Los proveedores de las sociedades de comercialización internacional

Revista Nº 166 Jul.-Ago. 2011

Humberto Aníbal Restrepo Vélez 

Abogado tributarista 

Desde principios del año 2011, los responsables del régimen común en el impuesto sobre las ventas, IVA, que cumplan con la condición de ser proveedores de sociedades de comercialización internacional, ostentan la calidad de agentes de retención de este impuesto, cuando adquieran bienes corporales muebles o servicios gravados de personas que pertenezcan al régimen común. Así lo dispuso el artículo 13 de la Ley 1430 del 2010 al adicionar el artículo 437-2 del estatuto tributario, que señala de manera taxativa los agentes de retención en el impuesto sobre las ventas, IVA.

Recordemos que la consagración de la retención en la fuente en el impuesto sobre las ventas, IVA, se remonta a la finalidad de facilitar, acelerar y asegurar su recaudo al momento mismo del pago o abono en cuenta, según las voces del artículo 437-1 del estatuto tributario. Para lograr este cometido, en la actualidad los agentes retenedores deben practicar la retención en la fuente en el porcentaje establecido por el Gobierno Nacional de conformidad con el artículo 1º del Decreto 2502 del 2005, esto es, a la tarifa del cincuenta por ciento (50%) del valor del impuesto.

De esta manera, quienes siendo responsables del régimen común vendan bienes o presten servicios gravados a entidades estatales, a grandes contribuyentes, a quienes hayan sido designados por la DIAN como agentes de retención, o a quienes se les pague la venta a través de sistemas de tarjetas débito o crédito, entre otros, serán sujetos de la respectiva retención en la fuente al momento del pago o abono en cuenta.

Pues bien, la norma adiciona la lista de agentes de retención de este impuesto, con una nueva categoría de responsables del mismo, quienes para el efecto deben cumplir con la totalidad de las siguientes condiciones: i) que se trate de responsables del régimen común; ii) que sean proveedores de sociedades de comercialización internacional; iii) que adquieran bienes corporales muebles o servicios gravados de otros responsables del régimen común, aunque distintos de las entidades estatales y de los grandes contribuyentes que también han sido señalados como agentes de retención por los numerales 1º y 2º del artículo 437-2 del estatuto tributario; y iv) que el pago a efectuar por la compra no se realice a través de sistemas de tarjetas débito o crédito, o que no esté sometido a la retención en la fuente por parte de las entidades financieras según las previsiones del artículo 376-1 del estatuto tributario.

Sin embargo, en este evento el porcentaje de retención en la fuente es del setenta y cinco por ciento (75%) del valor del impuesto generado (D. 493/2011, art. 1º), a menos que el agente retenedor sea un gran contribuyente, caso en el cual la tarifa es del cincuenta por ciento (50%) de su valor (D. 1919/2011, art. 1º).

Surgió entonces la inquietud en relación con la calidad de los bienes o servicios adquiridos por los nuevos agentes retenedores para definir si su pago estaba sujeto o no a la retención, y acerca del cumplimiento de la condición de ser proveedor de una sociedad de comercialización internacional, por lo que la interpretación doctrinaria de la DIAN no se hizo esperar.

En efecto, el Concepto 26812 del 13 de abril del 2011 fue contundente al indicar que la retención en la fuente debía practicarse “sobre todos los pagos o abonos en cuenta por las adquisiciones gravadas que realice, esto, debido a que la disposición legal no hace distinción en razón al tipo de bien adquirido o a su destinación”, con lo cual se descarta la posibilidad de que la retención se practicara solo sobre el pago de los bienes que con posterioridad fueran a ser destinados a exportación por parte de la sociedad de comercialización internacional. Pero va más allá, pues en criterio de la entidad “la disposición legal referida no establece la venta habitual a una sociedad de comercialización internacional como requisito para ser considerado el vendedor-proveedor responsable del régimen común como agente de retención, por lo que, basta con la venta esporádica de bienes gravados a una SCI, para que el vendedor adquiera la obligación de actualizar el RUT, con el fin de inscribir su responsabilidad como agente retenedor del IVA, y por ende efectuarla al momento del pago o abono en cuenta al adquirir bienes o servicios gravados de otro responsable del régimen común”.

Así las cosas, lo cierto es que para el responsable del régimen común que ostente la calidad de proveedor —así sea ocasional— de una sociedad de comercialización internacional, existe una ineludible responsabilidad de actuar como agente de retención del impuesto a las ventas, IVA, so pena de responder por las retenciones dejadas de practicar (E.T., art. 437-3), y aunque no existe la previsión legal en tal sentido, salvo que se trate de un gran contribuyente, sus propios proveedores que pertenezcan al régimen común tienen derecho a saber con anterioridad a la negociación que los pagos o abonos en cuenta por los bienes y servicios gravados que adquiera estarán sometidos, entre otros, a la retención del setenta y cinco (75%) del impuesto a las ventas que se cause.