Normas internacionales de contabilidad y transferencia de tecnología

Revista Nº 6 Abr.-Jun. 2001

Jorge Manuel Gil 

Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Argentina 

I. Introducción

En el actual estadio del desarrollo del conocimiento, la contabilidad se presenta como una ciencia social(1) aplicada a la gestión de los organizadores de la actividad económica.

Sea desde Weber y Sombart en la concepción y énfasis del papel de la contabilidad en el desarrollo del capitalismo moderno, sea desde Marx y su enfoque funcionalista de la contabilidad como gasto de circulación del sistema económico, el conocimiento contable ha evolucionado hasta un presente basado en el discurso(2) centralizado y protegido bajo la racionalidad jurídico institucional occidental.

Ese discurso desarrolla no solo un lenguaje específico, sino una cierta articulación con la realidad basada en el paradigma de la utilidad de la información (una de cuyos atributos es la prevalencia de la esencia económica sobre las formas jurídicas). No obstante ese presupuesto, el vínculo entre el conocimiento contable y la realidad económica asume formas esencialmente jurídicas(3), que se presentan como última etapa de un proceso aritmético-formal y lógico de base histórica, pretendiendo aportar una matriz de soluciones posibles para el universo de casos, a partir de un marco conceptual suficientemente abarcativo de los modelos posibles.

Adecuadamente diseminada la teneduría de libros, consolidado el desarrollo de las técnicas de medición, y acordados los aspectos básicos de la revelación, la contabilidad entró en una etapa de fuerte estructuración tecnológica basada en normas, reglas, prescripciones y directrices que derivó en lo que hoy podemos denominar derecho contable(4)(5).

El encuadre metodológico general sobre el derecho como tecnología social que usamos en este trabajo, no es pacífico. Encuentra su aval tanto en opinión de filósofos del derecho como Hans Kelsen(6) como en epistemólogos como Mario Bunge(7) y sus dudas en metodólogos jurídicos como Larenz(8).

En el campo de las realidades actuales, la sociedad industrial(9) —basada en la manufactura y las técnicas de producción de bienes y servicios— parece haber llegado a su madurez, dejando lugar a una sociedad basada en el conocimiento y la información y sustentada en una nueva visión de la naturaleza. En el sistema económico posindustrial cambia también el contexto decisional y la aplicación empírica de los conocimientos y las marcas distintivas que la caracterizan, se especifican en términos de cambios en el trabajo, volviéndose dominantes nuevas formas de empleo relacionados con la obtención, el procesamiento y la distribución de información.

Los agentes organizadores del sistema económico son empresas que, a los fines de este trabajo, denominamos como “alfa”: grandes, jerarquizadas, extendidas y concentradoras de poder. Utilizan sistemas de procesamiento de información con tecnología alta o avanzada (high tech) y fundamentan sus sistemas contables en normas y procedimientos internacionales (tanto en la contabilidad normativa como en la contabilidad directiva o de gestión).

Coexisten con esa estructura, las PYME de baja productividad, micro emprendimientos con tecnologías rudimentarias y economías informales de subsistencia y empleo aparente. Se las designa como “beta”, utilizan tecnologías informáticas blandas y apropiadas a sus realidades y sus sistemas de información contable se diseñan sobre normas nacionales (de base profesional y fiscal).

Queda así determinado —tanto en su naturaleza como en su formalidad institucional— un sistema económico global dialéctico y contradictorio, que conforma el marco ambiental para el análisis del conocimiento contable.

En los tiempos modernos que nos toca vivir, se está diseñando una arquitectura (que incluye al sistema contable normativo internacional) para ese sistema económico internacional y nuestra tesis es que tal arquitectura encierra una fantástica transferencia de tecnología.

Como afirma Rodrik(10) “La crisis financiera asiática ha demostrado que una economía mundial en funcionamiento necesita una infraestructura internacional. Los mercados en general operan sin tropiezos cuando están apuntalados por instituciones que cumplen estas tres funciones: regulación del comportamiento de los mercados, estabilización de la demanda agregada y redistribución de riesgos y recompensas de los resultados que derivan del mercado. Los mercados mundiales no presentan al respecto ninguna diferencia. En particular un verdadero mercado financiero global requiere un conjunto igualmente global de instituciones capaces de cumplir las funciones de regulación(11), de prestamista de última instancia y de red de seguridad”.

Luego de efectuar una crítica a la estrategia del Grupo de los Siete(12) para salvar la brecha existente entre los alcances de las instituciones (en su mayor parte nacionales) y los alcances de los mercados (cada vez más de nivel internacional), destaca que “... nuestra capacidad de prever los códigos y normas de regulación indispensables para eludir la próxima crisis (no la anterior) es forzosamente limitada(13)”.

La regulación(14) a través de las normas de contabilidad no debiera ser analizada como una externalidad de la globalización (aunque de hecho así parece presentarse), sino como una acción institucional intencionada (es decir, una manifestación política de organización social).

El presente trabajo desarrolla la tesis de que el conocimiento contable se está presentando como jurídico y bajo la forma de derecho(15) (como epistemología regional especializada y como sistema de normas) y que puede ser analizado como un proceso de transferencia de tecnología frente a las nuevas realidades.

Partimos de la conceptualización de la contabilidad como una tecnología (entendida como técnica más estructura social) aplicada a solucionar problemas concretos de las estructuras alfa (desarrolladas) y de las estructuras beta (autónomas) en el campo de la producción de información útil para el proceso decisorio.

La técnica contable está constituida por los conocimientos, procedimientos y especialidades, así como por las herramientas metodológicas y simbólicas (que se presentan bajo la forma de reglas tecnológicas(16)).

La estructura(17) es la relación social (medio ambiente económico: la organización institucional del sistema económico, los agentes y sus políticas de decisión). Dentro de esa estructura las herramientas (reglas tecnológicas) pasan a ser operacionales(18).

Técnica más relación social implican una cierta estructura cognoscitiva, sobre la que descansa el desarrollo de la contabilidad.

Se define la transferencia de tecnología como un proceso con dos componentes: transferencia de técnicas (herramientas y conocimientos clave) y contexto estructural (en el que la técnica pasa a ser operacional).

En contabilidad, las técnicas asumen carácter de normas (en Colombia, planes de contabilidad) y, por consiguiente, adoptan forma deóntica y de legitimación jurídicas. El contexto estructural está conformado por las instituciones del sistema capitalista (derecho de propiedad privada, libertad económica, movilidad de factores de producción, precios emergentes de mercados) y los agentes son la comunidad profesional y académica, el sistema empresarial y la burocracia gubernamental.

Los procesos decisionales de esos agentes (principalmente de los organizadores de la producción) se toman en ese contexto y aplicando las técnicas.

A partir de este encuadre, pretendemos afirmar que el actual proceso de armonización entre la normativa contable nacional y las normas internacionales de contabilidad(19), puede analizarse como un proceso de transferencia de tecnología(20).

II. Las normas de contabilidad como transferencia de tecnología

Participamos de la opinión de Ferrer(21) en el sentido que “La ausencia de un contexto propicio impidió establecer un modelo de vinculación con el acervo mundial de conocimientos fundado en la secuencia copiar-adaptar-innovar. El trasplante de tecnologías sigue así predominando y, por lo tanto, estrechando, las fronteras del sistema argentino de ciencia y tecnología y la profundidad de sus raíces en la realidad del país. La Argentina no logró instalar secuencias prolongadas de acumulación de pericias, prácticas administrativas, eslabonamientos, formación de liderazgos empresarios, capital y tecnología”. Este razonamiento puede repetirse en cada uno de nuestros países latinoamericanos.

En ese marco, nuestro objetivo es relacionar la internalización de las normas de contabilidad con las siete hipótesis de J. Galtung(22) sobre la transferencia de tecnología como proceso, y sugerir que las universidades pueden conformar el instrumento institucional(23) capaz de armonizar, articular y trasvasar el conocimiento “alfa” y el conocimiento “beta”.

Al enfatizar la dualidad de las exigencias humanas cuando de lo que se trata es el problema del tamaño, Schumacher(24) advierte que no hay una respuesta única. “El hombre necesita muchas estructuras distintas para sus distintos propósitos, las pequeñas y las grandes, algunas específicas y otras generales. Aún así la gente encuentra muy difícil el mantener en sus mentes dos tipos de verdades, aparentemente opuestas, al mismo tiempo. Siempre tienden a buscar una solución final, ... Para el trabajo constructivo, la principal tarea es siempre el reestablecimiento de cierta suerte de equilibrio. Hoy sufrimos una idolatría del gigantismo casi universal. Es necesario insistir en las virtudes de lo pequeño, en donde sea factible”.

Galtung sostiene la tesis de la coexistencia de dos estilos tecnológicos que cohabitan en el modo de producción occidental prevalente (el estilo “alfa” y el estilo “beta”) que, al relacionarlos con la contabilidad, permite un marco de análisis de un aspecto de la globalización económica: la adopción de un sistema universal de normas contables.

Hipótesis 1 de Galtung: La estructura dominante determinará las técnicas y no al revés.

Ello implica que se elegirán las técnicas “modernas” que inducen estructuras parecidas a la estructura dominante.

La estructura social y cognoscitiva(25) es la que instrumentará las herramientas, los métodos y los procedimientos con los que la contabilidad aportará soluciones a los problemas de su incumbencia(26). En tal sentido, la técnica contable definirá tanto normas específicas de alto contenido operativo (cómo captar, medir, registrar, analizar, interpretar las diferencias de cambio, por ejemplo) como normas generales abarcativas, con fuerte énfasis en la estructura del conocimiento (tales como el marco conceptual para la elaboración de informes contables).

Será conocimiento contable eficiente todo aquél que se origine en el núcleo emisor de normas a nivel mundial (en nuestro caso, el IASC(27)).

Así, desde la óptica del desarrollo de las normas de contabilidad como técnica (es decir, como instrumento para hacer operativa una tecnología), el IASC opera como un medio de producción de conocimientos en el marco mundial.

En el ámbito nacional, en tanto, opera un proceso de distribución del conocimiento y se distinguen focos de desarrollo de esta transferencia, tanto en los usuarios como en la comunidad profesional y académica, mediante cursos, seminarios, reuniones que impulsan la divulgación de la técnica, normalmente sin ningún tipo de revisión adaptativa. Se pretende forzar el encuadre de la realidad nacional en las técnicas, invirtiendo la relación causal. Solo en casos muy específicos, se produce alguna adaptación a las condiciones nacionales (principalmente si se afectan cuestiones legales, cuya modificación implica tiempos y compromisos políticos que los receptores de las normas no están dispuestos a pagar).

En el ámbito local, las técnicas inducen una división vertical del trabajo entre quienes tienen más o menos control, conocimientos y actualización sobre las técnicas que son portadas por las normas.

Hipótesis 2 de Galtung: Se tenderá a adoptar una técnica que induzca una estructura diferente, de manera que aparezca una tecnología que sea por lo menos parcialmente compatible con la estructura dominante.

Las técnicas implícitas en las NIC aparecen como las únicas compatibles con las estructuras económicas (principalmente después del desarrollo de la inversión internacional directa) y cognoscitivas (se supone que obedecen al concepto de racionalidad occidental), por lo que la adaptación es fácil y la transferencia tecnológica es una cuestión de competencia técnica en el dominio de la norma y en la adquisición del conocimiento.

Un ejemplo de técnica dominante en contabilidad son los procedimientos que contienen las NIC.

La transferencia de tecnología implica un proceso de dos componentes:

— El hecho técnico de la transferencia de la norma, y

— El contexto estructural (social y cognoscitivo) en el que la norma transferida se hace operacional.

Este último aspecto de la transferencia es el que bloquea la actitud de investigación en contabilidad, en tanto son “lo más acabado y elaborado del conocimiento contable”, existiendo las NIC (tanto a nivel de instrumentos operativos —normas técnicas— como de marcos conceptuales) ¿a qué investigar?

Por otro lado, si se acepta que las fronteras del conocimiento contable — en el derecho contable internacional— son las NIC, difícilmente pueda encontrarse tema de posgrado de mayor conveniencia profesional que el de la contabilidad internacional.

Es preciso analizar la compatibilidad entre la técnica contable que se transfiere y la utilizada en el país receptor, así como la compatibilidad de la técnica con las estructuras sociales y cognoscitivas(28).

Si esa compatibilidad existe y es factible legalmente(29), la adopción es sencilla y directa. La transferencia pasa a ser una cuestión de competencia técnica en el dominio y aplicación de las normas y en la adquisición del conocimiento contable implicado.

Si las NIC muestran algún grado de incompatibilidad con la estructura, se pueden dar varias alternativas:

a) Que el receptor ceda, produciendo una adaptación a las técnicas nuevas y se inicie un proceso de modernización. Tal como el caso actual de México.

b) Que las NIC se rechacen directamente y no se acepte la incorporación de las técnicas en la estructura vigente. (Un ejemplo histórico —en la actualidad modificado— fue la actitud peruana por la incompatibilidad entre el sistema nacional de contabilidad, que tiene rango constitucional, y las NIC. Otro caso, obvio, de rechazo a la transferencia directa por incompatibilidad con la estructura socioeconómica es el cubano).

c) Se llega a algún tipo de acuerdo y el país receptor conserva la estructura e implanta las técnicas en ese contexto o modifica las normas para adecuarlas a la estructura. Los países de reciente énfasis en el proceso normativo —como Colombia y Ecuador— se aproximan a este estadio de la transferencia.

Hipótesis 3 de Galtung: La transferencia de tecnología no puede ser nunca un proceso neutral ni desde el punto de vista social ni político.

Si la técnica funciona bien dentro de la estructura (es decir, es capaz de ser implementada, no existen resistencias profesionales, hay compatibilidad(30) con las disposiciones de los Códigos de Comercio y la legislación financiera, existe un rápido esquema de validación y divulgación profesional y universitaria), la transferencia puede tender a acentuar las características sociales y políticas del sistema económico. En tal sentido, no es neutral(31).

Si las técnicas no son eficientes (por falta de adecuación, por abarcar problemáticas no pertinentes ni alineadas con la realidad, por exigir estructuras de inversión y cognoscitivas indisponibles) se debe adoptar un criterio más adecuado a las necesidades específicas.

Es conveniente aplicar un criterio doble: en cuanto a las técnicas de nivel medio o bajo (casi todas las que se vinculan al desarrollo operativo de los sistemas de información contable) debemos basarnos en nuestra propia experiencia, apoyada en actividades genuinas de investigación y desarrollo. Las técnicas más avanzadas (principalmente, el hardware) debemos adoptarlas siempre que sea conveniente, pero a partir de entonces es preciso seguirlas mejorando constantemente, con nuestra propia investigación y desarrollo a fin de alcanzar la autonomía posible.

Hipótesis 4 de Galtung: Como la transferencia de tecnología es un proceso muy arraigado y complicado, los debates acerca de las condiciones de la transferencia, no se pueden limitar a las transferencias de técnicas (normas contables) únicamente.

Para el transmisor, en nuestro caso el IASC, (como una extensión del poder económico concentrador de capital), una transferencia satisfactoria significa una expansión y una reproducción de normas similares que garantizan homogeneidad en las técnicas(32) y en el lenguaje de los negocios.

Esta circunstancia incide también en el sistema educativo universitario por la necesidad que tiene el proceso de transferencia de tecnología de ir actuando sobre la base cognoscitiva de la estructura social(33).

En este sentido, las normas tecnológicas de la contabilidad —objeto de la transferencia— se presentan como “el conocimiento” asumiendo una decisiva participación en el desarrollo de la contabilidad del futuro, en la reacción de las universidades ante las actuales circunstancias de reforma de las economías latinoamericanas y en la globalización del sistema financiero.

Si no se habilitan espacios curriculares de grado, en los que se investigue el contenido e implicaciones de las NIC. en sus aspectos técnicos y si no se implementan posgrados, en los que se desarrolle un esquema comparativo con otras técnicas(34) —en las áreas en que existieren opciones— y se planteen modelos alternativos con diferentes escenarios de adopción de los estándares internacionales, la problemática de la contabilidad internacional aparecerá como contenido específico cuando lo demande el sistema económico alfa.

Y, en tal caso, solo será utilizado como convalidación académica acrítica del proceso de transferencia de normas.

No puede analizarse el desarrollo de la contabilidad por su simetría con las NIC, sino por la eficiencia social que se le reconozca en el aporte de soluciones concretas a la toma de decisiones de todos los agentes del sistema económico (desde micro emprendimientos cooperativos hasta grandes empresas transnacionales).

Hipótesis 5 de Galtung: Los cambios en la estructura mundial tendrán efectos importantes en el régimen de transferencia de tecnología.

En el antiguo orden tecnológico(35), la transferencia de normas estuvo amparada por el colonialismo. Los propios códigos de comercio latinoamericanos revelan esa tendencia y constituyeron —en su momento— un típico caso de transferencia de criterios de ordenamiento de deberes y derechos, así como de instituciones económicas. Fue el primer caso de transferencia de técnicas contables, a partir de adaptaciones normativas. Su descripción muestra las características de la dependencia tecnológica.

El nuevo orden tecnológico —con posterioridad— puso en tela de juicio los procesos de transferencia de técnicas, herramientas y conocimientos técnicos, aceptándose la idea de la cooperación tercermundista no solo en la selección sino en el diseño de las técnicas. Las CIC(36) de las cuales surgían recomendaciones técnicas son un excelente ejemplo de estos nuevos criterios que se consolidaron desde mediados de siglo.

En la actualidad, la idea de una tecnología autonómica (es decir, estructurada desde nuestras realidades, por nosotros mismos y destinada a solucionar nuestros problemas) no goza de demasiada aceptación académica, se ve como un esfuerzo inútil en el ámbito empresario y es desplazada profesionalmente por el avance de la internacionalización normativa bajo la forma de homogeneización o compatibilización de normas, técnicas y procedimientos contables.

En general, la estructura académica y profesional se comporta como “minoría dominante nacional y regional”(37) que prefiere la adopción de estructuras reconocidas como “modernas” y legalizadas universalmente, a las de propia elaboración.

No obstante, el estudio histórico de la evolución de la normativa contable latinoamericana revela que recién hacia 1990, comienzan a utilizarse las NIC de antecedentes normativos. Hasta esa fecha puede entenderse que se confirma lo que Galtung define como la tercera fase de las tecnologías occidentales: dadas las relaciones estructurales de dependencia, se desarrolla una tecnología autonómica(38).

El avance de la internacionalización de los patrones contables se ha visto robustecida por los cambios en las economías del norte, la reunificación alemana, la reconversión del Comecon, la estructuración de la CEE y el diseño de estrategias regionales de integración como el Mercosur y el Nafta.

La demanda de procedimientos homogéneos en la información económica de los gobiernos y de las empresas, comienza a ser un requerimiento social al que la universidad tiene que dar respuesta no simplemente como adaptadora de estándares internacionales, sino como creadora y productora de conocimientos útiles.

Hipótesis 6 de Galtung: el cambio de estructura puede generar nuevas técnicas.

Los cambios internos en la estructura económica(39) (convertibilidad, equilibrio fiscal y privatizaciones, básicamente) han impulsado, como visión necesaria, la adopción de técnicas internacionales.

Cada uno de los nuevos (¿?) hechos económicos, políticos y sociales configuran para la contabilidad una oportunidad de abordaje para una realidad distinta.

Las estructuras económicas de nuestros países están cambiando. El Estado ha resignado patrimonio social (y económico) del que se desconoce el valor (pues nuestra contabilidad pública vernácula no parece tener ese tema entre sus incumbencias) y se asignó esa función a consultoras extranjeras que desconocen las características culturales de nuestro sistema económico y el proceso nacional histórico de formación social del valor. La recesión continua ha reemplazado los procesos inflacionarios y los valores en baja de mercado desplazan a los que mide la norma contable. El ajuste de precios y costos exige procesos de análisis permanentes y creativos. La desocupación no se mide en los resultados de las empresas y los intereses pagados pasan a ser más significativos que los jornales.

Así mismo, las economías se integran cada día más y las telecomunicaciones y sistemas de telemática hacen posible comunicaciones en tiempo real. Es menester aprovechar esas condiciones.

La contabilidad puede servir de fundamento para esquemas de gestión de las PYME —que se ven necesitadas de competir en marcos de alta agresividad— tanto como de contabilidad estratégica para empresas alfa —que necesitan programas flexibles de largo plazo.

Hipótesis 7 de Galtung: El cambio de las técnicas puede generar nuevas estructuras.

La adopción de nuevas normas de contabilidad puede implicar cambios en las estructuras cognoscitivas sea incorporando nuevas problemáticas, sea desalentando la necesidad de la investigación, o impulsando requerimientos de posgrado.

La carga conceptual de las normas —que sería un excelente campo de investigación en contabilidad— lleva implícito una esperanza actitudinal (se espera que la profesión y las universidades adopten, sancionen y divulguen la norma, más que la sometan a la contrastación empírica de su aplicabilidad y sus ventajas reales).

Las organizaciones dominantes en el sistema económico demandan una tecnología de gran densidad de organización y exigen especialistas en organización propiamente dichos tanto como especialistas en la administración del sistema organizativo.

Las estructuras económicas beta —que son limitadas en cuanto a su alcance y potencialidad— requieren una técnica adecuada, simple y efectiva junto con el asesoramiento de profesionales generalistas que ayuden a su supervivencia y crecimiento.

En ambos casos, se espera una respuesta adecuada de las técnicas contables que no se fundamente solo en el elevado contenido técnico de las soluciones para las empresas alfa (que resultan caras e inaplicables para las PYME) ni la simplificación de los métodos organizativos beta (que son ineficientes para solucionar los problemas de la gran empresa).

La organización de la contabilidad alfa parte del presupuesto de la división vertical del trabajo profesional, en el que existen estructuras de niveles que se dedican a la actividad teórica y otros que se dedican al trabajo activo (del tipo de relación que se da en las estructuras de las firmas de auditoría). Este estilo queda sancionado formalmente cuando se estudian los principios de organización y de planificación de la tarea del auditor. Los temas fuertes en cuanto a decisión son manejados por los socios o gerentes, a partir de que los seniors y juniors hayan presentado su informe analítico.

La dependencia/penetración se ve materializada no solo en el equipamiento (hardware) que posibilita la implementación de los sistemas contables. Existen experiencias prácticas concretas sobre software desarrollado en el norte para hacer frente a situaciones propias del sur (como la inflación).

La contabilidad alfa es fragmentada (existen especialistas en contabilidad de costos, en recursos humanos, en sistemas de información, en contabilidad fiscal, en gestión) y compartamentalizada en la división horizontal del trabajo.

Se considera que es ésta la estructura normal en la organización y diseño del conocimiento contable.

El esquema beta —en tanto— impulsa la equidad, la autonomía, la solidaridad, la participación y la integración tanto en los procesos educativos como en la organización profesional. Se intenta un sistema más simétrico, policéntrico, más holístico, menos orientado a la competencia y a la dominación y mas armónico con la estructura social.

Conclusiones

La universidad latinoamericana no puede transformarse en una externalidad del sistema económico basado en la organización alfa, ni ser su apéndice intelectual produciendo conocimientos para su propio consumo (que en definitiva, aumentan la concentración financiera pero no mejoran el pleno empleo ni la rentabilidad social). Tampoco puede remitirse al exclusivo campo de las organizaciones beta con necesidades cotidianas imperiosas que dificultan las visiones de mediano plazo.

La universidad latinoamericana puede sintetizar las estructuras alfa y beta, para hacerlas más viables en la búsqueda de la autonomía, combinando la percepción científica, analítica, universal y técnica en la que se basa la estructura alfa con la percepción holística y particularista que libera la creatividad en las estructuras beta.

El mismo Galtung advierte que estas hipótesis “no constituyen un modelo que se haya de someter a prueba en forma estricta” (p. 18), mucho menos en nuestro caso particular del conocimiento contable.

Sin embargo, puede ayudar a desarrollar un análisis más dinámico de la transferencia de tecnología como proceso y permite distinguir los elementos concretos de esa transferencia, mediante el análisis del discurso de las normas de contabilidad en Latinoamérica.

Bibliografía

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Worster, Donad. The ends of the earth. Cambridge University Press, pp. 11-12.

(1) Según la clasificación del Ministerio de Cultura y Educación de Argentina (Ver “encuesta sobre perfil ocupacional de los graduados de la educación superior”, año 2000) y el enfoque prevalente en Colombia. Para nuestro trabajo la definimos como una tecnología social que utiliza el método científico para captar, medir, registrar, analizar e interpretar la realidad económica a fin de producir información útil para el proceso decisorio.

(2) En su acepción ideológica de facultad racional con que se infieren unas cosas de otras.

(3) Normas técnicas que correlacionan casos con soluciones.

(4) Que se ocupa del aspecto normativo de la contabilidad y, por ende, del sentido de las normas.

(5) Según Scarano y González Bravo (En: “Aspectos metodológicos de la contabilidad”, Impresos Centro, Bs. As., 1990, p. 262) las bases del normativismo en contabilidad son: — Los enunciados más importantes de la contabilidad son normas; — Las normas contables son de tipo jurídico (es decir, se relacionan con el derecho); — El dominio de la contabilidad son los estados contables básicos para la información de terceros; — Los enunciados se justifican por la vigencia de la norma (enfoque positivista); — El consenso profesional es la fundamentación para cambiar o establecer una norma, y — La naturaleza de la disciplina es práctica y de carácter jurídico.

(6) Véase “Teoría general del derecho y del Estado”, UNAM, México, 1995, p. 23, en el que distingue al derecho como “la técnica social específica de un orden coactivo”.

(7) Véase “Seudociencia e ideología”, Alianza Universidad, Madrid, 1985, p. 37 en el que define el derecho como una sociotecnología, asimilándola a una prototecnología o tecnología emergente.

(8) Quién en la introducción a su “Metodología de la ciencia del derecho”, Ariel, Barcelona, 1994 se pregunta si el derecho “... es quizá una tecnología, una indicación para resolver de modo uniforme los casos jurídicos según determinadas reglas, que se podrían calificar de máximas prácticas o reglas convencionales”?

(9) Según Donad Worster (“The ends of the earth”, Cambridge University Press, pp. 11-12) ”Los capitalistas ... prometieron que, a través del dominio técnico de la tierra, podrían ofrecer una vida más justa, racional, eficiente y productiva para todos... su método fue simplemente liberar a la empresa privada de los vínculos de la jerarquía tradicional y de la comunidad, ya fueran lazos con otros seres o con la tierra. La gente debe pensar constantemente en términos de ganar dinero. Deben observar todo lo que los rodea —la tierra, sus recursos naturales, su propio trabajo— como materias primas potenciales que puedan dejar un beneficio en el mercado. A medida que las necesidades se multiplicaron, a medida que los mercados se hicieron cada vez más aventurados, el vínculo entre los humanos y el resto de la naturaleza se redujo a un desnudo instrumentalismo”.

(10) Rodrik, D., “Gobernar la economía global: ¿un único estilo arquitectónico adecuado para todos?”, En: Desarrollo Económico, abril-junio 2000, vol. 40, Nº 157, pp. 15-17.

(11) Entre estas incluimos al IASC (Comité de Normas Internacionales de Contabilidad), organismo emisor de las NIC, que se autodefine como organismo independiente, de carácter privado, cuyo objetivo es conseguir la uniformidad en los principios contables que utilizan las empresas y otras organizaciones para su información financiera en todo el mundo. En: “Normas Internacionales de Contabilidad 1999”, IASC, London, UK, p. 19.

(12) Basada en una condicionalidad de orden superior que permita modificar rasgos estructurales, diseñar nuevos códigos y normas que tendrán que ser adoptadas por cada país y certificar por organismo internacional el acatamiento a las normas.

(13) Un ejemplo de la insuficiencia técnica de las normas de contabilidad es que no permitieron prever adecuadamente la necesidad de conocer los pasivos extracontables de los bancos centrales (como sus compromisos a término) y la deuda privada de corto plazo.

(14) Según Mitnick, B. M., En: “La economía política de la regulación”. Fondo de Cultura Económica, México, 1989, p. 25 “La regulación es la restricción intencional de la elección de actividades de un sujeto, y proviene de una entidad que no es parte directa ni está involucrada en dicha actividad”.

(15) Según Gil, J. M. “La contabilidad ante los nuevos espacios económicos: apuntes para comprender el derecho contable del Mercosur”, En: Memorias del IV Encuentro Colombiano de Investigación Contable, Girardot, Colombia, agosto de 1995. “El Derecho Contable —a partir de considerar que el sollen propio de la norma contable deviene de la voluntad gubernamental o profesional— no solo se ocupa de la estructura de la norma y de su categoría de «deber ser», sino de las fuerzas sociales y políticas, así como las profesionales, que dirigen la sociedad y cuál es su concepción de la contabilidad”.

(16) En el caso de la contabilidad en Argentina, las reglas tecnológicas se presentan bajo la forma de resoluciones técnicas emitidas por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, (FACPCE), que asumen un verdadero carácter de normas jurídicas.

(17) En nuestro caso, la organización del sistema profesional es parte esencial de la estructura.

(18) En contabilidad son operaciones: la captación de hechos económicos, su registración, la medición, la acumulación de partidas homogéneas, el control, el análisis y la interpretación. (mediciones, controles e informaciones).

(19) Que constituyen un clásico ejemplo del tipo de conocimiento-base sobre el cual se estructura la organización económica (no se sabe bien por qué se asumen como representantes del conocimiento universal, son objeto de demanda universal, se presentan como culturalmente neutras y como un modelo de desarrollo).

(20) Destacamos que las NIC son TM (trade mark) por lo que su utilización se presume onerosa.

(21) Ferrer, Aldo. Ciencia, tecnología y desarrollo. En: Informe Económico de Coyuntura, CPCECF, año 19, N° 199, julio 2000.

(22) Galtung, Johan. “El desarrollo, el medio ambiente y la tecnología”. Estudio UNCTAD, N.Y., 1979.

(23) En este sentido, son parte de la estructura.

(24) Schumacher, E. F. “Lo pequeño es hermoso”. H. Blume Ediciones, Madrid, 1982, p. 55.

(25) Basada en supuestos muy arraigados sobre la organización del espacio, del tiempo y del conocimiento.

(26) Producción de información útil para el proceso decisorio.

(27) El IASC (International Accounting Standards Committee) es una institución de organizaciones profesionales creada en 1973 por Alemania, Australia, Canadá, USA, Francia, Holanda, Japón, México, UK e Irlanda. En 1999 agrupa 142 miembros de 103 países, entre ellos Argentina. Emite normas internacionales de contabilidad, NIC, e interpretaciones de esas normas.

(28) Normalmente, el organismo oficial o profesional nacional produce una adaptación inmediata de las NIC o, en el mejor de los casos, una leve reformulación citando a la propia NIC como antecedente tenido en cuenta.

(29) Como es el caso de Uruguay.

(30) La compatibilidad no puede confundirse con el buen o mal funcionamiento de la nueva tecnología, ni con el logro de un progreso en la estructura. Por ejemplo, podemos preguntarnos si la adopción de las NIC implica una mejora en la información y en el proceso decisorio del sistema económico en la Argentina. Y, en tal caso, ¿cómo evaluamos ese progreso? ¿Con el índice de concursos preventivos y quiebras de las PYME o con las mejoras en la ROI de las empresas monopólicas de servicios públicos?

(31) El pionero en management estratégico Kenichi Ohmae en “Japón dará sorpresas”, Clarín Económico, 29 de agosto de 1999, destaca los inconvenientes para el financiamiento que implicará a las compañías japonesas la eventual adopción de las NIC.

(32) Nos referimos a las técnicas como operaciones de la contabilidad: captar la realidad, medirla, registrarla, informarla, comunicarla, analizarla e interpretarla. Todas estas operaciones vienen normalizadas bajo formas que denominamos jurídicas en este trabajo.

(33) Y por la conveniencia estratégica de la universidad de mostrarse moderna y aggiornada.

(34) Como la denominada Creative Accounting (ver Naser, K., 1993, “Creative Financial Accounting: its nature and use”, Londres, Prentice Hall).

(35) En el que la tecnología occidental se transfería en condiciones occidentales (Galtung, p. 17).

(36) La primera Conferencia Interamericana de Contabilidad (mayo de 1949, San Juan de Puerto Rico) decidió la creación de una comisión permanente de normas de contabilidad en el marco de la actuación del contador público en el desarrollo económico del hemisferio occidental. La segunda (México, 1951) impulsó la unificación de la terminología contable mediante un diccionario trilingüe (inglés, español y portugués).

(37) Ver Galtung, p. 17.

(38) Su ejemplo más emblemático es la norma vigente sobre ajustes por inflación (RT 6 de la FACPCE).

(39) En línea con la nueva dimensión de la economía latinoamericana y las características del nuevo orden económico mundial.