¿Procede el pago del factor prestacional en el caso de un empleado con salario integral que se ha incapacitado?

Revista Nº 183 Mayo-Jun. 2014

Hermes García Dueñez 

Gerente Human Capital EY 

El tema planteado, toma especial importancia luego de que el pasado quince de enero de 2014, fuera proferida por la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, la Sentencia STL-069 Radicación Nº 34844, cuyo Magistrado Ponente fue el doctor Luis Gabriel Mirando Vuelvas.

En este caso la Sala decide una tutela interpuesta contra una sentencia de la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, en donde se había revocado la decisión de absolver a la trabajadora de devolver la suma de dinero correspondiente al pago que le había hecho su empleador, correspondiente al factor prestacional durante el tiempo que estuvo incapacitada y, en su lugar le ordenó devolver dicha suma al empleado.

La extrabajadora de una empresa del sector privado, interpone la tutela alegando que se constituyó una vía de hecho al darle una “interpretación errónea” al artículo 227 del Código Sustantivo del Trabajo y por lo tanto, alegó la violación de su derecho al debido proceso e igualdad.

En este caso, la extrabajadora accionante, quien tenía pactado salario integral, estuvo incapacitada durante algunos meses de la vigencia de su contrato, tiempo durante el cual el empleador le pagó la prestación económica correspondiente a su incapacidad, ya que por situaciones propias de la Compañía con la EPS, ésta no le reconoció aquellos pagos, sin embargo, además de realizar el pago de la incapacidad como tal, el empleador también le hizo a la trabajadora (en su momento), en pago del valor correspondiente al factor prestacional, valor que después, en un proceso ordinario laboral, pretendió recuperar y, ante lo cual el Juzgado no le dio la razón en primera instancia, pero sí el Tribunal Superior en segunda instancia.

El Tribunal Superior, para fundamentar su decisión indicó que con el pago de la Compañía empleadora del auxilio económico por enfermedad no laboral, “se exime del pago de otros factores para efectos de compensación, por lo que no estaba obligado a cubrir sumas adicionales a la trabajadora que no estaba prestando sus servicios, es decir, el empleador solo debe cancelar a la trabajadora las prestaciones que le reconozca la EPS mientras esta entidad le reembolsa la suma correspondiente” además, agregó, según aparece en la sentencia objeto de análisis, que los pagos de factor prestacional realizados por la Compañía empleadora, constituyen un “enriquecimiento sin causa” por lo que procede a ordenar su devolución.

Una vez interpuesta la acción de tutela, es notificado tanto el Tribunal Superior mencionado, como la Compañía empleadora que había sido parte en el proceso laboral. Esta última, alegó que la decisión del Tribunal había sido acertada, ya que la trabajadora incapacitada no tenía derecho a recibir factor prestacional, sino únicamente, el pago que le debía hacer el sistema de seguridad social por prestación económica, según corresponda de acuerdo con la calificación, esto es, si es común o laboral y, que en este caso, como ya se mencionó, el empleador ya había cubierto tal prestación económica por incapacidad; razones que claramente no compartió la extrabajadora en su calidad de accionante, reiterando que el empleador no podía sustraerse de pagar las prestaciones sociales.

Una vez citados los anteriores antecedentes, la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, inicia su análisis, reiterando en primer lugar que el salario integral “constituye una unidad conformada por dos componentes: uno salarial, que en ningún caso puede ser inferior a 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y otro prestacional, que igualmente no puede ser inferior al 30% del valor del factor salarial”, además, resaltando, que son tan diferentes que la primera parte, es decir, lo salarial, sí se ve afectado por ejemplo con impuestos y aportes a seguridad social, mientras que la segunda parte, esto es, el factor prestacional no.

Sigue la Sala de Casación Laboral fundando su decisión, en el hecho que, cuando el legislador incluyó la posibilidad de pactar un salario integral entre las partes, no lo hizo con miras a que no hubiese pago de prestaciones sociales, sino por el contrario, que las mismas estuviesen pagadas allí, de manera anticipada, así como el pago de otros subsidios y suministros en especie. Adicionalmente, señala la Sala las incapacidades no suspenden el contrato de trabajo, ya que no está prevista tal situación en el artículo 51 del Código Sustantivo del Trabajo.

Así las cosas, entra la Sala de Casación Laboral, a señalar que se debe tener en cuenta que el salario integral, tiene un factor eminentemente “prestacional” (“no salarial”) que es el factor prestacional y, otro factor “salarial” que es la base con la que se pagan los aportes a seguridad social integral.

Por lo anterior, señala la Corte que no atinado confundir, que por el hecho de que la empleada hubiese recibido la prestación económica correspondiente a su incapacidad y, que legalmente, hubiese cubierto la EPS (en este caso por ser una incapacidad por enfermedad general), dicho pago se liquida sólo sobre el setenta por ciento (70%) del salario integral, quedando el otro treinta por ciento del factor prestacional, que debería ser cubierto por el empleador, atendiendo a que la incapacidad no es de aquellos eventos que se puedan descontar de las prestaciones sociales. De hecho, indica la Sala de Casación Laboral que no podría confundirse que a la trabajadora se la haya pagado el auxilio económico durante su incapacidad, liquidado sobre la parte salarial mencionada (70%), con la obligación del empleador de pagar prestaciones sociales.

En efecto, la referida Sala de Casación, hace alusión a que, si se atendiera a la teoría del Tribunal Superior, en el sentido de soportar que al pagar el factor prestacional en los casos de empleados que tengan incapacidad y salario integral, habría un “enriquecimiento sin causa” del trabajador, cuyo valor sería asumido a costa del empleador, habría una diferenciación injustificada, por lo siguiente: En el caso de los trabajadores con salario ordinario (no integral), sus prestaciones sociales no se vieran afectadas por sus incapacidades, no obstante, dicha afectación sí se haría expresa en el caso de los salarios integrales, al no pagar el “factor prestacional” al empleado, lo que sería una violación del derecho a la igualdad laboral, previsto en el artículo 10 del Código Sustantivo del Trabajo, que además actualmente tiene desarrollo Constitucional en los artículo 13, 29 y 53 de la Constitución Política de 1991, ya que precisamente, se establece y desarrolla para que los trabajadores no sean tratados desigualmente, entre otros aspectos, por su retribución.

Con lo anterior, la Sala de Casación Laboral, resolvió dejar sin efecto la decisión del Tribunal Superior de Bogotá, en el sentido de indicarle que deberá atender las directrices de la sentencia, acá explicada y, como consecuencia, la extrabajadora no deberá devolver el factor prestacional pagado durante su incapacidad por la Compañía empleadora.

De acuerdo con los antecedentes anteriores, esta es una sentencia que indiscutiblemente, al resolver una tutela con efectos inter partes expone una situación novedosa o por lo menos controversial, en lo relacionado con las incapacidades de los empleados con salario integral.

Lo anterior, teniendo en cuenta que si bien, los argumentos expuestos por la Sala de Casación Laboral, respecto a la conformación del salario integral son precisos, concretos y acordes con las normas vigentes, también podría quedar abierta la discusión acerca del tema que, el factor prestacional, además de incluir prestaciones sociales, como tal y como se ha indicado, incluye la posibilidad para las Partes del contrato laboral, de pactar que allí se pague de antemano la remuneración de otros conceptos tales como horas extras, recargos nocturnos, dominicales, festivos, entre otros, que no son prestaciones sociales y, que el empleador terminaría pagando, aún sin que se hubiesen laborado, en los periodos de incapacidad del trabajador y bajo la posición de que el factor prestacional del salario integral debe ser pagado por el empleador en los periodos de incapacidad; lo que eventualmente, sí podría llegar a ser alegado por las compañías y/o personas empleadoras como un “enriquecimiento sin causa” al llegar a pagar conceptos del factor prestacional, que estuviesen pactados por las partes y, que tuviesen una naturaleza diferente a la de las prestaciones sociales que tienen el salario ordinario, que son los conceptos con los que lo está comparando la Honorable Corte Suprema de Justicia, el no pago del factor prestacional en uno y otro escenario.

Unido a lo anterior, habrá también quienes puedan tener la posición de que no existe una norma expresa que obligue al empleador a pagar el factor prestacional en los periodos de incapacidad y, que precisamente, sí la hay en el caso de la prestación económica que debe pagar, ya sea la EPS o la ARL, durante el periodo de incapacidad. Sumado a lo anterior, estaría también por definir el tema de qué pasaría con los pagos de factor prestacional que se hayan dejado de realizar durante las incapacidades que hubiese tenido la empleada con anterioridad a los periodos alegados en la demanda que dio lugar a esta decisión.

En conclusión, sería ideal que se tenga un fallo posterior sobre el mismo tema, para verificar, si es que esta posición será la que, en adelante, asuma la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, tanto por vía de procedimiento ordinario o de tutela o si fue solamente para el caso concreto de esta tutela; aunque si se atiende a los argumentos de la Sentencia, son generales y, no están fundados únicamente en la afectación del derecho fundamental a la igualdad de la accionante, sino en las diferentes razones que se expusieron.