Las relaciones contractuales de las cooperativas de trabajo asociado

Revista Nº 133 Ene.-Feb. 2006

Recomendaciones a las eventuales diferencias, reportadas en los cruces de información. 

Óscar Zárate Ruiz 

Gerente Impuestos 

En las relaciones económicas con una cooperativa de trabajo asociado (CTA), se presentan tres actores: 

1. La CTA, quien hace de contratista.

2. La empresa contratante, quien recibe el servicio, bien u obra.

3. El asociado cooperado, quien presta el servicio, bien u obra.

A su vez existen por lo menos las siguientes relaciones económicas entre estos actores:

1. Entre la CTA y la empresa contratante: las relaciones estarían dadas por el suministro de bienes, ejecución de obras y prestación de servicios. La formalidad contractual tendría varias alternativas, según la actividad desarrollada por la CTA.

La retribución o pago del suministro de bienes, ejecución de obras o prestación de servicios, que haga la empresa contratante a la cooperativa, tendrá las características de una transacción entre dos personas jurídicas, regulada según las condiciones contractuales, por el Código de Comercio o el Código Civil, según sea del caso.

2. Entre la CTA y el asociado: las relaciones se regulan por los regímenes de trabajo, previsión, seguridad social y compensaciones, los cuales deben estar registrados ante el Ministerio de la Protección Social previo al inicio de la ejecución del acuerdo cooperativo de trabajo asociado(1).

La retribución que recibe el trabajador asociado por las actividades desarrolladas son compensaciones y no salario, las cuales deben ser presupuestadas en forma adecuada y técnicamente justificadas, para que se retribuya el trabajo con base en los resultados económicos de la cooperativa, así como de acuerdo con la función, la especialidad, el rendimiento y la cantidad de trabajo aportado(2).

En la CTA la terminación de un contrato con terceros no es causal para la exclusión o el retiro del asociado de la cooperativa, pues este es dueño de su empresa y no puede ser excluido o retirado de la misma bajo el pretexto de la terminación del trabajo.

3. Entre el asociado y la empresa contratante: las relaciones son de solo actividad. Aquí no existe ningún vínculo contractual directo, sino de ejecución de una responsabilidad como asociado de los compromisos adquiridos por la CTA.

En las tres relaciones se dan condiciones contractuales diferentes y ninguna de ellas se constituye en una relación laboral legal y reglamentaria(3).

Distribución de los ingresos en las CTA

El artículo 102-3 del estatuto tributario, establece la distribución del ingreso: “En los servicios que presten las cooperativas de trabajo asociado, para efectos de los impuestos nacionales y territoriales, las empresas deberán registrar el ingreso así; para los trabajadores asociados cooperados la parte correspondiente a la compensación ordinaria y extraordinaria de conformidad con el reglamento de compensaciones y para la cooperativa el valor que corresponda una vez descontado el ingreso de las compensaciones entregado a los trabajadores asociados cooperados, lo cual forma parte de su base gravable”.

Pueden existir CTA dedicadas a prestar servicios cuya naturaleza sea tan compleja como la producción de bienes y ejecución de obras(4), tales como hotelería, restaurantes, casas de software, instituciones prestadoras de servicios de salud, IPS, entre otras. Aunque son servicios, aquí los costos del servicio son de diferente naturaleza tal como ocurre con una CTA productiva (compensaciones, materiales, costos indirectos). Estas CTA, podrían separar los ingresos correspondientes por compensaciones al asociado cooperado cuyo tratamiento contable sería de ingresos recibidos para terceros, por cuanto no son de propiedad de la CTA, y deberán registrarlos en una cuenta de pasivo. Este tratamiento significa que una parte importante del valor facturado no se registre en el estado de resultados de la CTA, lo cual puede tener otros efectos tributarios.

Para la usuaria contratante, en el caso de servicios, deberá registrar sus costos totales pagados a la CTA, sin que tenga que discriminar cuáles corresponden por compensación a los socios cooperados y cuáles corresponden a la CTA.

IVA

El criterio general expuesto por la autoridad tributaria sobre el asunto, es que si no existen normas especiales sobre las bases del IVA por los servicios prestados por la CTA a la usuaria contratante, se aplican las reglas generales establecidas en los artículos del Estatuto Tributario 447 sobre base imponible y 468 sobre tarifa general. En este sentido, la base del IVA sería el 100% del valor facturado, en los casos de los servicios generales y sobre el AIU en los casos de aseo, vigilancia privada y servicios temporales de empleo, aclarando sobre este último que por tratarse de una intermediación laboral no es compatible con las actividades propias del objeto social de las CTA (L. 50/90, art. 77).

Conclusiones y recomendaciones

Los alcances sobre los impuestos nacionales y territoriales del artículo 102-3 del estatuto tributario en la imputación contable ordenada por la norma fiscal, hacen que el ingreso bruto de la CTA no sea el total facturado, sino el resultado de la separación de los siguientes conceptos:

a) El de los ingresos por compensación del asociado cooperado, y

b) Por defecto con el total facturado al restar las compensaciones.

Consideramos conveniente tener en cuenta los siguientes puntos para justificar ante las autoridades tributarias territoriales o nacionales, diferencias por eventuales cruces de información:

a) La usuaria contratante declara un costo por el total de la factura y el beneficiario es la CTA , mas no cada uno de los asociados cooperados.

b) La CTA declara un ingreso propio y un ingreso para terceros recibidos de la usuaria contratante, y

c) El asociado cooperado declara las compensaciones efectivamente recibidas de la CTA.

Debido a que los riesgos tributarios son altos en la mayoría de los casos, el análisis individual debe recurrir a expertos tributarios, comerciales, civiles y laborales, por las implicaciones múltiples que de la contratación de personal a través de la CTA se han desarrollado en algunos grupos económicos.

1. Resolución 1451 del 2000, artículo 2º.

2. Decreto 468 de 1990, artículo 11.

3. Sentencia de la Corte Constitucional C-211 del 2000.

4. Decreto 468 de 1990, artículo 1º.