INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 3 DE 1998 

(Febrero 13)

(Nota: Derogada por la Instrucción Administrativa 43 de 2001 de la Superintendencia de Notariado y Registro).

Tema: Para la constitución de empresas de vigilancia y seguridad privada con armas, se requiere obtener previamente autorización de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, la que se deberá protocolizar con la escritura pública de constitución de la respectiva empresa.

Mediante oficio Nº 011059 del 22 de enero de 1998, el señor Superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada se ha dirigido a este despacho solicitándonos la colaboración en torno al tema reseñado en el acápite del presente instructivo, habida consideración del significativo número de este tipo de empresas que se han constituido ilegalmente, pretermitiendo la exigencia previa de la autorización, y, por ende, su protocolización con la escritura pública de constitución.

Sobre la base de tal petición y fundamentados en la disposición que consagró como requisito previo al otorgamiento de la escritura pública de constitución de las empresas de vigilancia privada con armas, la exigencia de la autorización, los insto de manera comedida a observar estrictamente la normatividad vigente, para lo cual considero importante transcribir el texto del artículo 9º del Decreto-Ley 356 del 11 de febrero de 1994, que al respecto establece:

Constitución. Para constituir una empresa de vigilancia y seguridad privada se deberá solicitar autorización previa a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, informando los nombres de los socios y representantes legales, adjuntando las hojas de vida con las certificaciones académicas y laborales correspondientes, fotocopias de la cédula de ciudadanía y del certificado judicial de nivel nacional.

PAR.—La autorización para constituir la sociedad de vigilancia y seguridad privada deberá protocolizarse en la escritura de constitución y ésta en ningún caso obliga a conceder la licencia de funcionamiento” (resaltado fuera de texto).

En tal sentido, les corresponde a ustedes, señores notarios, velar por el cabal cumplimiento de la norma transcrita, impartiendo instrucciones claras y precisas a los empleados de la notaria, en el sentido de que con la presentación de la minuta de constitución de este tipo de empresas, exijan simultáneamente la autorización que para tales fines le compete expedir a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.

Considero igualmente importante, transcribir también para conocimiento de ustedes el texto de los artículos 8º y 47 del citado Decreto 356 de 1994, que en su orden rezan:

“ART. 8º—Definición. Se entiende por empresa de vigilancia y seguridad privada, la sociedad de responsabilidad limitada legalmente constituida, cuyo objeto social consista en la prestación remunerada de servicios de vigilancia y seguridad privada, en la modalidad de vigilancia fija, móvil y/o escoltas, mediante la utilización de cualquiera de los medios establecidos en el artículo 6º de este decreto.

PAR. 1º—Las sociedades que se constituyan para la prestación de servicios de vigilancia y seguridad privada en los términos de este artículo, tendrán como único objeto social la prestación de estos servicios, salvo el desarrollo de servicios conexos, como los de asesoría, consultoría o investigación en seguridad.

PAR. 2º—Las empresas constituidas con anterioridad a la publicación del presente decreto podrán conservar su naturaleza jurídica sin perjuicio de lo establecido en este artículo”.

“ART. 47—Definición. Para efectos del presente decreto, entiéndese por empresa de vigilancia y seguridad privada sin armas, la sociedad legalmente constituida cuyo objeto social consiste en la prestación remunerada de servicios de vigilancia y seguridad privada, empleando para ello cualquier medio humano, animal, material o tecnológico distinto a las armas de fuego, tales como centrales de monitoreo y alarma, circuitos cerrados, equipos de visión o escucha remotos, equipos de detección, controles de acceso, controles perimétricos y similares”.

Para la constitución de empresas de vigilancia y seguridad privada sin armas no se requiere autorización previa de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, toda vez que las normas que las regulan no contemplan tal exigencia.

No sobra señalar que, en la medida en que ustedes ejerzan cabal y cumplidamente el control de legalidad, respecto a la exigencia de la autorización que de manera previa a la constitución de las empresas de vigilancia y seguridad privada con armas, deben tramitar y conseguir las personas a quienes les corresponde la obtención de tal requisito, dicha medida, le facilitará a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada la labor de vigilancia y control acerca de las compañías que estén ejerciendo ilegalmente una actividad tan delicada, como es la seguridad privada. La omisión en que se incurra por parte de ustedes, los hará acreedores a las sanciones disciplinarias a que haya lugar.

Cualquier duda o inquietud que tengan sobre el particular pueden formularla directamente a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.

(Nota: Adicionada por la Instrucción Administrativa 10 de 1999 de la Superintendencia de Notariado y Registro).

(Nota: Derogada por la Instrucción Administrativa 43 de 2001 de la Superintendencia de Notariado y Registro).

_____________________________________