INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 34 DE 1993 

(Diciembre 7)

Como es de ustedes conocido, a la Registraduría Nacional del Estado Civil le corresponde excluir del censo electoral aquellas cédulas de ciudadanía de personas fallecidas, proceso éste que requiere por obvias razones la preexistencia del soporte legal, vale decir, del registro civil de defunción que permita acreditar la muerte del titular del citado documento de identificación.

En este sentido, me permito recordar a ustedes que en su deber dar estricto cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 69 del Decreto 2241 de 1986, cuyo texto es del siguiente tenor:

“Los notarios públicos y los demás funcionarios encargados del registro civil de las personas enviarán a la Registraduría Nacional del Estado Civil, por conducto de los respectivos registradores, copia auténtica o autenticada de los registros civiles de defunción dentro de los cinco (5) primeros días de cada mes para que se cancelen las cédulas de ciudadanía correspondientes a las personas fallecidas.

El funcionario que incumpliere esta obligación, incurrirá en causal de mala conducta que se sancionará con la pérdida del empleo” (subrayo).

Es de tal rigor la norma transcrita que por ello les reitero su acato y cumplimiento dentro de los términos allí señalados, so pena de hacerse acreedores a las consecuencias en ella establecidas.

El envío de las copias de los registros civiles de defunción debe hacerse a la Registraduría Nacional del Estado Civil, coordinación de cancelaciones.

Aprovecho la ocasión para hecer conocer a los señores notarios, el texto del artículo 17 de la Ley 84 de 1993, que dispone:

Expedición de cédulas. A partir de la vigencia de la presente ley, la expedición de la cédula de ciudadanía y un primer duplicado corren en su totalidad a cargo del Estado y sin costo alguno para el ciudadano.

Autorízase al Gobierno Nacional a efectuar los traslados, créditos y contracréditos para sufragar la totalidad de los costos a que dé lugar la expedición de la cédula de ciudadanía. Sólo para los efectos de obtener dicho documento, los notarios del país expedirán, sin costo alguno, copia auténtica del registro civil correspondiente” (subrayo).

La precitada Ley 84 de 1993 fue promulgada el 11 de noviembre de 1993, en el Diario Oficial Nº 41.118.

Teniendo en cuenta que la cédula de ciudadanía se debe expedir a quien llegue a la mayoría de edad, esto es, a quien haya cumplido 18 años, y que de otra parte hay personas que siendo mayores de edad no han tramitado la expedición del citado documento de identificación, les corresponde a ustedes implementar el mecanismo interno que considere apropiado en sus oficinas para efectos del control en la expedición gratuita de la copia del registro civil de nacimiento a que se refiere la norma transcrita y evitar de esa manera abusos o quejas infundados por parte de los usuarios.

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