Organizaciones de Trabajo Asociado, ¿empresarios del futuro?

Revista Nº 111 Mayo-Jun. 2002

Algunos las ven como un paliativo que oculta los verdaderos problemas de desempleo del país. Para otros se han convertido en la tabla de salvación de muchas empresas. Actualidad Laboral presenta las bondades y riesgos de esta modalidad de trabajo. 

Pedro Antonio Molina Sierra 

Especial para la revista Actualidad Laboral y Seguridad Social 

Indupalma, empresa dedicada al cultivo de palma africana y a la extracción de aceite de crudo, enfrentaba un difícil panorama económico y laboral a comienzos de 1991. La destinación de más del 84% de sus ingresos para cubrir costos laborales, entre otras dificultades, no le auguraban un futuro promisorio. La liquidación era inminente.

Para salvarla del cierre, la empresa, el sindicato y los demás trabajadores llegaron a varios acuerdos. El más importante de ellos consistió en estimular la creación de cooperativas de trabajo asociado, como una alternativa simultánea y compatible a la relación laboral, para motivar la generación de empleo y crear fuentes de riqueza.

Así se salvó Indupalma. De ahí en adelante el progreso fue evidente. La compañía pasó de tener un patrimonio aproximado de 11.000 millones de pesos en 1995 a más de 45.000 millones en el año 2000. La producción de frutos procesados y de aceite de palma se duplicó. Se crearon 20 cooperativas que le permitieron a cerca de 1.000 personas tener trabajo y garantizar ingresos mensuales promedio de 500.000 pesos.

El caso de Indupalma, empresa con sede en San Alberto (Cesar), se convirtió en un ejemplo para el sector industrial y fue copiado con éxito por otras compañías que querían adaptar el modelo de trabajo solidario. Didacol (importadora de Peugeot), Helados La Fuente, Fabricato, Tejicondor, Panamco (embotellador de Coca-Cola) y Leonisa siguieron de cerca el nuevo modelo laboral de Indupalma y salieron del atolladero económico en el que se encontraban algunas de ellas.

Sin embargo, según advierten especialistas consultados, el boom de las cooperativas de trabajo asociado se ha visto amenazado por la atomización y el mal manejo que le han dado algunos empresarios con el propósito de evadir ciertos costos laborales. Las principales críticas a este modelo que se abre paso entre la legislación laboral y comercial, provienen, especialmente, del sector sindical que alega que la figura es un paliativo para disfrazar los verdaderos problemas de desempleo que tiene Colombia.

Origen y auge

Con la expedición de la Ley 79 de 1988 se actualizó la legislación cooperativa en Colombia. La norma permitió establecer dos tipos de economías solidarias: la del sector financiero y la de economía real. A esta última pertenecen los fondos de empleados, las cooperativas del sector salud, del agrario, del pesquero, etc.

En ese mismo rango fueron clasificadas las cooperativas y precooperativas de trabajo asociado, las cuales, junto con las empresas asociativas de trabajo, reciben el nombre genérico de organizaciones de trabajo asociado (OTA).

Según la misma ley, las precooperativas y las cooperativas fueron creadas con el objeto de fortalecer el sector solidario bajo la modalidad de empresas sin ánimo de lucro que vinculan el trabajo personal de sus asociados y sus aportes económicos para la producción de bienes, ejecución de obras o prestación de servicios.

El régimen de compensaciones, las reglas para su creación y fomento, las bases para la contribución al Instituto de Seguros Sociales, las cajas de compensación familiar, la afiliación a las aseguradoras de riesgos profesionales, su crecimiento, liquidación y manejo de excedentes fueron reglamentados a través del Decreto 468 de 1990.

Luego de este decreto, diversas normas se encargaron de regular el sistema, entre las que se destacan el Decreto 3081 de 1990, el Decreto 2206 de 1998 y la Ley 454 de 1998. De esta manera, las cooperativas y las precooperativas quedaron exentas de impuestos y de aportes patronales, por tratarse de organismos sin ánimo de lucro supeditados al sistema solidario, es decir, por fuera del derecho laboral y bajo la supervisión de la Superintendencia de Economía Solidaria (Supersolidaria).

Las facilidades tributarias y reglamentarias sirvieron para que empresarios y trabajadores empezaran a desarrollar esta nueva modalidad de trabajo. En la actualidad, la Supersolidaria cuenta con un registro de 326 cooperativas de trabajo asociado y 56 precooperativas, para un total de 382.

De acuerdo con un informe de la misma entidad, estas organizaciones contaban, hasta diciembre de 2001, con 30.619 asociados y con 1.625 empleados. El mismo reporte reveló que el total de activos llegaba a los 90.000 millones de pesos.

Además, Antioquia, Santander y el Valle del Cauca son los departamentos en donde más se han desarrollado. Por activos, Pollos el Vencedor es la más grande de ellas con un patrimonio cercano a los 5.000 millones de pesos, mientras que la Cooperativa de Trabajadores de Colombia, que cuenta con más de 3.700 asociados, es la que más genera empleo. Los sectores más dinámicos son el de aseo, agricultura, alimentos y textiles.

Pasos para constituir una OTA

1. Se constituirán por documento privado y su personería jurídica será reconocida por el Departamento Administrativo Nacional de la Economía Solidaria.

2. La conformación se debe realizar durante una asamblea de constitución, en la cual serán aprobados los estatutos y nombrados en propiedad los órganos de administración y vigilancia.

3. Para el reconocimiento de la personería jurídica se deben entregar los siguientes documentos: solicitud escrita, acta de la asamblea de constitución, texto completo de los estatutos, constancia de pago de por lo menos el 25% de los aportes iniciales suscritos por los fundadores y acreditación de educación cooperativa por parte de los fundadores con intensidad no inferior a 20 horas.

4. Registro de reglamento interno ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

5 .Registro mercantil ante la Cámara de Comercio.

6. Registro de control de legalidad ante la Superintendencia de la Economía Solidaria.

7. Registro ante la DIAN para obtener el NIT y la autorización para facturar.

Fuente: Outsourcing Asociados S.C.

Una alternativa de trabajo

Para el abogado laboralista Iván Quintero, esta nueva forma de trabajo se puede convertir en el futuro en una fuente importante de generación de empleo. “Los beneficios de este tipo de organizaciones son enormes; primero, para el crecimiento de la economía solidaria como modelo de desarrollo importante para el país, segundo, como una alternativa válida para los empleados y empresas para la generación de empleo, en vista de que no hemos sido capaces de sacar adelante una reforma laboral, y tercero, para los trabajadores porque están abriendo oportunidades laborales que las fuentes formales no están generando”, dijo.

Este tipo de organizaciones también se han convertido en una alternativa para la recuperación del sector solidario luego de la estrepitosa bancarrota de buena parte de las cooperativas de ahorro y vivienda entre 1997 y 1999. Hoy en día, esta economía mundial maneja un producto interno bruto (PIB) per cápita de entre 10 y 13 mil dólares anuales, cifra que corresponde al PIB per cápita de un país desarrollado.

En Colombia, la economía solidaria representa el equivalente a un 8,74% comparativo con el presupuesto general de la Nación y aporta cerca del 4% del PIB. Las OTA representan el 9,61% del sistema de la economía real del sector solidario.

Por su parte, Alberto Bonilla Leiva, especialista laboral, cree que este tipo de organizaciones se ha convertido en una gran posibilidad para los profesionales independientes que se dedican a prestar servicios y quieren formar empresa y para aquellos trabajadores que solamente cuentan con su mano de obra. “Es una buena respuesta para algunas empresas o para los particulares que necesitan soluciones laborales inmediatas y sin vínculos más allá de la contratación. Por ejemplo, el sector de la construcción o de la salud no siempre necesita contratos directos con quien presta los servicios”.

Luis Avendaño Fernández, consultor privado, identifica en ellas seis ventajas frente a otro tipo de modalidades de vinculación laboral: “Primero, no se rigen por normas del Código Laboral. Lo que significa que el trabajador es más responsable; segundo, están exentas del impuesto de renta, no se les hace retención en la fuente y no hacen aportes parafiscales; tercero, en salud, pensiones y riesgos profesionales la afiliación es idéntica a la de un trabajador independiente; cuarto, se pagan los resultados de los esfuerzos y no un salario; quinto, el trabajador puede ser dueño de sus equipos de trabajo y, sexto, el trabajador recibe permanente capacitación sobre su oficio”.

El auge de las OTA también ha tenido raíces en la Ley 550 de 1998, pues una de las fórmulas para salvar las empresas de la liquidación ha sido la creación de cooperativas de trabajado asociado. Así mismo, el visto bueno que la Corte Constitucional le dio a la normatividad que las rige fue otro de los soportes jurídicos que afianzó este sistema cooperativo.

“En las cooperativas de trabajo asociado se rompe con el esquema tradicional de las empresas lucrativas de la economía de mercado en las que unos son los empleadores y otros los trabajadores, pues en aquéllas esas dos categorías de personas no existen ya que, como tantas veces se ha reiterado en esta sentencia, los trabajadores son los mismos socios y dueños de la empresa”, sostuvo la Corte Constitucional en la Sentencia C-211 de 2000, al revisar la constitucionalidad de varios artículos de la Ley 79 de 1988 y de la Ley 454 del 1998.

Después de esta providencia, el sector privado asumió la tarea de fomentar la creación de OTA, ante la apatía que mostraron las organizaciones sindicales. No es raro encontrar en los pliegos de peticiones una cláusula que señale: “Prohíbese a la empresa la contratación de servicios temporales, independientes, por honorarios y con cooperativas de trabajo asociado”.

Abogados como Pedro Manuel Charria consideran a estas organizaciones como alternativas válidas para generar empleo y empresa, siempre y cuando, aclara, no se manejen equívocamente. Al respecto señala:

“Hoy en día no se debe hablar de derecho del trabajo sino derecho al trabajo. Las formas laborales no se pueden concebir como hace 50 años porque eso ya no se acomoda al mundo moderno. Lo que le interesa hoy a los colombianos es poder trabajar así no sea dentro de las formas ortodoxas antiguas, porque lo que se necesita es fuerza laboral y acceso a un pago que cubra las necesidades básicas”.

Diferentes modalidades de trabajo

Trabajo IndependienteTrabajo DependienteTrabajo Asociado
Ingresos: menos retefuente







Salud: referencia 2 SMMLV
Pensión: voluntaria
Riesgos profesionales voluntario
Subsidio familiar: No
SENA: No
ICBF: No
Salario Básico
Auxilio de transporte
Prima junio (15 días)
Prima diciembre (15 días)
Cesantías (30 días año)
Intereses cesantías (12% anual)
Vacaciones (15 días hábiles año)

Salud: obligatoria
Pensión: obligatoria
Riesgos profesionales: obligatorio
Subsidio familiar: obligatorio
SENA: 2% de la Nómina
ICBF: 3% de la Nómina
Compensación ordinaria
Auxilio de transporte
Compensación junio (15 días)
Compensación diciembre (15 días)
Compensación anual (30 días año)
Rendimiento anual (12%)
Vacaciones (15 días hábiles año)

Salud: obligatoria
Pensión: obligatoria
Riesgos profesionales: obligatorio
Subsidio familiar: voluntario (4%)
SENA: No
ICBF: No

 

Las ventajas

Tanto las cooperativas de trabajo asociado como las precooperativas están exentas del pago de los aportes parafiscales del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y de las cajas de compensación familiar. En la práctica, esto representa un ahorro del pago del 9% sobre la nómina. El trabajador vinculado no tiene un contrato laboral sino de asociación, es decir, es socio y percibe una compensación por sus labores mas no un salario con prestaciones sociales.

También están exentas de impuesto a la renta, patrimonio y complementarios y, por lo tanto, no generan retención en la fuente sobre los servicios que se presten a terceros. Los trabajadores tienen la obligación de pagar la seguridad social integral (salud, pensiones, riesgos profesionales) y están en la capacidad de afiliarse a las cajas de compensación familiar con el aporte del 4% de sus ingresos.

Legislación cooperativa en Colombia

NormaFechaTema regulado
Ley 79 de 1988

Decreto 1333 de 1989


Decreto 468 de 1990


Decreto 3081 de 1990


Ley 10 de 1991

Ley 454 de 1998



Decreto 2206 de 1998


Decreto 1153 de 2001
Diciembre 23

Junio 21


Febrero 23


Diciembre 21


Enero 21

Agosto 04



Octubre 29


Junio 14
Regula la legislación cooperativa en general.

Se establece el régimen de constitución, reconocimiento y funcionamiento de cooperativas.

Reglamenta la Ley 79 de 1988 y dicta otras disposiciones sobre trabajo cooperativo asociado.

Establece el límite del reajuste de los aportes sociales efectuados por los asociados.

Regula las empresas asociativas de trabajo.

Se crea la Superintendencia de la Economía Solidaria, el Dancoop, el Fondo de Garatías para cooperativas Financieras y se expiden otras regulaciones.

Se crea el Fondo de Garantías de Entidades Cooperativas Fogacoop.

Se reglamenta el Consejo Nacional de la Economía Solidaria, Cones.

 

La administración de estas asociaciones está a cargo de una asamblea general, un consejo de administración y un gerente. Tienen capacidad para conformar juntas de vigilancia, comités de educación, de salud, de vivienda, etc., y diferentes secciones ya sea de producción, de contabilidad y finanzas o de comercialización, según sea el caso.

Tienen que contar con la supervisión de un revisor fiscal que debe ser contador público titulado, el cual se encargará de vigilar los balances que presenten. La supervisión general está a cargo de la Supersolidaria mientras que el Ministerio de Trabajo es el encargado de vigilar, inspeccionar y controlar las empresas asociativas de trabajo.

Existen tres clases de OTA: las cooperativas de trabajo asociado, las precooperativas de trabajo asociado y las empresas asociativas de trabajo. Las primeras necesitan de un mínimo de 10 personas para constituirse, mientras que las segundas de 5 personas y las asociativas de 3 a 10 asociados o de 3 a 20 cuando se trate de servicios.

Los asociados tienen derecho a ser dueños de los medios y materiales de trabajo que pueden comprar con su trabajo, tienen acceso a educación y capacitación sobre el sistema cooperativo y pueden participar de los excedentes, si los hubiere. Cifras no oficiales señalan que en el mundo hay cerca de mil millones de personas que viven de este tipo de trabajo.

Diferencias entre OTA

Empresas asociativas de trabajo

• Son consideradas organizaciones económicas productivas, cuyos asociados aportan su capacidad laboral, por tiempo indefinido y algunos también aportan tecnología o equipos.

• Tienen como objetivo principal la producción, comercialización y distribución de bienes básicos de consumo familiar o la prestación de servicios individuales o conjuntos de sus miembros.

• La personería jurídica será reconocida desde su inscripción en la Cámara de Comercio.

• Sus integrantes pueden ser de 3 a 10 asociados o de 3 a 20 cuando se trate de prestación de servicios.

• Están vigiladas por el Ministerio de Trabajo.

Cooperativas de trabajo asociado

• Se definen como empresas asociativas sin ánimo de lucro.

• El objetivo es la producción de bienes, ejecución de obras o la prestación de servicios en forma autogestionaria.

• La personería jurídica será reconocida por el Departamento Administrativo Nacional de la Economía Solidaria (Dansocial).

• Pueden tener un mínimo de 10 asociados.

• El régimen aplicable es el del sistema solidario.

• Están vigiladas por la Superintendencia de la Economía Solidaria.

Oposición sindical

Las cifras y las bondades que defienden algunos especialistas laborales no convencen al sector sindical, el cual ha sido uno de los más fuertes opositores de las OTA. En su criterio, las empresas han fomentado su creación con el único propósito de desvincular a sus trabajadores y evadir las obligaciones legales.

Apécides Álvis, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, afirma que este tipo de organizaciones limita los ingresos de los trabajadores, no generan el empleo productivo que sostienen sus defensores ni tampoco mejora la calidad de vida de los trabajadores.

“Para nosotros es una forma de distraer el problema del empleo en el país. En Colombia el problema laboral es de fondo, de una política neoliberal y económica equivocada y de un Estado preocupado por otras cosas antes que por generar empleo productivo y en condiciones dignas de trabajo”.

Y agrega: “Este tipo de asociaciones entra a competir en el nivel salarial con los trabajadores de las empresas, lo que ha ocasionado, en no pocas ocasiones, que las mismas empresas despidan a sus empleados y contraten con ellas para evadir sus compromisos laborales. Tampoco desarrollan el alcance social que algunos pretenden darle. Es simplemente una forma de mayor explotación de los trabajadores”.

Las denuncias de Álvis se fundamentan en las mismas ventajas de estas vinculaciones laborales. Es así como los beneficios tributarios, la ausencia de vínculos laborales, de pago de impuestos parafiscales y de prestaciones salariales han llamado la atención de algunos empresarios que las crean con el único fin de hacerse a los beneficios.

“Es cierto que cuando las cooperativas son objetos de manipulación y se utilizan para evadir obligaciones como la disminución de los costos laborales, perjudican tanto a los trabajadores como al derecho de asociación y deben ser objeto de sanción y de censuras ejemplarizantes”, señala el abogado laboralista Julio César Carrillo.

La atomización de este tipo de organizaciones también ha sido otro problema, debido al bajo número de personas que se requieren para su creación.

Con esta facilidad, muchas han sido conformadas por desempleados que ven en ellas su tabla de salvación pero sin pensar en las consecuencias negativas si fracasan. “Desde luego están dentro de los riesgos propios de hacer empresa. Si se desarrollan bien, el negocio prosperará y si no seguramente van a tener resultados negativos”, puntualiza Carrillo.

“Convertir al trabajador en empresario no se hace de la noche a la mañana. Si se crean OTA y se dejan solas por desconocimiento del modelo se van por un camino que no es el correcto. Eso es como dejar hijos regados por todas partes”, aclara Avendaño.

Aunque el número no es elevado, en este momento se encuentran en estado de liquidación voluntaria 7 precooperativas y 5 cooperativas ante la Supersolidaria. Una de las causas de su fracaso ha radicado en el bajo soporte administrativo, debido a que los trabajadores desconocen balances, liquidaciones, pago de compensaciones y repartición de las ganancias; también han encontrado dificultades con los mismos empresarios pues ahora son ellos los que exigen productividad.

Por su parte, las empresas asociativas de trabajo son las que han encontrado mayores dificultades en su desarrollo. La afiliación a la seguridad social debe hacerse como independientes, lo cual hace tortuosa la vinculación al sistema de riesgos profesionales. Adicionalmente, la Ley 10 de 1991, norma que las regula, no fue clara a la hora de definir la repartición de ganancias, lo cual, según los expertos, puede llegar a ocasionar futuros enfrentamientos cuando se quiera repartir ese capital.

Otro problema, que advierte Charria, es la creación de OTA por parte de empresas de servicios temporales que buscan despojarse de las obligaciones laborales enviando trabajadores en misión. Así, están evadiendo responsabilidades tanto las empresas contratantes como las que destinan sus trabajadores.

Cérvulo Bautista, fiscal de la Confederación General de Trabajadores Democráticos, afirma que este tipo de empresas “significa una degradación en el empleo porque se están convirtiendo en fuente de explotación de los trabajadores tal como están concebidas. A eso se adiciona que en Colombia es muy difícil hacer empresa. Los grandes monopolios son los que dominan los mercados mientras que este tipo de pequeñas asociaciones terminan desapareciendo y siendo aplastadas por otras más fuertes”.

Por su parte Bonilla señala: “Infortunadamente algún riesgo existe porque, muchas veces, los seres humanos somos muy dados a desnaturalizar las soluciones que la ley permite. Pero ese riesgo se aminora en la medida en que el Estado ejerza una actividad de vigilancia”.

A pesar de las oposiciones, el sector solidario sigue insistiendo en el sistema como una alternativa de generación de empleo. El pasado mes de marzo, el SENA y la Red de Seguridad Social crearon 18 nuevas cooperativas y unas precooperativas que le darán empleo a cerca de 73 familias de desplazados y crearán 386 fuentes de empleo directo y 572 indirecto.

PuestoNombreActivosAsociadosEmpleados
1Coopvencedor9,062,623,7862890
2Massalud Ltda.7,272,962,559506114
3Massalud Ltda.7,272,962,559506114
4Industrias Integradas6,303,026,30479581
5Coodesco4,742,268,3603,79362
6Comsalud4,168,041,159128117
7Cooperativa Recuperar3,815,715,4671,38285
8Interservicios3,242,482,63238924
9Amiga2,741,663,3971,25132
10Ecooelsa2,500,246,7772410