Leasing

Revista Nº 27 Jul.-Sep. 2006

Consejo Técnico de la Contaduría Pública 

(Colombia) 

1. Normativa de referencia

IASB:

• NIC 17 “Arrendamientos”

Colombia:

• Estatuto Tributario colombiano, Decreto Extraordinario 624 de 1989.

2. Alcance

La NIC 17 es la norma internacional que aborda el tópico de los arrendamientos y tiene vigencia para los estados financieros a partir del 1.º de enero del 2005, aunque su aplicación temprana se recomienda. Antes de esta versión, hubo una versión revisada en 1997 que aplicó desde 1999, y la primera versión fue aprobada en 1994.

En Colombia, el Estatuto Tributario ha sido un importante direccionador del tratamiento contable de los contratos de arrendamiento, pues en su artículo 127-1 fija reglas para efectos contables y tributarios.

3. Divergencias fundamentales

Independiente del tratamiento de impuestos, corrientemente basado en la forma, las compañías deberán tratar los contratos de arrendamiento según su esencia. Si las compañías finalmente están asumiendo todos los riesgos y beneficios sobre los activos tomados en arriendo, los contratos implicarán el reconocimiento de activos y pasivos, lo cual sucede solo en ciertos casos específicos, bajo la regulación local.

Algunos contratos tratados actualmente como operativos deberán ser tratados como financieros tanto para los arrendadores como para los arrendatarios, al tenor de la norma internacional. Este será el cambio más importante. No se espera que contratos, que corrientemente se traten como financieros, vayan a ser tratados como operacionales.

Otro cambio fundamental puede darse en los registros contables, ya que tendrán que transformarse para satisfacer tanto usuarios de estados financieros como el usuario estatal, para propósitos impositivos.

3.1. Criterios para la clasificación de una operación de arrendamiento como operativo o financiero

La normativa colombiana circunscribe la consideración de una operación como arrendamiento financiero a la existencia de una opción de compra; por su parte, la normativa internacional no requiere de tal situación.

De acuerdo con la NIC 17, un arrendamiento se considera financiero cuando se transfieran todos los riesgos (obsolescencia tecnológica, ociosidad, variaciones en rendimientos, entre otros) y ventajas (expectativas de operaciones rentables a lo largo de la vida del activo, ganancia por revaluación, realización del valor residual, entre otras) sustanciales inherentes a la propiedad. En caso contrario, se considerará arrendamiento operativo.

La clasificación de un arrendamiento se da en función a la esencia y naturaleza de la operación, más que a la mera forma del contrato. Son situaciones donde un arrendamiento se calificará como financiero:

• El arrendador transfiere la propiedad del activo al arrendatario, al finalizar el plazo de arrendamiento.

• El arrendatario posee la opción de compra a un precio que se espera sea notablemente menor (mínima o muy ventajosa) que el valor razonable, en el momento que la opción sea ejercitable.

• El plazo del arrendamiento cubre la mayor parte de la vida económica del activo.

• El valor presente de los pagos mínimos por arrendamiento es equivalente, al menos, al valor razonable del activo al inicio del arrendamiento.

• Los activos arrendados son de naturaleza tan especializada que solo el arrendatario tiene la posibilidad de usarlos, sin realizar en ellos modificaciones importantes.

Con relación al leasing de bienes inmuebles, la NIC 17 efectúa el análisis separado de los edificios y de los terrenos. Sobre estos últimos, interpreta que su vida útil como indefinida y, por tanto, si inexiste transferencia de la titularidad del inmueble, al final del contrato se considera como un leasing operativo. Otras consideraciones importantes son analizadas en detalle, por ejemplo, cuando el arrendatario tiene el interés de adquirir ambos bienes (terreno y edificio) y cuando el valor del terreno es insignificante al inicio del contrato se puede considerar el reconocimiento inicial de los dos (terreno y edificio) como una sola unidad.

Se observa una diferencia importante con la norma colombiana, consistente en que lo sustancial de la modalidad de leasing financiero no es el traspaso de la propiedad, sino la transferencia de “todos los riesgos y beneficios”. Incluso, puede darse el caso que sea inexistente la opción de compra, y esto no invalida la naturaleza económica de la transacción.

Otra consideración importante de evaluar es la condicionalidad de tiempo mínimo del contrato, para que pueda entenderse como leasing financiero lo que impone la norma colombiana. La norma internacional no tiene esta referencia. Lo que realmente ocurre en Colombia es la intencionalidad de efectuar un control tributario de la deducción, limitando el tiempo —mínimo— de amortización del leasing.

Clasificación del activo objeto de arrendamiento financiero

La NIC 17 propone el reconocimiento de los derechos derivados del arrendamiento financiero de acuerdo con la naturaleza del bien.

Así, parece ponerse de manifiesto cuando la norma internacional incorpora como uno de los requisitos informativos referidos al arrendamiento financiero el valor neto en libros a la fecha de balance por cada clase de activos.

La norma colombiana, de igual manera determina que al inicio del contrato el arrendatario deberá registrar un activo y un pasivo por el valor total del bien objeto de arrendamiento.

3.2. Valoración de la deuda generada por una operación de arrendamiento financiero en los estados financieros del arrendatario

La NIC 17 no incluye en la deuda, reconocida en el pasivo , la carga financiera de la operación. Concretamente, este estándar señala que al inicio del arrendamiento financiero este debe reconocerse en el balance del arrendatario, registrando un activo y un pasivo por el mismo importe igual al valor razonable del bien arrendado, o bien al valor presente de los pagos mínimos del arrendamiento, si este fuera menor. Al calcular el valor presente de los pagos mínimos por el arrendamiento, se tomará como factor de descuento la tasa de interés implícita en el arrendamiento, siempre que se pueda determinar; de lo contrario se usará la tasa de interés incremental de los préstamos del arrendatario. Cualquier costo directo al inicio del contrato será adicionado a la cantidad reconocida como activo por el arrendatario.

La normativa en Colombia establece que al inicio del contrato el arrendatario deberá registrar un activo y un pasivo por el valor total del bien objeto de arrendamiento. Esto es, por una suma igual al valor presente de los cánones y opciones de compra pactados, calculado a la fecha de iniciación del contrato, y a la tasa pactada en el mismo. La suma registrada como pasivo por el arrendatario debe coincidir con la registrada por el arrendador como activo monetario, en la cuenta de bienes dados en leasing.

Una debilidad general de las normas contables colombianas es la no referencia explícita del reconocimiento y la medición. Ubicar estos conceptos no es difícil, pero en ocasiones algunas precisiones del inicio del contrato resultan claves para definir la naturaleza del mismo, tal es el caso de los terrenos y edificios que comentaremos adelante.

Una diferencia importante en el reconocimiento inicial es la comparación entre los dos valores para su registro: el valor razonable y el valor presente de los pagos. En Colombia, solo se permite el valor presente de los pagos. Aquí podrán existir diferencias materiales cuando el valor de los contratos ha sido distorsionado por alguna intencionalidad diferente de la sana práctica comercial. Otro elemento diferenciador es el de los costos iniciales, muy comunes en la adquisición e instalación de maquinaria, la cual es asumida por el arrendatario, pero no es involucrada en los términos del financiamiento.

Amortización del bien objeto de arrendamiento

La NIC 17 propone que en los casos en los que no se garantice la posterior propiedad del bien, la amortización debe realizarse por el menor período entre vida útil de este y el plazo de arrendamiento.

Reconocimiento de beneficios en la venta de un activo unida a una posterior operación de arrendamiento financiero – Leaseback

La NIC 17 propone diferir los beneficios resultantes de una operación de retro-arriendo, es decir, que el beneficio de la venta del activo deberá imputarse a resultados a lo largo del plazo de arrendamiento. La norma local determina que la operación de retroarriendo es aquel contrato de arrendamiento financiero que cumpla las siguientes dos características:

• Que el proveedor del bien objeto de arrendamiento y el arrendatario del bien sean la misma persona o entidad, y

• Que el activo objeto del arrendamiento financiero tenga la naturaleza de activo fijo para el proveedor.

3.3. Leasing operativo vs. leasing financiero en Colombia

Tal como se expuso anteriormente, en Colombia el leasing financiero se vuelve leasing operativo para el control del gasto deducible en renta, conforme a lo estipulado en el numeral 1.º del artículo 127-1 del Estatuto Tributario.

Ahora bien, esta norma colombiana, cuyo propósito es de control tributario no contable, conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera NIIF, no desvirtúa el sentido del leasing financiero ni mucho menos su naturaleza. En otras palabras, un leasing financiero, caracterizado por el traslado de sus riesgos y beneficios al arrendatario, no tiene como condición única la opción de compra y menos que sea irrevocable, habida cuenta que su valor es simbólico y en la mayor parte de los casos es inmaterial.

Aún más, la NIC 17, considerando las inconsistencias presentadas en las legislaciones tributarias de algunos países —Colombia es uno de ellos—, exige que el leasing financiero, cuya naturaleza sea demostrada según los parámetros mínimos determinados en las NIIF, y que por alguna circunstancia sean tratados como leasing operativo por la regulación local, se deba presentar bajo los estándares internacionales de contabilidad como leasing financiero, independientemente de la denominación o tratamiento contrario a su naturaleza económica (párrafos 10, 20, 21 y 22 de la NIC 17, versión 2004).

Presentación y revelación del leasing financiero. Uno de los inconvenientes más evidentes en los conceptos de propiedad planta y equipo (NIC 16), activos intangibles (NIC 38), instrumentos financieros (NIC 39), inversión en inmuebles (NIC 40), activos biológicos (NIC 41) y activos no corrientes mantenidos para la venta (NIIF 5) es diferenciar los bienes adquiridos directamente, y de los cuales se tiene la titularidad de la propiedad, de los que fueron adquiridos mediante la modalidad de leasing financiero (NIC 17).

La norma colombiana, de acuerdo con el numeral 4.º del artículo 116 del Decreto Reglamentario 2649 de 1993, determina, en cuanto a revelaciones de activos leasing, lo siguiente:

“Activos recibidos a título de leasing, clasificados según la naturaleza del contrato y el tipo de bienes, indicando para cada caso el plazo acordado el número y valor de los cánones pendientes y el monto de la opción de compra respectiva”.

Esta información resulta incompleta a la luz de las complejidades de negocios por la modalidad de leasing.

Por su parte, la NIC 17 establece como revelaciones mínima, en el caso del leasing financiero, las siguientes:

a) Valor neto en libros por cada clase de activos;

b) Una reconciliación entre el total de pagos mínimos futuros de arriendo a la fecha del balance y su valor presente. Adicionalmente, una entidad revelará el total de pagos mínimos de arriendo a la fecha del balance y su valor presente por cada uno de los siguientes períodos: i) menores de un año, ii) más de un año y menos de cinco y iii) más de cinco años;

c) Rentas contingentes reconocidas como gasto en el período;

d) El total de pagos mínimos de subarriendo a la fecha del balance, y

e) Una descripción general de los contratos de arriendo que sea material, indicando por lo menos lo siguiente: i) las bases sobre las cuales la renta por pagar contingente es determinada, ii) la existencia y términos de renovación de la opción de compra y las cláusulas de aumento y iii) restricción impuesta por el contrato de arriendo, tales como aquellas concernientes a dividendos, débitos adicionales y fomento de arriendo.

Estos requerimientos son adicionales a los exigidos en las NIC 16, 36, 38, 40 y 41, aplicadas a los activos en arriendo bajo leasing financiero.

 

 

4. Efectos

Efecto sobre la sostenibilidad empresarial

El reconocimiento de activos y pasivos para los arrendatarios puede significar niveles de endeudamiento desconocidos y la necesidad de considerar flujos futuros de efectivo de manera medible en los reportes financieros. Este hecho podría hacer visibles situaciones insostenibles, afectando a varias compañías y a sus acreedores. No se espera que haya impacto en la sostenibilidad de los arrendadores.

Efecto sobre la transparencia y responsabilidad de las empresas

La adopción de la NIC 17 generará mayor transparencia y responsabilidad en las empresas, tanto para arrendadoras como arrendatarias, pues sus estados financieros, base para decisiones, van a reflejar los activos totales utilizados en sus operaciones y su nivel de endeudamiento real, por lo que los acreedores tendrán mejores bases para evaluar la capacidad de pago de sus financiados.

La NIC 17 exige muchas más revelaciones de información sobre los contratos de arrendamiento, de las que corrientemente se exigen localmente. Estas revelaciones serán mejores herramientas para la toma de decisiones por parte de los usuarios de los estados financieros.

Efecto sobre la fiscalidad

Si las leyes de impuestos continúan iguales a las actuales, el impacto fiscal solo se reflejará en la necesidad de mejores controles para poder mantener registros que ayuden en la preparación de las declaraciones de impuestos, conforme a las normas actuales. Si este es el caso, se van a generar diferencias entre los activos y pasivos base del reporte financiero y las bases fiscales que van a generar impuestos diferidos. Las diferencias temporales incluirían el efecto de los ajustes por inflación, si estos continúan operando para propósitos de impuestos. No se espera que las normas fiscales se modifiquen como resultado de la adopción de las NIIF.

5. Conclusión

Los empresarios pueden prepararse para una transición a estándares internacionales con impacto controlado, haciendo un inventario de sus contratos de arrendamiento y ajustándolos a las condiciones que puedan afrontar. Una modificación en un contrato es usualmente considerada un nuevo contrato para efectos de la NIC 17. Igualmente, para facilitar el control posterior por las diferencias fiscales se debe implementar un control que contribuya con el mantenimiento de los registros para propósitos fiscales.

La base de reconocimiento centrada en la esencia económica, más que en la forma legal, esto es en función del riesgo y el control, más que en la propiedad, impone un cambio en el tratamiento contable de los contratos financieros, con impacto en los informes de ciertos sectores empresariales.

Aunque, no se ha planteado un estudio, tiene sentido evaluar el efecto en el recaudo de impuestos, si el tratamiento fiscal fuese unificado con el de reporte financiero, pues en el caso de arrendamiento financiero, los ingresos por intereses se generan usualmente en menos tiempo que el que toma reflejar los gastos por depreciación. En otras palabras, el ingreso gravable se genera más rápidamente que la deducción. Debe considerarse el costo que causa a los empresarios el mantener controles para los tratamientos distintos, así como las posibilidades de errores.