“La oralidad es la oportunidad de oro de la justicia laboral”

Revista Nº 168 Nov.-Dic. 2011

Entrevista realizada por Javier N. Rojas a Charles Chapman López 

Gobernador del Colegio de Abogados del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social 

El gobernador del Colegio de Abogados del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Charles Chapman López, asegura que la implantación del sistema oral en los juzgados laborales del país les ha devuelto a los jueces la dignidad que se les reconocía en el pasado.

En entrevista con ACTUALIDAD LABORAL, expone las críticas a la Corte Constitucional en cuanto al fuero de salud y representación sindical.

ACTUALIDAD LABORAL: ¿Cuáles son los temas fundamentales de su agenda de gestión en el Colegio de Abogados del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social?

Charles Chapman López: Uno de los objetivos principales es la edición de un compendio teórico-práctico del Derecho del Trabajo, que abordará las partes individual y colectiva del Código Sustantivo del Trabajo. Participarán aproximadamente 42 autores, entre los que se destacan magistrados y ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado, así como consultores y asesores de trayectoria de los gremios, empresas y trabajadores, con el fin de crear una obra crítica e incluyente, que aporte a la doctrina del Derecho Laboral. Estamos trabajando ardua y disciplinadamente, con el fin de lanzar la obra en la Feria del Libro de Bogotá del 2012.

A. L.: ¿Qué otros proyectos tiene previsto desarrollar?

Ch. Ch.: Acercar al Colegio al entorno internacional. En ese sentido, participamos en el X Congreso europeo del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social organizado por la Sociedad Internacional del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (SIDTSS), que se realizó en Sevilla (España), entre el 21 y el 23 de septiembre, en el cual escogimos al nuevo presidente de la SIDTSS, el jurista argentino Adrián Goldin, con quien estrechamos fuertes lazos de amistad y se comprometió en generar mayor participación para Colombia y a visitarnos el próximo año para hacer parte de nuestras actividades académicas. A finales de octubre, también asistimos al XIII Congreso centroamericano y del Caribe de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social realizado en Honduras. En este evento, Colombia estuvo representada por Martha Monsalve y por mí, entre los 11 conferencistas internacionales del Congreso. Fruto del buen papel que hicimos, se designó a Colombia como país sede del décimo cuarto congreso de esta asociación, que se realizaría en Cartagena en el 2013.

A. L.: ¿Ha tomado fuerza el fenómeno de integración entre los colegios de abogados laboralistas de distintas latitudes?

Ch. Ch.: Sí. El derecho internacional del trabajo adquiere cada día más relevancia. Sería inútil desconocer tal circunstancia que se deriva de la naturaleza misma del Derecho del Trabajo, que se transforma ante las realidades económicas y sociales y ante el mundo globalizado en el que vivimos, el cual obliga a la internacionalización de todos los aspectos, incluidas las relaciones de trabajo. Así es como, en la actualidad, nuevos conceptos han permeado el Derecho Laboral, como lo relacionado con el piso de protección social, los principios fundamentales del Derecho del Trabajo promulgados por la OIT y el concepto de trabajo decente, entre otros. En el plano nacional, basta con leer las decisiones de la Corte Constitucional sobre el bloque de constitucionalidad y sobre el poder vinculante de las recomendaciones del Comité de Libertad Sindical. En este escenario, es esencial que el análisis y estudio del Derecho del Trabajo trascienda hacia una perspectiva internacional y, para ello, es necesario que los colegios de abogados del Derecho del Trabajo y asociaciones dedicadas a esta materia se integren para abordar los temas conjuntos y los fenómenos que impone la coyuntura internacional. Solo desde esta perspectiva es posible alcanzar una real comprensión del Derecho del Trabajo como objeto de estudio y disciplina.

A. L.: ¿Qué beneficios puede traer esa apertura al mundo?

Ch. Ch.: Muchos. Aterrizándolo al plano laboral, el principal beneficio es aprender de las experiencias de otros países. En efecto, el concepto de flexiseguridad, propuesta desarrollada en Europa para dar respuesta al crecimiento prolongado del desempleo, de la pobreza, de la desigualdad y de la quiebra de muchas empresas, puede ajustarse a la realidad del país y de la región andina para hacerle frente al fenómeno de la informalidad y el desempleo. El Derecho del Trabajo no solo debe preocuparse por los que están con contrato de trabajo vigente, sino también por los que están en la informalidad o desempleados, generando políticas eficientes del mercado laboral, apoyando a los trabajadores ante la dinámica propia de este, por ejemplo, en los casos de creación de nuevas empresas, introducción de nuevas tecnologías, crecimiento de determinados sectores y crisis de mercados.

A. L.: ¿Qué más se puede hacer por quienes no tienen trabajo?

Ch. Ch.: Lo más importante es establecer una política de capacitación permanente al trabajador activo o cesante, que facilite la adaptación de los trabajadores a las necesidades del mercado del trabajo, dado que un empleado capacitado tiene mayor acceso a un trabajo formal y dura menos tiempo sin trabajo. Adicionalmente, esta capacitación para ser efectiva debe ser orientada a los sectores donde haya más demanda de trabajo. El concepto de capacitación en el Derecho del Trabajo tomará tanta fuerza como el cubrimiento de los riesgos en seguridad social al trabajador.

A. L.: ¿Qué rol debe tener el Colegio ante la crisis de desempleo?

Ch. Ch.: Partiendo de la base de que el índice de desempleo registrado este año en Colombia ha reducido nuestro esfuerzo debe dirigirse a adaptar las normas laborales a las realidades y a la capacidad económica y de supervivencia de cada empleador. Tanto en materia laboral como en impositiva, las pequeñas empresas, las nuevas cuando se acabe el periodo de gracia y las anteriores a la Ley 1429, que son reguladas de igual forma, tienen la misma carga prestacional y tributaria que las grandes empresas, cuando en realidad no son lo mismo. Es necesario que el Colegio asuma un papel protagónico en el impulso de leyes permanentes dirigidas a las pequeñas empresas, que flexibilicen sus cargas laborales, en aras de propender por la competitividad y la generación de más empleos formales, quebrando así el paradigma según el cual ser informal es más económico. La Ley 1429 del 2010 es un paliativo, dado sus efectos transitorios, pero creemos que esta, entre otras medidas similares, debe convertirse en una ley permanente para las pymes, por cuanto estas no dejan de existir por el paso del tiempo.

A. L.: ¿Qué más se puede hacer a favor de los trabajadores informales?

Ch. Ch.: Reformas que incluyan los conceptos “flexibilidad” y “protección”, armonizándolos. Me explico: en primer lugar, disposiciones contractuales que se orientan principalmente a mitigar la estrictez de las medidas relativas a los despidos por razones económicas. En segundo lugar, la adopción de estrategias de aprendizaje permanente, en aras de brindar a las personas herramientas que le permitan adaptarse a los nuevos cambios y exigencias introducidas principalmente por las nuevas tecnologías y el mercado global. En tercer lugar, la implementación de políticas de empleo.

A. L.: ¿De qué otra manera espera que el Colegio gane mayor protagonismo en el tópico de la informalidad?

Ch. Ch.: Promoviendo el diálogo social desde nuestros afiliados, incluyendo a los demás actores de este, como los interlocutores sociales, autoridades gubernamentales, empresarios, trabajadores y organizaciones sindicales. Esto es un problema de todos.

A. L.: ¿De qué manera se afectarán los derechos laborales en Colombia con los tratados de libre comercio?

Ch. Ch.: Directamente no se afectan. Lo que se podría generar son exigencias de mayor protección y cumplimiento de los derechos existentes por parte del otro país firmante del tratado. De esta forma, debemos preocuparnos por ser competitivos dentro de este nuevo escenario global, con el fin de conservar las fuentes de empleo actuales y atraer otras.

A. L.: ¿Qué reflexiones ha hecho el Colegio sobre el papel de la Corte Constitucional frente al Derecho Laboral interno?

Ch. Ch.: El Colegio no tiene una posición oficial frente al papel de la Corte Constitucional en temas de Derecho Laboral. Sin embargo, en nuestros foros se han evidenciado posiciones controversiales frente a las líneas jurisprudenciales de dicha corporación en los temas de fuero de salud y de representación sindical.

A. L.: ¿Por qué la crítica con respecto a la representación sindical?

Ch. Ch.: Porque la Corte Constitucional consideró que otorgar representación sindical a las organizaciones sindicales mayoritarias de una empresa era contrario a los convenios internacionales 87, 98 y 154 de Asociación y Libertad Sindical y Negociación Colectiva de la OIT, ratificados por Colombia. Empero, si se estudia en profundidad el tema, resulta que no es así. La OIT, en sus convenios, no proscribe la representación sindical mayoritaria ni la participación conjunta de los sindicatos en la negociación colectiva. Por el contrario, por medio de sus órganos más importantes (Comité de Libertad Sindical y Comisión de Expertos), ha manifestado que los sistemas de representación sindical mayoritaria o la participación conjunta de los sindicatos se ajusta a dichos convenios, como los casos de México, Nueva Zelanda y Venezuela. Entonces, ¿quién tiene la razón: la OIT o la Corte Constitucional?

A. L.: ¿Cuál es la crítica específica?

Ch. Ch.: En un juicio a priori, uno puede coincidir con el planteamiento de la Corte, toda vez que si se le da representación sindical al sindicato mayoritario, los minoritarios no podrían ejercer efectivamente su derecho a negociar su propio acuerdo colectivo, y también, si los minoritarios deben negociar conjuntamente se les suprime cierta independencia. Pero el análisis debe ser más profundo. En la misma discusión del Convenio 98 se examinó el tema, y los participantes de la elaboración de dicha norma colectiva aceptaron que era válido establecer distinciones entre los diferentes sindicatos participantes en la negociación, según su grado de representatividad. Sin embargo, en Colombia, resulta que la cuestión es distinta y, como corolario, encontramos que la Corte nos dejó sin reglas de representación sindical, generando un absoluto caos en las negociaciones colectivas donde hay varios sindicatos. Esto sí viola los convenios antes citados.

A. L.: ¿Y cuál es el reparo en lo pertinente al fuero de salud?

Ch. Ch.: El país avanzó en la protección a las personas vulnerables por sus condiciones de salud mediante la expedición de la Ley 361 de 1997. Para los casos de personas con limitaciones severas y profundas, con pérdida de capacidad laboral superior al 25 %, estableció una prohibición para su despido sin permiso previo del Ministerio del Trabajo y previó beneficios tributarios para este grupo de trabajadores. La Corte Constitucional, por vía de tutela, ha ampliado dicha protección a personas que no son sujetos de protección de la mencionada ley, al extremo de que por tutela se reintegra por este fuero a personas con enfermedades menores, con pérdida de capacidad igual al 5,35% o que ni siquiera tienen pérdida de capacidad laboral, lo cual no constituye ninguna limitación para el trabajador para desempeñar sus funciones en ese o en otro empleo. Por esta interpretación, sumado al abuso que se presenta en muchos casos por los trabajadores, contradicciones entre las mismas salas de dicha Corte y a una deficiente administración de tal problema por parte del empresario, se está afectando la libertad de empresa y el principio de las cargas soportables, máxime cuando traslada al empleador un problema que es del sistema de seguridad social.

A. L.: ¿Cómo ha visto la evolución de la justicia oral laboral?

Ch. Ch.: Sea lo primero indicar que todo cambio genera resistencia, toda vez que hay mayor trabajo, más capacitación, cambio de costumbres, etc. Sin embargo, luego de observar lo que está sucediendo con los jueces piloto de oralidad, debemos concluir que valen la pena todos los esfuerzos que tengamos que hacer para ajustarnos a este sistema oral.