Los ajustes por inflación como estrategia de planeación empresarial

Revista Nº 110 Mar.-Abr. 2002

Los ajustes por inflación es uno de los temas que ha presentado mayor complejidad en su manejo para las empresas. Estos son algunos consejos que le permitirán optimizar el manejo de su carga tributaria 

Las empresas deben marcar como prioridad todas aquellas estrategias que les permitan la consecución de capital, con el menor costo posible. La planeación tributaria es una herramienta útil para ello. Dentro de este marco ofrecemos a ustedes algunos consejos para el manejo de los ajustes por inflación.

1. Ajustes por inflación en activos fijos. Debido a que los ajustes por inflación a los activos se convierten en un ingreso gravado, lo cual incrementa el pago del impuesto de renta, se recomienda realizar una depuración de los activos, y tomar las siguientes medidas:

• Activos sobrevalorados(1): Los contribuyentes podrán informar al administrador de impuestos de la localidad la decisión de no efectuar los ajustes por inflación a los activos, siempre que se demuestre que el valor comercial es por lo menos inferior en un 30% al valor en libros de cada activo ajustado. Esta información deberá presentarse por lo menos con dos meses de anticipación al vencimiento del plazo para declarar. Para efectos de lo anterior la empresa deberá realizar un avalúo comercial de sus activos fijos, realizando el análisis respectivo, para enviar la relación de los activos que cumplen con el requisito para excluirlos del ajuste por inflación.

De igual forma, los activos no monetarios que cumplan con el requisito establecido en el punto anterior y cuyo costo fiscal a 31 de diciembre de 2001, sea igual o inferior a $ 103.200.000 (Valor año 2002), no se ajustarán por inflación y no se requerirá informar a la DIAN. Bastará como soporte que repose en la contabilidad la certificación de un perito sobre el valor de mercado del activo correspondiente, lo cual podría ser realizado entre otros, por personal de la misma empresa con los conocimientos técnicos requeridos según el caso.

Para la aplicación de lo expuesto anteriormente se debe tomar en cuenta el Decreto1420 del 24 de julio de 1998 que regula la manera de efectuar los avalúos.

•Activos de menor valor: De otra parte los activos depreciables adquiridos a partir de 1990 y cuyo valor de adquisición en el año 2002 sea igual o inferior a $790.000, podrán depreciarse en el mismo año en que se adquieran, sin consideración a la vida útil de los mismos, lo que por una parte incrementa el gasto tributario de la empresa, y por otra parte hace que el ajuste por inflación sobre estos bienes tenga un efecto neutro(2).

2. Depuración de las cuentas de activos. Cuando se tengan activos fijos de propiedad, planta y equipo, los cuales deben ajustarse por inflación, se recomienda que según las características de los bienes allí relacionados, el ajuste por inflación se difiera si dichos materiales tienen una destinación específica a un proyecto en desarrollo, hasta cuando los bienes se encuentren en condiciones de uso o de producir renta para la empresa. Para efecto de lo anterior, se requiere una depuración de dicha cuenta con el fin de tener claridad sobre los bienes que se aplican a un proyecto en ejecución y que permiten diferir su ajuste.

En las empresas donde los inventarios tengan la misma relación en el desarrollo del objeto social, pueden registrar en la cuenta de inventarios que no se ajusta por inflación, los activos que se destinan para comercialización, mantenimiento o reparación de su propiedad, planta y equipo, para lo cual se recomienda que la cuenta donde se registran los activos del párrafo anterior se le realice una depuración con el fin de trasladar los bienes que correspondan a la cuenta de inventarios, como se ha descrito.

De otra parte, es conveniente planificar las adquisiciones, con el fin de no afectar la compra de activos que se utilizan en mantenimiento y que el bien sea instalado de forma casi inmediata, evitando al máximo el ajuste por inflación sobre activos fijos; en otras palabras mantener “stock” de bienes muy bajos, si es posible en ceros, para evitar los ajustes que incrementarían los ingresos gravados para la empresa.

3. Activos obsoletos. Se recomienda realizar una depuración de todos los activos que posee la empresa, para conocer cuáles de ellos se encuentran obsoletos y darlos de baja, siguiendo los procedimientos establecidos, como los comités evaluadores y de allí emitir las respectivas actas donde se relacionen los bienes dados de baja y retirarlos del balance. Este procedimiento como los de los dos puntos anteriores, disminuyen los ajustes por inflación de estos activos, y a la vez, el ingreso gravado por este concepto.

4.Contratos de leasing.

Operativo. En caso de poder elegir esta opción, al cumplir con los requisitos señalados en el artículo 127-1 numeral 1º y el parágrafo 3º del estatuto tributario, es recomendable hacer uso de esta posibilidad, ya que el canon de arrendamiento es completamente deducible, lo cual aumenta el gasto, y además el bien objeto de leasing no entra como activo, y por tanto no es susceptible de ajustes por inflación.

Financiero. Este sistema aplica para los bienes que se rigen por el numeral del 2º del artículo 127 del estatuto tributario, para el arrendatario su aplicación obliga a registrar un activo de naturaleza no monetaria, y por ende ajustable por inflación. En principio no es aconsejable desde el punto de vista fiscal. Aparte de lo anterior, debe tenerse en cuenta que solo la parte del canon correspondiente a costo financiero se puede llevar como gasto. Sin embargo, es útil para aquellos bienes cuya depreciación en el año es mayor que el ajuste por inflación, situación que se puede presentar en este momento cuando tenemos inflación de un dígito, ya que el ingreso por ajustes por inflación se contrarresta con un gasto mayor por depreciación del activo. Este sistema también es aconsejable cuando el leasing es de corto plazo, el bien tiene una depreciación moderada, y no se hace uso de la opción de compra (la cual puede ser cedida para no perder el bien), por cuanto en dicho año se llevará como gasto deducible el total del saldo por depreciar y se llevarán a cabo los respectivos ajustes.

(1) Artículo 341 del estatuto tributario

(2) Decreto 3019 de 1989