Nuevos grandes contribuyentes

Revista Nº 182 Mar.-Abr. 2014

La discrecionalidad que caracterizaba la manera de utilizar los criterios por parte del director general de la DIAN al momento de establecer los contribuyentes, responsables o agentes retenedores que debían pertenecer a las dependencias de grandes contribuyentes —enmarcada solo por una referencia muy general al volumen de operaciones o la importancia en el recaudo—, ha dado paso a la “reglamentación” de la materia que recoge los nuevos lineamientos ordenados por el artículo 562 del estatuto tributario, producto de la reforma prevista en el artículo 100 de la Ley 1607 del 2012.

Contempla esta norma que para efectos de la calificación de un contribuyente, responsable o agente retenedor, como gran contribuyente, se debe tener en cuenta el volumen de operaciones, los ingresos, el patrimonio, la importancia en el recaudo y la actividad económica definida para el control por el comité de programas de la DIAN (sic).

Pues bien, mediante la Resolución 27 del 23 de enero del 2014 —que tuvo que ser aclarada por la Resolución 59 del 20 de febrero del 2014—, el director general de la DIAN señaló que los contribuyentes, responsables o agentes retenedores serán calificados como grandes contribuyentes, siempre que al finalizar el año fiscal inmediatamente anterior al que se realiza el estudio cumplan al menos una de las siguientes condiciones: i) que sus activos fijos declarados en el impuesto de renta y complementarios sean superiores a 3.000.000 UVT; ii) que su patrimonio líquido declarado en el impuesto de renta y complementarios sea superior a 3.000.000 UVT; iii) que sus ingresos brutos en el impuesto de renta y complementarios sean superiores a 2.000.000 UVT; iv) que el valor del total impuesto a cargo declarado en el impuesto de renta y complementarios sea superior a 35.000 UVT; v) que el total anual de retenciones informadas en sus declaraciones mensuales de retenciones en la fuente sea superior a 300.000 UVT; vi) que el total anual del impuesto generado por operaciones gravadas en materia del IVA sea superior a 200.000 UVT; vii) que el valor CIF de las importaciones sea superior a diez millones de dólares de Estados Unidos de América (US$ 10.000.000), y viii) que el valor FOB de las exportaciones sea superior a diez millones de dólares de Estados Unidos de América (US$ 10.000.000). Se advierte que el valor de la UVT debe corresponder al vigente para el año fiscal anterior a aquel en que se realiza la calificación.

Esta clasificación no opera ipso iure por el solo hecho de cumplir cualquiera de las condiciones señaladas, por lo tanto es necesario que —antes del 15 de diciembre del año fiscal en que se realice el estudio— se expida por parte del director general de la DIAN la resolución que establezca los grandes contribuyentes para la vigencia fiscal siguiente, acto que además debe relacionar los contribuyentes —reconocidos con anterioridad como grandes contribuyentes— que se excluyen de esta clasificación atendiendo a que ya no cumplen con alguna de las condiciones exigidas, pronunciamiento inane, pues si lo que se pretende es efectuar para cada vigencia fiscal la calificación con base en la verificación de los requisitos establecidos, sobra reseñar en el mismo acto administrativo los calificados con anterioridad que se excluyen por su incumplimiento.

Aunque no se indica la oportunidad para hacerlo, ahora queda a discreción del director general de la DIAN la posibilidad de retirar la calificación como grandes contribuyentes a quienes se encuentren intervenidos, en proceso de liquidación, concordato, acuerdo de restructuración o reorganización, no estén al día en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, aduaneras o cambiarias, o hayan sido sancionados en el último año por el incumplimiento de los deberes de facturar e informar o por hechos irregulares en la contabilidad, a pesar de que se trata de la consagración de situaciones de hecho ajenas a los parámetros previstos por el legislador en el artículo 562 del estatuto tributario, desbordando abiertamente las precisas facultades otorgadas al director general de la DIAN para efectos exclusivos de la calificación.

De igual modo —pero esta vez en cualquier tiempo y con el único fin de controlar el recaudo—, se podrán incluir o excluir de la calificación, tanto los contribuyentes que cumplan las condiciones señaladas, como aquellos que desarrollen las actividades económicas definidas para control por parte del comité técnico de programas y campañas de control de la DIAN (Res. 13023/2011).

Como medida transitoria, la Resolución 41 del 30 de enero del 2014 de la DIAN que estableció los grandes contribuyentes para el año 2014, utilizó la información que reposaba en las bases de datos de la entidad correspondientes a los años gravables 2012 y 2013, tomando como referencia el valor de la UVT vigente para la vigencia fiscal 2012, aclarando —como debe ser— que quedaron excluidos de la calificación quienes no aparecieron allí relacionados.