“Los pagos con tarjetas de crédito pueden reportar grandes beneficios a las economías”

Revista Nº 133 Ene.-Feb. 2006

Namgyoo Kenny Park, experto en la industria de las tarjetas de crédito. 

Carlos Andrés Guevara C. 

Especial para la Revista Impuestos 

Los medios de pago electrónicos se impondrán en el largo plazo, frente al pago en efectivo. “Los beneficios que los pagos con tarjeta de crédito le pueden reportar a una economía son muy grandes, empezando porque dejan un registro, que permite identificar a los consumidores y sus necesidades”.

Namgyoo Kenny Park, experto surcoreano en comercio internacional y administración de empresas e investigador del impacto de la industria de las tarjetas de crédito en su país, estuvo en Bogotá, con motivo del seminario Oportunidades y Desafíos de los Sistemas de Pagos Electrónicos en Colombia. Allí, expuso los beneficios que los pagos electrónicos le pueden significar a la economía, de acuerdo con la experiencia de Corea del Sur.

Park conversó con la Revista Impuestos sobre este asunto, así como sobre la necesidad que tienen países como Colombia de estimular las compras con tarjeta de crédito, con el fin de lograr beneficios para el Gobierno, los comerciantes y los consumidores.

Revista Impuestos: ¿Cuáles son los principales beneficios que una economía puede obtener a través de los pagos con tarjetas de crédito?

Namgyoo Kenny Park: Los beneficios son enormes. El primero de ellos es el aumento en la transparencia de las transacciones, ya que, cuando se reemplaza el efectivo por una transacción electrónica, queda un registro de esta. En segundo lugar, el impacto de este tipo de transacciones en el recaudo de impuestos es muy alto. En Corea hicimos un estudio en tres grandes sectores: los restaurantes, la venta a minoristas y los servicios en general, y descubrimos que, al haber un aumento del 1% en el uso de las tarjetas de crédito, existió un aumento de más de 20 millones de dólares en el pago del IVA. En tercer lugar, está el gran incremento en los depósitos bancarios y no bancarios. Finalmente, hay un gran impacto en el desarrollo de las industrias no directamente relacionadas con las tarjetas de crédito, como el transporte y el entretenimiento, por ejemplo.

R. I.: ¿Qué tipo de beneficios tributarios existen en Corea del Sur por las transacciones con tarjetas de crédito?

N. K. P.: Uno de ellos es el establecido para los comerciantes y los pequeños empresarios, quienes reciben una devolución del 1% del IVA por las transacciones con tarjetas de crédito. Otro beneficio es el relativo al impuesto a la renta para personas naturales, quienes reciben una devolución de acuerdo con las compras que hayan hecho con tarjeta de crédito.

R. I.: ¿Qué sectores de la economía surcoreana no han alcanzado la transparencia que generan este tipo de transacciones y por qué?

N. K. P.: Principalmente, el sector más afectado en términos de transparencia en las transacciones es el sector de los hospitales, por varias razones. En Corea existe un sistema de seguro médico nacional, lo que hace que los pacientes, al requerir atención médica, paguen pequeñas cantidades de dinero (no más de 3 dólares, por lo general), sumas que se pagan en efectivo. Cuando se cobran montos superiores, como en el caso de las cirugías (1.000 ó 2.000 dólares), los pagos también suelen hacerse en efectivo. La proporción de uso de tarjetas de crédito en el segmento hospitalario, con respeto al total de la economía, es de apenas un 10% aproximadamente.

R. I.: Al hablar de los beneficios y los resultados que existen en Corea del Sur respecto a este tipo de transacciones, ¿qué conclusiones puede sacar?

N. K. P.: El sistema de tarjetas de crédito ha crecido en mi país significativamente en los últimos siete años. Esta industria en Corea del Sur es la segunda del mundo después de Estados Unidos, y el primero en cantidad de puntos de venta en los que puede usarse la tarjeta de crédito por millón de habitantes. En Corea del Sur, en las áreas que mencionaba de transporte, entretenimiento y viajes, más o menos entre el 50 y el 60% de sus ganancias provienen de compras con tarjetas de crédito. Puedo decirle que estas industrias se han desarrollado básicamente gracias a la penetración que ha tenido en ellas la industria del dinero plástico. En el corto plazo, el pago con tarjetas de crédito podría parecer como desventajoso para los comerciantes, puesto que ellos tienen que pagar un costo determinado, pero, en el largo plazo, tendrán una fuente de ganancias de la que no gozarían sin este sistema de pago.

R. I.: ¿El estímulo al uso de las tarjetas de crédito puede ser un medio eficaz para controlar la evasión?

N. K. P.: En Corea, el Gobierno realmente no se enfocó en este tema, no lo planteó como una medida de tipo fiscal, sino que tuvo como prioridad estimular la competencia para que el sistema creciera.

R. I.: ¿Considera que, gracias al gran desarrollo de la industria de las tarjetas de crédito, en el corto plazo estas reemplazarán por completo el pago en efectivo?

N. K. P.: Si mira mi billetera, tengo más tarjetas de crédito que cualquier otra cosa. Con ellas puedo hacer mis transacciones en cualquier parte del mundo, sin preocuparme por tener que llevar conmigo dinero en efectivo. La mayoría de los consumidores terminarán por preferir el uso de las tarjetas de crédito frente al efectivo, en la medida en que los beneficios por su uso sean mayores. Esperamos entonces que la industria de las tarjetas de crédito siga creciendo.

R. I.: En su criterio, ¿qué deberían hacer los diferentes actores del mercado en un país como Colombia, en cuanto al uso de las tarjetas de crédito?

N. K. P.: Yo creo que los consumidores, los comerciantes y el Gobierno deben empezar a entender que la principal diferencia entre el pago en efectivo y el pago con tarjetas de crédito es el registro de la transacción que existe con esta forma de pago, que no existe en las transacciones en efectivo. Este registro va a ser fundamental para los comerciantes en el largo plazo, porque, gracias a él, se logrará conocer mejor a cada tipo de consumidor. En Corea, por ejemplo, existen descuentos por usar la tarjeta de crédito, no por comprar en efectivo, porque al comerciante le interesa conocer a sus clientes. En definitiva, la historia de las transacciones que cada persona haga con sus tarjetas de crédito es la información más importante que tendrán los diversos comités de crédito. Sin ellos, es casi imposible consolidar una industria financiera sólida y, en el largo plazo, las instituciones financieras colombianas tendrán que competir con instituciones financieras internacionales, la mayoría de las cuales tienen registros de sus clientes, desde hace más de 30 años.