Inversiones en investigación y desarrollo, beneficios tributarios

Revista Nº 120 Nov.-Dic. 2003

El gran obstáculo para quien hace donaciones en I&D es que rara vez conoce el destino de los recursos y difícilmente puede cuantificar sus ventajas. 

Mario Andrade Perilla 

Socio Deloitte & Touche 

Marco de referencia

Existe un consenso general sobre la necesidad de destinar recursos para el desarrollo de actividades de investigación y desarrollo (“I&D”). De hecho, cuando una entidad se muestra apática para efectuar inversiones en I&D puede experimentar la desagradable sorpresa de ver reducida la calidad de sus productos(1); incrementados sus costos de producción, y no en pocos casos, verse fuera del mercado en un lapso cada vez más corto(2).

En el siguiente cuadro y de acuerdo con el Banco Mundial, Colombia presenta los siguientes indicadores(3):

Cuando la información anterior se compara con los jugadores más importantes del bloque del Alca, los resultados no son del todo halagüeños, sobre todo, si como se mencionó antes, la ausencia de recursos para efectuar inversiones en I&D puede reducir la competitividad de las empresas.

Por ejemplo, mientras que en Argentina los residentes patentaron 861 nuevas invenciones en 1998(4), en Venezuela 201(5) y el volumen de las exportaciones de tecnología representó para Chile casi US $ 100 millones durante 1999(6), es decir, 14,3 veces más que Colombia.

Cada uno de estos países cuenta con una estrategia para promover la I&D(7). El propósito de este artículo consiste en: (i) revisar la política que ha utilizado Colombia para promover las inversiones en desarrollo científico y tecnológico y (ii) proponer un sistema de promoción que haga más partícipe al sector privado en este tipo de actividades.

Las ventajas tributarias directas de las actividades de I&D(8) 

Las gabelas impositivas previstas en la legislación colombiana respecto de los recursos destinados a las actividades de I&D, en general pueden enumerarse de la siguiente manera:

1. Las inversiones directas realizadas a través de centros de investigación o de desarrollo tecnológico en proyectos científicos, tecnológicos o de innovación tecnológica reconocidos por el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (“Colciencias”) o en programas de formación profesional reconocidos por el Ministerio de Educación Nacional, pueden deducirse en un porcentaje equivalente al 125% del valor invertido(9).

Pese a la loable intención, la dificultad se presenta en el cumplimiento de las excluyentes condiciones impuestas por la normatividad para otorgar el beneficio. Entre otros, los requisitos determinados son los siguientes:

a) Si se trata de inversiones en programas de formación profesional, los programas deben estar acreditados, la institución educativa no puede tener ánimo de lucro y se debe probar la inversión en el programa correspondiente.

IndicadorMedidor
Exportaciones de tecnología en 1999US $ 289 millones
Valor de regalías y honorarios de tecnología facturados en 1999US $ 7 millones
Valor de regalías y honorarios de tecnología pagados en 1999US $ 68 millones
Número de patentes hechas por residentes en 199874

 

b) La inversión tiene que efectuarse en ciencias básicas, sociales y humanas, desarrollo industrial, ciencias agropecuarias, medio ambiente, hábitat, educación, salud, electrónica, telecomunicaciones, informática, biotecnología, minería y energía.

c) La deducción de la inversión no puede exceder el 20% de la renta líquida establecida antes de restar el valor de la inversión.

2. La inversión puede realizarse por encargo(10), pero en este caso, debe adelantarse por conducto de centros de investigación, de desarrollo tecnológico constituidos como entidades sin ánimo de lucro o grupos de investigación de instituciones de educación superior (léase universidades) reconocidos por Colciencias, lo cual restringe la posibilidad de que otros actos distintos de los anteriores jueguen un rol en las actividades de I&D.

Los requisitos definidos en el punto anterior, son igualmente aplicables en este escenario.

3. También califican para obtener el beneficio del 125%, las donaciones a los centros de investigación y desarrollo tecnológico mencionados anteriormente, y en este caso, es necesario cumplir adicionalmente, con los requisitos definidos por el estatuto tributario (“E.T.”) para las donaciones(11).

4. Dentro del contexto de las donaciones se admite como deducible de la renta bruta, lo donado a centros de investigación y de altos estudios para financiar programas de investigación en innovaciones tecnológicas, científicas, de ciencias sociales y mejoramiento de la productividad, previa aprobación de Colciencias(12).

La diferencia entre esta alternativa y la contemplada en el tercer punto, estriba en que la deducción de esta donación, no está sujeta a ninguna limitación porcentual y por lo tanto, se puede solicitar dentro del año gravable sin ninguna restricción. En cambio, la donación a la que hace referencia el artículo 158-1 del estatuto tributario no puede ser superior al 20% de la renta líquida calculada antes de deducir el gasto por donación.

5. Se reconocen como rentas exentas por un término de 10 años (hasta el año 2011) las utilidades que provengan de la venta de nuevos productos medicinales y software, con alto contenido de investigación científico y tecnológico nacional certificado por Colciencias y amparado en patentes(13), registradas ante la autoridad competente.

6. Finalmente, el artículo 428-1 del estatuto tributario califica como exenta del impuesto sobre las ventas, la importación de equipos que hagan las instituciones de educación superior y los centros de investigación y desarrollo tecnológico reconocidos por Colciencias, a condición de que los mismos se destinen a proyectos previamente calificados por la misma entidad, como de investigación científica o de innovación tecnológica.

La descripción de los beneficios anteriores conduce a las siguientes conclusiones:

1. Las inversiones en I&D por encargo, no pueden ser realizadas sino por entidades reconocidas por Colciencias o por el Ministerio de Educación Nacional, que se hayan organizado como entidades sin ánimo de lucro. Esto contrae la posibilidad de subcontratar con agentes distintos de los anteriores, un desarrollo tecnológico específico, ya que no operaría la deducción del 125% y puede conducir a la creación de un monopolio legal.

2. La deducción tributaria está limitada al 20% de la renta líquida calculada antes de deducir el gasto, lo cual restringe el beneficio para proyectos de largo plazo, intensos en I&D y en los que existen resultados deficitarios al principio. Además es posible que el proyecto de I&D no origine un beneficio económico tangible, por ejemplo un incremento de ingresos o una reducción de costos, pero si se cumplen las formalidades se podría tomar el 25% adicional.

3. Solamente se reconoce una minoración en materia del impuesto sobre la renta, a las innovaciones derivadas de I&D de las industrias medicinal y de soporte lógico, lo que dejaría por fuera la producción de nuevos productos cuyo impacto en la economía puede ser muy deseable, como aquellos que tienen vocación exportadora.

4. Colciencias mantiene un papel regulador, mediante el cual califica si la actividad de I&D se puede considerar como de desarrollo científico y tecnológico(14), para propósitos de acceder a los beneficios impositivos.

Alcance de las actividades de I&D

Definición legal

El desarrollo de actividades de I&D tal y como lo concibe Colciencias incluye: (i) la generación o adaptación del conocimiento mas allá de lo que existe en la bibliografía especializada o en el saber colectivo (investigación científica) y (ii) la adaptación, generación o utilización de una tecnología nueva, en un área, sector o industria, de manera novedosa y que permite a quienes la desarrollen la posibilidad de acumular conocimientos y habilidades para aplicar esta tecnología y mejorarla (innovación tecnológica)(15).

El artículo 6º del Decreto 2076 de 1992 incorporó una definición de investigaciones científicas y tecnológicas, con unas finalidades más precisas: (i) desarrollo de patentes; (ii) desarrollo de productos o mejora de procesos o (iii) mejora de la productividad mediante la eficiencia y eficacia de los procesos productivos.

Aun cuando el Decreto 2076 de 1992 reglamentó el artículo 4º de la Ley 6ª de 1992, sustituido por la Ley 633 de 2000, en nuestra opinión, las disposiciones son compatibles y no se debería colegir que se hubiere presentado ni una derogatoria tácita, ni un decaimiento del acto administrativo del Decreto 2076.

Fases y resultados

En términos generales, la metodología para llevar a cabo un proyecto de I&D, aplicada a un problema empresarial específico con cualquier grado de complejidad, tiene las siguientes fases de un círculo virtuoso:

 

Fuente: Mario Andrade Perilla

La mecánica a través de la cual se desarrolla el proyecto de I&D, parte de la existencia de un problema por ejemplo, reducción en el tamaño del mercado, incremento en el volumen de desperdicio de un proceso productivo, etc.; a continuación se formula un conjunto de alternativas que podrían solucionar el problema, las cuales según los protocolos de la investigación científica, se plantean como hipótesis. Paso seguido, se procede a probar la veracidad y efectividad de la hipótesis propuesta para concluir si en efecto, el resultado constituye la solución del problema y en la etapa final, se pone en marcha la solución probada.

Cuando la hipótesis se contrasta y resiste la pruebas de verificabilidad(16) y falsabilidad(17), se llega a la feliz conclusión de que el problema tiene una solución, en teoría, y que la puesta en marcha de la solución, software, know how, proceso de ingeniería, patente, nuevo producto, etc., en la práctica, lo puede resolver; es decir, que la empresa —en el ejemplo propuesto— va a tener mayor participación en el mercado o el volumen de desperdicio resultado del proceso productivo se va reducir.

Sin embargo, el final feliz no siempre es el fin de la historia. Un buen número de resultados de un proceso de I&D no resuelven el problema. De hecho, los resultados pueden arrojar una de las siguientes conclusiones:

1. Que ninguna de las hipótesis planteadas haya conducido a una solución del problema. Lo cual implica volver al punto inicial.

2. Que la solución encontrada no pueda implementarse por razones asociadas a altos costos; por los reducidos beneficios que genere o por otro tipo de restricciones.

3. Que el resultado sea valioso, serendipity(18), para la empresa, aun cuando el problema propuesto(19) no haya sido resuelto.

¿Cómo deben tratarse los gastos asociados a la I&D en estos eventos? ¿Seguiría siendo válida la deducción del 125% del valor de la inversión en I&D? ¿Deberían recibir el mismo tratamiento la donación y la inversión en I&D?

Adopción de minoraciones(20)a los esfuerzos en I&D 

Con base en lo discutido anteriormente, sería importante imprimir algunas modificaciones a los beneficios tributarios, concedidos por las disposiciones vigentes en materia de I&D.

Para hacer más dinámica y apetecible la dedicación de esfuerzos y recursos a la investigación e innovación, parece prudente rodear esta actividad con los incentivos que posibiliten su desarrollo.

En este sentido valdría la pena distinguir entre (i) incentivos asociados a procesos de inversión directa o por encargo y (ii) los que tienen su origen en recursos destinados a donaciones.

Incentivos para las inversiones

Los incentivos en inversiones en I&D podrían contar con un marco más amplio en su aplicación. Por eso convendría estudiar la implantación de una mecánica que incentivara retornos financieros —por la vía tributaria— de quien desarrolla el proyecto y obtiene conclusiones favorables. Algunos planteamientos en este sentido, podrían ser los siguientes:

1. La participación en I&D que se lleve a cabo por encargo no debería restringirse solamente para centros de investigación y desarrollo constituidos como entidades sin ánimo de lucro. Por el contrario, su desarrollo debería adelantarlo cualquier tipo de institución o entidad, eso sí, debidamente acreditada y registrada ante Colciencias.

De esta manera aparecería un número mayor de protagonistas, dispuestos a involucrarse en actividades de I&D, los cuales tendrían más conocimiento sobre los problemas vinculados al desarrollo de productos, al mejoramiento de procesos y al aumento de la productividad vía eficiencia y eficacia, de lo que podrían tener los centros de investigación y desarrollo tecnológico.

2. El beneficio actual de deducibilidad por encima de lo incurrido en un porcentaje equivalente al 25%, podría sustituirse por la exoneración de la utilidad que origine el resultado de la inversión en I&D, pero en cabeza de quien desarrolla la tecnología o adelanta el proyecto científico.

En efecto, las inversiones en I&D son interesantes, siempre que conduzcan (i) a un resultado deseable o (ii) a un resultado no programado pero deseable, serendipity, y en tal sentido, los beneficios tributarios deberían asociarse a la no gravabilidad de las utilidades de quien consigue el resultado deseado. Por ejemplo, si el desarrollo lo adelanta la empresa, con sus recursos internos, el ahorro en costos y gastos que se produzca, en consideración al resultado de I&D y/o la utilidad proveniente de la explotación de un producto de I&D, utilidad por venta de nuevos productos, regalías, honorarios, etc., podrían encontrarse exentos del impuesto sobre la renta, hasta por un término de cinco (5) años, lapso que coincide con el tiempo de amortización de las inversiones en I&D(21)(22).

Del mismo modo, la empresa que pudiera desarrollar ciencia o tecnología en las áreas estratégicas para el país y pudiera obtener utilidades, producto de la explotación de su obra, debería tomar como exenta dicha utilidad, previa deducción de los gastos vinculados al proyecto de investigación. Al igual que en el caso anterior, la minoración se podría extender hasta por un lapso de cinco años.

3. En aquellos casos en los cuales el resultado de I&D no arroje ningún beneficio cuantificable o este sea inferior al monto de las inversiones en I&D, debería permitirse la deducibilidad de la inversión en su totalidad, durante el año gravable, en que se descubre el esfuerzo no exitoso o, a más tardar dentro en los siguientes tres años, sin ningún tipo de restricciones, de forma que no se castigue fiscalmente el riesgo asociado con I&D(23).

Incentivos para las donaciones

En el caso de las donaciones dirigidas a I&D, el exceso de deducción en porcentaje del 25% consagrado en el ET, constituye un incentivo deseable para la disminución de la carga tributaria. La dificultad de quien hace donaciones en I&D, es que rara vez conoce el destino de estos recursos y difícilmente puede cuantificar las ventajas de la donación en su caso particular.

Una de las condiciones sine qua non para adelantar proyectos en I&D, es el recurso humano. No en vano el Banco Mundial establece como un indicador de medición en el campo de la ciencia y tecnología, el porcentaje de estudiantes en ciencias e ingeniería. En Colombia, en el período comprendido entre 1987-1997(24), el porcentaje de estudiantes en tecnología fue del 28%, el cual contrasta con el 42%(25) registrado en Chile durante este mismo período o con el 32% de México(26).

Una propuesta para dinamizar el beneficio podría ser que las donaciones se hicieran directamente a un fondo fiduciario administrado por alguna entidad adscrita al Ministerio de Educación, que tenga como propósito otorgar becas a los mejores estudiantes de bachillerato o de pregrado que elijan estudiar carreras profesionales o postgrados que tienen una vocación en su ejercicio a las actividades de I&D(27). Estas carreras pueden ser matemáticas, física, biología, química, genética, ingenierías, computación, entre otras.

Los incentivos en inversiones en I&D podrían contar con un marco más amplio en su aplicación. Por eso convendría estudiar la implantación de una mecánica que incentivara retornos financieros por la vía tributaria de quien desarrolla el proyecto y obtiene resultados favorables.

(1) Burbano, Pedro Pablo. ¿Por qué un sistema de innovación de ciencia y tecnología en Colombia?En: www.colciencias.gov.co/divulgacion/pdfj/informes/V17n 3.pdf (9 de agosto de 2003).

(2) Cuando se ofrecen productos con competencia restringida o un monopolio natural, puede existir la optimización de la utilidad y está por encima de las inversiones en I&D. De hecho, un productor en este segmento estaría tentado a igualar el ingreso por cada unidad, con el costo de producción de la misma, salvo por las limitaciones de un régimen regulatorio. Samuelson, P., Nordhaus W. Economics, 11th edition, McGraw-Hill, USA, 1986, p. 623.

(3) La información no estima los valores que invierte el sector privado en I&D. Muy posiblemente estos valores figuren como activos diferidos amortizables —si se trata de grandes proyectos— o hayan sido contabilizados como costo o gasto asociado con la venta de un bien o servicio. The World Bank. 2001, World Development Indicators, 1st printing, 2001, Development Data Center, pp. 310, 311 y 312. En: www.worldbank.org/data.

(4) Ibídem.

(5) Ibídem.

(6) Ibídem.

(7) Algunos países conceden descuentos tributarios; otros exoneran a las compañías durante el primer año de operaciones. Pérez, Fernando. Incentivos para la investigación y desarrollo en la Unión Europea.En: www.unam.iij.mx.

(8) El Decreto 591 de 1991 autoriza otro tipo de beneficios no tributarios a las actividades de I&D. Por ejemplo, el contrato de fomento a la actividad científica y tecnológica, permite a la Nación financiar el proyecto y al término del mismo, se autoriza para que el reembolso sea parcial, condicional o contingente.

(9) E.T., art. 158-1.

(10) E.T., art. 158-1.

(11) E.T., arts. 125-1 a 125-4.

(12) E.T., art. 125. La parte que se comenta de esta disposición podría encontrarse derogada tácitamente, ya que el artículo 158-1 del E.T., por un lado, reguló íntegramente la materia y por otro, está contenido en una ley posterior. (L. 633/2000 es posterior a la L. 488/98).

(13) Cuando el numeral 8º del artículo 207-2 del E.T. se refiere al caso del software, el registro sería por derechos de autor.

(14) Mediante la Resolución 856 de 2001, Colciencias definió los parámetros de lo que debe entenderse como un proyecto de investigación científica y de innovación tecnológica. En: www.colciencias.gov.co. (9 de agosto de 2003).

(15) Mediante la Resolución 856 de 2001, Colciencias definió los parámetros de lo que debe entenderse como un proyecto de investigación científica y de innovación tecnológica. En: www.colciencias.gov.co. (9 de agosto de 2003).

(16) Popper, Kart. La lógica de la investigación científica, 7ª reimpresión, Editorial Tecnos, Madrid, 1985, pp. 38 y 39.

(17) Popper, Kart. La lógica de la investigación científica, 7ª reimpresión, Editorial Tecnos, Madrid, 1985, pp. 38 y 39.

(18) Una traducción libre de esta expresión sería: los descubrimientos por casualidad. Remer, T. Serendipity and the three princes, Norman, University of Oklahoma Press, 1965.

(19) Es bastante común, en la industria farmacéutica y química, que los resultados de un largo proceso de I&D puedan conducir al desarrollo de un producto muy exitoso, que no era deseado, pero que se descubrió por la mera casualidad.

(20) Para el autor minoración es un concepto genérico, corresponde a beneficio tributario concebido vía exención o deducción o no gravabilidad.

(21) E.T., arts. 142 y 143.

(22) Con el propósito de regular el tamaño del beneficio en el tiempo, se podría determinar que solamente para efectos de cuantificar la renta exenta, se puede adoptar, como sistema de amortización de las inversiones en I&D, el de línea recta, de modo que no exista una propensión a utilizar un sistema de amortización, que conduzca a optimizar financieramente el beneficio impositivo. Para una revisión de la teoría financiera. Sepúlveda, José, et al. Shaum’s Outline of Theory and Problems of Engineering Economics, 1st Edition, Mc Graw Hill, USA, 1985, pp. 109 y ss.

(23) En este evento, la deducción de la inversión en I&D, ya que no se cumplirían las condiciones de necesidad, relación de causalidad y proporcionalidad a las que se refiere el artículo 107 del estatuto tributario.

(24) The World Bank. 2001 World Development Indicators, 1st printing, 2001, Development Data Center, pp. 310, 311 y 312. En: www.worldbank.org/data.

(25) Ibídem.

(26) Ibídem.

(27) Las becas deben concederse a los mejores estudiantes, independiente de su condición social o económica, se trata de hacer inversiones en I&D.