

Fernando Londoño Hoyos 

Ministro del Interior y de Justicia

C.C.: Dr. Juan Rodrigo Hurtado-Colombianos por el referendo

N. del D.: Esta instrucción administrativa va dirigida a notarios del país.

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