Los servicios personales en la Decisión 578

Revista Nº 130 Jul.-Ago. 2005

El declarante en Colombia debe reflejar como rentas exentas las rentas sujetas a impuesto en otro país de la CAN. 

Óscar Zárate Ruiz 

Gerente Impuestos 

Con la entrada en vigencia, a partir del 1.º de enero del 2005, de la Decisión 578 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena “Régimen para evitar la doble tributación y prevenir la evasión fiscal”, en los países miembros de la Comunidad Andina han surgido algunas inquietudes con respecto a:

1.º El lugar en el cual debe pagarse el impuesto sobre la renta, sobre los ingresos obtenidos por las personas naturales o jurídicas.

2.º El procedimiento o mecanismo para incluir los ingresos como: no constitutivos de renta, renta exenta, o no declararlos en Colombia.

En relación con la primera inquietud, el lugar en el cual se debe pagar el impuesto sobre la renta, la DIAN ha manifestado(1) que conforme a lo señalado en el artículo 13 de la Decisión 578, los servicios prestados por empleados, profesionales, técnicos y, en general, los servicios personales, es decir, aquellos prestados por personas naturales (en su condición de tal) solo serán gravables en el territorio en que tenga lugar dicha prestación, con excepción de los sueldos, salarios, remuneraciones y compensaciones similares percibidos por personas que presten sus servicios a un país miembro en funciones oficiales o tripulaciones de naves, aeronaves, autobuses y otros vehículos de transporte internacional, los cuales son gravados en el país miembro en cuyo territorio se encuentre domiciliado el empleador (resaltado fuera de texto).

Cuando se trate de servicios prestados por una persona natural con vinculación laboral en una empresa establecida en Colombia y en desarrollo de ese contrato presta sus servicios en otro país de la Comunidad Andina, los ingresos derivados de dicha relación laboral se someten al tratamiento tributario establecido en Colombia, según las normas generales del impuesto sobre la renta y, por consiguiente, están sujetos a dicho gravamen; es decir, que se tienen en cuenta al efectuar el cálculo de retención en la fuente a título de impuesto sobre la renta al trabajador.

Los ingresos que perciba la empresa por la labor antes mencionada estarían gravados en el país en el cual se presta el servicio y deberá incluirlos en la declaración presentada en Colombia como renta exenta (de acuerdo con la Decisión 578), teniendo en cuenta que con estos acuerdos se busca evitar que un mismo ingreso sea gravado en el país en el cual se presta el servicio y en el país que se recibe el pago.

 

En cuanto al procedimiento que se debe seguir para clasificar los ingresos, lo primero es definir si existe la obligación de declarar, entendiendo que deben declarar los residentes que cumplan con alguno de los siguientes requisitos: ingresos brutos superiores a $ 63.660.000, patrimonio bruto o consignaciones bancarias superior a $ 84.880.000 o que el total de compras y consumos, durante el año, exceda de $ 53.050.000 (año 2005); la decisión no menciona el término “residente” que para efectos fiscales consiste en la permanencia continua o discontinua en el país por más de seis (6) meses en el año, también son considerados residentes las personas nacionales que conserven la familia o el asiento principal de sus negocios en el país, aun cuando permanezcan en el exterior(2); es decir, que toda persona residente que cumpla con los requisitos para declarar está sujeta a diligenciar y declarar el impuesto sobre la renta en razón de su domicilio.

Tratándose de personas que perciben ingresos en países miembros de la Comunidad Andina, el artículo 3.º, inciso 2.º, de la Decisión 578, aclara que “los demás países miembros que, de conformidad con su legislación interna, se atribuyan potestad de gravar las referidas rentas, deberán considerarlas como exoneradas” (resaltado fuera de texto); sin embargo, la DIAN, en relación con el tema, concluyó que los ingresos relativos a esas rentas deberán ser incluidos en la declaración del impuesto sobre la renta, en el aparte correspondiente a ingresos brutos, en el renglón de “Otros ingresos distintos de los anteriores”, e incluirse como “otros ingresos” en la parte correspondiente a “Ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional”(3).

Teniendo en cuenta que las disposiciones contenidas en tratados internacionales celebrados por el Gobierno colombiano prevalecen sobre la legislación interna, el contribuyente podrá declararlos como una “renta exenta” generando una ventaja adicional si se encuentra tributando sobre renta presuntiva (ver ejemplo).

Ahora bien, respecto de la posición de no incluir los ingresos en la declaración, no se considera aconsejable teniendo en cuenta que podría generar diferencia patrimonial que puede ser objeto de cuestionamientos por parte de la Administración de Impuestos.

(1) DIAN, Concepto 25609 del 4 de mayo del 2005.

(2) Artículo 10 del estatuto tributario.

(3) DIAN, Concepto 27519 del 9 de mayo del 2002, en relación con la Decisión 40.