RESOLUCIÓN 1062 DE 1998

 

RESOLUCIÓN 1062 DE 1998 

(Diciembre 24)

“Por la cual se modifica el capítulo segundo del título tercero de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995, referente a las sociedades calificadoras de valores”.

La Sala General de la Superintendencia de Valores,

en ejercicio de sus facultades legales, en especial de la que le confiere el artículo 4º letra i) de la Ley 35 de 1993, en concordancia con el artículo 33 de la misma ley, y

CONSIDERANDO:

1. Que, de conformidad con el artículo 4º letra i) de la Ley 35 de 1993, en concordancia con el artículo 33 de la misma ley, corresponde a la Sala General de la Superintendencia de Valores fijar las normas con sujeción a las cuales podrán desarrollar su actividad las sociedades que tengan por objeto la calificación de valores;

2. Que las normas de acuerdo con las cuales las mencionadas sociedades desarrollan su actividad se encuentran consagradas en la Resolución 400 de 1995;

3. Que se estima necesario modificar algunas de las condiciones que fija dicha resolución en lo referente al procedimiento de calificación de valores;

4. Que se requiere ajustar la numeración de los artículos correspondientes a los capítulos segundo y tercero del título tercero de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995, con el fin de hacerla consistente con la estructura general de dicha resolución,

RESUELVE:

ART. 1º—Modificar el capítulo II del título III de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995, el cual quedará así:

“CAPÍTULO II

Procedimiento de calificación

ART. 2.3.2.1.—Procedimiento de calificación. Toda calificación de un valor, así como su revisión, deberá hacerse por la junta directiva de la sociedad calificadora con base en un estudio técnico elaborado con sujeción al reglamento, a los criterios de calificación, y al procedimiento técnico que la misma haya remitido a la Superintendencia de Valores.

ART. 2.3.2.2.—Adopción de la calificación. Del estudio técnico, de sus conclusiones, de las deliberaciones sobre el mismo y de la calificación que adopte la junta directiva, se dejará constancia en las respectivas actas, las cuales deberán quedar a disposición de la Superintendencia de Valores. En caso de que la superintendencia requiera copia de esas actas, se mantendrán en reserva y por consiguiente no se incluirán en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios.

PAR.—En los estatutos de la sociedad calificadora deberá estipularse que, para efectos de deliberar y decidir sobre la calificación de un valor, será necesario que se encuentren presentes todos los miembros principales de la junta directiva o, a falta de alguno de ellos, su respectivo suplente.

ART. 2.3.2.3.—Divulgación de la calificación. Toda calificación que vaya a ser objeto de divulgación en el mercado público de valores deberá ser remitida a la Superintendencia de Valores por lo menos con cinco días hábiles de anticipación a la fecha prevista para su comunicación al mercado.

En los eventos en que la calificación sea un requisito para la inscripción del valor en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios y en las bolsas de valores, una vez inscrito el valor en dicho registro la calificación respectiva deberá ser comunicada a las bolsas de valores y al público en general.

Cuando la calificación se realice de oficio, la misma podrá divulgarse por la sociedad calificadora.

Cuando la calificación se realice a solicitud del emisor la misma podrá comunicarse al mercado por la sociedad calificadora, previo consentimiento del emisor que la haya solicitado.

En los eventos en que la calificación de un valor inscrito en el Registro Nacional de Valores haya sido solicitada por un tercero, y para evitar el uso de información privilegiada (Res. 1200/95, art. 1.1.1.1., lit. a)), la sociedad calificadora deberá poner a disposición del mercado la calificación respectiva.

En la información sobre cualquier calificación deberá advertirse de manera destacada que la misma no implica recomendación para comprar, vender o mantener un valor, ni implica una garantía de pago del título sino una evaluación sobre la probabilidad de que el capital del mismo y sus rendimientos sean cancelados oportunamente.

Con toda calificación deberá remitirse a la Superintendencia de Valores, con destino al Registro Nacional de Valores y a las bolsas de valores, una síntesis de las conclusiones del estudio técnico que exponga sucintamente las razones de la calificación otorgada.

La Superintendencia de Valores podrá instruir a las sociedades calificadoras sobre la forma como debe o puede ser comunicada al mercado la respectiva calificación.

ART. 2.3.2.4.—Revisión de la calificación a solicitud del emisor. Efectuada la calificación de un valor a solicitud de un tercero o por la propia iniciativa de la sociedad calificadora, esta última deberá comunicarla al emisor respectivo, antes de revelarla al público, para que dentro de los cinco días siguientes dicho emisor pueda solicitar que se revise la calificación si considera que hay un error en la misma.

Practicada la revisión por parte de la calificadora, esta última podrá divulgarla con sujeción a lo previsto en el artículo anterior.

En todo caso, realizada una calificación que se haya comunicado al mercado público, la entidad emisora podrá solicitar que a su costa se haga otra por una sociedad calificadora distinta. El resultado de esta última evaluación se divulgará en los términos y condiciones que establezca el Superintendente de Valores.

ART. 2.3.2.5.—Revisión periódica de la calificación. Toda calificación que sea requisito para inscribir un valor en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios o en las bolsas de valores, deberá ser revisada periódicamente y, en todo caso, por lo menos una vez al año. Igualmente, para continuar divulgando en el mercado una calificación que de acuerdo con la presente resolución no se requiera como requisito para inscribir un valor, será necesario que la misma sea revisada en forma periódica.

La revisión deberá hacerse siguiendo el procedimiento técnico previsto para el efecto. También deberá revisarse la calificación cuando la sociedad calificadora tenga conocimiento de hechos que por su naturaleza sean susceptibles de alterar sustancialmente la capacidad de pago oportuno por parte del emisor del capital o de los rendimientos del título.

El Superintendente de Valores podrá impartir instrucciones sobre la periodicidad con que debe hacerse la revisión a que hace referencia el inciso primero del presente artículo y la forma como debe divulgarse en el mercado.

Cuando no se realice oportunamente la revisión periódica de la calificación que sea requisito para inscribir un valor en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios o en las bolsas de valores, la Superintendencia de Valores podrá cancelar o suspender la inscripción del valor en la bolsa respectiva y en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios.

Tratándose de valores cuya calificación no sea un requisito para su inscripción en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios, el emisor deberá informar al mercado, al menos con tres meses de antelación a la fecha en que debería efectuarse la revisión, que la misma no se realizará.

ART. 2.3.2.6.—Obligación de reserva. La sociedad calificadora, así como sus administradores y empleados, estarán obligados a guardar reserva sobre aquella información que, de acuerdo con las normas que rigen el mercado público, la sociedad emisora no está obligada a revelar al público.

Lo anterior no obsta para que en el estudio a que se refiere el artículo 2.3.2.1 se incluya toda la información que sea relevante para realizar la respectiva calificación.

ART. 2.3.2.7.—Prohibición de divulgar calificaciones realizadas por entidades que carecen de independencia. No podrá divulgarse en el mercado público la calificación que haya realizado una sociedad calificadora que carezca de la independencia necesaria para realizar tal labor en razón de los vínculos que ella, sus administradores, representantes legales, empleados o beneficiarios reales de su capital, tengan con la sociedad emisora, con el avalista de los títulos o con los beneficiarios reales del tres por ciento (3%) o más del capital de cualquiera de estas sociedades.

Para estos efectos, además de los casos en que la Superintendencia de Valores encuentre que hay vínculos que comprometen la independencia de la sociedad calificadora, se considerará que una sociedad carece de independencia para realizar su labor de calificación cuando:

1. Sus directores, representantes legales, empleados a nivel profesional o beneficiarios reales de cualquier parte de su capital se encuentren en una cualquiera de las siguientes situaciones:

1.1. Hayan tenido dentro de los doce meses anteriores a la fecha de la calificación el carácter de directores, representantes legales o empleados de la emisora, o hayan desarrollado en el mismo período funciones de revisoría fiscal en la sociedad emisora.

1.2. Tengan o hayan tenido dentro de los doce meses anteriores a la calificación, el carácter de directores, representantes legales, empleados o beneficiarios reales del 3% o más del capital de la sociedad matriz de la emisora, de sus filiales o subordinadas, o de la entidad avalista de los títulos objeto de calificación.

1.3. Tengan un contrato de prestación de servicios profesionales con la sociedad emisora, con la matriz, con las filiales o subordinadas de esta última, con la entidad avalista de los títulos objeto de calificación, o con los beneficiarios reales del tres por ciento (3%) o más del capital de una de estas sociedades.

1.4. Hayan intervenido a cualquier título en el diseño, aprobación y colocación del valor objeto de calificación.

1.5. Sean beneficiarios reales del diez por ciento o más del capital de sociedades que se encuentren en alguna de las hipótesis previstas en los numerales 1.1, 1.2, 1.3 y 1.4 del presente artículo.

1.6. Sus cónyuges, o parientes hasta el primer grado de consanguinidad, se encuentren en alguna de las situaciones previstas por los numerales 1.1, 1.2, 1.3 y 1.4 del presente artículo.

2. Sus directores, representantes legales o beneficiarios reales de cualquier parte de su capital se encuentren en una cualquiera de las siguientes situaciones:

2.1. Sean titulares, directa o indirectamente, de valores emitidos por el emisor o hayan recibido en garantía títulos emitidos por el mismo.

2.2. Sean beneficiarios reales del diez por ciento o más del capital de sociedades que se encuentren en alguna de las hipótesis previstas en los numerales 2.1 y 2.2 del presente artículo.

2.3. Sus cónyuges, o parientes hasta el primer grado de consanguinidad, se encuentren en alguna de las situaciones previstas por los numerales 2.1 y 2.2 del presente artículo.

De la misma manera, se considerará que una sociedad carece de independencia para realizar su labor cuando en el proceso de calificación haya participado alguno de sus empleados a nivel profesional que se encuentre en una cualquiera de las situaciones contempladas en los numerales 2.1, 2.2, 2.3 y 2.4 del presente artículo.

Para efectos de lo dispuesto en el presente artículo, en la fecha en que la sociedad calificadora determine realizar la calificación de un valor deberá informar a la Superintendencia de Valores sobre los vínculos que ella, sus administradores, representantes legales, empleados y los beneficiarios reales de su capital social tengan o hayan tenido con la sociedad emisora, con su matriz o sus subordinadas, con los beneficiarios reales del tres por ciento (3%) o más del capital de una de estas sociedades.

PAR. 1º—Para efectos de lo dispuesto en el presente artículo se aplicará la definición de beneficiario real contenida en el artículo 1.2.1.3 de la presente resolución.

ART. 2º—Modificar la numeración de los artículos correspondientes al capítulo tercero del título tercero de la parte segunda de la Resolución 400 de 1995, la cual quedará así:

Categorías

ART. 2.3.3.1.—Categorías de calificación. Las calificaciones otorgadas deberán estar referenciadas por categorías definidas en el reglamento de la respectiva sociedad calificadora de valores. Cada categoría deberá identificar si se encuentra dentro del grado de inversión o dentro del grado especulativo.

Adicionalmente, las categorías que conformen el grado de inversión deberán estar clasificadas en tres niveles: alto, bueno y satisfactorio.

Para las calificaciones de valores o endeudamiento largo plazo, las categorías deberán estar denominadas en letras de menor a mayor riesgo, así: AAA, AA, A, BBB, BB, B, C, D y E. Para valores o endeudamiento corto plazo, en números de menor a mayor riesgo así: 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Las categorías E y 6 deberán asignarse cuando no se cuente con la información necesaria para otorgar una calificación. En cada categoría se podrá adicionar los signos más (+) o menos (-) dependiendo si se aproxima a la categoría inmediatamente superior o inferior respectivamente.

Los criterios técnicos, cuantitativos y cualitativos, tomados en cuenta para otorgar una calificación, deberán evidenciarse en el momento de divulgarla al mercado.

ART. 2.3.3.2.—Homogeneización. La Superintendencia de Valores podrá impartir instrucciones con el fin de que las diversas categorías a que hace referencia el presente título, sean utilizadas de manera homogénea por las sociedades calificadoras.

Igualmente la Superintendencia de Valores podrá autorizar la existencia de subcategorías”.

ART. 3º—La presente resolución rige a partir de la fecha de su publicación.

Publíquese y cúmplase.

Dada en Santafé de Bogotá, D.C., a 24 de diciembre de 1998.

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