Modernidad y posmodernidad contable

Revista N° 1 Ene.-Mar. 2000

Luis Antonio González Santos 

Contador público de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en ciencias fiscales de la UNA 

Docente Universitario 

Introducción

Al acercarnos al próximo milenio, los ámbitos se tornan más complejos, los conocimientos cada vez son más objeto de crítica, de recontextualización, de transformación, es decir, se deprecian; en esa dinámica los profesionales deben estructurarse, escribir, investigar, para que puedan competir en el mercado cada día en constante reacomodamiento y transformación.

Así, en la medida que el conocimiento contable se pone en tela de juicio, aporta al contexto su propia opinión universal cuya tendencia es transformar, comprender y ser expresión significativa del ser y de como orienta su apropiación del entorno.

El hombre, como ser social, se enruta hacia el cúmulo de necesidades, hacia un nivel concreto de bienestar, de satisfacción, un ejemplo, sería los medios de comunicación que permiten algún tipo de relación entre los seres. De forma tal que, a medida que trata de satisfacer esas necesidades de recursos, el rango del consumo aumenta. Una posible discusión se centra en cuanto al límite de satisfacción de necesidades, ¿la riqueza o la producción tienen algún límite?

Las empresas que aún continúan con los métodos tradicionales están imposibilitadas para lograr los más altos niveles de competitividad en la actualidad. Esta coyuntura plantea a los empresarios el motivo que les impone asumir conjuntamente con los profesionales de la ciencia contable, el compromiso ineludible de la mutua cooperación, manifestando la voluntad de las unidades productivas para modernizar sus sistemas de información, sin cuya asesoría, continuarían marginadas de las mejores oportunidades para producir como entes competitivos. Es necesario contar con los profesionales de las ramas afines, para que a través del entendimiento de las nuevas condiciones, se desarrollen las estrategias para encarar el mercado, de la forma que le reporte el mayor provecho posible, no solo para la empresa o sus dueños, sino para la sociedad en general.

El curso que ha tomado la teoría contable en contraste con los caminos de la práctica profesional, en el contexto de la apertura económica para las empresas y sus sistemas de información contable, sugiere inequívocamente la favorabilidad que los procesos de innovación tecnológica les imprimen en lo productivo y con ello en el cubrimiento competitivo de un mercado en extremo abierto.

Es cuando el estudio de la innovación y apropiación de tecnología cobra vigencia y exige asumir la investigación como herramienta de trabajo, a fin de que a través de su impulso se pueda determinar en primera instancia el curso favorable o no, de las innovaciones tecnológicas en los procesos contables de las firmas, y como segundo aspecto deducir si dichos avances se ajustan a los desarrollos de la teoría contable, cuáles son esos desarrollos, dónde están sus limitantes y en qué contexto de aplicación se halla esta ciencia.

Es nuestro propósito generar la conciencia requerida para la comprensión inequívoca de que se debe apropiar todo este acervo de conocimiento que a diario genera los procesos de investigación en la contabilidad, la economía y la sociología para lograr el apoyo a los sectores productivos que esperan incrementar sus utilidades, con la implementación tecnológica que requiere cada unidad productiva para la obtención de sus objetivos. Por ello, es necesario un cambio de actitud, que ubique a los investigadores y a la disciplina contable en una etapa definida de la modernidad, fácil de determinar si nace como producto de un nuevo pensamiento del hombre que evalúa o conceptúa sobre temáticas relacionadas con nuestro saber principal.

Hoy se valora a la contabilidad más como un saber antes que como el simple hacer; esto quiere decir que quien continúa en el oscurantismo y considera la contabilidad como la “técnica del registro” cuyos PCGA son las convenciones orientadoras del cálculo del resultado final de la empresa de negocios detrás de un esquema económico muy poco elaborado, está muy lejano del pensamiento de la modernidad, de la posible inserción de este tipo de conocimientos en constante progreso en los procesos de readecuación del orden mundial, y en la resolución de toda problemática asociada a los conflictos de intereses y de convertir las profecías contables en los fundamentos de actuación y transformación de una injusta realidad.

Aunque no se puede negar que todo proceso social es lento por las incipientes condiciones en que se intenta desarrollar, estamos seguros que sin temor a equivocarnos podemos expresar la presencia de nuestro saber en los nuevos discursos, cuya particular fuerza se nota en el avance teórico que por negligencia manifiesta de empresarios y algunos contadores que se han quedado atrás, no permite vislumbrar de ninguna manera este contexto y menos pensar en los procesos de modernidad que hoy estamos presenciando.

Hace falta colaboración de quienes detentan el poder, para innovar e investigar; el conocimiento es una forma de enmascarar el poder, pero el conocimiento es creación humana y solidifica esos paradigmas. Entonces la realidad es que lo cuantitativo de la producción prima sobre la cualitativización del ser. Se subsume la discusión a un problema moral y ético en donde la producción de ideas, de conocimientos para el beneficio de la comunidad, es lo fundamental; no se trata de cuánto producir, sino de cómo y a costa de qué se hace. El hombre es responsable de todo; lo que comienza termina con el hombre.

En esta vía este documento es un intento articulador que aborda el problema de lo contable, desde la óptica filosófico-epistemológica del entendimiento de su ser ahí, —en sí mismo— y sus representaciones, en su transcurrir histórico, que hemos enmarcado en los espacios de modernidad y posmodernidad, como crítica a la reducción del papel asignado a la contabilidad por los procesos de modernización económica, como nuestro aporte a los procesos de construcción del saber contable, en espacios abiertos y globales.

Los conceptos en el ámbito del mundo moderno

El transcurrir del hombre por la historia, ha marcado hechos y situaciones sin precedentes, los cuales en un principio presuponen un mejor estar y una mejor forma de vida. La modernidad y la posmodernidad, no dejan de ser uno de esos períodos que caracterizan al ser en su entorno y la forma en que este se hace a él, para lograr mantenerse como el "todo poderoso", buscando como objetivo individual la riqueza y el poder. De esta manera, se argumenta cómo al lado de la consideración objetiva del Estado y con ella el manejo objetivo de las cosas, tanto del Estado como del mundo general, se yergue, con pleno poder lo subjetivo: "el hombre se convierte en individuo espiritual y como tal se reconoce"(1).

Se plantea como inicio de la modernidad la conclusión del periodo del renacimiento o siglo de las luces (siglo XVI-XVIII) así, la característica del surgir "moderno" se expresa en una creación moderna de sociedad, con estructuras sociales y mentales asociadas a la creación de la ciudad, el Estado, la universidad, el molino, la máquina, la conciencia y finalmente las revoluciones(2) que en los dos últimos siglos se han presentado, como un sistema perfectible que se ajusta a paradigmas racionales de acción, la idea de progreso como centro de la filosofía política e histórica, así como la desintegración de la unidad en la diversidad.

En expresión de Burckhard, "...el mundo moderno se caracterizaba por el triunfo de los intereses laicos sobre la visión religiosa, el surgimiento de una ética política intramundana, el descubrimiento del hombre como sujeto histórico, el desarrollo de la ciencia de la naturaleza y el interés por el conocimiento del mundo y por la aparición de una pintura de intención realista, no simbólica(3).

Ahora bien, lo moderno como supuesta herencia de una generación anterior se sitúa en un contexto en que fluye como porvenir incierto, como preocupación, en intensas crisis determinadas en espacios como la política, la ética, la cultura, todas ellas en crecimiento, en mutuo recrudecimiento; en conjunto, ellas implican una característica fundamental de nuestro tiempo que se manifiesta con la incursión de la racionalidad técnica y abusiva de explotación del entorno natural, simbólico y cultural, en perspectiva de llegar al punto "de no retorno".

La humanidad en procura de modificar favorablemente su situación, en algunos países de América Latina ha optado por la implementación de procesos de modernización industrial con la incursión de tecnología importada, con la posibilidad de argumentar un desarrollo social coherente; sin embargo, este intento se ha reducido a lograr unas metas de tipo económico representadas en índices e indicadores, a costa del bienestar social y comunitario. De manera que, el término modernización se entiende estrecha y fundamentalmente emparentado en términos económicos, con la firme convicción de que las aspiraciones del ser humano encuentran fin con el aumento de los indicadores económicos(4).

El avance de la racionalidad técnica, se erige como fundamento de la posibilidad productiva incremental, que en este tiempo ha venido a agudizar la crisis de valores, latente en el uso indiscriminado de modelos de explotación irracionales, de la acumulación capitalista como argumentación de procesos discriminantes de división del trabajo, con sus consabidas consecuencias en aspectos como cultura y eticidad, de manera que la racionalidad consumista nos ha alejado de la connotación simbólica del mundo de la vida, de la dimensión del ser, como individuo y en relación con su especie.

En relación con la herencia, podemos preguntarnos acerca de las razones que caracterizan esta situación; sin embargo, es posible reflexionar acerca de la existencia de algún tipo de legado para nuestras futuras generaciones. Interrogamos si quienes nos precedieron pensaron en los fundamentos de esta herencia o no, o simplemente las cosas pasaron y se presentaron de la forma en que hoy las analizamos.

Al abordar conceptualizaciones pertinentes, el contenido de las expresiones "moderno", "modernidad", "posmoderna", varía el lenguaje y la representación asume diversidad de connotaciones.

Lo moderno, refiriéndonos a la connotación de legado o herencia que deja una generación a otra, sería la conciencia de una época que se pone en relación con el pasado de la antigüedad, para verse así misma como una transición de lo viejo a lo nuevo(5).

Este abordaje, condiciona la expresión de la "modernidad" como actitud mental abierta y consciente, en que el futuro está por construir; no es un momento a imitar sino que como espacio la modernidad se va formando como articulación de fenómenos globales, los cuales nos permiten concebir de una manera diferente la realidad. Argumentan estos procesos una nueva época, realidad que cohesiona la dimensión económica, política, social, cultural(6).

Así, la modernidad como la sociedad, se constituye a través de una serie de interacciones discursivas entre el hombre y la naturaleza; y sus semejantes, no estática, como totalidad dinámica produce una estructura en sus prácticas y en su comunicación. Sin embargo, la comunicación no puede erigirse en apoteosis, pues de esa manera podría obviarse el área de conflictos, el área de la opresión y el poder(7).

En este período entonces, como característica del conocer y del saber del entorno y del cómo el hombre se ha desarrollado y se desarrollará, surge el concepto de ciencia, el cual es presentado bien bajo la concepción matemática cartesiana o de la física de Galileo o Newton(8), explicando bajo la concepción eminentemente positiva la naturaleza y el ser del hombre, desplazando así la concepción filosófica del ser-ahí, en sí mismo como característica trascendental del ideario presocrático(9), que separa al ser-ahí de sí y del ente como manifestación del mismo, para la interpretación del mundo vital.

A consecuencia de la aparición de la ciencia y del aporte a la explicación positiva del mundo, se presentan cambios drásticos en la forma de hacer y entender la investigación(10), con esto la hermenéutica que constituía la esencia de la investigación en el medioevo, dio paso para que la matemática se convirtiera en la modernidad en el objeto en sí de la investigación, mediante el método científico, generando axiomas de explicación del entorno.

Otro de los aspectos de cambio para el paso a la modernidad, es la riqueza como manifestación histórica de los actores sociales, que guían los destinos de la humanidad. Así, el excedente y la plusvalía se convierten en condiciones necesarias de la reproducción capitalista y social democrática en procura de generar economías de consumo y consolidación de las fuentes productivas y el manejo de los créditos a intereses de usura para la reproducción constante y creciente de la riqueza(11).

El poder como elemento predominante en las relaciones sociales históricas del hombre, es otro elemento vital que caracteriza la modernidad, por cuanto este pasa a ser "democrático", dando vía libre a la elección y a la representación de los diferentes componentes del Estado.

Nuestra representación del mundo moderno, como estudiosos de la contabilidad, de alguna manera permite la generación de posibilidades de bienestar para la humanidad; en la conceptualización vulgarizada de la técnica contable, quizá no.

La contabilidad bajo la concepción de instrumento de construcción de información, basada en la selección y el registro de actividades, se enfrenta a cambios en la concepción de la riqueza, por lo cual se ve avocada al uso de diferentes disciplinas (las matemáticas, la estadística, la administración)(12) para la medición y valuación del excedente generado. De otra parte se pone de manifiesto la concepción política que se gesta para el desarrollo y la aplicación del poder, siendo así la contabilidad asumida por la economía y el derecho, para identificar, medir y valuar la actividad económica, así como los derechos y responsabilidades generados en el esquema propietario-recursos-beneficios.

Para el hombre, el conocimiento se torna aplicado y aplicativo a características de las necesidades globales del entorno, establecido a través de investigación de caso e investigación científica asociada con la producción economicista y la información para el desarrollo del mercado de capitales. Bajo esta consideración surge el crecimiento tecnológico y técnico de algunos países que buscan la supremacía económica.

Se presenta así, como interpretación errónea de la modernidad, la modernización, la cual se manifiesta en términos de eficiencia, eficacia, productividad, rentabilidad, competitividad, consolidación de redes y jerarquías de información, para llegar a un mejor entendimiento en términos de economía mundial.

Si el proyecto de modernidad al cual aspiramos se reduce a la modernización del instrumental productivo, al desarrollo tecnológico, esta reducción posibilitaría la inquietud sobre cómo establecer un desarrollo unilateral de cierto tipo de ciencia y tecnología en detrimento de la dimensión simbólica y el mundo de la vida.

Desde este problema, se refuerza la inquietud por la obligatoriedad de "la opción modernizante" que establece el cumplimiento de unas pautas en el marco económico y social de nuestra época, único referente para cualquier política y Estado. Corremos el riesgo que ese desmesurado afán de modernización enfocado bajo la crítica al aislamiento y al provincialismo, lleve a la importación e imposición de lo foráneo sobre lo nacional, lo cual implica señalar hacia lo descontextualizado, que impide reconocer lo múltiple y lo plural.

El cuestionamiento a la modernidad como proyecto de vida se encuentra en la pregunta sobre la real mejoría de la humanidad, cuando se interroga por el progreso y el bienestar general.

La crítica enfoca diversos tópicos connotando la aparición del posmodernismo, al parecer debido a que ya no interesa lo social, sino lo de una clase: la favorecida. Se da el individualismo que se fortalece en los recursos que posee cada uno, se advierte la lucha y la aparición de dos mundos contendientes.

El uno, como reacción legítima contra el aburrimiento, la simpleza y la monotonía de la visión universal del mundo generalmente percibido como positivista, tecnocéntrico y racionalista, que se identifica con la creencia moderna del progreso unilineal, de la verdad absoluta, en la estandarización del conocimiento y la producción; y el otro por contraste, que privilegia la heterogeneidad y la diferencia como fuerzas liberadoras en la redefinición del discurso cultural. La fragmentación, la indeterminación, la intensa desconfianza en todos los discursos universales o totalizantes.

El primer enfoque, parte de la premisa modernidad = modernización, o de la reducción de que la modernidad solo es modernización.

En palabras de Guillermo Hoyos:

"A partir de una crítica a la modernidad: a su reduccionismo, a su sentido exclusivista de racionalidad, a su concepción absolutista de teoría (...) se pretende acceder a la condición posmoderna que nos motiva a una reconstrucción más auténtica de nuestros orígenes. Se busca con esa crítica reconstruir las relaciones entre autenticidad y modernidad, en el sentido que es posible una apertura a otras culturas desde el propio contexto"(13).

Esta visión, sin embargo fundamenta la posibilidad de algún tipo de relaciones entre la comunidad internacional y la nacional a través de un desarrollo auténtico de investigación y producción científica en nuestro país, por lo que resulta imperativo no solamente reconstruir lo propio y lo auténtico, si no relacionarlo con el pensamiento universal, con aspectos teóricos que nos permitan lograr claridad y niveles avanzados de recontextualización y significancia.

Empero, otra tendencia considera que el proyecto moderno a largo plazo no existe, dado que los preceptos contenidos en la modernidad no se han materializado para toda la humanidad, lo que supone un cierto nivel de desencanto y desconfianza, espacio donde "el nacimiento de la cultura es la ilusión colectiva acerca de la posibilidad de existir realmente (...) pero todo está condenado a muerte, (14) así el posmodernismo no sería "nueva realidad" o "estructura mental", sino perspectiva de inquietud sobre las representaciones de la modernidad, sobre lo estrambótica de la cara posmoderna de la modernidad, la cual en últimas se caracterizaría según Calinescu(15) como:

"(...) autoescéptica pero curiosa, no creyente pero buscadora, benevolente excelente pero irónica.

Con todo, el disfrute del Madrid 198, aquí y el ahora, el futuro para la humanidad sería el punto de "no retorno", consecuentes con la creencia del tiempo como serie infinita, convergente y divergente, vertiginoso y paralelo. Hay tiempos que se aproximan se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, esta trama abarca todas las posibilidades No existimos en la mayoría de esos en tiempos; en este, que un favorable azar me depara, usted ha llegado a mi casa; en otro, usted al atravesar el jardín, me ha encontrado muerto; en otro yo digo estas mismas palabras, pero soy un error, un fantasma(16).

De hecho, las raíces posmodernas alcanzan el pensamiento de Nietzche y Heidegger, como creación de la generación de la alienación desilusionada con su propia percepción del mundo, cuya máxima expresión se da en los sesenta, con el boom económico de posguerra y la ampliación de las posibilidades sociales. Generación que se revela contra la opulencia producida por el progreso industrial, exigiendo para sí, el sentido y significado de la vida.

El cambio en las ideas que nos aportan Kuhn, Feyera-bend, Foucault con su énfasis en la diferencia y discontinuidad en la historia, el privilegio de correlaciones complejas en Morin, el resurgimiento del interés por la ética y la política, el reconocimiento del otro, de su dignidad y su validez como interlocutor, indica un cambio amplio y profundo en nuestra manera de sentir, reflexionar y experimentar la vida.

El posmodernismo, señala la muerte de las metanarraciones(17) cuya función secreta fue legitimar y dar bases a la ilusión de una historia humana etnocéntrica y universal. Estamos ahora en el proceso del despertar de la pesadilla de la modernidad con su razón manipulativa y fetiche de la totalidad, hacia el pluralismo de la posmodernidad, ese heterogéneo rango de estilos de vida y juegos del lenguaje que han renunciado a la urgente nostalgia de totalizarse y legitimarse(18).

El ámbito de la modernización

A. Lo internacional modifica lo local

El final de la Il guerra mundial marca la evolución económica en el mundo, la cual ha experimentado un rápido crecimiento, con cambios fundamentalmente orientados hacia la intensificación del proceso de competencia internacional.

Los países más desarrollados y algunos de reciente industrialización han mejorado grandemente sus sistemas de productividad;

hasta el momento tal avance les revierte altos índices e incursionan seguramente de manera más eficiente hacia su inserción en las nuevas relaciones de producción, a través de la implementación de nuevas estrategias de comercialización de bienes y servicios por un lado, y en el desarrollo de cada vez más complejos procesos de mercadeo.

Con esta tesis de globalización de la economía y fundamentalmente atendiendo el principio de la división del trabajo, las grandes potencias han logrado consolidar sus sistemas económicos y políticos al punto de intervenir en la reestructuración de todo el contexto a partir del monitoreo ejercido directamente o a través de sus intermediarios, sobre la política gubernamental en los países que carecen de mejores alternativas de desarrollo.

A nivel mundial las reestructuraciones geopolítica, económica y social han suscitado cambios en el modelo de acumulación de capital; coyuntura que ha permeado transformaciones el campo de la política en algunos países del cono sur y que reforzadas con la intervención internacional, han inspirado gran cantidad de reformas bajo principios modernistas. Los conceptos de "modernización" y/o "apertura", operativizan una serie de prácticas cohesionadas sobre bases comunes vinculadas al mercado bursátil principalmente en los países más poderosos.

A falta de un equilibrio logrado a partir del desarrollo de teorías contables fuertes que a su vez hagan posible el surgimiento de nuevas prácticas de actuación, se sugieren posibilidades regulativas de la costumbre profesional contenidas en leyes y decretos impuestos a manera del enfoque positivo, cuya metodología expresamente inductiva expone un énfasis en la implementación práctica de sus formas de expresión al mundo real. A través de tales reglas, sus partidarios sustentan como teoría el soporte de detallados procesos y lineamientos usados en el contexto económico actual. Se nota que a este tipo de argumentaciones subyace la clara imprecisión de la práctica contable en la actualidad y la insatisfacción manifiesta por parte de sus practicantes.

En nuestro país este replanteamiento de ordenamiento global, ha llevado al Estado a responder competitivamente en el nuevo mercado con el "programa de apertura económica y modernización de la economía", manifestado por varias medidas adoptadas para lograr la modernización del aparato productivo y consolidadas a través de reformas estructurales de los regímenes cambiarlo, laboral, tributario y financiero, entre otros. De forma tal que, el programa de modernización se ha dirigido fundamentalmente a acelerar progresivamente la productividad interna generando nuevas posibilidades e incentivos para los sectores con mecanismos de adecuación de la carga tributaria.

Esta serie de medidas, implementadas en una economía débil e inestable, poco competitiva diferente en grado sumo, coincide con la necesidad de buscar en las empresas el mejor y eficaz sistema de información contable que sea para los empresarios, no solo ágil y oportuno para toma de decisiones, sino capaz de atender las necesidades contables de responsabilidad social que le competen.

Abrirse al mercado implica condiciones equitativas para lograr que la búsqueda de dicha competitividad no lleve al fracaso o a resultados negativos a las empresas cuya infraestructura financiera, contable y productiva sea escasa. Así, resultan siendo las empresas nacionales como unidades productivas, los actores capaces de realizar una verdadera inserción de nuestra economía en el escenario internacional de apertura. El mundo está presenciando un proceso desafiante de alianzas estratégicas entre países y empresas poderosas, compañías multinacionales que continúan creciendo al paso de la economía global.

En el aspecto contable, se manifiesta con el surgimiento de la contabilidad internacional, la cual influencia en principio, la elaboración del lenguaje de los negocios respecto a unas condiciones económico-sociales y políticas dadas, que según esto debe corresponder a los criterios de racionalidad prevalentes bajo las directrices dominantes. Este desarrollo de esquemas, foráneos en realidades ajenas, está representando para la contabilidad un estancamiento investigativo que la convierte así en condicionante contrario al desarrollo de estrategias nacionales que solucionen los angustiosos problemas por los que atraviesa una serie de naciones aferradas a una injusta tradición. Este lenguaje debe estar fundamentado en esta realidad y de esto depende la veracidad, precisión y oportunidad de la información generada desde el interior de la unidad productiva y la satisfacción de las necesidades propias de los usuarios de la misma.

B. Ámbito contable de la modernización

Al hablar de "apertura económica y modernización", implícitamente se está en mora de justificar el llamado a las nuevas formas de respuesta que la contabilidad debe asumir como estrategia de cambio y crecimiento en la sociedad; sin olvidar que debe revolucionar sus fundamentos para que se conviertan en pilares de actuación sobre el hecho económico del cual están informando y de esta manera se logre equilibrar tanto la teoría como la práctica contable en una ciencia social libre y al servicio de la humanidad.

Este rótulo aperturista pretende abarcar el fenómeno comercial y financiero de interrelación e interdependencia entre espacios nacionales y regionales. mediante el ejercicio directo sobre los procesos de integración(19) y normalización contable, cuya pretensión es reducir especificidades técnico-legales propias de los espacios geográficos subdesarrollados, cuyo principio regente lo constituye la soberanía nacional.

Por lo tanto, el nuevo marco internacional obliga a diseñar una estructura macroeconómica que permita el impulso macro empresarial. Sin embargo, el desenlace de este marco sugiere el estudio de nuevas formas adecuadas de información y registro de la contabilidad financiera de las empresas, para que dicho análisis permita reconocer su estado competitivo en el mercado y sirva para la toma de decisiones de manera acertada y oportuna. Esto atendiendo a la incursión de las prácticas contables referenciadas al paradigma dominante en la contabilidad(20) como una forma de acercamiento a la realidad.

C. Hacia una sociedad de información

Teniendo en cuenta que la información tiene que servir a un, multiplicidad de interesados en la sociedad tendrá que ser más útil y aplicable socioeconómicamente y atender a las necesidades contables de responsabilidad social.

La incursión de la tecnología en el medio es una variable de considerable incidencia que afecta no solamente la productividad de los sectores económicos, sino, la generación de datos e informes, en la perspectiva de aprovechar el avance de la ciencia para el desarrollo de la comunidad usuaria y permitir el control de los recursos puestos a disposición de la unidad económica.

Entonces, nuestra tesis central encuentra asidero en lo expuesto: la competitividad se mide principalmente por el grado de innovación tecnológica realizada, la gestión debe innovar en cuanto a la inclusión de nuevas formas de registro de la información socioeconómica que fluye tanto al interior como al exterior de la empresa, para satisfacción de sus múltiples usuarios, quienes en últimas la relacionan con el contexto; lo que sugiere que el cambio de objetivos gerenciales determina el grado de desarrollo alcanzado por la unidad productiva en el ámbito social en que debe concebirse.

De esta forma, el papel de la información contable en este contexto amplía su relevancia, en tanto que al interior de la disciplina contable se genera un constante ambiente de cambio en el cual debe entrar a renovar sus fundamentos a partir de la reorientación de sus procesos investigativos y de desarrollo epistemológico y teórico. Esto determina la pertenencia de abordar un debate sobre la operatividad y veracidad de los sistemas contables de las empresas en el contexto de apertura y modernización a la luz de los desarrollos del saber más que en lo que tradicionalmente se concibe como la reducción de la "técnica contable", de manera errónea.

Actualmente los sistemas contables de las empresas deben responder al reto emanado desde el contexto económico para ser útiles, pues de la misma manera que operan en lo político y social, están afectados por los procesos de apropiación de ciencia y tecnología dentro de una nueva cultura empresarial.

La estrategia para competir, ya intuida por las empresas, está permeando la ruptura, con los métodos tradicionales, que comparados con los sistematizados reportan una mayor eficiencia del personal, mayor rapidez en el registro, procesamiento efectivo y exacto, y en consecuencia los resultados e informes financieros presentan un mayor grado de oportunidad y precisión que los tradicionales.

Al parecer se ha iniciado con importante intensidad un proceso renovador en el actual momento económico que pretende insertar la tecnología computarizada en los sistemas contables de las empresas, las cuales comienzan a adquirir numerosos paquetes de software aplicativo y a la medida para responder a los requerimientos planteados.

Las principales áreas de apropiación están repartidas en contabilidad, mercadeo y producción dependiendo de las necesidades propias de cada sector analizado, lo que justifica y corrobora el avance de los sistemas y la informática en nuestras economías; ningún sector está al margen de estos desarrollos.

El papel de la contabilidad, en la época de globalización e internacionalización de la economía (modernización), marcada por el paso de la sociedad industrial a una de información, sería lo relacionado con la calidad de la información producida; producción de información que debe darse en los niveles micro, macro, a nivel nacional e internacional, como sistemas interactuantes, por su interdependencia.

La importancia de la información generada en las unidades productivas está medida, en este contexto, por su oportunidad y precisión, en donde la informática constituye la herramienta esencial del proceso de desarrollo basado en la comunicación, que depende de la tecnología, ¿pues de qué sirven estados financieros a costo histórico en un mercado de precios cambiantes, entregados tardíamente pata la toma de decisiones?

La apertura y globalización de las economías así como la armonización y planificación contable, han puesto de manifiesto las necesidades de información y representación, coherentes y consecuentes con la realidad; información y representación que tiene que ver con las diferentes actividades que se gestan en el interior y el exterior de los países, como lo afirma Enthoven.

"(...) la sociedad posindustrial se está volviendo una sociedad de información, se está pasando a una economía de la información", con esta apreciación se espera resultados trascendentales de cambio de información, y que se sometan los sistemas contables a una evaluación de nuevos y diversos usuarios de esa información.

¿Sería este el papel que debe jugar la contabilidad en esta época? Se cuestiona la posición de la contabilidad en la modernidad, si esta se concibe como megatendencia en el espacio global del mundo según Naisbitt y Enthoven como las direcciones acorde a su interpretación de Naisbitt sería lo que demanda una respuesta adecuada de tendencia como posible aplicación a lo contable.

En una sociedad de información, cabe preguntarse ¿hasta qué punto los recursos humanos, proporcionarán un margen competitivo? y correlativamente interrogarse acerca del problema de la cualitativización progresiva del pensamiento humano, de la estructuración mental, de la creatividad, o en palabras de José Sarukan, al compromiso capital de la universidad en la preparación del recurso humano para acceder a la competencia internacional. Así, "se ha llegado al convencimiento de que la clave para lograr un lugar en los escenarios internacionales reside en la capacidad de competencia de las naciones y de sus individuos. Ello requiere de un alto grado conocimiento, de talento, y de experiencias: habilidades que se sustentan en un sistema educativo de calidad".

Se argumenta que en el futuro la inversión primaria puede no ser tanto en activos como en personal. El personal es un activo. "El reconocimiento del individuo es el hilo conductor que enlaza todas las tendencias, en una economía de la información, con altos salarios, se les paga a los trabajadores por lo que es único en ellos: su inteligencia y su creatividad(21)".

Desde el punto de vista contable, la medición e información relativa a la productividad se reduce al cálculo de relaciones y algún tipo de análisis, no se estructura como sistema de información. Se requiere reconceptualizar el modelo contable para poderlo adaptar a la nueva sociedad de información en la cual el conocimiento es el ingrediente crítico(22) y la tecnología informativa el instrumento por excelencia; la globalización contable debería ser concebida, en primer lugar como producto de la evolución científica del conocimiento disciplinar, y en segundo término, como exteriorización concreta de los estados de desarrollo de cada país y sus relaciones con respecto a la estructura internacional.

Este cambio de actitud ubica a los investigadores y a la disciplina contable en una etapa de la modernidad, fácil de determinar si nace como producto de un nuevo pensamiento del hombre que evalúa o conceptúa sobre temáticas relacionadas con nuestro saber principal.

Modernidad y posmodernidad desde lo contable

A. La crisis de la modernidad

Analizar la modernidad y la situación que enfrenta el hombre en este período, es sin lugar a dudas hablar del olvido del ser(23), como partícipe del desarrollo de los sucesos de su cotidianidad. El ser ahí —el hombre, el concepto, o las cosas— dejó de tener significado y significancia en la modernidad y por supuesto en la modernización. El ser ahí y en sí mismo, es la clara expresión del entendimiento del otro como otro(24) y no como el mismo, es su estructura interna, y sus pensamientos, los que afloran en esta consideración, las representaciones, que es lo que comúnmente se ha manejado, estudiado y puesto de manifiesto como el todo en la modernidad, como conceptos y conocimientos terminales, obedece al ente del ser ahí y en sí nace y se manifiesta o se representa en términos de utilidad, de para que sirve, de lo eficiente que pueda ser, de lo que representa e informa.

La contaduría como profesión es definida en algunos casos y por algunos autores reconocidos como ciencia; en algunos países no existe la connotación de profesión para esta labor, en otros es una especialización de estudios superiores y en últimas es una profesión por reconocimiento de una labor aprendida en su espacio meramente técnico. Bajo esta consideración no es entendida la contaduría pública, en su condición del quehacer social, es decir no se reconoce su ser ahí en sí misma, solo se reconoce en la medida en que esta actividad está regulada en términos de ley nacional o gremial. De otra parte, en la modernidad el contador publico, es un enunciado peyorativo de una representación (del ente) al servicio del propietario-empresa, no se identifica en esta relación el ser-ahí en sí mismo del contador y el contador como ente, es decir lo que representa, se funde en una sola definición, tomando la vía del dogmático, práctico e interviniente entre el Estado y los particulares.

B. De paso a la posmodernidad

La necesidad del hombre del ser-ahí en sí mismo, de que sea entendido por sí y también por su ente, presenta de plano en crisis a la modernidad y da las pautas para que se supere este episodio histórico al de la posmodernidad, la cual como argumento vital mantiene al ser-ahí como fundamento de su ideología, y como condición característica de un saber y conocer más amplio, en cuanto a las estructuras tomadas en conjunto, es decir se toman las cosas por cosas y por sus representaciones, volviendo así a la concepción socrática y presocrática en razón al olvido del ser, y a la hermenéutica como norma de interpretación de los sucesos enfrentados en un entorno social. Los actores más que entes, que representan una actividad, una circunstancia o un simple enunciado, pasa a ser protagónico de su destino, progreso y desarrollo en términos de realización del ser-ahí como fundamento cognoscente y congnoscitivo a la vez.

La contabilidad entonces dará un giro en procura de suplir las necesidades de identificación del ser-ahí, en sí mismo y también de sus representaciones como ente que es, de tal manera que es necesario que la contabilidad se estructure en función de:

1. Su ser-ahí, es decir lo que es por sí, sin atender a externalidades, o al medio para ser explicada.

2. Su ser-ahí en sí mismo, es decir a su estructura interna y sus enunciados que articulan su propio ser-ahí.

3. Y su ente, es decir las diversas maneras de interpretar la utilidad de la estructura de la contabilidad, la cual presenta diversidad en la unidad, pero se mantiene como tal, en la unidad en razón del ser-ahí.

De otra parte, estas mismas funciones debe cumplir la contaduría como función del ente, o del ser-ahí, del contador, y del contador por su representación a través del ente, para establecer las relaciones del uno y el otro, en el entorno donde actúan.

En este marco se mueve un conocimiento fragmentario, es decir que se va adecuando en la medida que se desarrolla su interior y su periferia, que va involucionando así como va rotando la dinámica del conocimiento y la ciencia en general; este continuo devenir se constituye de manera fundamental en un eslabón de la modernidad y por ende implica una proyección hacia la posmodernidad.

Si el pensamiento de los contables no cambia, se actualiza y se convierte en constructor de buenas teorías; el contable continuaría siendo un agente espectador pasivo de heterogeneidades y crisis permanentes.

C. Nueva época, nuevas actitudes

Comprender la crisis socioeconómica a través del conocimiento contable emergente cuyo carácter estratégico subyace a todo proceso político, es una herramienta que puede contrarrestar de manera inequívoca la crisis por la que atraviesa la sociedad colombiana desde los ochenta.

Esta crisis, introducida por las mutaciones derivadas de los procesos de modernización económica cuyo alcance limitado ha privilegiado los intereses privados, requiere de condiciones tecnológicas concretas; pero es necesario oxigenar nuevas opciones de cambio en los complejos sistemas políticos y de organización estatal, que permitan el impulso macroeconómico de las unidades productivas insertas en este tipo de contextos.

El marco conceptual que se esboza como la fórmula relacional de la contabilidad en su aproximación teórico-práctica con los procesos de modernización del aparato productivo, representados por la innovación y apropiación tecnológica, y el cambio de expectativas del hombre como actor-transformador de su realidad, sugiere que no se está muy lejos de lograr un equilibrio con sus propósitos futuros.

Sugerir un proyecto de modernización económica sin referencia a un proyecto de modernidad implica subordinar los intereses colectivos al dominio estatal privatizado e ineficiente.

Los nuevos desarrollos teóricos que la comunidad académica ha realizado, continúan sin apropiación consciente de parte de los empresarios ni de los contadores.

Es cierto que estos procesos implican un compromiso con la modernidad, que se justifica como sustento para competir y que se hace necesario acoplar una serie de directrices claras para que competir sea sinónimo de sobrevivir y no de morir.

El contexto de aplicación de la contabilidad y la teoría contable moderna surge como producto de nuevos procesos investigativos, de una nueva actitud de los actores de la comunidad contable, cuyo aporte reconocido con su valor de avance ha alcanzado posiciones de vanguardia en el contexto científico.

El compromiso con la realidad está soportado por la investigación y la enseñanza de la contabilidad como una ciencia cuya misión principal debe ser orientada hacia el servicio de la humanidad y como herramienta política de su transformación dado que su utilidad no debe condicionar intereses colectivos.

Es necesario un nuevo proceso educativo donde el conocimiento y no el título debe ser la meta fijada; sin embargo, se requiere implementar novedosos proceso, de actualización bibliográfica, en materiales y pedagogías intensivas que privilegien la relación más íntegra entre el hombre, la universidad y la sociedad, cuya objetivo de cooperación manifieste un futuro de transformación de la realidad que a la vez incida en un cambio en la actitud mental del profesional.

Somos optimistas respeto del dinamismo que aproxima los procesos de evolución científica, social y del pensamiento contable en un contexto de mercados abiertos; por tanto, la producción de nuevos conocimientos debe surgir de las necesidades más apremiantes de la humanidad para que sea considerado útil; por ende, estamos ante un reto que es la modernidad que como proyecto político y de desarrollo social no se justifica ni se entiende si está escindido de la modernización.

IV. Conclusiones

El análisis precedente deja como enseñanza interesantes planteamientos cuyo juicioso trabajo intelectual y reflexivo planteará para posteriores generaciones estudiantiles un importante acervo de conocimientos que soportará futuras investigaciones, cuyo ámbito de aplicación se ampliará en la medida que va surgiendo el nuevo pensamiento a la par que va generando procesos y condiciones de desarrollo para la ciencia contable posmoderna.

De manera que en la modernidad, la empresa exige contratar personas con capacidad de comportarse, con un mínimo de preparación para entender argumentos y estructurarlos; así se convierte en imperativo para la educación en este momento de transición, la reformulación de sus procesos de enseñanza-aprendizaje, basados en la investigación, la epistemología y la realidad socioeconómica, como alternativa para preparar el elemento humano requerido para estas nuevas necesidades, como un válido mecanismo de difusión y circulación del conocimiento en la sociedad global, replanteando así la cátedra tradicional.

Es cuando la universidad se convierte en puente conector del desarrollo científico y tecnológico con la realidad social, con papeles bien definidos en la creación, preservación y difusión del conocimiento y teniendo en cuenta que la base del conocimiento debe ser cumplida por la universidad, esta se convierte en ente transformador del hombre y en dinamizadora de los procesos de cambio; en eslabón de la modernidad y la proveedora de las comunidades científicas del recurso humano que se requiere con urgencia.

Se pretende generar espacios de política, y ambiental, desde una discusión, para preparar al futuro profesional en áreas de desarrollo y generación de alterna de solución, a los angustiosos problemas nacionales, como la mejor forma de mostrar la responsabilidad social del contador frente a su problemática social, política, y ambiental, desde una perspectiva crítica, analítica y reflexiva, en procura de alcanzar los objetivos y la misión de la disciplina y la profesión contable en el entorno de una sociedad de información regido por los principios de calidad, cualitativización progresiva y globalidad.

Bibliografía

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(1) BUCKHARDT, J. "La cultura del renacimiento en Italia. Edit. Iberia, Barcelona, España, 1959.

(2) SERNA A, Julián, "Heidegger y la crisis de la modernidad". Edit. Corporación Biblioteca Pública, Colección de escritores pereiranos, vol. 9, 1992, pág. 4.

(3) Ampliar en: BURCKHARD, J., Op. cit. "págs. 4, 8, 37, 100.

(4) PEDRAZA, F., Eder. "Gestión tecnológica: Una posible alternativa al proyecto modernización modernidad", pág. 652.

(5) Ibid., pág. 654.

(6) GIRALDO I, Fabio, y otro. "La Metamorfosis de la Modernidad en Colombia", En: Colombia El despertar de la modernidad, Foro Nacional por Colombia. pág. 249.

(7) RODRÍGUEZ I, Jorge E. "Una nueva teoría social para una nueva época" En: teoría crítica y sociología. Edit. Siglo XXI, España, 1978, pág. 102.

(8) SERNA A, Julián, Op cit. pág 101.

(9) Ibíd, pág 91.

(10) Ibíd, pág 4.

(11) Ibíd, pág 6.

(12) Consolidado a partir de TUA P., Jorge "Evolución del concepto de contabilidad a través de sus definiciones", En: Revista Contaduría Universidad de Antioquia, Nº 13, facultad de ciencias económicas Medellín Colombia. págs. 9 y ss.

(13) HOYOS V., Guillermo. “pensamiento nacional y pensamiento universal o acerca de las teorías y de las investigaciones de lo concreto”, En: los retos de la diversidad, bases para un plan del programa nacional de ciencias sociales y humanas, Colciencias, 1993 pág 98.

(14) RODRÍGUEZ Jorge, Op. cit., pág. 107.

(15) En relación con la concepción posmoderna escéptica consultar el excelente texto de CALINESCU M. "Cinco caras de la modernidad", editado, por Tecnos, Madrid, 1987.

(16) BORGES J., Luis. "El jardín de los senderos que se bifurcan". En: Ficciones, Edit. Emece, Buenos Aires, Argentina, 1956

(17) El concepto metanarraciones, se define como un cúmulo de interpretaciones teoréticas de gran escala, con una supuesta aplicación universal, por ejemplo los principios de contabilidad generalmente aceptados, o las concepciones positivas en la contabilidad.

(18) SARMIENTO, Libardo. "Notas introductorias para la comprensión de cuatro situaciones posmodernas". Segundo congreso latinoamericano de estudiantes de economía. Universidad Nacional de Colombia. 1993.

(19) En el enfoque de las megatendencias contables, la integración contable presenta cinco subtendencias: la función y necesidades macrocontables, contabilidad para análisis, políticas y planeación económica, estudios de proyección, contabilidad para las formaciones de capital, dirección en la contabilidad gubernamental

(20) Existe una dualidad en el posicionamiento de las empresas en el mercado y con ello es diferente su implicancia sobre el paradigma que ellas asumen como dominante para la concepción de contabilidad. Una plantea como referente el paradigma de utilidad para la toma de decisiones, el cual se asume en exclusiva por las empresas que tienen relaciones de mercado abierto a nivel internacional. Mientras quien defiende el paradigma de la ganancia liquida y realizada, arguye la permanencia de las relaciones de carácter empresa= propietario, como persona jurídica con deberes y obligaciones formalizantes, en la mayor parte de las empresas del cono sur, por las dudas que genera la regulación sobre el objeto en si de la contabilidad, que hace inexplicable analizar qué fenómenos modifican las bases patrimoniales de las empresas y su relación con el medio social

(21) NAISBITT, J. "Megatendencias 2000", Edit. Norma S.A., Bogotá D.C. 1990, pág. 293.

(22) Se afirma además que el poder se sustentará en el conocimiento, siendo necesario la construcción de nuevos conocimientos de medida e información coherentes con la realidad de cambio.

(23) Profundizar acerca del planteamiento en SERNA A, Julián, "Heiúegger y la crisis de la modernidad". Edit. Corporación Biblioteca Pública colección de escritores pereiranos, val. 9, 1992, págs. 86 y ss.

(24) Para una excelente comprensión del asunto, retornar a LYOTARD, J. Francois. "Les Droits del A''utre", texto dedicado a resolver la pregunta sobre qué es la figura del otro y del otro en mi y cuál es el fundamento del derecho de ser tratado como hombre.