La valoración de inversiones, sus efectos contables y fiscales

Revista Nº 113 Sep.-Oct. 2002

Con la entrada en vigencia de la nueva regulación, se modifica la clasificación de las inversiones establecidas por las superintendencias Bancaria y de Valores. 

William Clavijo León 

Gerente División Legal y Tributaria, Deloitte & Touche Consultores 

Henry Alberto Díaz 

Consultor División Legal y Tributaria, Deloitte & Touche Consultores 

I. Aspectos generales

Los inversionistas nacionales y extranjeros, demandan información clara, oportuna y actualizada para realizar transacciones en el mercado de valores. La toma de decisiones al momento de invertir es dispendiosa cuando no se cuenta con información financiera suficiente o la misma se presenta a valores históricos.

Las inversiones están constituidas por los títulos valores y demás documentos a cargo de otros entes económicos adquiridos, con el fin de obtener rentas fijas o variables, de controlar otros entes o de asegurar el mantenimiento de las relaciones con estos.

Cuando representan activos de fácil enajenación, respecto de los cuales se tiene el propósito de convertirlos en efectivo antes de un (1) año se denominan inversiones temporales. Las que no cumplen con estas condiciones de tiempo se denominan permanentes(1).

La valoración es un proceso mediante el cual se determina el precio de mercado de cualquier instrumento financiero llamado título valor o demás documentos negociables, siendo un factor básico la relación positiva implícita entre el riesgo y el rendimiento esperado.

Dentro de los objetivos generales de la valoración de inversiones encontramos los siguientes:

1. Medir el grado de solvencia y determinar una apropiada evaluación de los riesgos del mercado.

2. Lograr uniformidad en el procedimiento de valoración de las inversiones para medir el comportamiento en el mercado.

3. Determinar la dinámica contable con el fin de controlar y prever riesgos.

4. Proporcionar información clara, transparente e idónea a los accionistas, entidades de control, inversionistas y terceros.

5. Medir la gestión por parte de los administradores, accionistas y de las entidades de vigilancia y control.

6. Buscar en el mercado financiero confianza e incentivar la inversión en los diferentes papeles, documentos o títulos valores que se negocien en el mercado.

II. Regulaciones especiales

Con la entrada en vigencia de la Circular Externa 033 de la Superintendencia Bancaria y la Resolución 550 de la Superintendencia de Valores del 2 de agosto de 2002, se modifica la clasificación de inversiones. La valoración se debe efectuar diariamente, a menos que por su naturaleza o disposiciones especiales se indique una frecuencia diferente.

Las nuevas disposiciones de las superintendencias, requieren que las inversiones se clasifiquen y valoricen de la siguiente manera:

1. Inversiones negociables

Incluye los valores o títulos adquiridos con el propósito principal de obtener utilidades por las fluctuaciones del precio a corto plazo.

2. Inversiones para mantener hasta el vencimiento

Bajo esta modalidad se incluyen las inversiones realizadas con el propósito de mantenerlas durante todo el tiempo de maduración o redención del título.

3. Inversiones disponibles para la venta

Las inversiones que no reúnen algunas de las características señaladas en los literales anteriores son clasificadas en esta categoría, siempre que exista el propósito serio y la capacidad legal, contractual, financiera y operativa de mantenerlas mínimo durante un año.

La evaluación a precios de mercado incluye una evaluación y análisis permanente, atendiendo los principios de objetividad, transparencia, representatividad y profesionalismo. Para la determinación del valor se puede utilizar como referencia precios publicados en mercados organizados o emplear tasas y márgenes de referencia, sujeto a la regulación y procedimiento establecido por las superintendencias.

La nueva normativa tiene como propósito establecer normas únicas que consulten estándares internacionales, permita que los estados financieros reflejen de mejor manera el precio de los distintos valores o títulos transados en el mercado y eliminen arbitrajes normativos en materia de valoración de portafolios.

De acuerdo con lo establecido por la Superintendencia de Sociedades(2), las inversiones se clasifican así:

1. Según la realización

a) Negociables

Se consideran inversiones negociables los títulos valores y demás documentos de fácil enajenación sobre los que el inversionista tiene el serio propósito de realizar el derecho económico que incorporen o documenten en un lapso no superior a tres (3) años calendario.

b) Permanentes

Se entienden por inversiones permanentes, los títulos valores y demás documentos respecto de las cuales el inversionista tiene el serio propósito de mantenerlas hasta la fecha de su vencimiento, de su plazo de maduración o redención, cuando fuere el caso, o de mantenerla de manera indefinida cuando no estuvieren sometidas a término.

2. De acuerdo con los rendimientos que generen

a) Inversiones de renta fija

Son los títulos o documentos que mantienen asociado un rendimiento fijo, que permite al inversionista determinar el valor del mismo en un momento dado, independientemente de su denominación.

b) Inversiones de renta variable

Son inversiones de renta variable, los títulos o documentos que mantienen asociado un rendimiento cuyo monto depende de la cotización del factor que utilice para su determinación, independientemente de su denominación.

3. De acuerdo con el control

a) Inversiones de controlantes

b) Inversiones de no controlantes

III. Tratamiento contable

El valor histórico de las inversiones incluye los costos ocasionados por su adquisición tales como comisiones, honorarios e impuestos. Una vez reexpresado, como consecuencia de la inflación cuando sea el caso, debe ser ajustado al final del período al valor de realización, mediante provisiones o valorizaciones.

Para este propósito se entiende por valor de realización de renta variable, el promedio de cotización representativa en las bolsas de valores en el último mes y, a falta de este, su valor intrínseco.

El valor contable para inversiones en valores de renta fija lo constituye el costo de adquisición más los intereses causados y no cobrados y los descuentos causados.

A. Métodos especiales de valoración

De acuerdo con la nueva regulación(3), los registros contables necesarios para el reconocimiento de la valoración en las entidades vigiladas por las superintendencias Bancaria y de Valores, se deben efectuar con la misma frecuencia de la valoración atendiendo las siguientes disposiciones:

1. Inversiones negociables

La diferencia que se presente entre el valor actual de mercado y el inmediatamente anterior del respectivo valor o título se debe registrar como un mayor o menor valor de la inversión y su contrapartida afectar los resultados del período.

Tratándose de títulos de deuda, los rendimientos exigibles pendientes de recaudo se registran como un mayor valor de la inversión. En consecuencia, el recaudo de dichos rendimientos se debe contabilizar como un menor valor de la inversión.

En el caso de los títulos participativos, cuando los dividendos o utilidades se repartan en especie, incluidos los provenientes de la capitalización de la cuenta de revalorización del patrimonio, no se registran como ingreso y, por ende, no afectan el valor de la inversión. En este caso solo se procederá a variar el número de derechos sociales en los libros de contabilidad respectivos. Los dividendos o utilidades que se repartan en efectivo se contabilizan como un menor valor de la inversión.

2. Inversiones para mantener hasta el vencimiento

La actualización del valor presente de esta clase de inversiones se debe registrar como un mayor valor de la inversión y su contrapartida afectar los resultados del período.

Los rendimientos exigibles pendientes de recaudo se registran como un mayor valor de la inversión. En consecuencia, el recaudo de dichos rendimientos se debe contabilizar como un menor valor de la inversión.

3. Inversiones disponibles para la venta

La contabilización del cambio en el valor presente de los valores o títulos de deuda, se registra como un mayor valor de la inversión con abono a las cuentas de resultado. La diferencia entre el valor de mercado y el valor presente se registra así:

(i) Si el valor de mercado es superior al valor presente, la diferencia se debe registrar como superávit por valorización.

(ii) Si el valor de mercado es inferior al valor presente, la diferencia debe afectar en primera instancia el superávit por valorización de la correspondiente inversión, hasta agotarlo, y el exceso ser registrado como una desvalorización dentro del patrimonio de la entidad.

Los rendimientos exigibles pendientes de recaudo se deben mantener como un mayor valor de la inversión. En consecuencia, el recaudo de dichos rendimientos se deben contabilizar como un menor valor de la inversión.

La actualización del valor de mercado de los títulos participativos de alta o media bursatilidad o que se coticen en bolsas del exterior internacionalmente reconocidas, así como la participación del inversionista se debe registrar así:

Si el valor de mercado es superior al valor por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia debe afectar en primera instancia la provisión o desvalorización hasta agotarla, y el exceso se debe registrar como superávit por valorización.

Cuando el valor de mercado es inferior, la diferencia afecta el superávit por valoración hasta agotarlo y el exceso se registra como una desvalorización de la respectiva inversión dentro del patrimonio.

Cuando los dividendos o utilidades se repartan en especie, incluidos los provenientes de la cuenta revalorización del patrimonio, se deben registrar como ingreso la parte que haya sido contabilizada como superávit por valorización con cargo a la inversión, y revertir dicho superávit. Cuando la distribución sea en efectivo se revierte el superávit, se registra como ingreso y lo que exceda se contabiliza como menor valor de la inversión.

B. Método de participación

Se conoce como “Método de participación patrimonial” el procedimiento contable por el cual una persona jurídica o sucursal de sociedad extranjera registra su inversión ordinaria en otra, que se constituirá en su subordinada o controlada, inicialmente al costo ajustado por inflación, para posteriormente aumentar o disminuir su valor de acuerdo con los cambios en el patrimonio de la subordinada subsecuentes a su adquisición, en lo que le corresponde según su porcentaje de participación(4).

Las contrapartidas de este ajuste en los estados financieros de la matriz o controlante se registran en el estado de resultados y/o en una cuenta aparte dentro del superávit de capital.

El método de participación patrimonial deberá utilizarse para la contabilización de cada una de las inversiones, de forma individual.

Las inversiones en sociedades subordinadas respecto de las cuales el ente económico tenga el poder de suponer que en el período siguiente le transfieran sus utilidades o excedentes, deben contabilizarse bajo el método de participación(5), excepto cuando se adquieran y mantengan exclusivamente con la intención de enajenarlas en un futuro inmediato, en cuyo caso deben contabilizarse bajo el método del costo.

Los aspectos más importantes de este método son los siguientes:

1. La diferencia entre el patrimonio de la subordinada correspondiente al período corriente con el inmediatamente anterior constituye el ajuste a la inversión. Esta diferencia se clasificará en los resultados del ejercicio o en otras partidas patrimoniales; las utilidades o pérdidas originadas por operaciones entre subordinadas y matriz controlante que aún no hayan sido realizadas por esta a través de venta a terceros, se deben excluir del resultado del ejercicio.

2. Cuando se reciban dividendos en efectivo de las subordinadas que correspondan a períodos en los cuales se aplicó el método de participación patrimonial, reducen el costo de inversión hasta el monto en que su costo fue afectado, en caso contrario se reconocen como ingreso del período.

3. Las inversiones una vez se hayan registrado por el método de participación, se ajustarán al valor intrínseco, reconociendo una valorización de inversiones, en caso contrario deberá registrarse como menor valor de las valorizaciones hasta el monto de las mismas y como una pérdida el exceso.

4. A partir del año siguiente se aplican los ajustes por inflación sobre el valor de las inversiones que incluyen las utilidades o pérdidas en las subordinadas.

 

IV. Aspectos fiscales

Los efectos fiscales dependen de la clasificación de las inversiones y de su calidad de permanentes o temporales. Las inversiones no negociables se consideran como permanentes y las negociables como temporales.

Para las sociedades que no están en la obligación de valorar las inversiones, éstas se declaran por lo establecido en el artículo 271 del estatuto tributario que consiste en que si las inversiones cotizan en bolsa, se declaran por el valor en bolsa, si no se cotizan, se declaran por el valor en libros. Por su parte, el artículo 272 del mismo estatuto establece el tratamiento fiscal para la determinación del valor patrimonial de las acciones y derechos sociales en cualquier clase de sociedades.

Para los contribuyentes obligados a utilizar sistemas especiales de valoración de inversiones, de acuerdo con las disposiciones expedidas al respecto por las entidades de control, el valor patrimonial será el que resulte de la aplicación de tales mecanismos de valoración. Este mismo valor constituirá la base para aplicar los ajustes por inflación.

Lo anterior, facilita el tratamiento fiscal desde el punto de vista patrimonial porque basta establecer si la entidad está obligada a aplicar los sistemas especiales de valoración y en tal medida, los saldos contables no requieren tratamiento diferente para efectos fiscales.

Es importante aclarar que si producto de la aplicación del método de la valoración se registra una valorización, desvalorización o provisión, esta hará parte del valor patrimonial fiscal.

No sucede lo mismo en la determinación de la renta, donde el efecto de la valoración no es tenido en cuenta. Esto implica que en el caso de las inversiones de renta fija se mantenga el control de los rendimientos en línea recta, y en la de renta variable de los dividendos efectivamente recibidos o decretados.

El tratamiento contable y fiscal del mayor valor o rendimiento de las inversiones sería el siguiente:

 

La diferencia entre valor en libros y el costo fiscal dará como resultado en caso de venta de la inversión una utilidad o pérdida para efectos contables y otra para fines impositivos.

Con las utilidades obtenidas en la valoración de las inversiones negociables al cierre del ejercicio contable, que correspondan a ingresos no realizados fiscalmente en los términos del artículo 27 y demás normas concordantes del estatuto tributario, se constituirá una reserva que se denominará reserva por valorización de inversiones negociables, la cual se afectará cuando se capitalicen tales utilidades o se realice fiscalmente el ingreso(6).

En el evento que una entidad en un ejercicio contable decida capitalizar las utilidades derivadas de la valoración de las inversiones negociables, no será necesario la constitución de la reserva.

Si el ejercicio contable da como resultado pérdidas, no se constituirá la reserva. En caso contrario, es importante preparar un anexo explicativo identificando:

— Valor de las utilidades generadas por el sistema de valorización de inversiones.

— Valor de la reserva que figura en el patrimonio.

— Momento de realización.

Es importante tener en cuenta que la diferencia fiscal entre la valoración a precio de mercado y los ingresos causados en línea recta “Intereses corrientes” generan un impuesto diferido débito, el cual aumentará o disminuirá dependiendo de la realización de los ingresos fiscales.

A 31 de diciembre del período gravable se recomienda preparar un anexo de las inversiones que posee la compañía en donde figure:

a) Naturaleza del título.

b) Fecha de adquisición.

c) Costo de adquisición.

d) Rendimiento o descuento causado.

e) Valor patrimonial.

Los siguientes son algunos aspectos específicos que deben ser considerados dependiendo de la clase de inversiones.

A. Inversiones de renta variable

De acuerdo con lo establecido en el artículo 272 del estatuto tributario, las acciones y derechos sociales en cualquier clase de sociedades o entidades deben ser declaradas por su costo fiscal, ajustado por inflación cuando haya lugar a ello.

Para efectos fiscales la rentabilidad de las inversiones de renta variable la constituye los dividendos efectivamente recibidos o decretados los cuales deben estar debidamente certificados con la indicación de la parte que constituye ingreso gravado y la parte no gravada.

Cuando se presente utilidad en la enajenación de acciones, la parte proporcional, que corresponda al socio en las utilidades retenidas por la sociedad, susceptible de distribuirse como no gravadas que se hayan causado entre la fecha de adquisición y la de enajenación, no constituye renta ni ganancia ocasional.

La pérdida proveniente de la enajenación de las acciones o cuotas de interés social no es deducible de acuerdo con lo establecido en el artículo 154 del estatuto tributario. No obstante, es importante considerar que si la pérdida proviene del mayor valor registrado como ajuste por inflación, este podrá ser tomado como deducible.

Cuando se vendan las inversiones es importante preparar un anexo para determinar la utilidad o pérdida en la enajenación de dichas acciones, por cuanto en las sociedades donde se apliquen métodos de valoración, la utilidad contable y fiscal son totalmente diferentes.

B. Inversiones de renta fija

El artículo 271 del estatuto tributario establece que el valor patrimonial de los títulos, bonos y certificados y otros documentos negociables que generen intereses y rendimientos financieros es el costo de adquisición más los descuentos o rendimientos causados y no cobrados hasta el último día del período gravable.

En el caso de las inversiones de las entidades obligadas a aplicar los métodos especiales de valoración, el valor patrimonial se ajusta al procedimiento adoptado por las entidades de vigilancia y control, no así para efecto de la determinación de la renta.

El ingreso fiscal en esta clase de títulos, corresponde a los intereses causados por el sistema lineal.

Atendiendo el concepto de rendimiento financiero para efectos fiscales(7), este incluye intereses, descuentos, beneficios, ganancias, utilidades y en general, lo correspondiente a rendimientos de capital. Siempre que las inversiones se enajenen dentro del mismo año de adquisición, generan igual rendimiento para efectos contables y fiscales.

Veamos el ejemplo:

 Contable ($)Fiscal ($)
Costo de la inversión100100
Valoración a precios de mercado20-
Rendimiento línea recta-10
Costo120110
Precio de venta150150
Utilidad3040
Rendimiento financiero5050

Para efectos del impuesto de industria, comercio, avisos y tableros la diferencia entre los ingresos por valoración a precios de mercado y los ingresos determinados por línea recta son ingresos no gravados, por lo tanto no hacen parte de la base gravable. En este caso al igual que en el impuesto de renta, se deben tomar los ingresos calculados en forma lineal.

C. Método de participación

Al respecto han existido cuestionamientos entorno a establecer si este constituye un método de valoración, razón por la cual es importante hacer referencia a la Circular Externa 05 de 1998 de la Superintendencia de Sociedades, que establece los mecanismos de valoración de inversiones.

Adicionalmente la administración de impuestos señaló en su oportunidad mediante los conceptos 2382 de 1998 y 47427 de 1999, que este procedimiento no constituye un simple registro contable sino que es un verdadero método de valoración.

El efecto fiscal del método de participación patrimonial es el siguiente:

1. El valor en libros de las inversiones que posean las compañías en las subordinadas contabilizadas bajo el método de participación patrimonial, será el mismo para efectos fiscales e incluye el ajuste al valor intrínseco mediante una valorización o desvalorización.

2. Para efectos fiscales no constituye ingreso gravable y deben excluirse las utilidades de las subordinadas que queden reflejadas en el estado de resultados de la matriz subordinante. Si como resultado de la aplicación del método de participación se generó una pérdida esta será un gasto no deducible.

3. Los dividendos recibidos en efectivo y en acciones de las subordinadas que contablemente no constituyeron ingreso, se deben declarar como ingreso fiscal y será gravable o no, dependiendo de sí pagaron impuesto de renta en la sociedad que los generó. Es importante tener el control en cuentas de orden de los dividendos recibidos para incluirlos en la declaración de renta.

4. Los impuestos diferidos originados por el uso del método de participación se reconocerán con sujeción a lo dispuesto en los artículos 67 y 78 del Decreto 2649 de 1993.

5. Los ingresos provenientes del método de participación son ingresos no gravados para determinar la base gravable del impuesto de industria, comercio, avisos y tableros.

(1) Decreto Reglamentario 2649 de 1993.

(2) Circular Externa 05 de 1998.

(3) Circular Externa 033 y Resolución 550 de agosto de 2002 superintendencias Bancaria y de Valores, respectivamente.

(4) Circular conjunta 009, Supersociedades y 013 de 1996 de Supervalores.

(5) Artículo 61 del Decreto 2649 de 1993.

(6) Decreto Reglamentario 2336 de 1995.

(7) Artículo 395 del Estatuto Tributario.