INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 36 DE 1996 

(Septiembre 9)

Ante las quejas de que ha tenido conocimiento esta superintendencia, consistentes en que algunas notarias se niegan a inscribir el nacimiento de las personas que se acogen al diligenciamiento y envío del formulario a que se alude en esta oportunidad en el tema del presente instructivo, aduciendo que dicho documento carece de la diligencia de reconocimiento de contenido y firma, me permito hacer las siguientes consideraciones, a efecto de evitar hacia el futuro devoluciones que indudablemente implican perjuicios para los usuarios del servicio de registro del estado civil, debido como es natural, a la pérdida de tiempo y de dinero, además del consiguiente desgaste administrativo.

Si bien, al expedir el Decreto 158 de 1994, reglamentario de algunas disposiciones del Decreto-Ley 1260 de 1970 , se incurrió en la impropiedad de establecer en sentido general la diligencia de reconocimiento de contenido y firma en el mentado formulario de inscripción de nacimiento por correo, sin tener en cuenta que ésta no es función legal establecida para los registradores municipales del estado civil, estimamos que no es difícil entender que se trata de una exigencia no sólo innecesaria, sino además inocua en su aplicación, toda vez que como legalización de documentos desde el punto de vista probatorio, se trata de una función asignada a los jueces civiles y promiscuos, al igual que a los notarios, pero en modo alguno a los citados funcionarios.

Por las razones antedichas, y soportados además en el Decreto 2150 de 1995 en cuanto dice relación con la supresión de trámites innecesarios, los invito a eliminar este tipo de requisitos, y a aceptar en consecuencia, el precitado formulario de inscripción de nacimiento por correo, en aquellos casos en que haya sido debidamente diligenciado por el interesado o denunciante, y firmado por este y el registrador municipal del estado civil, sin más exigencia.

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