La retefuente de ICA a los dividendos en Bogotá, D.C.

Revista Nº 131 Sep.-Oct. 2005

Algo que representa el 0,5% del ingreso en dividendos no parece significativo como para que repercuta negativamente en el mercado de capitales. 

Javier N. Rojas 

Especial para Impuestos 

La promulgación de una sentencia del Consejo de Estado del 2003 y las disposiciones del Acuerdo 65 del 2002 fueron piezas jurídicas fundamentales para que la Secretaría de Hacienda de Bogotá se diera a la tarea, por más de un año, de diseñar el Decreto 118 del 2005, que establece la retención en la fuente a los dividendos de los accionistas de las empresas.

Sobre los estudios que sustentan la medida y el trabajo integral para enfrentar la evasión habló el secretario de Hacienda de Bogotá, Pedro Rodríguez, en entrevista con la REVISTA IMPUESTOS.

Revista Impuestos: ¿Por qué se expidió el Decreto 118 sobre la retención en la fuente a los dividendos?

Pedro Rodríguez: El mecanismo de retención es meramente operativo de recaudo, corresponde al instrumento más eficiente. Así como existe retención para impuestos como el de renta, también lo hay para el caso de industria y comercio.

R. I.: ¿Qué mensaje conlleva la decisión de la retención a los dividendos?

P. R.: El mensaje es facilitarles el pago a los contribuyentes y hacerle más eficiente la tarea a la administración distrital, propósitos en los que coadyuvan quienes tienen que adelantar estos procesos como agentes de retención.

R. I.: ¿Cuánto esperan recaudar por este concepto?

P. R.: Tenemos un recaudo de industria y comercio de 1,2 billones de pesos al año; y el estimativo de recaudo mediante el mecanismo de retención es de unos 10.000 millones de pesos al año, o sea que significa una participación muy pequeña, representa menos del 1% del recaudo total de industria y comercio.

R. I.: ¿Por qué ha generado polémica la implantación de la retención?

P. R.: No había claridad sobre el tema, solamente algunos pocos la estaban pagando. Este mecanismo pretende que todos los que deben pagar lo hagan. El origen del impuesto es la Ley 14 de 1983. El Acuerdo 65 del 2002 precisa el instrumento de retención para efectos de recaudo. Tenemos la obligación de cobrar y establecer todos los medios de recaudo de las obligaciones de los contribuyentes con el distrito.

R. I.: ¿Se incurre en doble tributación con la implantación de la retención a los dividendos?

P. R.: La retención no es un impuesto. No se puede confundir el impuesto de renta que debe pagar una empresa por sus utilidades, que es nacional, con lo relativo a quienes tienen un ingreso primordial a partir de la actividad de las acciones. Son dos cosas diferentes. Su negocio como accionista es ser tal, mientras el negocio de su empresa es producir bienes y servicios.

R. I.: ¿Es equitativo implantar la retención?

P. R.: No se puede entrar en la discusión del impuesto, cuando se habla del recaudo. La discusión de aquel se hizo durante la aprobación de la Ley 14 de 1983. Nosotros, por decreto, no podemos crear impuestos. El Acuerdo 65 regula cómo se recauda un impuesto, porque estos se crean por ley. Que algunos no estuvieran pagando el impuesto no quiere decir que este sea nuevo.

R. I.: ¿Si la ley que la crea es de 1983, por qué apenas ahora se fijó la retención?

P. R.: Hay una serie de hechos que llevaron a establecer la retención a los dividendos. Por ejemplo, el Acuerdo 65 del 2002. También hablamos de la Sentencia 13385 del 2003 del Consejo de Estado que da claridad sobre el asunto. Se trata de hechos que antes no se habían presentado. Además, la sentencia precisa que ese impuesto hay que cobrarlo.

R. I.: ¿Tal decisión tendrá incidencia en el resto de la Nación?

P. R.: Sí, la norma tendrá eco en otras ciudades. Cuando alguien comienza a instrumentar este tipo de mecanismos, es allí donde se generan las primeras dudas; ya resueltas, corresponde a un impuesto que tienen que recaudar todos los municipios del país, no es discrecional.

R. I.: ¿Cómo se recaudará la retención a los accionistas de una sociedad?

P. R.: Una cosa es cobrar la retención uno a uno y que de ese mismo modo hagan las declaraciones, y otra que, en la medida en que la institución paga a los accionistas, realice el proceso de retención. En esta segunda hipótesis, será uno solo el que adelante el giro de esos recursos a la administración distrital, y no los 50, 100, 200 o más beneficiarios de los dividendos.

R. I.: ¿La determinación de la retención afectará al mercado de capitales?

P. R.: Algo que representa el 0,5% del ingreso en dividendos no parece significativo como para que repercuta negativamente en el mercado de capitales. Claro que para todos lo mejor sería tener tarifa cero de impuestos.

R. I.: ¿Cómo se definió la estructura de la retención?

P. R.: Hicimos un estudio sobre qué monto de dividendos debería afectarse. Se trabajó con el Depósito Central de Valores y ellos nos presentaron un análisis de los mercados de valores y se verificó un tope a partir del estudio del salario mínimo y del nivel de dividendos que pagaban las entidades. Lo que se buscó, con respecto al tope, fue dejar por fuera a los pequeños inversionistas. Se pretendió que la medida no afectara los procesos de democratización de la propiedad de las empresas, sino a quien era, de manera regular, un inversionista.

R. I.: ¿A cuántos accionistas afectará la norma?

P. R.: Una cosa es el impuesto predial, donde tenemos 1.700.000 contribuyentes, y otra, el número de contribuyentes de la retención en la fuente a dividendos, que es muy pequeño.

R. I.: ¿Cuáles son las metas del plan contra la evasión?

P. R.: Esperamos, anualmente, disminuirla en 200.000 millones de pesos. Desde el año pasado se está trabajando en esa meta, cuando se alcanzó el valor de 207.000 millones. La política de fiscalización y cobro ha existido desde hace unos 10 años, pero hay diversas metodologías y esquemas para adelantarla. Hace algún tiempo, ese recaudo anual por la lucha contra la evasión era de unos 50.000 millones de pesos.

R. I.: ¿Qué otros alcances tiene el empeño contra la evasión?

P. R.: Se va a trabajar con todos los impuestos: industria y comercio, predial y vehículos, principalmente. Se trata de convencer al contribuyente que está en mora de que venga voluntariamente y se siente y hagamos un acuerdo de pago. Los que no acudan, los vamos a buscar. A partir de las bases de datos, hemos enviado 107.000 actos oficiales como parte de la táctica contra la evasión.

N. E.: El artículo 1.º del Decreto 118 del 2005, expedido por el Alcalde Mayor del Distrito Capital, fue suspendido provisionalmente. La sentencia a la fecha de cierre de esta edición de la revista, no se encuentra aún en firme (Trib. Cundinamarca, Sec. Cuarta, Exp. 205-0803, sep. 8/2005).