En la práctica

La nueva obligación para los empleadores

Revista Nº 204 Nov.-Dic. 2017

Irene Duarte Villalobos 

Godoy Córdoba Abogados 

1. Introducción 

Con el propósito de fomentar el desarrollo integral de la familia, como núcleo fundamental de la sociedad, el Congreso de la República expidió la Ley 1857 de 2017. Si bien esta norma, en materia laboral, consagra algunas cargas para los empleadores; mediante el presente escrito se busca aclarar su alcance, teniendo en cuenta que, a su expedición, la norma tuvo algunas interpretaciones que difieren de su verdadera aplicación y forma de implementación.

2. Finalidad de la Ley 1857 de 2017

En lo pertinente a los empleadores, de conformidad con el artículo tercero de la ley, su finalidad principal es articular la vida laboral y familiar de los trabajadores, lo cual busca cumplirse imponiendo a los empleadores la obligación de facilitar, promover y gestionar una jornada para que sus colaboradores compartan —se reúnan— durante esta con sus familias.

3. Alcance de la obligación en cabeza de los empleadores

Se debe aclarar que la norma hace referencia a que los empleadores deben facilitar, promover y gestionar estos espacios de integración entre la vida laboral y familiar de sus empleados, por lo que no es facultativo para ellos su implementación.

Ahora, la Ley 1857 no determina cuál es la duración específica de estas actividades, limitándose a determinar que el empleador debe poner a disposición de sus empleados una jornada semestral para tal efecto, la cual debe estar incluida dentro de la jornada laboral y, por consiguiente, no puede darse en tiempo de descanso obligatorio. En ese sentido, lo primero que debemos aclarar para determinar el alcance de la obligación, es precisar que se debe entender por la expresión jornada.

Conforme con los criterios generales de interpretación de las normas, en primer lugar, se debe analizar si las palabras contenidas en las mismas tienen definición legal y en caso de no ser así, acudir a la definición ordinaria de las mismas. En cuanto al término jornada, señalamos que no tiene definición legal en la medida que el Código Sustantivo del Trabajo define qué se entiende y, por consiguiente, cuál es la duración de la jornada ordinaria y la jornada máxima legal, pero en ningún momento determina qué se debe entender simplemente por jornada.

Derivado de lo anterior, acudimos a la definición ordinaria de la palabra jornada, encontrando la siguiente: “Reunión o congreso, normalmente monográfico y de corta duración”(1).

En ese sentido, consideramos que en la medida que la norma no señaló más circunstancias de modo, tiempo y lugar para dar cumplimiento a la obligación por parte de los empleadores, lo importante para que los empleadores puedan cumplir con esta nueva obligación, será disponer de al menos medio día por semestre para destinar a la promoción de la integración familiar.

Para garantizar estos espacios, la empresa debe llevar a cabo actividades a las que puedan asistir sus trabajadores y su núcleo familiar, ya sea que estas sean coordinadas directamente por el empleador, o que lo hagan a través de las cajas de compensación familiar, según dispone la norma.

Ahora, la misma norma contempla una alternativa para cumplir con la obligación, cuando a la empresa se le dificulte o no le sea posible llevar a cabo la actividad de integración entre sus trabajadores y su núcleo familiar. Para estos casos, en lugar de realizar la actividad, es potestativo para la empresa simplemente otorgar el período de tiempo correspondiente sin coordinar actividades especiales, caso en el cual la duración de esos períodos consideramos debe ser igualmente, de por lo menos media jornada laboral —cuatro (4) horas—. Esta alternativa resultará de gran utilidad para los empleadores, e incluso para los mismos trabajadores, pues podrá facilitar el acercamiento familiar según las necesidades de cada quien.

Incluso, es común entre las empresas que, con independencia de esta norma, ya tengan implementados beneficios extralegales en tiempo para que los trabajadores destinen parte de su jornada a asuntos personales, y así consigan fomentar un balance entre su vida laboral y familiar. Así, en el caso de las empresas que ya tuvieran alguno de estos programas o beneficios implementados, podrán adecuarlos para que el tiempo pueda imputarse al cumplimiento de esta nueva obligación.

4. Otras facultades del empleador para fomentar el tiempo en familia

Adicional a lo anterior, y sin perjuicio de ello, la norma en estudio trae otras posibilidades que pueden —no, deben— implementar los empleadores para promover la integración familiar en sus trabajadores.

La Ley 1857 propone que, los empleadores puedan llegar a acuerdos con sus trabajadores sobre el horario de trabajo, de tal manera que se facilite al colaborador estar presente en asuntos familiares, y atender los deberes de protección y acompañamiento como miembro de su grupo familiar. Esto es, acompañar y atender a su pareja, sus hijos menores, familiares de la tercera edad, familiares hasta el tercer grado de consanguinidad, o familiares en situación de discapacidad o dependencia suya.

Para esto, se puede acudir a las diversas formas de organizar la jornada de trabajo, dentro del marco que sobre el asunto traen por ejemplo el artículo 161, literal d) y artículo 164 del Código Sustantivo del Trabajo, en virtud de los cuales algunos días se podrá trabajar en exceso de las ocho (8) horas mientras que otros días se laboran menos o incluso ninguna hora, sin que esto constituya trabajo suplementario.

5. Conclusiones y observaciones prácticas

En síntesis, en búsqueda de fomentar la integración de la familia en la sociedad, la Ley 1857 de 2017 obliga a los empleadores a dedicar, como mínimo, medio día al semestre, a la integración de sus trabajadores con sus familias, ya sea realizando actividades en la que participen ellos y su núcleo familiar, o como alternativa, otorgándoles parte de la jornada laboral para asistir y acompañar a sus familias.

Sobre esta obligación, es importante que las empresas verifiquen si actualmente tienen espacios libres de la jornada que puedan imputar a la finalidad de la norma, caso en el cual bastará con ajustar la concepción del beneficio para que sea claro que su propósito es promover la integración familiar. Espacios como fiestas de fin de año con familiares, fiestas de los niños, día de la familia, o días de descanso extralegal, pueden servir para dar cumplimiento a la nueva carga que trajo la norma para los empleadores.

Además, promueve la opción de que empleadores y trabajadores ajusten la jornada laboral en beneficio de las familias de los trabajadores, sin que ello deba traducirse en un perjuicio para el funcionamiento de las empresas. Es importante precisar que esta opción o facultad, no exime a las empresas de su obligación de abrir los espacios de integración familiar.

(1) Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.