La formalización no necesariamente es contratación directa

Revista Nº 187 Ene.-Feb. 2015

Entrevista realizada porJavier N. Rojas 

a Catalina Romero 

Gobernadora del Colegio de Abogados del Trabajo de Colombia. 

En entrevista con la revista ACTUALIDAD LABORAL, Catalina Romero exhortó a la comunidad laboral a fijar reglas claras sobre la formalización laboral y a no considerarla como un simple fenómeno de contratación directa de trabajadores. La formalización persuasiva y no atemorizadora debe ser un compromiso de autoridades y de empleadores.

Romero hizo un balance de su gestión en el 2014 y habló sobre los planes de esa organización para este año.

ACTUALIDAD LABORAL: ¿Qué significado tiene para una mujer ser elegida como gobernadora del Colegio de Abogados del Trabajo?

Catalina Romero: En Colombia, en este momento, la mujer es protagonista del trabajo. Es algo indudable. Pasamos de la época en que algunos pensaban que llegábamos a ciertos cargos por ser mujeres, a una en la que ocupamos estos espacios por nuestras capacidades. Ese es el gran desafío que tenemos en el ámbito laboral, para poder superar esa falta de reconocimiento en el escenario directivo.

A. L.: Al nombrarla como gobernadora, ¿se puede considerar que el Colegio de Abogados del Trabajo no incurre en discriminación por razón de género?

C. R.: Sí, en efecto, cuando el colegio elige sus representantes, lo hace sin distinción de género. Realmente, las condiciones son sus capacidades y su compromiso con la institución. Otro aspecto independiente es que, en los últimos 12 años, hemos sido cinco mujeres gobernadoras, pero ha sido por casualidad. No hay discriminación; no puede haberla ni para hombres, ni para mujeres.

A. L.: ¿En Colombia, es notoria la discriminación laboral por género?

C. R.: Sí, aún existe un porcentaje de discriminación, a pesar de que llevamos ya dos décadas desde el ingreso importante de la mujer al campo laboral. Todavía existe discriminación, en ciertos sectores, de naturalezas ocupacional y salarial. En esos dos aspectos sí hay una especie de discriminación, pero hay avances legislativos y tenemos la Ley 1496 del 2011 (por medio de la cual se garantiza la igualdad salarial y de retribución laboral entre mujeres y hombres). Sin embargo, a pesar de que haya mucha legislación al respecto, somos las mujeres las encargadas de superar esos obstáculos de discriminación, pues estos esfuerzos directos son mucho más eficaces.

A. L.: ¿Qué clase de esfuerzos se pueden realizar para cambiar esa realidad?

C. R.: Hicimos un evento de género en la Universidad del Rosario, en noviembre del 2014, con la participación de mujeres que están en las altas cortes, de empresarias, de mujeres que están en las empresas. Fue solo de mujeres. Durante cinco horas, hablamos sobre discriminación laboral y llegamos a una conclusión importante: si nosotras no “desgenerizamos” el cuidado del hogar, no podemos avanzar en el tema de discriminación de género. Las labores del hogar, general e históricamente, han sido sobrecargadas a las mujeres, por su condición de madre; recordemos esa teoría de la ética del cuidado. Entonces, culturalmente, se ha inclinado esa labor hacia la mujer. Si nosotras logramos “desgenerizar” esas cargas, muy seguramente el tema de la equidad de género va a ser mucho más sencillo.

A. L.: Y de ese encuentro de género, ¿qué aprendizaje se puede aplicar en el Colegio de Abogados del Trabajo?

C. R.: Es claro que la inclusión debe ser igual tanto para hombres como para mujeres, e insisto: la discriminación se puede dar para ambos lados. Tampoco puedo empezar a incentivar el ingreso de las mujeres, si no, esto se vuelve un fenómeno feminista y no es ese el propósito. La idea es que todos tengamos igualdad de oportunidades: hombres y mujeres.

A. L.: ¿Cuáles han sido los logros de su gestión como gobernadora en el 2014?

C. R.: Ha sido muy positiva. Como Colegio de Abogados del Trabajo tenemos una vocación netamente académica. Hemos realizado muchos eventos, no solamente en Bogotá, sino que llegamos a otras ciudades. Estamos trabajando desde el segundo semestre del 2014 en los semilleros de investigación en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, tema muy importante, porque se busca trabajar con los jóvenes. Esa es la bandera de esta gobernación, así como avanzar con los jóvenes en el concurso de ensayo. Hemos adelantado la preparación de todo lo que va ser el encuentro de semilleros del 2015 y en el ingreso de nuevos colegiados jóvenes. Y vendrán sorpresas sobre eso, ya que vamos a hacer una estrategia de mercadeo para que sea atractivo para las juventudes ingresar al Colegio de Abogados. Ese es nuestro principal objetivo: incluir a los jóvenes. Necesitamos mentes jóvenes con una visión diferente de cara al Derecho Laboral y de la Seguridad Social, porque es un derecho cambiante y debe ajustarse a todas las condiciones y realidades económicas que se nos vienen.

A. L.: ¿Qué otro logro puede destacar del año que acaba de terminar?

C. R.: El trabajo con los gremios. Creo que es la primera vez que hacemos un acercamiento de esta naturaleza. Hemos trabajado con la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma). El Colegio de Abogados del Trabajo está oyendo a todos los empresarios de esa organización y a los trabajadores del campo para tratar de construir un Derecho Laboral adecuado para ellos. Es algo muy importante que estamos tratando de construir, además, esperamos que se pueda trabajar con otros gremios para que el Colegio sea ese puente entre empresarios y trabajadores y se pueda construir un Derecho Social mucho más justo para todos, así como un trabajo digno.

A. L.: ¿El Derecho Laboral no se aplica igual en las ciudades y en el campo?

C. R.: Es completamente diferente y cuando uno está en estas experiencias queda aterrado, porque la ley siempre se ha hecho desde arriba, pero nunca se ha hecho una investigación acerca de hacia quién va dirigida, con el fin de que se construya entre todos y sea mucho más acorde con la realidad del campo o de la ciudad. Y recordemos que, en muchos países, hay un diferencial entre el salario del campo y el de la ciudad, porque las condiciones de vida son completamente diferentes.

A. L.: De la experiencia con los gremios, ¿qué podría llevarse a la práctica?

C. R.: Por el momento, estamos buscando interactuar, estar en los espacios de empresarios y trabajadores oyendo todas sus inquietudes. Sería ideal que después de esto, y a partir de esa construcción, surgieran muchas ideas, incluso, para hacer una ley más justa, tanto para trabajadores, como para empresarios.

A. L.: ¿Pero se nota resistencia por parte de los empleadores a esa experiencia?

C. R.: No, al contrario. Los empresarios serios, hoy día, son socialmente responsables y están en una actitud muy abierta para cumplir con los estándares internacionales, pero necesitan el apoyo del Gobierno y de los mismos trabajadores. Es un trabajo conjunto.

A. L.: ¿Cómo se puede avanzar en una mejor calidad profesional de los abogados laboralistas?

C. R.: Ahí es donde entra el proyecto de los semilleros. Este es importantísimo, porque además de vincular gente al Derecho Laboral y de Seguridad Social, incentiva que los estudiantes se preocupen por estudiar más esta disciplina. En el 2013 se hizo el primer encuentro de semilleros y fue una experiencia excepcional; tuvimos casi 80 estudiantes de Derecho inquietos por esta rama, haciendo ponencias y hablando sobre temas de esta materia con la misma propiedad que lo hace una persona que ya la domina. Esto es gratificante y por eso continuaremos con esta tarea de ingreso de jóvenes al colegio.

A. L.: ¿El poder legislativo consulta con frecuencia al Colegio de Abogados del Trabajo respecto a proyectos de ley del área laboral?

C. R.: Todavía es insuficiente. Nos falta más apoyo. Dándonos a conocer es mucho más sencillo que lo hagamos, porque, por ejemplo, las altas cortes sí nos consultan. Nos llegan consultas de la Corte Constitucional sobre inexequibilidad o exequibilidad de una norma y, para nosotros, eso es importante. Ese trabajo sí lo hemos venido haciendo.

A. L.: ¿Qué se ha preparado para el Congreso Nacional de Derecho del Trabajo del 2015?

C. R.: Va a ser los días 27, 28 y 29 de mayo, en Cartagena. Tiene el título: ‘Las relaciones laborales como instrumento de paz’. Este abarca todo nuestro Derecho Laboral cambiante y que está apuntando a la construcción de una paz conjunta. No solamente es una tarea del Gobierno, sino de las empresas y de los mismos trabajadores. Es un trabajo conjunto. Entonces, en el congreso vamos a tratar temas como la reinserción y el postconflicto. El eje central es cómo abordar ese proceso, cuáles van a ser los costos para las empresas. Igualmente, se tratarán temas de actualidad, como el de la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales. Vamos a hablar de tercerización, de reforma pensional. Tenemos que abarcar todos los tópicos, pero se debatirán los más álgidos y los que están en la mesa nacional de discusión en este momento.

A. L.: ¿Por qué se eligió ese tema?

C. R.: Incidió el proceso de paz en La Habana (Cuba), cesación del conflicto que esperamos se logre este año. Pero, más que eso, finalmente, las relaciones laborales tienen que ser instrumento de paz. Es decir, todos los esfuerzos que hagamos ahora, en conjunto, deben conducir a que tengamos unas relaciones laborales mucho más sanas en las empresas, porque no podemos generar violencia desde nuestro ámbito laboral. Debemos procurar generar paz en las organizaciones, paz que también tienen que procurar los mismos trabajadores y los empresarios dando un trabajo digno. Si generamos paz desde ahí, va a ser mucho más sencillo, primero, que haya reinserción y, segundo, asimilar el proceso de paz en el contexto histórico que estamos viviendo. De acuerdo a lo anterior, los profesionales del Derecho Laboral somos parte importante del cambio que se está dando en el país.

A. L.: ¿Qué reflexión puede hacer sobre el paro judicial del país?

C. R.: Me conmueve la indolencia de las autoridades y de la sociedad, en general, frente a un hecho que nos perjudicó a todos. Y la falta de un diálogo oportuno y rápido hace que los efectos sean mucho más graves. Pero también entiendo que los funcionarios están insistiendo en un salario mucho más justo para que haya una justicia mucho más equitativa.

A. L.: ¿Qué piensa sobre la campaña del Ministerio del Trabajo en favor de la formalización laboral?

C. R.: Si nosotros queremos un verdadero Derecho Laboral y una verdadera cobertura del sistema de seguridad social, definitivamente tenemos que avanzar hacia la formalización y el trabajo digno y justo. Igual, con esto también estamos cumpliendo los estándares internacionales de trabajo digno. Pero esto no puede ser un mecanismo que atemorice a los empresarios para no contratar gente, que es lo que está pasando. En este momento, algunas personas tienen una confusión gigante frente a lo que es formalización y contratación directa, pues han entendido que son dos conceptos completamente iguales y, al contrario, que la tercerización es el trabajo no formal. Con esta imprecisión jurídica tan grande, lo que han hecho es llevar a las empresas a que corran a contratar directamente, con lo cual, de pronto se revientan y, al cabo de un año, volvemos a ver un índice de desempleo altísimo. La formalización no necesariamente es contratación directa.

A. L.: ¿Qué piensa de las acciones que han buscado la descongestión judicial?

C. R.: Una justicia tardía no es justicia y, en lo laboral, ello tiene una importancia superlativa, no solo porque a los trabajadores se les debe dar su derecho oportuno, sino porque para quienes crean empresa no puede haber procesos dilatados, porque estos agravan injustificadamente las condenas. Esto afecta tanto a trabajadores, como a empresarios. Definitivamente, es importante corregir esos errores recientes de descongestionar juzgados y tribunales, ya que ahora hay un cuello de botella y la Corte Suprema de Justicia está congestionada. Acá creamos una cantidad de despachos de descongestión, pero la Corte sigue siendo la misma. En consecuencia, el cuello de botella lo tenemos ahí, lo cual es gravísimo.