La deducción o la amortización. Se esclarece el panorama de las donaciones a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas

Revista Nº 168 Nov.-Dic. 2011

Andrea Carolina Martínez 

Abogada tributarista 

A comienzos del año 2010 fue expedida la Ley 1379, mediante la cual se organiza la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Con el fin primordial de definir la política de la red, regular su funcionamiento y establecer los instrumentos para su desarrollo integral y sostenible, la norma también introdujo un incentivo de tipo tributario para las donaciones en dinero efectuadas por las personas jurídicas, contribuyentes del impuesto sobre la renta, a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas o a la Biblioteca Nacional. El beneficio consiste en la posibilidad de deducir el ciento por ciento (100%) del valor real donado en el período gravable correspondiente, para lo que el Ministerio de Cultura deberá entregar un certificado de donación bibliotecaria, cuya naturaleza es la de un título valor que da derecho a su amortización en un período de cinco años.

El artículo 40, contentivo del incentivo, además dispone que podrán ser beneficiarios de este los donantes de acervos bibliotecarios, recursos informáticos y, en general, recursos bibliotecarios, previo avalúo de los respectivos bienes, siguiendo para tal fin, la reglamentación que expida el Gobierno Nacional.

Pese a que el fin de la normativa podría considerarse como sublime, su aplicación no era del todo clara y se presentaban varias inquietudes. Principalmente, respecto de la ocurrencia de un doble incentivo: la deducción del 100% de la donación en el año gravable en que se hace efectiva y la posibilidad de amortizar el certificado de donación bibliotecaria en los cinco años siguientes. Así, el inconveniente se concentraba en esclarecer la forma correcta de hacer uso del beneficio. Interrogante que no encontraba respuesta en la redacción oscura del artículo 40.

En mora de expedir el reglamento que esclareciera el panorama, el Gobierno Nacional emitió el Decreto 2907 del 5 de agosto del 2011 en el que denominó al fondo al cual ingresarán las donaciones en dinero como Fondo para el Fomento de Bibliotecas Públicas y Biblioteca Nacional. Igualmente, designó como administrador del fondo al Ministerio de Cultura para que de apertura a un encargo fiduciario y dispuso que los recursos serán destinados a proyectos bibliotecarios de los municipios de las categorías 4, 5 y 6, según reglamentación del Plan Nacional de Bibliotecas que, para tales efectos, deberá expedir el Ministerio de Cultura.

Con respecto a la formalización, la reglamentación señala que todas las donaciones deberán estar previamente consignadas en un acto de donación que celebre el donante con el Ministerio de Cultura con el cumplimiento de las formalidades legales.

Además de someter la destinación de los recursos a una nueva reglamentación, el decreto aclaró la aplicación del incentivo tributario, estableciendo que una vez perfeccionado el acto de donación y depositados por el donante los recursos en el encargo fiduciario, el Ministerio de Cultura deberá entregar el certificado de donación bibliotecaria en el que constará el año de la donación, que es el período en el que los recursos ingresaron efectivamente al encargo fiduciario, y el monto exacto de esta. La normativa fija, de esta manera, un importante aspecto relativo a la oportunidad del beneficio, definiendo, en últimas, lo que se entiende por donación para efectos del incentivo: el ingreso real de los recursos al encargo fiduciario.

Siguiendo la misma línea, el artículo 9º del decreto señala que los donantes amparados en el certificado de donación bibliotecaria podrán deducir el 100% del valor donado respecto de la renta a su cargo correspondiente al período gravable en el que se realice la donación, o a su elección, amortizar dicho valor hasta en un término de cinco años desde la fecha de la donación.

Es evidente que la reglamentación expedida por el Gobierno Nacional buscó cerrar la posibilidad de acceder a un doble beneficio con ocasión de las donaciones a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Razón por la que se explica el inciso segundo del artículo 9º en el que se insiste en que el contribuyente solo podrá hacer uso de una de las dos opciones: deducción o amortización.

Ahora bien, respecto de las donaciones en especie, el artículo 11 del decreto señala que este tipo de donaciones no se regirán por los procedimientos y requisitos previstos en el parágrafo del artículo 125 del estatuto tributario, y si, por las demás normas vigentes aplicables de dicho estatuto.

Finalmente, el Ministerio de Cultura emitió la Resolución 1828 del 12 de septiembre mediante la cual se expidió la reglamentación para los avalúos de los bienes donados a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Esta resolución definió los bienes que conforman el acervo bibliotecario y los procedimientos que han de seguirse para solicitar el correspondiente avalúo.