Limitación mensual de los aportes a fondos de pensiones y cuentas AFC para obtener el beneficio tributario

Revista N° 160, Jul.-Ago. 2010

Alexandra Gnecco Mendoza 

Gerente Tax - Human Capital Ernst &Young 

Los artículos 126-1 y 126-4 del estatuto tributario y sus decretos reglamentarios, regulan el beneficio tributario para asalariados y partícipes independientes de tratar como ingresos no constitutivos de renta, los aportes voluntarios a los fondos de pensiones y los depósitos en cuentas para el fomento a la construcción AFC, siempre que los mismos, sumados entre sí y adicionados a las contribuciones al sistema general de pensiones, no excedan del 30% de los ingresos laborales o tributarios del año según el caso.

Es claro, que de acuerdo con los artículos mencionados, para efectos de calcular el impuesto sobre la renta anual definitivo en las declaraciones de impuesto sobre la renta y complementarios, el límite del 30% a que anteriormente se hizo referencia, se determina con base en la totalidad de ingresos brutos ya sean laborales u obtenidos por los partícipes independientes durante el año gravable.

Vale la pena recordar, que para efectos del impuesto sobre la renta, por ingresos brutos laborales, debe entenderse, de acuerdo con el artículo 26 del estatuto tributario, aquellos pagos directos e indirectos susceptibles de incrementar el patrimonio neto del trabajador en el momento de su percepción dentro de los que se encuentran no solamente el salario, sino aquellos pagos legales y extralegales que sin tener la naturaleza salarial determinada por el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo, benefician económicamente al trabajador.

Ahora bien, siendo claro que el límite del 30% aludido se determina con base en la totalidad de los ingresos anuales, no se tiene la misma claridad frente a los ingresos a ser considerados para determinar el límite del 30% al momento de calcular la retención en la fuente mensual.

Algún sector de la doctrina establece que, para efectos de calcular la retención en la fuente, el límite del 30% se debe determinar con base en los ingresos recibidos en el mes, pues, el cálculo de retención en la fuente, es mensual.

Otro sector opina que siendo la retención en la fuente un simple recaudo anticipado del impuesto de renta mensual, se podrá tomar como referencia los ingresos anuales, para determinar el monto de retención en la fuente en un determinado mes, pues, las normas no establecen que la limitación debe hacerse frente a los ingresos recibidos en el mes.

Específicamente en lo relacionado con la retención en la fuente, el artículo 14 del Decreto 841 de 1998, y posteriormente, los artículos 2º y 7º del Decreto 2577 de 1999, determinan que el monto de las sumas consignadas en los fondos de pensiones y en las cuentas de ahorro para el fomento a la construcción, AFC, que adicionadas al monto de los aportes obligatorios, excedan del 30% del ingreso laboral o tributario, estarán sujetas a las normas generales aplicables a los ingresos gravables del trabajador.

A su vez el artículo 8º del último decreto, indica que para efectos de practicar la retención en la fuente, la entidad respectiva descontará de la base mensual de retención, la totalidad de la suma a consignar que no exceda del treinta por ciento (30%) del ingreso laboral del trabajador.

Por su parte, en relación con los depósitos en cuentas AFC, la administración de impuestos en Concepto 105920 de diciembre 24 de 2009, tomando como base los artículos que hemos hecho referencia, y el Concepto Especial 4 del 8 de agosto del 2002, estableció que “… la persona o entidad pagadora que tenga la calidad de agente de retención del impuesto sobre la renta consignará directamente en la entidad financiera las sumas que el trabajador destine a su cuenta AFC, y descontará de la base mensual de retención la misma suma objeto de la consignación siempre que no exceda del 30% del ingreso laboral del trabajador”.

Agrega que, si bien es cierto que el trabajador debe indicarle al empleador el monto que desea consignar, y si el mismo se refiere a un solo pago o a los que se realizan durante determinado período, esto no significa que el trabajador pueda decidir en cuántos períodos desea ahorrar el monto anual, sino que el trabajador debe informar al empleador, previamente al pago el valor que destina periódicamente al ahorro a largo plazo, sin perjuicio de que el agente retenedor aplique la regla del descuento de la base de retención preceptuada por el artículo 8º del Decreto 2577 de 1999.

Si bien la administración de impuestos vuelve a tomar la expresión de los decretos reglamentarios de que la limitación del 30% se debe determinar sobre el “ingreso laboral del trabajador” sin hacer referencia a que es el ingreso del mes o del año, el anterior párrafo permitiría concluir, aunque de manera no tan diáfana, que la posición de esta entidad es que los ingresos a tener en cuenta para determinar el límite son los ingresos recibidos en el mes respectivo, por cuanto establece que al trabajador no le es dable decidir los períodos en que puede hacer el ahorro anual y el monto a depositar, debe ser el mismo.

Discrepamos de esta interpretación, pues, tomando las normas y los decretos reglamentarios a que hemos hecho referencia, en ninguno de los artículos mencionados se hace alusión a si la base que debe considerarse para efectos de determinar la limitación del 30% está constituida por los ingresos mensuales o anuales.

No obstante, los artículos aludidos sí remiten a las normas generales, lo que llevaría a la conclusión en nuestra opinión, que para efectos de determinar el tan mencionado porcentaje del 30% se podrán tomar como base los ingresos anuales del trabajador, tal y como lo indican los artículos generales 126-1 y 126-4 del estatuto tributario que dan vida al beneficio tributario estudiado, tomando como referencia, eso sí, los ingresos efectivamente recibidos en el año a la fecha en se va efectuar el aporte y no aquellos que se estima recibir, pues, estos aún no pueden considerarse ingreso.

A manera de ejemplo para ilustrar la anterior conclusión, si un trabajador que en los meses de enero, febrero y marzo, no efectúa aportes voluntarios a fondos de pensiones ni depósitos en cuentas de ahorro para el fomento a la construcción y en el mes de abril, decide realizar un aporte que supera el 30% de su ingreso bruto mensual, podrá tomar el cupo dejado de utilizar en los meses anteriores, para efectos de determinar dicho 30%.

Esta interpretación resulta equitativa, pues, termina otorgando un tratamiento igualitario en lo relacionado con la retención en la fuente, a aquellas personas que con el mismo nivel de ingresos deciden hacer el aporte en un mes, frente a aquellas que deciden realizarlo en todos los meses.