Memorias de sostenibilidad en las empresas latinoamericanas(*)

Revista Nº 33 Ene.-Feb. 2008

M.ª Angélica Garza Arroyo 

(México) 

Contadora Pública 

Magíster en Docencia y en Finanzas 

Coordinadora de la Carrera de Contaduría Pública - Universidad Autónoma de Tamaulipas 

Introducción

Los problemas de corrupción mundial, los graves daños al medio ambiente y los avances tecnológicos son tres de los hechos más importantes que han contribuido a realizar cambios en la actuación de las empresas.

Durante la década de los sesenta, la sociedad pone atención a los problemas sociales (Buchholz y Rosenthal, 2001) y las organizaciones de negocios le dan importancia al tema de responsabilidad social, ya que el comportamiento que las empresas tienen empieza a ser analizado.

De ese tiempo a la fecha, la concepción que las empresas tienen sobre la calidad de vida, el bienestar humano, el cuidado del medio ambiente, así como su comportamiento y sus políticas frente a la sociedad, ha tenido un cambio significativo, ya que es una constante preocupación por parte de las organizaciones cumplir ya no solo con el objetivo de obtener beneficios económicos, sino también cumplir con objetivos sociales y medioambientales.

El que las empresas cubran estos tres aspectos ha generado que incluso tengan que realizar informes de ese desempeño, en la llamada triple cuenta de resultados (económico, social y medioambiental) (GRI, 2002).

Por tal motivo, el objeto de nuestra investigación fue, en primera instancia, hacer una breve reseña de la responsabilidad social de la empresa, así como su formalización, a través de los diferentes organismos internacionales, gobierno, grupos sociales, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil y centros de investigación. En segundo lugar, analizar el contenido de las memorias de sostenibilidad que realizan las empresas latinoamericanas, presentar un instrumento de evaluación de dichos informes, así como los resultados de la aplicación del instrumento.

La responsabilidad social de la empresa, desde su origen, es un término normativo sobre las políticas y el comportamiento de lo que deberían hacer las organizaciones. De tal manera que una empresa que actúa con responsabilidad debe cumplir con la normatividad que existe a escala mundial, así como contribuir con su comportamiento al buen desarrollo de la sociedad.

Una de las grandes responsabilidades es precisamente informar sobre su actuación. Es necesario incorporar aspectos sociales y ecológicos de manera sistemática, por lo que las memorias de sostenibilidad es uno de los mecanismos utilizados a nivel mundial para reportar en este sentido.

Las empresas globales informan sobre su actuación económica, social y medioambiental; sin embargo, la información que se ha difundido no se ha dado igual en todo el mundo. Existen regiones que llevan la delantera en este tipo de reportes como Norteamérica y Europa Occidental, quedando rezagados, en este sentido, los países de América Latina (ACCA, 2004a).

Las memorias de sostenibilidad se convierten hoy en día en una de las preocupaciones de los estudiosos de la contabilidad, de las organizaciones internacionales y de los centros de investigación, ya que existe variación, no solo en el número de países que hacen sus reportes, sino también en el número de empresas que los realizan, pretendiendo a medida que avancen las investigaciones, generar un reporte social con estándares de aplicación general.

Podemos concluir que la justificación a la elección de Memorias de Sostenibilidad en Latinoamérica, como objeto de estudio de este trabajo de investigación es principalmente: la importancia que tienen las memorias de sostenibilidad por el hecho de presentar la actuación de las empresas en los aspectos económicos, sociales y medioambientales.

Planteamiento y determinación del problema a investigar

Considerando la imperiosa necesidad de que las empresas comuniquen de manera transparente los efectos sociales y ambientales de su actividad económica a los diferentes partícipes, se pretende con esta investigación responder a la siguiente pregunta:

¿En qué medida las memorias de sostenibilidad cumplen eficazmente su cometido de informar adecuadamente a los stakeholders sobre el impacto social y ambiental de las empresas?

Al formular la pregunta anterior, se pretende alcanzar el siguiente objetivo:

Analizar las memorias de sostenibilidad publicadas por empresas latinoamericanas.

Método de trabajo

En la presente investigación se puede distinguir tres fases. En la primera, se hace un análisis bibliográfico y documental, seleccionando para tal efecto libros, artículos, así como las memorias presentadas en la base de datos de la Global Reporting Initiative o Iniciativa de Información Global (GRI, 2002).

En la segunda fase, se hizo una revisión de la base de datos presentada a Julio de 2006 de la Global Reporting Intiative, seleccionando del total de empresas solo a las empresas de América Latina y de ahí se empezó a bajar cada uno de los informes disponibles para su lectura y análisis.

En la tercera fase, se procedió al estudio minucioso de las memorias de sostenibilidad, para posteriormente obtener los resultados de la investigación.

1. La responsabilidad social de la empresa

La responsabilidad social de la empresa es uno de los conceptos que las organizaciones de negocios necesitan entender para que sean dirigidas ética y moralmente bien (ACCA, 2004b).

Si se quiere definir la responsabilidad social, como primera medida, se puede decir que es fundamentalmente un concepto ético y moral, ya que implica modificar las ideas que se tienen por parte de los dirigentes de empresas y de los gobiernos sobre el bienestar humano, las cuestiones sociales, el cuidado del medio ambiente y algo muy importante: la calidad de vida (Buchholz y Rosenthal, 2001). Se trata de un concepto normativo que tiene que ver con el comportamiento y las políticas que las empresas deben adoptar (Comisión de las Comunidades Europeas, 2001:7):

“La Comisión de las Comunidades Europeas, en su Libro Verde define a la responsabilidad social como la integración voluntaria por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”.

En el mundo global, existen empresas que cumplen con su responsabilidad social de informar a sus diversos interlocutores, incluyendo en su misión y visión aspectos como (GRI, 2002):

“Queremos ser reconocidos como un grupo empresarial líder, conformado por empresas que crean valor económico operando dentro de un marco de ética, de eco-eficiencia y de responsabilidad social, de manera que podamos contribuir a mejorar la calidad de vida de la gente” (Grupo Nueva. Costa Rica. Sector: Conglomerados. Reporte de sostenibilidad 2002-2003).

“Actuar de forma segura y rentable, con responsabilidad social y ambiental en las actividades de la industria del petróleo, gas natural y energía, en los mercados nacional e internacional, suministrando productos y servicios adecuados a las necesidades de sus clientes y contribuyendo al desarrollo de Brasil y de los demás países en los que actúa” (Petrobras. Brasil. Sector: Energía. Balance social y ambiental 2004).

Por lo anterior, se puede apreciar cómo las empresas redefinen sus objetivos a alcanzar, incluyendo dentro de ellos aspectos sociales y medioambientales.

1.1. Antecedentes de la responsabilidad social

La atención a problemas sociales por parte de las empresas y los gobiernos surge en la década de los sesenta (Buchholz y Rosenthal, 2001). En estos años se vivieron cambios sociales radicales que afectaron a las compañías y su administración. Se hablaba sobre aspectos importantes como: el interés en los derechos civiles de las minorías, la búsqueda de la igualdad en los derechos por parte de las mujeres, la necesidad de proteger el medio ambiente natural, la seguridad y la protección de la salud en los centros de trabajo, así como de las inquietudes por parte de los consumidores respecto a los productos o servicios recibidos.

Quienes estaban a favor de este concepto exponían que las compañías debían adaptarse al cambio social, pensar desde un punto de vista a largo plazo y no a corto plazo como se venía haciendo, utilizar parte de sus recursos en resolver problemas sociales, así como no dejar toda la responsabilidad al gobierno.

Por otro lado, quienes se oponían a este concepto consideraban que no había mecanismos para determinar la responsabilidad sobre el uso de recursos en las empresas para realizar beneficios sociales; los administradores y dirigentes de empresas en ese tiempo consideraban que su único compromiso con la empresa era generar beneficios económicos a los accionistas, lo que se contraponía al hecho de invertir en beneficios sociales.

Fue en Estados Unidos de América donde, a raíz de los problemas ambientales causados por empresas industriales, surge una serie de políticas públicas y normatividad, en la década de los setenta, de tal manera que las empresas tuvieron que observar una gama de leyes, precisamente para prevenir los daños al medio ambiente (Buchholz y Rosenthal, 2001).

La función de regulación continuó hasta los años ochenta, pero llegó a implicar que el poder de la toma de las empresas pasara a manos de organismos reguladores del gobierno, en lugar de que el control lo tuvieran los propios administradores, por lo que los líderes empresariales reconocieron la importancia de la política pública en la vida de los negocios y propusieron que los administradores participaran más activamente en dicha política.

Antes de la globalización (Larrinaga, 2005) existía un equilibrio entre el poder y el control de los Estados, los cuales eran los encargados de imponer normas de comportamiento. En la actualidad, los Estados siguen teniendo cierto poder y control, pero también se ha transferido una buena parte de estos tanto a instituciones internacionales como a las propias empresas.

Al transferir a las empresas poder y control, estas tienen que cubrir aspectos importantes en materia de responsabilidad social tanto con sus actores internos (trabajadores, gerentes, accionistas) como con sus actores externos (clientes, consumidores, proveedores, instituciones financieras, gobiernos, comunidades). De tal manera que (Navas y Guerras, 1998) clasifican tres aspectos a cubrir en materia de responsabilidad social:

• Económico-funcional: producción de bienes y servicios, creación de empleos, capacitación, seguridad e higiene en el trabajo.

• Calidad de vida: relaciones con los trabajadores, clientes o proveedores, preservación del medio ambiente.

• Inversión social: resolución de problemas de la comunidad con recursos de la empresa.

Los actores internos y externos a los que nos referimos son precisamente llamados stakeholders, es decir, los diferentes grupos de participantes que tienen relación con la organización; de manera muy general, nos podemos referir a los accionistas, los administradores, los empleados, los clientes, los proveedores, los gobiernos, los sindicatos, la sociedad civil, las asociaciones ecologistas, la competencia y los medios de comunicación (Persais, 2005).

El tener una buena relación con cada uno de los stakeholders y actuar con responsabilidad traen como consecuencia que las empresas se vean beneficiadas en diferentes aspectos (ACCA, 2004b):

— La reputación que pueda tener la empresa, que se genera precisamente por aspectos intangibles como la confianza, fiabilidad, credibilidad y transparencia.

— La accesibilidad que la empresa muestra a su información, ya que cada vez son más los inversionistas que están alertas para observar los probables riesgos dentro de las organizaciones.

— Ser socialmente responsable lo que puede traer como consecuencia mayor motivación y retención de los empleados.

— Genera innovación y creatividad por parte de los trabajadores y administradores.

— Se incrementa el capital intelectual de la compañía.

— Mejor administración de riesgos administrativos, que se logra por el análisis de las relaciones con sus stakeholders externos. Ejemplo: las relaciones con representantes de gobierno, relaciones con la comunidad que pueden generar reputación y credibilidad.

— Que la empresa actúe con responsabilidad crea expectativa en el público que la observa, logrando con esto que más empresas hagan lo mismo.

Sin embargo, estos beneficios potenciales traen un costo que, por supuesto, varían en cada organización, dependiendo, entre otras cosas, del sector donde se encuentre, del tamaño de la empresa y, en algunos casos, hasta de su localización geográfica (Hopkins, 2002) (ver en la tabla 1 del anexo).

1.2. Formalización de la responsabilidad social

La existencia de mercados globales, la expansión de los mercados y los avances en las tecnologías de la información han obligado a instituciones nacionales e internacionales a controlar la actividad de las diferentes corporaciones. Existen diferentes organismos que regulan la gestión eficaz de las empresas en una economía global (Novethic, 2001):

• Se puede mencionar que desde su creación en 1945 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se dedica al desarrollo económico y social de las poblaciones de sus países miembros.

• El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Organización apara la Agricultura y la Alimentación (FAO) son instituciones que trabajan para el desarrollo sustentable o duradero.

• La Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue creada en 1919 para promover la justicia social y mejorar las condiciones de vida y de trabajo en el mundo.

• La Organización Mundial del Comercio (OMC), creada en 1994, es una organización multilateral que elabora reglamentos con respecto al intercambio de mercancías y servicios.

• La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), creada en 1961, reúne a los 30 países más ricos del mundo, que, en el momento de su creación, representaban el 75% de la economía mundial.

• Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) son uno de los actores importantes en el desarrollo sostenible, por las acciones que realizan a favor del medio ambiente.

Todos ellos desde diferentes perspectivas buscan fomentar el desarrollo económico de una manera responsable.

En lo que se refiere a principios sobre seguridad ecológica y sobre el medio ambiente, se puede mencionar (CINU, 2000) que en Estocolmo, Suecia, en 1972 se llevó a cabo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Entorno Humano, considerada como uno de los primeros encuentros gubernamentales para tratar asuntos ambientales, donde se manifestaron preocupaciones por el deterioro natural, y desde entonces han surgido diferentes grupos de interés, con importantes aportes al desarrollo sostenible.

La ONU creó la Comisión Brundtland en 1983 (Chávez y Middleton, 1998), que propuso una definición de desarrollo sostenible, indicando que el desarrollo del ser humano debe hacerse de manera compatible con los procesos ecológicos que sustentan el funcionamiento de la biósfera.

Esta comisión recomendó generar una nueva visión de crecimiento económico, ya que tomaba el punto de vista ecológico, al considerar que el desarrollo sostenible debía ser aplicado a la administración de la economía, al desarrollo de la tecnología, así como al buen manejo de recursos naturales, respetando los ecosistemas y el medio ambiente.

Del 3 al 14 de junio de 1992 se llevó a cabo la Cumbre de Río, desarrollada en Río de Janeiro, que reafirmaba la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano aprobada en Estocolmo, cuyo objetivo primordial era establecer una alianza mundial nueva y equitativa entre los Estados, los sectores claves de la sociedad y las personas, procurando alcanzar acuerdos internacionales para el respeto de los intereses de todos, así como proteger la integridad del sistema ambiental y el desarrollo mundial (CINU, 2000).

En esta reunión, 178 gobiernos aprobaron diversos documentos como la Agenda 21, que tiene como finalidad metas ambientales y desarrollo en el siglo XXI; los principios de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo; la Declaración de Principios Forestales; la Convención para un marco de las Naciones Unidas en Cambio Climático, y la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CINU, 2000).

El 11 de diciembre de 1997, después de dos años de negociaciones, se adoptó el Protocolo de Kyoto, en donde 84 países fueron los firmantes y se comprometieron a limitar o reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, al reconocer que el sistema climático es un recurso compartido y que es afectado por las actividades industriales, motivo por el cual estas debían ser reguladas (UNFCC, 2006).

El 31 de enero de 1999, ante el Foro Económico, el Secretario General de las Naciones Unidas propone por primera vez el Pacto Mundial, para ponerlo en marcha en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, el 26 de julio del 2000. El Pacto Mundial es una iniciativa internacional que promueve la colaboración de dirigentes empresariales, organismos laborales, organizaciones no gubernamentales y sociedad civil en la construcción de principios ambientalesy sociales. Busca que, de manera conjunta, tanto la ONU como todos los organismos contribuyan a la solución de problemas causados por la globalización (Global Compact, 2006).

El Pacto Mundial se define como una iniciativa voluntaria de civismo empresarial pero además persigue objetivos complementarios, como lograr que sus principios formen parte de las estrategias de las empresas, así como facilitar la cooperación entre sus participantes. Se basa principalmente en la responsabilidad pública, la transparencia y en la defensa de los intereses de las empresas, de las organizaciones laborales y la sociedad civil, y cuenta con principios que proceden de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Declaración de Principios de la OIT, la Declaración de Río y la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción Mundial, los que a su vez se basan en cuatro esferas fundamentales: derechos humanos, relaciones laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupción (Global Compact, 2006).

En el año 2001, en la ciudad de Bruselas, la Comisión de las Comunidades Europeas presentó el Libro Verde (CCE, 2001), cuyo título, al calce, dice:

“Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas. Considerando para su creación el que mayor número de empresas europeas fomentan estrategias de responsabilidad social, como respuesta a presiones económicas, sociales y medioambientales”.

La obra pretende establecer un marco global europeo para promover la calidad de las prácticas en materia de responsabilidad social. Esta iniciativa busca generar un amplio debate, así como recabar opiniones sobre la responsabilidad social de las empresas a nivel nacional, europeo e internacional.

Del 26 de agosto al 4 de septiembre del año 2002, se realizó la Cumbre de Johannesburgo en Sudáfrica, cumbre mundial sobre el desarrollo sostenible, en la que se retomaron los acuerdos de la Cumbre de Río, proponiendo nuevamente refrendar las alianzas entre gobiernos, sociedad civil y empresas, para mejorar la vida de las personas en todo el mundo. Uno de los logros alcanzados es que esta reunión se considera el comienzo de más de 300 asociaciones voluntarias que aportarían recursos para apoyar iniciativas en la búsqueda del desarrollo sostenible, así como protección de la biodiversidad y los ecosistemas, no solo por parte de los gobiernos, sino también de las organizaciones no gubernamentales (CINU, 2000).

En el 2005, el Secretario General de las Naciones Unidas invitó a los más grandes inversionistas del mundo para que desarrollaran los principios de inversión responsable (PRI) de la ONU. Esta propuesta fue originada por el Pacto Global y la Iniciativa de Finanzas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), teniendo como finalidad promover un marco para integrar aspectos sociales y ambientales a las inversiones que hagan las empresas (PRI, 2006).

Los principios incluyen criterios ambientales, sociales y de gobierno, pretenden generar mercados sustentables, así como mejores inversiones a largo plazo. Uno de sus objetivos principales es proteger los activos del mundo, buscando la responsabilidad social en las inversiones.

Por lo anterior, podemos decir que cada vez son más los esfuerzos que se realizan en favor de la creación de un marco normativo global que permita a las organizaciones actuar con responsabilidad y, sobre todo, que no sea privativo de las grandes multinacionales, sino que funcione para todo tipo de empresas.

2. Memorias de sostenibilidad

Para hablar de memorias de sostenibilidad es importante mencionar el concepto de desarrollo sostenible propuesto por la Comisión Brundtland y adoptado en la Declaración de Río en 1992 (Larrinaga y Moneva, 2002), donde se menciona que existe un desarrollo sostenible cuando se satisfacen las necesidades presentes sin obstaculizar que se satisfagan las necesidades de las generaciones futuras, y una de las maneras como las empresas pueden colaborar con el desarrollo sustentable es informando correctamente sobre todas y cada una de las actividades realizadas en su proceso de gestión.

Para este tipo de información, existe el informe de sostenibilidad, memorias de sostenibilidad, informe social o reporte social, que hemos llamado Memorias de sostenibilidad.

De acuerdo con Gray, Owen y Adams (1996:3)

“La información de sostenibilidad o el reporte social corporativo consiste en el proceso de comunicar los efectos sociales y medioambientales de la actividad económica de las organizaciones a determinados grupos de interés y a la sociedad en su conjunto”.

En este sentido es importante mencionar que presentar información económica, social y medioambiental es de vital importancia para las organizaciones, pero también que esta sea presentada con transparencia y calidad.

En la actualidad existe un renovado interés porque los informes de sostenibilidad se presenten de manera correcta y adecuada, por lo que la European Federation of Accountants (FEE) define el objetivo de reporte medioambiental de la siguiente forma (ACCA UK, 2001):

“La provisión de información acerca del impacto medio-ambiental así como el ambiente operacional de una entidad, debe ser útil para los stakeholders y debe ser pertinente en la evaluación de las relaciones que la empresa tiene con sus stakeholders”.

El impacto medioambiental sobre los aspectos económico-financieros ha generado que las empresas modifiquen sus comportamientos informativos, de manera que tratan de satisfacer demandas sociales y medioambientales por parte de los stakeholders (Larrinaga et al., 2002).

Las empresas hacen un esfuerzo por identificar quiénes son sus stakeholders, para establecer en sus reportes un diálogo directo y puedan de esta manera recibir retroalimentación, publicando dentro del mismo el medio por el cual se lleva a cabo el diálogo (ver tabla 2 del anexo, donde se muestran los stakeholders o partícipes más relevantes y sus intereses sociales y medioambientales).

2.1. Presentación de las memorias de sostenibilidad

El que cada día se preocupen las empresas por contar con un mejor gobierno corporativo, así como tener conciencia de la responsabilidad que estas generan en sus relaciones con los diferentes stakeholders, ha contribuido a que se presione a las empresas a publicar información sobre su conducta frente al desarrollo sustentable, donde es necesario incluir en sus informes, entre otras cosas, políticas, declaración de valores, impacto medioambiental, objetivos, gobierno corporativo, sistemas de gestión, así como el compromiso pactado con sus stakeholders.

La presentación de este tipo de información se debe a dos aspectos principalmente (Schaltegger y Burritt, 2000):

• El impacto sobre el medioambiente debido a las actividades realizadas por las organizaciones.

• Los gastos que las empresas generan, para controlar el daño al medio ambiente, han aumentado considerablemente, por lo que la información ambiental es relevante para la toma de decisiones.

La normatividad respecto a la presentación de los informes de sostenibilidad no es de aplicación general; sin embargo, se puede mencionar que existe un marco para la elaboración de memorias de sostenibilidad para las empresas que de manera voluntaria deseen informar sobre los aspectos económicos, ambientales y sociales de sus actividades.

2.2. Global Reporting Initiative

En 1997 se constituye la Global Reporting Initiative (GRI, 2002) o iniciativa de información global por la Coalición para una Economía Medioambientalmente Responsable (Ceres) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), cuyo objetivo es fomentar la calidad, el rigor y la utilidad de las memorias de sostenibilidad.

La primera Guía para la elaboración de memorias de sostenibilidad de la GRI (GRI, 2002) se publica como borrador en 1997 y, después de un período de pruebas, se publica la guía como tal en junio del 2000, se somete a un proceso de corrección por dos años, hasta que surge la guía 2002, que pretende que las organizaciones preocupadas por informar y dar a conocer sus procesos de gestión atiendan a la llamada triple cuenta de resultados, es decir, informar en términos de desempeño económico, social y medioambiental (GRI, 2002).

Posteriormente, en el 2005, se reúnen voluntarios de organizaciones no gubernamentales, comunidad empresarial, laboral, contable, inversora y académica, para elaborar el borrador de lo que sería la Guía G3 y, en el 2006, se aprueba la última versión de la Guía de elaboración de memorias(1) de sostenibilidad de la GRI.

La Guía de la GRI pretende que exista un marco generalmente aceptado para informar acerca del desempeño eco-nómico, ambiental y social que tienen las empresas. De tal manera que las diferentes organizaciones, independiente-mente de su tamaño, del sector al que pertenecen o de su localización, puedan mostrar su desempeño en materia de sostenibilidad.

Al presentar sus informes en la base de datos de la GRI pueden hacerlo aun cuando no han seguido los lineamientos marcados por la Guía de la GRI, ya que esta representa una opción para las empresas, no un requisito. En el caso de que los reportes se elaboren conforme a la Guía de la GRI, es necesario indicarlo en el reporte.

La Guía de la GRI se compone de:

• Principios y orientaciones para la elaboración de las memorias.

• Contenidos básicos.

Los principios están destinados a ayudar a conseguir la transparencia que (GRI, 2006b) se define como la presentación completa de información sobre los indicadores necesarios, que permitan reflejar los procedimientos utilizados para elaborar el contenido del reporte. Estos principios se refieren al equilibrio, la comparabilidad, precisión, periodicidad, fiabilidad, claridad y calidad de la información.

En cuanto a contenidos básicos, indica que los informes deben incluir (2006b):

Estrategia y perfil: información que permite comprender el desempeño de la empresa, tales como su estrategia, su perfil y su gobierno.

Enfoque de la dirección: estilo de gestión y comportamiento en áreas específicas.

Indicadores de desempeño: muestran resultados de carácter económico, ambiental y social de la organización. Estos facilitan la comparabilidad de la información, por lo tanto se recomienda presentarlos de acuerdo a la Guía de la GRI.

Los indicadores de desempeño económico muestran principalmente el flujo de capital entre los diferentes grupos de interés, así como los impactos económicos más importantes que tiene la organización en la sociedad.

Los indicadores de desempeño ambiental reflejan el impacto que puede tener una empresa en los sistemas naturales, tanto en los flujos de entrada (materiales, energía, agua) como en los flujos de salida (emisiones, residuos).

Los indicadores de desempeño social enseñan el impacto de las actividades en los sistemas sociales en los que opere la organización, destacándose aquí los aspectos laborales, los derechos humanos y la sociedad (GRI, 2006b).

De tal manera que los principios y el contenido de la Guía de la GRI son una guía de acción, un marco de referencia para indicar a las empresas cómo pueden mostrar información económica, social y medioambiental; sin embargo, lo que se pretende es que su aplicación sea sistemática y general.

La Guía de la GRI está diseñada para aquellas empresas que deseen tener un proceso de información cada vez más acorde a las necesidades actuales, o bien, que quieran destacarse en el sector al que pertenecen.

3. Método

Con este documento se pretende explorar y describir las prácticas de las empresas latinoamericanas en materia de sostenibilidad, mediante el análisis de las memorias de sostenibilidad publicadas por esas empresas, para determinar la medida en que esas memorias cumplen eficazmente su cometido de informar adecuadamente a los stakeholders sobre el impacto social y ambiental, utilizando la técnica de análisis de contenido.

Para tal efecto se consultó vía Internet la base de datos Global Reporting Initiative (GRI, 2006a). La GRI es una referencia mundial para elaborar y presentar las memorias de sostenibilidad cuyo objetivo a largo plazo es desarrollar principios de sostenibilidad de aceptación general.

Esta base de datos se está actualizando constantemente, por lo tanto, los informes revisados corresponden a lo que esta mostraba al mes de julio del 2006.

3.1. Muestra

En el momento de consultar la página web de la GRI se desplegaban, en orden alfabético, el nombre de la empresa, el país donde operaba y el sector al que pertenecía. Al inicio de la página se observaba el total de los informes de las diferentes empresas de todo el mundo que presentaban sus informes en ese momento, reportando un total de 876 informes.

Se seleccionaron las empresas de los países latinoamericanos, encontrando 42 de ellas y 77 memorias. Como se ve, el número de memorias es mayor al de empresas, porque cada empresa publicaba desde 1 hasta 9 informes. Solo en 30 empresas estaban disponibles los archivos pdf para ser descargados, los mismos que contenían las memorias de sostenibilidad, para completar así un total de 65 informes analizados, esto es, una muestra del 84%. Cabe resaltar que las memorias pertenecen a los años comprendidos entre 1997 y 2005.

Es importante mencionar que, a la fecha en que se hizo la presente investigación, no era fácil llegar a los archivos, pues era necesario escudriñar en la página web de la empresa en cuestión, para encontrar el archivo que contenía el informe y, una vez que se encontraba, verificar si podía ser descar-gado.

Para el año 2007, la localización de las memorias de sostenibilidad es relativamente fácil, ya que la página web de la GRI se ha actualizado de tal manera que se pueden identificar las memorias por país o por nombre de empresa y, de inmediato, aparecen los vínculos para descargar las memorias en archivo pdf.

3.2. Instrumento de evaluación

El instrumento de evaluación que se aplicó para determinar la medida en que las memorias de sostenibilidad cumplen eficazmente su cometido de informar adecuadamente a los stakeholders sobre el impacto social y ambiental es elaborado por Bebbington y Larrinaga, inspirado en los criterios que se suelen utilizar para dos premios que se dan a las mejores memorias ambientales, en el Reino Unido: Association of Chartered Certified Accountants of United Kingdom (ACCA UK), y, a nivel europeo European Environmental Reporting Awards (EERA) (Bebbington y Larrinaga, 2006).

Lo que pretende el instrumento es evaluar la calidad de las memorias, y se fundamenta en tres aspectos principalmente (ACCA UK, 2001):

• Completo 40%

• Credibilidad 35%

• Comunicación 25%

Completo. Significa que el informe medioambiental permita tener una vista completa de la operación de la organización y el impacto medioambiental. Es decir, una gráfica mental completa de la organización.

Credibilidad. Se refiere a la credibilidad tanto interna como externa. En lo que corresponde a credibilidad interna, se puede decir que el informe muestre correctamente la estructura organizacional, los procesos y controles de la organización, incluyendo con esto que tenga una política y un sistema medioambientales, de manera que se puedan tener datos de este tipo de impacto. La credibilidad externa se refiere a la información e interacción que la organización tenga con sus stakeholders.

Comunicación. Representa la manera en como es presentado el reporte, es decir que sea claro, accesible y de fácil lectura.

Son veintiséis aspectos que se cuestionan para medir la manera en que las empresas informan a los diferentes stakeholders (ver tabla 3 del anexo). Es importante determinar si las organizaciones presentan desde aspectos básicos como: productos o servicios que ofertan, posición que tienen dentro del mercado, objetivos, políticas, alcance del reporte, si tienen procesos de certificación de la norma ISO, datos medioambientales, apartados especiales para acercamiento con sus stakeholders y el uso de alguna guía para su elaboración, hasta si el informe ha sido verificado por un tercero.

4. Resultados

En la base de datos de la Global Reporting Initiative (GRI, 2006a), al 31 de julio del 2006, existen 42 empresas de diferentes países de América Latina, como son: Brasil, Chile, Argentina, Costa Rica, México, Perú y Venezuela (ver en la tabla 4 del anexo el porcentaje de empresas por país, que emiten sus informes).

Las empresas pertenecen a diferentes sectores tales como:

• Servicios financieros

• Productos metálicos

• Materiales para construcción

• No lucrativas/servicios

• Tabaco

• Utilización de energía

• Químicos

• Productos de comida, alimentos

• Productos metálicos

• Conglomerados

• Forestación y productos de papel

• Minería

• Hogar y productos personales

• Energía

• Telecomunicaciones

• Construcción

En la tabla 5 del anexo se muestran los nombres de las 42 empresas, ordenadas alfabéticamente tal como se encuentran en la base de datos, así como el país donde operan, la actividad y año de cada informe. Se hace una marca para reflejar qué empresa y de qué año se revisó el informe.

A cada memoria se aplicó el instrumento de evaluación de la tabla 3, con el cual se determinaron los porcentajes de las empresas que cumplen con cada uno de los 26 puntos, los mismos que se presentan en la tabla 6 del anexo.

Es importante mencionar que, dentro de los aspectos generales, se encontró que la extensión de las memorias varió desde dos páginas, con solo indicadores, hasta 342 en las que la explicación es amplia y detallada.

Para describir los resultados obtenidos en la tabla 6, se agruparon (i) en los puntos con mayor incidencia de aplicación, así como los aspectos débiles no contemplados en los informes, y (ii) en dos períodos: memorias de 1997 a 2003 y de 2004 a 2005, para comparar los resultados de un período con otro.

En cuanto a la incidencia, se clasificaron aquellos puntos en los que los porcentajes oscilan entre el 81% y 100%, entre el 41% y 80% y el 0% y el 40%.

Los puntos de incidencia entre el 81% y 100% en las memorias de sostenibilidad fueron:

1 Contexto corporativo

3 Políticas

8 Objetivos

9 Alcance del reporte

14 Información EMS

15 Certificación ISO

19a Datos absolutos

19b Datos normales

20a Datos de estrada

20b Datos de salida

En el punto 1, que se refiere al contexto corporativo, se puede apreciar que las organizaciones presentan en este apartado de manera clara sus productos, su posición y su actuación. Se explica en detalle desde el perfil de la organización, cuáles son sus productos principales, la descripción de sus filiales y empresas relacionadas y las líneas de negocios, hasta la participación que tiene la empresa en la propiedad de otras sociedades, por ejemplo.

En el punto 3, presentación de las políticas, existe variación, pues algunas aparecen al inicio del reporte y otras, en cada apartado del informe, por ejemplo, las políticas dentro del aspecto económico, social y medioambiental. La mayoría de las memorias indica que en los sistemas de gestión medioambiental y la implantación de políticas concretas lo que se pretende es extender las mejores prácticas de responsabilidad corporativa.

En el punto 8 de objetivos, están los informes que exponen al inicio su objetivo general, así como objetivos por cada apartado. Por ejemplo, Telefónica, una empresa donde los avances tecnológicos son claves para su crecimiento, indica los objetivos a alcanzar en materia de innovación y desarrollo, pero también menciona las barreras con las que se encuentra en materia de sostenibilidad, o cualquier otro aspecto que le impide o le dificulta alcanzarlos.

En el punto 9, alcance del reporte, la mayoría de las empresas indican al inicio de cada memoria, y generalmente en la carta del presidente de la organización, lo que pretende alcanzar el informe, o incluso mencionan el logro de algunos aspectos que en reportes pasados no se habían obtenido. Como ejemplo de lo anterior, se tiene el siguiente extracto:

“Este informe anual introduce avances sobre informes de años anteriores para seguir a la vanguardia del movimiento de responsabilidad corporativa” (Telefónica, Brasil. Informe anual de responsabilidad corporativa 2005).

En los puntos 14, existencia de un EMS, y 15, detalles de certificación ISO, las empresas muestran haber sido certificadas bajo alguna norma o seguir los lineamientos de normas como: ISO 9001-2000, ISO 14000 y 14001, AA2000, OHSAS 18000 y 18001 y A 8000.

En los puntos 19a, 19b, 20a y 20b, datos de impacto medioambientales, la mayoría de los informes cumple con este tipo de datos, con algunas observaciones como:

• Los datos de entrada y salida que se encontraron son mencionados, en ocasiones, de manera muy general, incluidos en el texto del informe, y no como tabla de indicadores.

• Otros presentan tablas detalladas de indicadores y, en este sentido, se encontraron diferencias también de un reporte a otro. En el indicador de medición de datos de entrada se presentaba en m3, MWh, GWh, GJ/m3, KJoules, toneladas; había reportes que indicaban su ratio de consumo de agua o energía, mediante la aplicación de una fórmula diseñada para su obtención, pero, también, se encontraban reportes que presentaban su nivel de consumo según las unidades vendidas.

El indicador de medición de datos de salida se presentaba en m3, Kg/KWh y toneladas. Por otro lado, los reportes mostraban la generación de residuos según las unidades vendidas. Respecto al detalle de las emisiones, había reportes con datos generales, y había reportes que mostraban por tipo de emisión: especificaban si eran residuos peligrosos o no peligrosos, su tipo y hasta el destino de estos.

Por todo lo anterior, se puede decir que estos aspectos son los que se reflejan en la mayoría de las memorias, sin embargo, su presentación no es consistente, pues se encontró variaciones tanto de forma como de contenido. Es importante señalar que las empresas, al manifestar en la mayoría de los informes datos tales como el contexto corporativo, las políticas de la organización y sus objetivos, cumplen con la finalidad de reflejar un panorama completo de su estructura organizacional y, con ello, permiten a los diferentes stakeholders conocerlas mejor.

El que las empresas en su mayoría muestren en sus reportes estar certificadas bajo alguna norma, refleja la imperiosa necesidad, por parte de estas de cumplir con estándares internacionales y de ofrecer a los partícipes de la organización mayor credibilidad y confianza en las actividades que estos realicen con la empresa.

Los puntos de incidencia entre el 41% y 80% en las memorias de sostenibilidad fueron:

2 Claves que impactan

6 Logros alcanzados

7 Actuación de indicadores

10 Políticas de recolección

11 Productos y servicios auxiliares

13 A qué stakeholders se dirije

16 Detalles auditorías internas

17 Administración de riesgo

18 Regulación de información

19c Datos de tendencia

20d Contaminación tierra

21 Información financiera

23 Uso de guías

24 Punto de vista stakeholder

25 Retroalimentación stakeholders

En el punto 2, claves que impactan a los negocios, también encontramos variación en la forma de presentar este aspecto, ya que hay empresas que lo hacen de manera puntual y fácil de localizar, enfatizando los aspectos importantes de impacto, mientras que otras lo hacen dentro de todo el texto, por lo que el lector tiene que buscarlo.

En el punto 6, logros alcanzados, también existe variación en la presentación, dado que algunos aparecen al inicio del reporte y otros en cada apartado del informe. Por ejemplo: logros dentro del aspecto económico, social y medioambiental. En algunas memorias, se presentan solo los títulos de los logros alcanzados, y en otras se especifican cada uno estos de manera detallada. Incluso, algunas empresas van presentando por año, desde su creación hasta el informe que se analiza, lo que han obtenido.

En el punto 7, actuación de indicadores, a pesar de que las organizaciones muestran en el informe sus indicadores, no todas mencionan su actuación y el uso que le dan a los mismos. Sin embargo, las que sí lo realizan, explican muy bien cómo llegaron al dato reflejado e incluso hacen especificaciones respecto a la variación de los indicadores y de qué manera impacta la disminución o el aumento de los mismos.

Hay empresas que explican con gran detalle el compromiso que tienen con la disminución de cada uno de los datos de entrada y de salida. En el caso de los datos de entrada, especifican cuánto consumen en comparación con sus filiales y, posteriormente, desglosan el tipo de consumo (agua, energía), determinando de qué tipo es (por ejemplo: agua de primer uso, agua residual tratada y agua del proceso), quién consume más y quién menos.

En lo correspondiente a datos de salida, indican que sus procesos están diseñados para eliminar, minimizar o reciclar la generación de desechos, describen los tipos y la cantidad de estos y la manera en que se manejan. Especifican si han llevado a cabo la implantación de programas para el ahorro de energía eléctrica —en qué consiste y cómo repercute en los indicadores—, además de lo que consume tanto la planta como sus filiales. Los que mostraban algún índice de “eco-eficiencia” indicaban la manera como lo obtenían y, sobre todo, en qué les beneficiaba.

En el punto 10, políticas para recolección de datos para el reporte, las políticas son muy generales, indican, por ejemplo, los departamentos que intervienen en la elaboración del reporte y cómo estos reportan al departamento encargado de la elaboración del informe, pero siempre de manera general.

En el punto 11 de productos y servicios auxiliares, los informes que contenían este aspecto mostraban de manera muy clara sus productos o servicios. En algunos se indicaba cada tipo o línea de producción, así como el porcentaje de participación que tenían en el mercado también por tipo o línea de producción.

En cuanto a los puntos 13, a qué stakeholder se dirige, y 24, resumen de acercamiento para punto de vista con los stakeholders de la organización, y 25, retroalimentación de los stakeholders, no es muy clara ni rápida su localización dentro del reporte; es necesario buscarlos en los diferentes apartados del mismo. Muy pocos tienen un marco especial para estos tres aspectos. Cuando algunos mencionan a qué stakeholder se dirigen, lo hacen de manera general, es decir, solo mencionan los tipos de stakeholders, mientras que otros especifican el tipo de stakeholder y dan una explicación de por qué se dirigen a cada uno de ellos.

Cuando las empresas muestran dentro de algún apartado el resumen de acercamiento para el punto de vista con los stakeholders, se observa que estas incluso hacen aseveraciones de haber corregido algunos aspectos de la presentación del reporte, en función de comentarios hechos por los stakeholders respecto de informes pasados. Las empresas indican haber logrado este acercamiento a través de alguna encuesta que muestran en los informes, por medio de algún canal de información que tienen para cada tipo de stakeholder o bien, mediante la implementación de programas especiales para lograr ese contacto. Ejemplo: “Sistema de gestión social”.

En el punto 6, detalles de procesos de auditorías internas, a pesar de que la mayoría de los informes presenta que las empresas han recibido certificación bajo alguna norma o demuestran seguir los lineamientos de normas tales como: ISO 9001-2000, ISO 14000 y 14001, AA2000, OHSAS 18000 y 18001, A 8000; no todas muestran detalles de auditorías realizadas dentro de la empresa.

En el punto 17, planes de contingencia y administración de riesgo, algunas memorias presentan este aspecto de manera muy general, y la mayoría incluye los planes de contingencia y administración de riesgo hacia el personal de la compañía. Hay reportes que indican la creación de departamentos especiales, como el de Dirección de Auditoría Interna, bajo un enfoque preventivo, soportado, por ejemplo, en la administración de riesgos o que mencionan que cada área tiene una línea de responsabilidad específica para el manejo de los riesgos.

En el punto 18, actuación correcta con la regulación de la información, no se dedica un apartado especial para este aspecto; es necesario buscarlo y, generalmente, lo encontramos en la carta que el presidente redacta al inicio de cada reporte, donde se menciona bajo qué criterios y lineamientos se ha elaborado este, reflejando que toda la información está soportada por sistemas de control interno y externo y que aquellos informes que están verificados por terceros lo indican como un aval en la veracidad de la información.

En el punto 19c, datos de tendencia sobre impacto medio-ambiental, varía el número de años en cada reporte para presentar la tendencia de los indicadores. Encontramos informes con tendencia de solo 2 años y otros de hasta 4 años.

En el punto 20d, datos de impacto medioambiental sobre contaminación de la tierra y la manera en que se remedia, generalmente se menciona en m2 o hectáreas el espacio que puede impactar la empresa en cuanto a contaminación de tierra, en qué tipo de región se encuentra y qué tipo de pérdida representa —como puede ser de vegetación, por la remoción de tierra y extracción de agua, o la afectación del suelo por los desechos que la empresa genera—. Algunos informes muestran incluso el monto de inversiones que las organizaciones realizan en la protección de la tierra.

En el punto 21, información financiera convencional (gastos, inversiones, provisiones, contingencias), la presentación de estos datos en algunos informes es general, pues muestran solo el importe total, mientras que otros informes hacen un desglose de la partida o cuenta.

En el punto 23, uso de cualquier tipo de guía de reportes, los porcentajes de aplicación aquí obtenidos se refieren en su totalidad a la utilización de la Guía de la GRI. Muy pocos hacen referencia a los indicadores del suplemento para el sector al que pertenecen. Se encontró que algunos reportes, además de la guía de la GRI, se basaban en otras como la guía para la elaboración del balance social del Instituto Ethos.

En esta clasificación se observa algo semejante a la anterior en lo que corresponde a la forma de presentar la información, debido a que también hay variación entre un reporte y otro. En cuanto a la inclusión de todos estos puntos en las memorias, cabe decir que la generalidad de ellas no los contienen, por lo que es necesario continuar con los esfuerzos correspondientes para lograr que los reportes sean completos, que contengan los elementos necesarios para una mayor claridad y comunicación con los diferentes stakeholders.

Una manera de generar esa comunicación es que dentro de la memoria se tenga en un apartado dedicado a establecer la manera como se comunica la empresa con sus stakeholders, y además que se genere retroalimentación, sobre todo, en las observaciones que estos puedan hacer sobre el contenido de las memorias de sostenibilidad.

En cuanto a la utilización de la Guía de la GRI como marco internacional de referencia, cabe mencionar que existe una importante área de oportunidad en el cumplimiento de este punto, ya que uno de los objetivos a largo plazo de esta guía es, precisamente, la aplicación generalizada de todos los lineamientos que la contienen, para presentar reportes de calidad.

Los puntos de incidencia entre el 0% y 40% en las memorias de sostenibilidad fueron:

4 Nombramiento del Consejo de Administración del responsable de medioambiente

5 Persona responsable del reporte

12 Políticas con proveedores

19d Datos comparativos sector

19e Datos comparativos con objetivos

20c Impactos de transportación

22 Cuentas de costos totales

26 Verificación por terceros

En los puntos, 4 nombramiento del consejo de administración al responsable del medio ambiente, y, 5 nombre de la persona responsable del reporte, los resultados encontrados son muy bajos respecto a los demás puntos, ya que casi todos los reportes no mencionan el nombre de la persona responsable de este y menos si hay un nombramiento por parte del consejo de administración.

En el punto 12, políticas con proveedores y problemas que surgen con los proveedores, no se manifiestan políticas específicas de los mismos, pese a que el punto 3 de políticas se encontraba en la primera clasificación dentro de estas. En las memorias en las que se encontró el cumplimiento de este punto sucedió porque presentaban, en general, un apartado especial para proveedores.

Puntos 19d datos de impacto medioambiental de comparación con el sector, 19e datos comparativos con objetivos y 20c impactos de transportación. En el primero, el porcentaje de reportes que presenta esta información es casi nulo, elaborando solamente pocas empresas una comparación con sus propias filiales. En el segundo, los informes que cumplían con este punto se comparaban con el año anterior o con el año que marcaba su visión. En el tercero, los pocos que reflejan este dato se refieren a la manipulación, transporte y disposición final de residuos peligrosos e, incluso, mencionan efectuarlo de acuerdo a la normatividad que marque su país para este efecto.

En el punto 22, cuentas de costos totales, cuando las empresas reflejan algunos costos, solo hacen la observación y especificación que se refiere a costos de bienes tangibles y servicios incorporados a la producción, y cuando manejan cuentas de costos totales, se refieren únicamente a las externalidades (costos externos de naturaleza social y medioambiental) que se producen. Larrinaga (2005) afirma que se habla de externalidades “cuando las actividades sociales o económicas de un agente económico tienen un impacto sobre el bienestar de otros agentes”.

Es decir, las empresas generadoras de emisiones contaminantes no registran los costos totales que causan estas emisiones, ya que no consideran dentro de estos, por ejemplo, el daño que hacen tales emisiones a cualquier individuo que vive en ese ambiente contaminado. Si estos criterios se integraran en las cuentas de resultados, las empresas reflejarían su verdadero impacto social y ambiental, aunque tal información no se encuentre en ninguna memoria.

El punto 26, informe de verificación elaborado por terceros, presenta un porcentaje promedio total bajo; sin embargo, a partir del año 2001, existen informes que cumplen con este punto, yendo en aumento conforme pasan los años. Esta parte de la verificación es importante por ser una manera de reflejarla, ya que enseña la veracidad en los reportes al ser la información avalada por una firma con reconocimiento internacional que realiza la auditoría, permitiendo, así, a los diferentes stakeholder una mayor seguridad en el uso de la información.

Las firmas que aparecen como auditores externos son PricewaterhouseCoppers, Ernst & Young, Deloitte & Touche, Veritas Quality International, Auditores Independientes, KPGM Sustainability, B.V., Asociación Española de Normalización y Certificación, AENOR, BDO Guillén, Fernández & Asociados Contadores Públicos. Cabe mencionar que, en cada informe de auditoría, indican los aspectos del reporte de sostenibilidad que las firmas han auditado, así como lo que no han revisado.

Los puntos de la tercera clasificación manifiestan que todavía hay que redoblar esfuerzos para cumplirlos con la mayoría de ellos, porque realmente cada punto incluido en el instrumento de investigación es importante para generar un reporte de calidad. Un aspecto que se ha considerado necesario resaltar, y que no se refleja en la mayoría de las memorias, es la verificación de terceros. Si los reportes estuvieran auditados en su totalidad, la credibilidad de la información, así como la veracidad de los mismos, daría mayor confianza a los diferentes usuarios.

El que ningún informe muestre cuentas de costos totales indica el enorme vacío que se tiene en esta materia, ya que al presentar cuentas de costos totales se reflejaría el verdadero valor del impacto medioambiental.

El segundo aspecto corresponde al comparativo de resultados de un periodo a otro, tal como lo refleja la tabla 7. Se considera un periodo el lapso de tiempo transcurrido entre 1997 y 2003, y otro al transcurrido entre el 2004 y 2005. Se realizó esta división con el objeto de tener un número semejante de memorias de sostenibilidad para cada periodo, con lo cual se encontró lo siguiente:

En términos globales, es decir, considerando el porcentaje total de cumplimiento de los 26 puntos evaluados en el instrumento de investigación en el primer periodo, se logró un 56%, y en el segundo, un 59%. Esto indica que en los dos últimos años se reflejó una mejoría en la presentación de las memorias de sostenibilidad, pero mostrando ambos periodos importantes omisiones de datos que son necesarios para lograr una memoria de calidad.

Por todo lo anterior, la idea de presentar las memorias de sostenibilidad con mayor apego a los marcos internacionales y a las necesidades de los diferentes stakeholders estará siempre en un proceso de mejora continua, ya que a través de este tipo de investigaciones y de otras relacionadas será posible identificar las áreas de oportunidad que se tienen para lograr los mejores estándares y, sobre todo, porque la preocupación de las organizaciones por informar en materia de sostenibilidad va en aumento.

El dato que refleja la web de la Global Reporting Initiative (GRI, 2006a) a mayo de 2007 respecto al total de las memorias que publica se refiere a cerca de 13.800 reportes. Al momento de realizar la presente investigación se encontraron 876, por lo que se evidencia que, conforme transcurre el tiempo, son más las empresas que participan y más países los que se integran a esta iniciativa voluntaria.

Conclusiones

1) Los informes de sostenibilidad en las empresas latinoamericanas representan tan solo el 4,8% del total de los informes en el mundo. Esto significa que es necesario que las empresas de América Latina mejoren sus prácticas de responsabilidad social, aumentando la publicación de sus memorias de sostenibilidad, así como la calidad de las mismas.

2) A pesar de que las empresas de Norteamérica y Europa occidental son las punteras en los informes de sostenibilidad, América Latina ha ido avanzando y, en sus informes, muestra una preocupación por mejorarlos y por adherirse a las políticas de las normas internacionales.

3) Considerando que la guía de la GRI es un marco internacional reconocido para la elaboración de memorias de sostenibilidad, todavía hay un porcentaje de informes que no son elaborados bajo estos lineamientos.

4) Las empresas, en una gran proporción, indican haber estado certificadas bajo la norma ISO o bajo alguna norma de certificación internacional.

5) Respecto a los indicadores de impacto medioambiental que marcan los informes de sostenibilidad, se tendrán que buscar mecanismos de presentación homogénea para que puedan ser interpretados sistemáticamente y sea posible, en un futuro, hacer comparaciones con el sector al que pertenezcan.

6) Es necesario que en los informes de sostenibilidad se indique, en un apartado especial, los mecanismos de diálogo y acercamiento con los diferentes stakeholders, así co-mo la retroalimentación que las empresas hagan con cada uno de ellos, respecto a las observaciones y sugerencias emitidas por dichos stakeholders a la organización, ya que la comunicación y el diálogo abierto con cada uno de estos es uno de los principales objetivos de los informes de sostenibilidad.

7) Es muy bajo el número de memorias que han sido auditadas por un tercero, representando este aspecto un factor importante de credibilidad en ellas para los diferentes stakeholders. Además, no se encontró ningún reporte que haya sido revisado en su totalidad, lo que significa que es necesario que se incremente el número de memorias auditadas y que la auditoría corresponda a todos los datos del reporte.

8) El incremento significativo en la publicación de los reportes de sostenibilidad proporciona una pauta para seguir trabajando tanto en la actualización de los datos como en la propuesta de mecanismos que permitan una presentación sistemática de los informes en materia económica, social y medioambiental de las empresas.

Anexos

Tabla 1
Responsabilidad social de la empresa: beneficios y costos
Grupo de skateholderBeneficioCosto
DirectoresMás independenciaMás reuniones y más información
AdministradoresMejores políticas de recursos humanos,
Incremento en la motivación,
Más conciencia de cuestiones éticas
Incremento de entrenamiento en cuestiones éticas
EmpleadosMejores políticas de recursos humanos,
Buena conducta ética por parte de los dirigentes para incrementar la productividad,
mejores condiciones de trabajo,
Reducción de costos de reclutamiento
Inclusión de entrenamiento ético
Mayor costo por comunicación dentro de la compañía
Mayor esfuerzo sobre las condiciones de trabajo
Implemento de buenas políticas en recursos humanos
ClientesMayor reputación
Reconocimiento de la marca
El costo de la mercancía se puede incrementar en corto plazo
ProveedoresMejor calidad en la entrada:
menor efecto dañino en la imagen pública
El costo de entradas puede incrementarse en corto plazo
ComunidadMayor disposición para aceptar nuevas investigaciones
Mejora de imagen pública
Requiere continua interacción con la comunidad: es necesario realizar reportes sobre responsabilidad social de la empresa que implican costos.
Necesitará monitorear las actividades internas
GobiernoMayor confianza en la compañía,
Menos problemas legales,
Mayor disposición para aceptar la expansión
Puede incrementar los costos por adherirse a nueva reglamentación
Medio AmbienteMenos problemas legales
Mejora la imagen pública
Contribución a la sustentabilidad de la compañía
Inversión en control de daños medioambientales
Fuente: Hopkins, M.J.D, 2002: 8.

 

Tabla 2
Partícipes más relevantes y sus intereses sociales y medioambientales
Tipos de partícipesDenominaciónPrincipales intereses sociales y medioambientales
Usuarios tradicionalesInversores y accionistasRiesgos sociales y medioambientales
Costos e inversiones sociales y medioambientales
Comportamiento ético (fondos éticos)
Acreedores financierosRiesgos sociales y medioambientales
Costos e inversiones sociales y medioambientales
Relación con clientes
Proveedores y clientesRiesgos sociales y medioambientales
Calidad de los productos o servicios
Ciclo de vida
Administraciones públicasCumplimiento de la legislación
Consumo de recursos
Ciclo de vida del producto
Comportamiento ético
Nuevos agentesComunidad localRiesgos sanitarios
Contaminación ambiental
Implicación en la comunidad
Organizaciones de consumidores (clientes)Calidad de los productos o servicios
Ciclo de vida del producto
Costos del producto o servicio
TrabajadoresSalud y seguridad
Calidad del empleo
Conmportamiento de la sección de recursos humanos
Nuevos agentesOrganizaciones ecologistas y de derechos humanosImpacto medioambiental de la entidad
Cumplimiento de la Carta mundial de los derechos humanos
Política social y medioambiental de la entidad

Tabla 3
Instrumentos para investigar
 Sí/No
1Contexto corporativo (ej. productos, actuación financiera, posición, trabajadores) 
2Claves (directas e indirectas) que impactan a los negocios 
3Políticas 
4Nombramiento del consejo de administración al responsable del medio ambiente 
5Nombre de la persona responsable del reporte 
6Títulos de logros alcanzados durante el período 
7Existencia de la actuación de los idicadores y su uso 
8Objetivos, reportes sistemáticos sobre ellos (ej. extensión del aprovechamiento, objetivos futuros y vínculos con objetivos pasados) 
9Alcance del reporte (cuáles elementos de la organización están cubiertos) 
10Políticas para recolección de datos para el reporte 
11Productos y servicios auxiliares (ej. consideracioes de diseño de productos y uso final del producto), Ej. administración de la demanda 
12Políticas conproveedores y problemas que surgen con los proveedores 
13Informar sobre el público identificado (a qué stakeholders se dirige) 
14Existencia de un EMS 
15Detalles de certificación ISO/EMAS 
16Detalles procesos de auditorías internas (frecuencia, muestra de auditorías, equipo independiente para la presentación de auditorías) 
17Información sobre planes de contingencia y datos sobre la administración de riesgo 
18Actuación correcta con la regulación de información y con la calidad de la información proporcionada 
19Datos de impacto medioambiental:
a) Absolutos
b) Normales
c) Tendencia
d) Comparación con el sector
e) Comparación con objetivos
 
20Convergencia de datos de impacto medioambiental:
a) De entrada para la organización
b) De salida (emisiones)
c) Impactos de transportación
d) Contaminación de la tierra y manera en que se remedia
 
21Información financiera convencional (gastos, inversiones, provisiones, contingencias) 
22Declaración financiera medioambiental y cuentas de costos totales 
23Uso de cualquier tipo de guía de reportes (ej. GRI o guías de gobierno) 
24Resumen de acercamiento para punto de vista con los stakeholders de la organización 
25Provisión para retroalimentación de reportes leídos e información sobre ejercicios pasados 
26Informe de verificación elaborado por terceros 
Fuente: Bebbington y Larrinaga, 2002.

Tabla 4
Países latinoamericanos que realizan reportes
PaísNº de empresasPorcentaje
Brasil1945,24%
Chile1023,81%
Argentina49,52%
Costa Rica49,52%
México37,15%
Perú12,38%
Venezuela12,38%
TOTAL42100%
Fuente. Elaboración propia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTADOR33-08-memorias-cua7-.JPG
 

 

CONTADOR33-08-memorias-cua7-a-.JPG
 

Bibliografía

Association of Chartered Certified Accountants United Kingdom (ACCA UK). (2001) “An Introduction to Environmental Reporting”. Certified Accountants Educational Trust, London WC2a 3EE.

Association of Chartered Certified Accountants (ACCA). (2004a) “Towards transparency: progress on global sustainability reporting 2004”. Certified Accountants Educational Trust, London.

Association of Chartered Certified Accountants (ACCA). (2004b) “Corporate Social Responsibility: Is there a Business Case?”. Certified Accountants Educational Trust, London.

Bebbington, J. y Larrinaga, C. (2006) “Environmental reporting in the UK: An analysis of emerging trends”, 29th Annual Congress of the European Accounting Association, Dublín.

Buchholz, R. y Rosenthal, S. (2001) “Responsabilidad social y ética en los negocios”. En Frederick, R. (2001) La ética en los negocios. Aplicación a problemas específicos en las organizaciones de negocio. EE. UU.: Oxford University Press.

Centro de Información Naciones Unidas (CINU). (2000) México, Cuba y República Dominicana, 31 de julio del 2006.

http://www.cinu.org.mx

Comisión de las Comunidades Europeas (CCE). (2001) “Libro Verde, Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de la empresa”, Bruselas.

Chávez, S. y Middleton, J. (1998) “La ecología del paisaje como base para el desarrollo sustentable en América Latina”, julio del 2003.

http://www.brocku,ca/epi/lebk/lebk.html

Global Compact. (2006) “La responsabilidad cívica de las empresas en la economía mundial”. El Pacto Mundial, Naciones Unidas, 31 de julio del 2006.

http://www.unglobalcompact.org/Languages/spanish/index.html

Global Reporting Initiative (GRI). (2002) “Guía para la elaboración de memorias de sostenibilidad sobre el desempeño económico, ambiental y social de la empresa - Septiembre”, realizada por la Fundación Entorno, noviembre del 2005

www.globalreporting.org

Global Reporting Initiative (GRI). (2006a), julio del 2006.

www.globalreporting.org

Global Reporting Initiative (GRI). (2006b) “Guía para la elaboración de memorias de sostenibilidad - Amsterdam, Holanda”, enero del 2007.

www.grig3.org

Global Reporting Initiative (GRI). (2006c) “CorporateRegister.com”, enero del 2007

www.globalreporting.org

Gray, R., Owen, D. y Adams, C. (1996) Accounting &Accountability. Changes and challenges in corporate social and environmental reporting. Europe: Prentice Hall.

Hopkins, M. J. D. (2002) “Sustentainability in the Internal Operation of Companies” Corporate Environmental Strategy. Vol. 9, Nº 2, Elsevier Science Inc.

Larrinaga, González Carlos. (2005) “Responsabilidad social e información de sostenibilidad”, en La responsabilidad social de las empresas y los nuevos desafíos de la gestión empresarial, de Perdiguero, T. y García Reche (eds.) Universidad de Valencia.

Larrinaga, C. et al. (2002) Regulación contable de la información medioambiental normativa española e internacional. Madrid: Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA).

Larrinaga, C. y Moneva, J. (2002) “Global Reporting Initiative: Contabilidad y sostenibilidad” Partida Doble. N.º 135: 80-87, julio-agosto.

Navas y Guerras. (1998) La dirección estratégica de la empresa. España: Civitas.

Novethic. (2001) “Instituciones y actores, 24 de mayo del2006.

http://www.novethic.fr

Persais, E. (2005) L’excellence durable: vers une intégration des parties prenantes. Laboratoire Cerege, France: Université de Poitiers.

Principles for Responsible Investment (PRI). (2006) “UNEP Finance Initiative, The Global Compact”, produced by Rebus, París, octubre del 2006.

http://www.unpri.org

Schaltegger, S. y Burritt, R. (2000) Contemporary Environmental Accounting: Issues, Concepts and Practice. Sheffield: Greenleaf Publishing.

UNFCC. (2006) “Convención marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático”, 31 de julio del 2006.

http://unfccc.int/portal_espanol/essential_background/kyoto_protocol/items/3329.php 

(*) Este documento es el resultado de un trabajo de investigación realizado por la autora, bajo la asesoría del Dr. Carlos Larrinaga González, para obtener el Diploma de estudios avanzados otorgado por la Universidad de Burgos (España), Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, programa de Doctorado en Economía y Administración de Empresas.

(1) GRI (2006b) Se ha traducido “report” como “memoria”, aunque existen organizaciones que han adoptado el término “informe” o “reporte”, para nombrar al documento que sigue las directrices de la Guía de la GRI.