Ley María: Revolución en la paternidad

Revista Nº 114 Nov.-Dic. 2002

La Ley 755 de 2002 como instrumento para eliminar las diferencias de género que en materia de crianza de los hijos, persisten en la legislación colombiana 

Patricia Vergara Gómez 

Abogada laboralista 

Miembro del Colegio de Abogados del Trabajo 

Asociada de la firma Brigard & Urrutia, abogados asociados  

El pasado 23 de julio fue aprobada la Ley 755 de 2002, también conocida como “Ley María”, por medio de la cual se reestructuró la licencia de paternidad.

La norma, que modificó el parágrafo del artículo 236 del Código Sustantivo de Trabajo, establece la posibilidad de que los padres también gocen de una licencia remunerada de paternidad, sin tener que acudir a la figura de la “calamidad doméstica” para tal fin. En tal sentido, la norma es un gran avance en la legislación colombiana, ya que implica un cambio en la repartición de las cargas y responsabilidades que tienen los padres sobre la crianza de sus hijos, alejándose de la tradicional concepción, presente incluso en nuestras leyes, según la cual el cuidado de los hijos es responsabilidad exclusiva de las madres.

Los aspectos principales de la norma son los siguientes:

1. La trabajadora que haga uso del descanso remunerado en la época del parto tomará las 12 semanas de licencia a que tiene derecho de acuerdo con la ley.

2. En el evento en que ambos padres estén cotizando al sistema general de seguridad social en salud, se concederán al padre ocho (8) días hábiles de licencia remunerada de paternidad. Si únicamente el esposo o compañero permanente está cotizando al sistema general de seguridad social en salud, tendrá derecho a cuatro (4) días de licencia remunerada de paternidad.

3. Esta licencia remunerada es incompatible con la licencia de calamidad doméstica y en caso de haberse solicitado esta última por el nacimiento del hijo, estos días podrán ser descontados de la licencia remunerada de paternidad.

4. La licencia remunerada de paternidad sólo opera para los hijos nacidos de la cónyuge o de la compañera permanente. En este último caso se requerirán dos (2) años de convivencia.

5. El único soporte válido para el otorgamiento de licencia remunerada de paternidad es el registro civil de nacimiento, el cual deberá presentarse a la EPS a más tardar dentro de los 30 días siguientes a la fecha del nacimiento del menor.

6. La licencia remunerada de paternidad será a cargo de la EPS, para lo cual se requerirá que el padre haya estado cotizando durante las cien (100) semanas previas al reconocimiento de la licencia remunerada de paternidad.

7. La ley será aplicable en los casos de niños prematuros y adoptivos.

Teniendo en cuenta que la licencia de paternidad de que trata la Ley 755 de 2002 está a cargo de las entidades promotoras de salud, los siguientes son algunos de los requisitos exigidos por algunas de éstas para efectos de su reconocimiento:

• Colmena EPS: Durante los treinta días siguientes al nacimiento se debe presentar el registro civil de nacimiento del menor.

• EPS Sanitas: Durante los treinta días siguientes al nacimiento se debe enviar una carta a la EPS solicitando el reconocimiento de la licencia de paternidad. Tal solicitud debe estar acompañada del registro civil de nacimiento del menor, el registro de matrimonio de los padres, si son casados, o una certificación extrajuicio que pruebe la convivencia por un mínimo de dos años, si los padres son compañeros permanentes. Los dos padres deben estar afiliados a la EPS.

• Famisanar EPS: Durante los treinta días siguientes al nacimiento se debe presentar el registro civil de nacimiento del menor. Los dos padres deben estar afiliados a la EPS.

La información suministrada por las entidades promotoras de salud permite establecer el panorama actual de aplicación de la “Ley María”. Es evidente que la ley está siendo cumplida y que, en efecto, los nuevos padres tienen la opción real de disfrutar de la licencia de paternidad, con lo que el objetivo de la norma está siendo alcanzado. Aunque no todas las EPS manifestaron la necesidad de allegar los mismos documentos o llenar los mismos requisitos, todas se mantuvieron dentro de lo exigido por la ley. Ello se explica porque, aunque la Ley 755 sólo menciona como documento necesario el registro civil de nacimiento, existen otras situaciones jurídicas que también deben ser acreditadas, como el matrimonio o la convivencia durante un período mínimo de dos años. Este requisito es de particular importancia, teniendo en cuenta que la licencia remunerada de paternidad sólo opera para los hijos nacidos de la cónyuge o de la compañera permanente.

Para concluir, la Ley 755 de 2002 es un valioso instrumento para empezar a eliminar las diferencias existentes actualmente en la ley entre hombres y mujeres en lo que hace referencia a la crianza de los hijos, en desarrollo del artículo 5º de la Constitución Política, según el cual el Estado “...ampara a la familia como institución básica de la sociedad”.