Nuevos incentivos tributarios y una posible herramienta de planeación tributaria

Revista Nº 173 Sep.-Oct. 2012

Andrea Carolina Martínez Alvarado 

Abogada tributarista 

En la última legislatura nuestro Congreso expidió algunas leyes que incluyen normas de carácter tributario, crean nuevos beneficios con el fin de promover ciertos sectores y, en especial, llama la atención una en la que al modificar una exención ya prescrita en la ley se cambia sustancialmente su aplicación.

Ley de Cine. Con la Ley 1556 del 2012 que pretende fomentar el territorio nacional como escenario para el rodaje de obras cinematográficas, se cataloga un nuevo ingreso como de fuente extranjera, para las rentas que perciban los artistas, técnicos y personal de producción de obras cinematográficas, que no sean residentes en Colombia, respecto de los cuales no exista contrato en el país y los pagos no se produzcan en el territorio nacional. Así, los ingresos que perciban los artistas por la filmación en Colombia de una película extranjera inscrita en el registro cinematográfico, no se consideran de fuente nacional y, por lo tanto, no estarán sometidos a retención en la fuente, siempre que el pago no se produzca en el país y no exista contrato suscrito en Colombia.

Ley de parques naturales y conservación de bosques naturales Gloria Valencia de Castaño. Hablamos de la Ley 1536 del 2012, mediante la que se honra la memoria de Gloria Valencia de Castaño, se establece un sistema de financiación de los parques nacionales naturales y, de paso, se crea una deducción tributaria por donaciones. La deducción es equivalente al treinta por ciento (30%) del valor de las donaciones que se efectúen en el año o periodo gravable a la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales, con el fin de financiar los parques naturales de Colombia y conservar los bosques naturales. Para la procedencia de la deducción, entre otros requisitos, la unidad administrativa debe expedir una certificación en la que conste la forma, el monto y la destinación de la donación.

La norma de la Ley 1536 del 2012 habla de la deducción del impuesto sobre la renta, lo que nos haría pensar que la figura fue concebida más como un descuento que como una deducción. Sin embargo, se adicionó el artículo 126-5 al estatuto tributario, el cual se encuentra en el capítulo de deducciones, por lo que este lapsus linguis del legislador podría sortearse acudiendo a la interpretación y afirmando que en realidad es una deducción.

La “suspensión” del beneficio tributario de la renta exenta en la Ley de Turismo. La Ley 1558 del 2012, que modificó la Ley General del Turismo, cambió el artículo 16 de la Ley 1101 del 2006 en el sentido de disponer que la omisión o el incumplimiento en el pago de la contribución parafiscal o en la inscripción en el registro nacional de turismo, acarreará la suspensión del beneficio tributario de la renta exenta establecida para los prestadores de servicios hoteleros para el año en que ocurriese la omisión o el incumplimiento. Antes se establecía que esas mismas circunstancias ocasionarían la pérdida del beneficio.

Nos preguntamos cuál puede ser el efecto de esa variación.

En el año 2002, mediante la Ley 788, se adicionó el artículo 207-2 al estatuto tributario en el que se creó una renta exenta para las provenientes de hoteles nuevos o remodelados, por el término de 30 años.

Posteriormente, se expidió la Ley 1101 del 2006 que dispuso en su artículo 16 que la omisión de la actualización del registro nacional de turismo, así como el incumplimiento en el pago de la contribución parafiscal, produciría la pérdida del incentivo tributario correspondiente al año fiscal en el cual se presentare la omisión o incumplimiento.

Recientemente, la Ley 1558 del 2012 modificó el artículo 16 de la Ley 1101 del 2006 introduciendo, entre otras, una modificación bastante inquietante: cambió la frase “producirá la pérdida” por la palabra “suspenderá”.

Antes del ligero y casi imperceptible cambio de palabras en el artículo 16 de la Ley 1101 del 2006, se podría entender que en el año en que los prestadores de servicios turísticos incumplieran con el pago de la contribución o no actualizaran su inscripción en el registro, el beneficio tributario de la renta exenta se perdía; de manera que si el prestador turístico perdía el beneficio por un año gravable, solamente le quedarían por disfrutar 29 años y no 30.

En la actualidad, ¿qué podemos entender con el nuevo artículo 16 modificado por la Ley 1558 del 2012? ¿Qué significa que el beneficio se “suspenderá”? Tal vez el legislador pretendió hacer menos contundentes los efectos de la omisión o el incumplimiento del pago de la contribución o de la actualización en el registro. En este sentido, es posible que esto indique que si al prestador de los servicios turísticos se le suspende el beneficio por un año, aún puede gozar de 30 años, si se le suspende por dos o tres, aún podrá gozar de 30 años, y así sucesivamente.

Si esta interpretación es correcta, nos encontramos frente a un potencial y muy poderoso instrumento de planeación tributaria. Pensemos en un contribuyente que no quiera hacer uso del beneficio atendiendo circunstancias de conveniencia fiscal, quien ya no deberá soportar la consecuencia nociva de la reducción del tiempo de la exención y al que, por el contrario, se le permite utilizar o no el incentivo sin que ello implique más que la suspensión de este por ese año específico. Evidentemente, los efectos de la omisión o el incumplimiento se moderaron considerablemente.