INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 31 DE 1992 

(Octubre 5)

(Nota: Derogada por la Instrucción Administrativa 26 de 2001 de la Superintendencia de Notariado y Registro).

Con el propósito de propender por la eficacia y eficiencia en la prestación del servicio público notarial, considero importante recordar a ustedes que en relación con las ventas de inmuebles que tengan la calidad de activos fijos para el enajenante, y que se transfieran a favor de entidades públicas, no hay lugar a causación del impuesto de retención en la fuente.

Sobre este particular la Superintendencia de Notariado y Registro hizo claridad a través de la Circular 51 del 4 de septiembre de 1985, dirigida a los señores notarios, documento del cual se transcriben los principales apartes, a saber:

“Para la enajenación a entidades públicas de bienes inmuebles que sean activos fijos y que se efectúen mediante negociación directa y por motivos definidos previamente por la ley como de interés público o de utilidad social, no debe aplicarse la retención de que trata el artículo 40 de la Ley 55 de 1985, cuando el pago se efectúe a una persona natural, por cuanto tal retención tiene por objeto cobrar anticipadamente ingresos sometidos al impuesto de renta, y en el caso que nos ocupa, dicho ingreso está expresamente consagrado en la ley, como no constitutivo de ganancia ocasional.

En consecuencia, los notarios como agentes retenedores que son en la enajenación de inmuebles que tengan la calidad de activos fijos y la efectúen personas naturales, deberán exigir como prueba para no hacer la retención (subrayo), certificación del representante legal de la entidad pública en la cual conste que la transferencia se efectuó de conformidad con lo previsto en el artículo 25 de la Ley 9ª de 1983, según lo prescribe el numeral 12 del artículo 16 del Decreto 30 de 1984, además de la copia de la resolución ejecutiva que incorpora la entidad y su actividad dentro de su declaratoria de utilidad pública e interés social, documentos éstos que se protocolizan con la respectiva escritura”.

Ahora bien, por tratarse de un asunto que regula una situación semejante, que implica la no causación del impuesto de retención en la fuente, en cuanto que no constituye renta gravable ni ganancia ocasional, se transcriben apartes del concepto que con fecha octubre 17 de 1990 emitió la subdirección jurídica de la Dirección General de Impuestos Nacionales por conducto del revisor de la división de doctrina tributaria, cuyo texto señala:

“El artículo 37 del estatuto tributario (que incorpora al artículo 25 de la Ley 9ª de 1989, dice: “Cuando mediante negociación directa y por motivos previamente definidos por la ley como de interés público o de utilidad social, se transfieran bienes inmuebles que sean activos fijos a entidades públicas, la utilidad obtenida será ingreso no constitutivo de renta gravable ni de ganancia ocasional”.

Por lo tanto para que exista el beneficio consagrado en la citada norma, se requiere:

a) Que la transferencia se efectúe de una manera directa entre el dueño del bien y la entidad pública, y

b) Que la adquisición del bien, por parte de la entidad obedezca a motivos que antes de la negociación habían sido definidos por la ley como de interés público o utilidad social”.

No está por demás señalar el contenido del artículo 58, parágrafo 3º de la Ley 135 de 1961, que reza:

“El ingreso obtenido por la enajenación voluntaria del inmueble en la negociación directa, no constituirá renta gravable ni ganancia ocasional para el propietario. De este beneficio gozarán igualmente quienes, por razones de hecho o de derecho estuvieren impedidos para el perfeccionamiento de la enajenación voluntaria del predio, siempre que hayan hecho manifestación de aceptación de la oferta dentro de la etapa de negociación directa”.

Entendida así la situación, sólo cuando en la negociación efectuada se cumpla con los requisitos previstos en la ley, la utilidad obtenida por el vendedor será un ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional y por lo mismo no estaría sometida a retención en la fuente (subrayo).

Para ilustrar mejor esta situación estimo pertinente invocar el siguiente ejemplo: cuando el Incora, adquiera predios de propiedad privada, para posteriormente en desarrollo de la Ley 135 de 1961 dotar de tierras a los campesinos de escasos recursos, la venta de esos predios mediante negociación directa hecha por los particulares a favor de dicho instituto, está exenta del pago por concepto del impuesto de renta y ganancia ocasional, y por ende, del impuesto de retención en la fuente, puesto que tal negociación comporta la existencia del interés público o la utilidad social exigidos por la ley.

(Nota: Derogada por la Instrucción Administrativa 26 de 2001 de la Superintendencia de Notariado y Registro).

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