LEY 1011 DE 2006 

(Enero 23)

“Por medio de la cual se autoriza y reglamenta la actividad de la helicicultura y se dictan otras disposiciones”.

El Congreso de Colombia,

DECRETA:

ART. 1º—La presente ley tiene por objeto autorizar la explotación del caracol terrestre del género hélix y sus diferentes especies, y reglamentar la actividad de la helicicultura, preservando el medio ambiente y garantizando la salubridad pública. Para estos efectos se tendrán en cuenta las actividades relacionadas con el establecimiento de zoocriaderos, a partir de la recolección y selección de caracol terrestre del género hélix, de los ejemplares establecidos y adaptados en las diferentes regiones del país.

ART. 2º—Zonas de vocación helicícola. Denomínanse zonas de vocación helicícola las regiones del país donde se encuentran los caracoles terrestres del género hélix. A partir de esta ley, dichas regiones quedan declaradas como zonas aptas para el cultivo de este género de caracol y en ellas se permitirá la explotación de la actividad helicícola, atendiendo las instrucciones que sobre manejo ambiental definan las respectivas autoridades.

Los zoocriaderos de caracol terrestre del género hélix y sus diferentes especies podrán funcionar en las modalidades extensiva, intensiva o mixta y bajo sistemas abiertos, cerrados o mixtos.

ART. 3º—Política ambiental. Todo zoocriadero de caracol terrestre del género hélix que funcione en el país debe establecer y mantener un sistema de administración ambiental apropiado para la escala e impacto ambiental que genere el proceso zoocría sobre los recursos naturales y que cumpla como mínimo con los siguientes requisitos:

Incluir compromisos de mejoramiento continuo, prevención de la contaminación y cumplimiento de la legislación y regulaciones vigentes.

Contener el marco operativo del programa regional, para ejecutar y revisar los objetivos y las metas ambientales.

Establecer un sistema de documentación de principios y procesos, que sean conocidos y practicados por todas las personas involucradas, asignando responsabilidades a cada uno.

Establecer unos objetivos y metas ambientales para medir la magnitud del impacto, que genera la actividad de zoocría, en términos de:

— Severidad del impacto (magnitud del daño).

— Probabilidad de ocurrencia (riesgo).

— Permanencia del impacto (duración en el tiempo).

ART. 4º—Plan de manejo ambiental. Además del sistema de administración ambiental, los zoocriaderos de caracol terrestre del género hélix deben disponer de los siguientes instrumentos para el manejo administrativo ambiental de sus procesos:

a. Memorias técnicas, diseños y planos de las instalaciones del zoocriadero.

b. Diagrama de flujo del proceso.

c. Manual de operación y mantenimiento de equipos utilizados.

d. Cronograma de actividades diarias, semanales, mensuales y anuales.

e. Manejo y disposición final de subproductos de la zoocría.

f. Plan de manejo paisajístico y de repoblación vegetal.

g. Plan de educación continua.

ART. 5º—Plan de manejo sanitario. Con el fin de garantizar la producción limpia en los zoocriaderos de caracol terrestre del género hélix, se debe tener en cuenta, como mínimo, el siguiente plan de manejo sanitario:

En cualquiera de las modalidades y sistemas de cría se realizarán cuatro (4) revisiones sanitarias por año y se registrarán todas las observaciones y/o actividades de manejo sanitario allí realizadas en un libro de registro de revisión sanitaria.

Se autorizará el uso de antibióticos como método preventivo o curativo en todos los sistemas de cría, siempre y cuando así lo autorice formalmente el país comprador.

Se respetarán todas las referencias técnicas de manejo referidas a la prevención de enfermedades consignadas en el protocolo de producción, que será concertado entre los representantes del gremio, la comunidad científica y el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.

Todo material contaminado, así como los caracoles muertos, serán incinerados en un lugar construido para tal fin. De cada incineración se levantará un acta, en la cual constará la fecha y hora de su realización, la cantidad y características de los caracoles y material incinerados. Esta obligación se puede cumplir mediante la recolección del material por parte de una empresa de recolección domiciliaria de residuos patológicos legalmente reconocida.

No se permitirá la acumulación de residuos tanto en el interior como en el exterior del zoocriadero. Estos deberán ser almacenados en bolsas de polietileno que diariamente se llevarán al exterior de los zoocriaderos, dándole cumplimiento a lo previsto en el anterior literal.

Para la limpieza de bandejas y/o recipientes de cría, comederos, bebederos y ponederos se utilizará agua en una dilución al 1% con hipoclorito de sodio.

Se dispondrá de un sistema eficaz de evacuación de efluentes y aguas residuales, que debe funcionar de manera permanente.

ART. 6º—Verificación. Las autoridades ambientales y sanitarias podrán verificar en cualquier momento el cumplimiento de los requisitos establecidos en esta ley.

ART. 7º—El Gobierno Nacional reglamentará todo lo relacionado con insumos, recolección, cultivo, transporte, procesamiento, comercialización, importación y exportación del caracol terrestre del género hélix.

ART. 8º—Vigencia. La presente ley rige a partir de su promulgación.

Publíquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.C., a 23 de enero de 2006.

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