Novedades en materia de aprendices

Revista Nº 120 Nov.-Dic. 2003

No todos los trabajadores de una empresa deben ser considerados para determinar la base de fijación de la cuota de aprendices solo aquellos que figuren en la lista del SENA.

Unidad de Derecho Laboral Legis S.A. 

1. Fijación de la cuota de aprendices

El tema de la cuota de aprendices así como su fijación ha tenido cambios notorios con la expedición de la Ley 789 de 2002 y sus decretos reglamentarios (D. 933 y 2585/2003). El objetivo del presente artículo es mostrar la evolución que ha traído el tema y los aspectos más recientes en materia de contrato de aprendizaje.

La Ley 789 de 2002 en lo que se refiere a la cuota de aprendices dijo en su artículo 33 que la determinación del número mínimo obligatorio de aprendices para cada empresa sería realizada por la Regional del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, del domicilio principal de la empresa, en razón de un aprendiz por cada 20 trabajadores y uno adicional por fracción de diez (10) o superior que no exceda de veinte, así mismo, que las empresas que tengan entre quince (15) y veinte (20) trabajadores, tendrían un aprendiz.

Posteriormente salió el Decreto Reglamentario 933 de 2003 que volvió a tocar el tema en el artículo 11 y específicamente en el parágrafo 1º del artículo, donde se estableció que los patrocinadores que cuenten con un número de trabajadores entre diez (10) y quince (15) o menos de diez (10), podrían tener voluntariamente un (1) aprendiz de los alumnos que estén recibiendo o puedan llegar a recibir formación en el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA; así mismo que, cuando el patrocinador tenga cobertura en dos o más ciudades o departamentos, la cuota de aprendices deberá ser distribuida, a criterio de aquél, según sus necesidades y haciendo énfasis en los fines sociales que encierra la ley. Esta distribución también deberá ser informada en el plazo y condiciones previstos en el inciso cuarto del artículo y que el patrocinador podrá aumentar la cuota de aprendices, sin exceder el doble de la misma, siempre y cuando mantenga el número de empleados que venían vinculados y que sirvieron como base para el cálculo de su cuota mínima de aprendices, debiendo informar este incremento a la regional del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, donde funcione su domicilio principal.

La última reglamentación sobre el tema fue consagrada en el Decreto Reglamentario 2585 de 12 de septiembre de 2003, el cual hizo las siguientes precisiones en su artículo 1º:

“Se encuentran obligados a vincular aprendices todos los empleadores de carácter privado que desarrollen cualquier tipo de actividad económica diferente de la construcción y que ocupen un número de trabajadores no inferior a quince (15)”.

Con base en lo anterior podemos concluir que las reglas fijadas para el cálculo de la cuota por la Ley 789 de 2002 han sido modificadas, primero por el Decreto 933 y segundo por el 2585, miremos:

Ejemplo legal:

La Empresa Pastas “El Doral” tiene una nómina de 112 trabajadores, de acuerdo con la Ley 789 debería tener 5 aprendices por los primeros 100 trabajadores y 1 aprendiz adicional por la fracción de 12 restantes.

Según el Decreto 933, el aprendiz adicional sería optativo, y conforme el Decreto 2585 no habría que contratar aprendices por ser el número de trabajadores inferior a 15.

2. Aclaraciones del Decreto 2585

2.1. Trabajador permanente

Define qué se debe entender por trabajador directo y permanente para efectos de la cuota de aprendices, señalando que es toda persona natural que presta un servicio personal a otra persona natural o jurídica, bajo continuada dependencia o subordinación y mediante remuneración, independientemente de la modalidad o clase de contrato de trabajo, de su duración, jornada laboral o forma de pago del salario.

Esto aclara el punto, ya que muchas empresas descartaban como base para fijar la cuota a trabajadores contratados a término fijo, por temporadas y/o aquellos vinculados por medio tiempo, porque entendían que las normas sólo cobijaban a los trabajadores “permanentes”.

Es decir que el criterio utilizado para excluir a trabajadores de la base de fijación de cuota de aprendices, es el funcional o cualitativo.

Además, la nueva reglamentación indica que las empresas sólo deberán tener en cuenta a los trabajadores calificados para determinar la cuota de aprendices. Así mismo, dispone que se consideran oficios calificados todos aquellos que figuren en una lista que deberá publicar el SENA.

Entonces no todos los trabajadores de una empresa deben ser considerados para determinar la base de fijación de la cuota de aprendices, sólo aquellos cuyos cargos figuren en la lista, según el ejemplo anotado arriba, de los 112 trabajadores sólo se tomarán en cuenta los oficios calificados que salgan en la lista.

2.2. Contratación de aprendices

De otro lado, el Decreto 2585 de 2003 estableció que es factible contratar aprendices universitarios o técnicos para que desarrollen el contrato sólo en la fase práctica, a los estudiantes que dentro de su currículo académico contemplen la ejecución de prácticas empresariales, con un límite de dos (2) años para los universitarios y un (1) año para los estudiantes técnicos.

Con respecto a este asunto, implantó la norma que las prácticas curriculares se pueden desarrollar por contrato de aprendizaje y que es posible contratar sin tener en cuenta la fase lectiva.

Estableció una serie de parámetros que permiten la contratación de estudiantes de secundaria siempre y cuando el pénsum académico consagre la formación profesional integral metódica y completa en oficios u ocupaciones que requieran certificación ocupacional o actitud profesional.

Y esa etapa práctica de los bachilleres debe guardar relación con la formación académica que reciben en los colegios.

Por último es de anotar que a pesar de que esta norma introdujo significativos cambios en el contrato de aprendizaje, todos los aprendices que se han contratado sin ninguno de estos parámetros y que en la actualidad se encuentran desempeñando válidamente sus contratos, son totalmente legítimos, puesto que la norma sólo genera efectos hacia el futuro.