La divulgación de indicadores de capital intelectual en los informes de sustentabilidad de empresas mexicanas

Revista Nº 54 Abr.-Jun. 2013

Magda Lizet Ochoa Hernández* 

Ma. Angélica Garza Arroyo** 

(México) 

*Doctora en Nuevas Tendencias en Dirección de Empresas 

**Candidato a doctor en Economía y Administración de Empresas 

Universidad Autónoma de Tamaulipas 

Facultad de Comercio y Administración de Tampico 

Introducción

1. Los intangibles y el capital intelectual

2. El capital intelectual y los bloques o categorías que lo componen

3. La divulgación de indicadores de capital intelectual y de responsabilidad social y ambiental

4. Los informes de sustentabilidad en empresas mexicanas

5. Metodología

5.1. Muestra

5.2. Técnica del análisis de contenido

6. Análisis y discusión de resultados

Conclusiones

Bibliografía

Introducción

El análisis y reporte del capital intelectual (CI) goza de gran importancia en las empresas porque permite obtener información útil respecto de los recursos intangibles estratégicos para el manejo y supervivencia de estas. A pesar de su creciente importancia, los usuarios se enfrentan a problemas de identificación, reconocimiento y medición.

La mayoría de los sistemas de información aún proveen fundamentalmente información financiera y solo información incompleta acerca de los intangibles. En consecuencia, se está incrementando el número de empresas que reportan indicadores de capital intelectual a través de otros medios, lo que les permite una visión más holística.

Los reportes externos son el medio más importante para comunicar el desempeño de las empresas a los stakeholders. A pesar de que la mayoría de los estudios sobre divulgaciones del capital intelectual se han enfocado en los reportes anuales, los informes de sustentabilidad se han convertido en un medio importante de divulgación de estos indicadores.

Hidalgo y García Meca (2009) señalan que a la fecha no se tiene una base concreta de cómo son divulgados los activos intangibles en las empresas mexicanas y los factores explicativos de la mayor o menor proactividad en cuanto a la revelación voluntaria de este tipo de información. Por ello, este estudio es un primer intento en el análisis de la revelación voluntaria de indicadores de capital intelectual en los informes de sustentabilidad de empresas mexicanas del último periodo registrado —2011—.

El análisis de contenido nos permitió responder a nuestros principales interrogantes, entre ellos, ¿Qué bloque relacionado al capital intelectual es el más revelado? ¿Cuáles son los indicadores de capital intelectual más revelados? ¿Qué tipo de empresa es la que más revela? ¿Qué criterios utilizan las empresas mexicanas para revelar información?

Este análisis es un paso preliminar hacia una investigación más detallada sobre la divulgación del capital intelectual en México, el cual permitirá tener una visión general de las prácticas de revelación del CI en los informes de sustentabilidad de empresas mexicanas listadas en la base de datos Corporate Register. La necesidad de tales prácticas, se identifica como un primer paso hacia una buena gestión.

1. Los intangibles y el capital intelectual

Nos encontramos ante unos elementos considerados ampliamente como los principales creadores de valor económico al haber traspasado una economía industrial donde los recursos tangibles fueron dominantes, situándonos en una economía del conocimiento donde el capital intelectual y los intangibles resultan recursos críticos para la obtención de ventajas competitivas.

De acuerdo con el Proyecto Meritum (2002) no hay una definición generalmente aceptada de intangibles. Se trata de un adjetivo que suele acompañar a diversos sustantivos tales como activos, actividades, recursos, etc. Según José Luis Ripoll, precisamente en el prólogo al Proyecto Meritum, existen un conjunto de propiedades que caracterizan a los activos intangibles y que se resumen en las siguientes:

1. Los activos intangibles, fundamentalmente las capacidades, se construyen y acumulan a lo largo del tiempo a partir de la experiencia de la empresa.

2. A diferencia de los activos físicos que se deprecian con el uso, los activos intangibles son bienes susceptibles de uso sin merma de su valor por la empresa que ha tenido la habilidad y previsión de acumularlos.

3. Se trata de activos poco transparentes cuyos costes pueden ser elevados.

4. Son recursos de adquisición compleja poco asequibles en el mercado organizado hoy.

5. Generan importantes externalidades y sinergias.

La tabla A nos proporciona una visión sintetizada del amplio espectro de definiciones que de intangibles se encuentran en la literatura:

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Fuente: Kaufmann y Schneider (2004); Keong (2008) y elaboración propia.

Así, vinculando los conceptos de capital intelectual e intangibles, se encuentra que para el Instituto Euroforum Escorial (1998), el capital intelectual puede ser también entendido como el conjunto de activos intangibles de una organización que, pese a no estar reflejados en los estados financieros tradicionales, en la actualidad, el mercado percibe que generan valor o tienen potencial de generarlo en el futuro.

2. El capital intelectual y los bloques o categorías que lo componen

Bukh et ál. (2001) comparan varias taxonomías del capital intelectual y concluyen que todas ellas tienen tres elementos comunes: la conexión a los empleados, a los procesos y estructuras y a los clientes (bloques o categorías).

El capital humano para Edvinsson y Malone (1997), es una combinación de conocimientos, habilidades, experiencia, inventiva y capacidades individuales de los trabajadores de una empresa, siendo esta incapaz de apropiarse de aquel.

Bontis (1998) define al capital estructural como aquellos mecanismos y estructuras de la organización que pueden servir de soporte a los empleados para optimizar su rendimiento intelectual y, con ello, el rendimiento empresarial en su conjunto. La esencia del capital estructural es el conocimiento incorporado a las rutinas de la organización.

Roos et ál. (2001) señalan que las principales fuentes de capital relacional procederían, entre otros stakeholders, de los clientes, suministradores, empresas participantes en alianzas y accionistas, colectivos respecto a los cuales se pretende, en términos generales, cultivar relaciones de largo plazo para el intercambio de información y productos, y basados en el beneficio mutuo.

En nuestra opinión, el campo de investigación relativo a la medición de aspectos intangibles, brinda en la actualidad un importante reto para la disciplina de contabilidad de gestión, la cual puede abordar un papel relevante dado el conocimiento que posee respecto de la circulación interna de valores de la empresa.

3. La divulgación de indicadores de capital intelectual y de responsabilidad social y ambiental

La mayoría de los sistemas de información aún proveen fundamentalmente información financiera y solo información incompleta acerca de los intangibles.

Administrar el capital intelectual y la responsabilidad social y ambiental de las empresas, se ha convertido en una de las principales tareas de los ejecutivos. Es en esta situación cuando los reportes voluntarios se convierten en altamente relevantes porque no solo permiten entender la naturaleza de estos elementos sino incluso su medición, a pesar de que es un trabajo difícil debido a los problemas derivados de su identificación y valoración estratégica.

Aunque el capital intelectual y la responsabilidad social y ambiental son dos fenómenos distintos, ambos sufren de una carencia de información debido a la inhabilidad de los reportes financieros de incluirlos en una dimensión completa.

Entre las razones por las que las empresas optan por la revelación voluntaria se encuentran: el aprendizaje, la mejora de la imagen y la búsqueda de relaciones más estables con colectivos ajenos, entre otros factores. La tabla B propuesta por Castilla y Gallardo (2007) resume estos factores de interés para las empresas a la hora de abordar la divulgación de intangibles.

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Fuente: Castilla y Gallardo (2007).

Aunado a las ventajas antes mencionadas, la necesidad de divulgar el capital intelectual y la responsabilidad social y ambiental implica varios inconvenientes, entre los principales, con los que se pueden encontrar las empresas que deciden abordar la divulgación, se encuentran para Castilla y Gallardo (2007):

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Fuente: Castilla y Gallardo (2007). 

4. Los informes de sustentabilidad en empresas mexicanas

El que cada día se preocupen las empresas por tener conciencia de la responsabilidad que estas tienen en sus relaciones con los diferentes grupos de stakeholders, ha contribuido a que se les pida publicar información pertinente a su conducta respecto al desarrollo sustentable, donde es necesario incluir en sus informes, entre otras cuestiones, políticas, declaración de valores, impacto medioambiental, objetivos, gobierno corporativo, sistemas de gestión, así como el compromiso pactado con sus stakeholders.

Aun cuando la normatividad respecto a los informes de sustentabilidad no es de aplicación general, se puede mencionar que existe un marco para la elaboración de los mencionados informes para aquellas empresas que de manera voluntaria deseen informar sobre los aspectos económicos, ambientales y sociales de sus actividades, basado en el concepto trible bottom line.

Este marco se constituye en 1997, generando la GRI (Global Reporting Initiative) como una iniciativa de Ceres (Coalition for Environmentally Responsible Economies) y el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), cuyo objetivo es fomentar la calidad, el rigor y la utilidad de los informes de sustentabilidad (GRI, 2002).

Cada vez, son más las empresas que optan voluntariamente por incluir información sobre sus intangibles en diversos medios; las empresas mexicanas, no son la excepción. Estas están encarando el cambio de desarrollar sus recursos intangibles y a su vez convertirse en socialmente responsables aunque su alcance sigue siendo marginal y reservado casi en exclusiva a las grandes empresas, prueba de ello es que hasta el año 2006 solo teníamos dos empresas precursoras en la divulgación de sus reportes de sustentabilidad: Cementos de México e Industrias Peñoles. Y a la fecha, el número de empresas ha ascendido a once; para el caso de los reportes del capital intelectual no se tiene conocimiento de la divulgación pública de dichos reportes, ello explica que las investigaciones empíricas en el tema sean recientes y escasas.

5. Metodología

El presente es un estudio empírico de naturaleza exploratoria de las revelaciones de indicadores de capital intelectual en los informes de sustentabilidad correspondientes al periodo 2011 de empresas mexicanas que reportan en la base de datos Corporate Register disponibles al 31 de julio del 2012.

La mayoría de los estudios empíricos sobre divulgaciones del capital intelectual se han enfocado en los reportes anuales (Bozzolan et ál. 2003; Abeysekera y Guthrie, 2005; Guthrie et ál. 2006; Oliveira et ál. 2006; Abeysekera 2008), no obstante, los informes de sustentabilidad se han convertido en un medio importante para la divulgación de las empresas.

5.1. Muestra

El total de informes registrados en el mencionado periodo fueron 14; sin embargo, 3 de ellos pertenecen a empresas que si bien están establecidas en México, son de capital extranjero. La tabla 1 muestra el perfil de las empresas mexicanas participantes en el estudio.

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5.2. Técnica del análisis de contenido

El análisis de contenido es la técnica más utilizada en el análisis de las revelaciones de intangibles (Brennan, 2001; Williams, 2001; Abdolmohammadi, 2005; Bozzolan et ál. 2006; Castilla y Gallardo, 2007).

Aplicando esta técnica se identificó la información en cada reporte a través de una lista de indicadores que describen el capital intelectual. Para la selección de los distintos indicadores se consideraron los trabajos de: Hidalgo y García Meca (2009), Papula y Volná (2012), Baharum y Pitt (2009) y Cabrilo, Uzelac y Cosic (2009), así mismo, se incorporaron aquellos indicadores que, de forma muy particular, las empresas mexicanas divulgaron.

La lista final incluyó un total de 57 indicadores distribuidos en tres categorías o bloques. El uso de la clasificación de la información del capital intelectual en estas tres amplias categorías es consistente con estudios previos: April et ál. (2003); Guthrie et ál. (1999); Yi y Davey, (2010); Guthrie y Petty, (2000); Brennan, (2001); Guthrie et ál. (2004); Striukova et ál. (2008); Oliveras et ál. (2008). La tabla 2 muestra los indicadores utilizados en este estudio: para el capital estructural, 22 indicadores; capital relacional, 19 indicadores, y capital humano, 15 indicadores.

El análisis empírico implicó la identificación de la frecuencia con que cada indicador aparecía en los 11 informes de sustentabilidad de empresas mexicanas (número de veces que el indicador es mencionado). Este análisis de contenido se llevó a cabo mediante un proceso de codificación manual y solo cubrió un único periodo contable tal como los trabajos de Goh y Lim, (2004); Brennan, (2001); Guthrie y Petty, (2000).

Para contabilizar la frecuencia, utilizamos una escala de 0 y 1 (0 sin revelación y 1 para la revelación de un indicador en particular). Los criterios adaptados para la frecuencia de revelación corresponden a una adaptación de Firer y Williams (2002), Shareef y Davey (2006), y Yi y Davey (2010) descritos a continuación: cuantitativo/monetario con narrativa, narrativa y oculto.

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6. Análisis y discusión de resultados

En relación a la naturaleza de la divulgación, los indicadores reportados para cada una de las categorías o bloques del capital intelectual muestran que los más revelados están relacionados al capital estructural (con un total de 124 indicadores), seguido del capital relacional (con un total de 100 indicadores) y por último el capital humano (con un total de 61 indicadores). Véanse tablas: 3, 4 y 5.

Estos resultados son consistentes con estudios previos donde se muestra mayor divulgación para el capital estructural: Taliyang et ál. (2011) e Hidalgo y García-Meca (2009), y difiere de otros donde el capital externo (relacional) es el más revelado: Guthrie y Petty (2000), Singh y Kansal (2011), Bozzolan et ál. (2003), April et ál. (2003), Goh y Lim (2004), Gray et ál. (2004), Oliveras et ál. (2004), Abeysekera y Guthrie (2005), Oliveira et ál. (2006), Yi y Davey (2010). Es importante mencionar que en estos estudios, los informes analizados fueron los reportes anuales, ya que a la fecha son escasas las investigaciones donde se analicen los informes de sustentabilidad como medios para divulgar el capital intelectual.

Para el caso de los reportes de sustentabilidad, solo un estudio Cinquini et ál. (2012) muestra evidencia que es el capital humano el más revelado, siguiéndole el capital relacional y por último el capital estructural. En esta misma sintonía se muestra el estudio de Majdalany et ál. (2011) para el caso de los reportes anuales y el de Michael y Rahman (2012) para el caso de los reportes de capital intelectual.

Entre los indicadores reportados con mayor frecuencia para la categoría del capital estructural se encuentran: la responsabilidad social corporativa, calidad de sus productos, información de la visión del negocio y los certificados y reconocimientos de calidad. Entre los menos reportados figuran: los sistemas integrales de información, la propiedad intelectual y los estudios de mercado.

Estos resultados muestran sintonía con el estudio de Oliveira et ál. (2010) para el caso de las empresas portuguesas donde los indicadores más revelados fueron la responsabilidad social corporativa y la visión del negocio; y para el caso de empresas mexicanas Hidalgo y García-Meca, (2009) donde entre los indicadores más revelados se encuentra la calidad de sus productos. Este estudio difiere con Hidalgo y García-Meca (2009) para el caso del indicador estudios de mercado, donde resultó ser el indicador más reportado.

Es importante mencionar que Oliveras et al. (2004) encuentran en su estudio con empresas españolas que la información relacionada al capital intelectual en los informes anuales está relacionada principalmente con la responsabilidad social empresarial. Así observamos que para las empresas mexicanas es coincidente para el caso de los informes de sustentabilidad.

De la categoría del capital relacional se desprende lo siguiente: los servicios sociales, las donaciones-patrocinios, las estrategias de información y comunicación, y los esfuerzos relativos a ambientes de trabajo aparecen como los indicadores más revelados; en sentido opuesto se encuentran: la educación/formación de clientes, la producción por cliente y los clientes web que aparecen como los menos revelados.

Estos resultados muestran sintonía con el estudio de Hidalgo y García-Meca (2009) para el caso de la educación/formación de clientes, producción por cliente y los clientes web, no así para los servicios sociales que aparecen como el indicador menos revelado.

Para la categoría del capital humano encontramos como los más revelados: las políticas de educación y formación y la motivación de los empleados; y en menor instancia: las políticas de incentivos/compensación, la experiencia del equipo directivo, el contrato colectivo de trabajo y las oportunidades de rotación de empleo.

Estos resultados muestran sintonía con el estudio de Oliveira et ál. (2010) para el caso de las políticas de educación y formación, y para el estudio de Hidalgo y García-Meca (2009) en lo que se refiere a las oportunidades de rotación de empleo. No así para el caso de los indicadores: experiencia del equipo directivo, las políticas de incentivos/compensación y el contrato colectivo de trabajo donde resultaron ser los indicadores más revelados del bloque del capital humano en el estudio de Hidalgo y García-Meca.

En las tablas 3, 4 y 5 se observa que la mayoría de los indicadores reportados fueron expresados en una forma narrativa más que en términos cuantitativo/monetarios con narrativa y oculto. Esto acorde a los trabajos de Oliveira et ál. (2006); Mohd Saleh et ál. (2010); Goh y Lim (2004); Singh y Kansal (2011), en cuyos estudios expresan que los intangibles relacionados al capital intelectual son reportados en forma narrativa.

A pesar de que los resultados indican que todas las empresas reportan algunos aspectos del capital intelectual, la extensión de la revelación varía entre ellas. La tabla 6 muestra el número de indicadores reportados por cada una de las empresas que componen la muestra y naturaleza de la revelación. Estos resultados evidencian que la empresa que menos indicadores reporta en su informe de sustentabilidad es Nomitek S.A. de C.V. (empresa del sector servicios) con un total de 12 indicadores y en el extremo opuesto, Arca Continental (empresa del sector industrial) con un total de 46 indicadores. Véase tabla 6.

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Conclusiones

El análisis empírico de la extensión y naturaleza de las divulgaciones de capital intelectual en los informes de sustentabilidad de empresas mexicanas muestra que la categoría/bloque del capital estructural es la más revelada, seguida por el capital relacional y en última instancia el capital humano.

Entre los indicadores más divulgados se encuentran: la responsabilidad social corporativa, la calidad de sus productos, la información y visión del negocio, los certificados y reconocimientos de calidad, los servicios sociales, las donaciones-patrocinios, las estrategias de información y comunicación, los esfuerzos relativos a ambientes de trabajo, las políticas de educación y formación, y la motivación de los empleados; y los menos divulgados son: los sistemas integrales de información, la propiedad intelectual, los estudios de mercado, la educación/formación de clientes, la producción por cliente, los clientes web, las políticas de incentivos/compensación, la experiencia del equipo directivo, el contrato colectivo de trabajo y las oportunidades de rotación de empleo.

Los resultados indican que todas las empresas divulgan indicadores de capital intelectual, aunque la extensión de la revelación varía entre ellas. Se encontró que el criterio más utilizado para revelar la información es el narrativo y que la extensión de la revelación oscila entre 12 y 46 indicadores divulgados.

La correspondencia de indicadores de capital intelectual en los informes de sustentabilidad nos permite sugerir la preparación de un reporte de capital intelectual como una evolución de estos informes. Es una vía interesante para el desarrollo de estados de capital intelectual a partir de los informes de sustentabilidad por el juego de información común encontrada en el contexto mexicano.

Este análisis es un paso preliminar hacia una investigación más detallada del capital intelectual en empresas mexicanas.

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