RESOLUCIÓN 1456 DE 2000 

(Diciembre 6)

“Por la cual se establecen criterios para la clasificación y calificación de la cartera de crédito y cartera por venta de bienes y servicios, causación de rendimientos y castigo de obligaciones crediticias”.

(Nota: Véase Resolución 141 de 2001 artículo 1º de la Superintendencia de la Economía Solidaria)

El Superintendente de la Economía Solidaria,

en uso de sus atribuciones conferidas por los numerales 2º y 3º, del artículo 36 de la Ley 454 de 1999 y en especial las que el artículo 8º numeral 3º del Decreto 1401 del 28 de julio de 1999,

CONSIDERANDO:

Que corresponde a la Superintendencia de la Economía Solidaria establecer los procedimientos para la presentación de la cartera de crédito y cartera por venta de bienes y servicios, relacionada con el control y supervisión;

Que dicho procedimiento deberá estar enmarcado dentro de los principios de contabilidad generalmente aceptados en el Decreto 2649 de 1993, buscando una mejor clasificación y calificación acorde con las necesidades del sector,

RESUELVE:

ART. 1º—Clasificación de la cartera de créditos. Las entidades sometidas al control y vigilancia por la Superintendencia de la Economía Solidaria, deberán efectuar una evaluación de su cartera de crédito y clasificarla en comercial, de consumo y de vivienda.

1. Se tendrán como cartera comercial las siguientes operaciones activas:

Los créditos superiores a ochenta (80) salarios mínimos legales mensuales.

Los créditos inferiores a ochenta (80) salarios mínimos legales mensuales, que según los reglamentos y/o manuales internos de la entidad vigilada se consideren como comerciales, y no estén expresamente mencionados en los numerales 2º y 6º del presente artículo.

Los créditos que cuenten con garantía hipotecaria y que no se clasifiquen como créditos para vivienda, cualquiera sea su cuantía.

2. Se tendrán como cartera de consumo las siguientes operaciones activas:

— La financiación de primas por parte de las cooperativas de seguros.

— Las comisiones y otras cuentas por cobrar, sin perjuicio de la observancia de las normas especiales sobre constitución de provisiones que les sean aplicables. Se excluyen las que se deriven de créditos que deban clasificarse como comerciales o para vivienda, las cuales deberán tratarse como tales.

— Los créditos cuyo monto no exceda, en el momento del otorgamiento, de ochenta (80) salarios mínimos legales mensuales y que, según los reglamentos y/o manuales internos de la entidad vigilada, no se consideren como comerciales, y no estén expresamente mencionados en el numeral 1º.

3. Para efectos de la clasificación de los créditos comerciales o de consumo, se deberá considerar el monto aprobado por la entidad, independientemente de los desembolsos efectuados.

4. La cuantía que resulte de ochenta (80) salarios mínimos legales mensuales se aproximará al número entero siguiente, expresado en centenas de miles de pesos.

Adicionalmente, para las clasificaciones de los créditos comerciales y de consumo, las entidades deberán efectuar la evaluación de su cartera de créditos y clasificarla, a su vez, según la naturaleza de las garantías que las amparan.

6. Son créditos de vivienda, independientemente de la cuantía, aquellos que cumplan con las siguientes características:

1. Se otorguen para la adquisición, construcción, reparación, remodelación, ampliación, mejoramiento y subdivisión de vivienda propia o para la adquisición de lotes con servicios.

2. Estén amparados con garantía hipotecaria y se destinen para vivienda.

Se consideran también créditos para vivienda los adquiridos a otras instituciones financieras o cooperativas que hubiesen sido otorgados para los fines antes señalados, así como los concedidos a empleados de la respectiva institución para los mismos fines y que en uno y otro caso se encuentren amparados con garantía hipotecaria.

ART. 2º—Calificación de los créditos comerciales. Los créditos comerciales se calificarán así:

1. Categoría "A" crédito normal. Los créditos calificados en esta categoría reflejan una estructuración y atención apropiadas. Los estados financieros de los deudores y/o los flujos de fondos del proyecto, así como la demás información crediticia, indican una capacidad de pago adecuada, en términos del monto y origen de los ingresos con que cuentan los deudores para hacer frente a los pagos requeridos. El deudor está cumpliendo a cabalidad con los términos del crédito, es decir su moratoria no supera un (1) mes.

2. Categoría "B" crédito aceptable. Los créditos calificados en esta categoría están adecuadamente atendidos y protegidos, pero existen debilidades potenciales provenientes de situaciones que afectan o pueden afectar, transitoria o permanentemente, la capacidad de pago del deudor o de sus codeudores o los flujos de caja del proyecto, en forma tal que, de no ser corregidas oportunamente, llegarían a afectar el normal recaudo del crédito.

Además, estarán en esta categoría los créditos con más de uno (1) y hasta tres (3) meses de vencidos.

Las operaciones que deben incluirse en esta categoría pueden presentar una o más de las siguientes características, u otras de análoga naturaleza:

— Plan de amortización inadecuado respecto de los flujos de fondos del deudor.

— Documentación desactualizada o insuficiente, tales como estados financieros, flujos de caja, certificaciones de ingresos, garantías, avalúos, etc.

— Condiciones adversas de mercado que pueden afectar la actividad económica en que se desenvuelve el deudor, o la región geográfica en que desarrolla sus negocios.

— Tendencias o desequilibrios adversos en la condición financiera del deudor que pueden afectar el flujo de ingresos que ha de servir como fuente de pago.

3. Categoría "C" crédito deficiente. Se califican en esta categoría los créditos que presentan insuficiencias en la capacidad de pago del deudor o de sus codeudores o en los flujos de fondos del proyecto, que comprometan el normal recaudo de la obligación en los términos convenidos, aunque no en forma significativa.

Además, entiéndase deficiente el crédito con más de tres (3) y hasta seis (6) meses de vencido.

4. Categoría "D" crédito de difícil cobro. Es aquel que tiene cualquiera de las características del deficiente, pero en mayor grado, de tal suerte que la probabilidad de recaudo es altamente dudosa.

Además, entiéndase de difícil cobro el crédito con más de seis (6) y hasta doce (12) meses de vencido.

5. Categoría "E" crédito incobrable. Es aquel que se estima irrecuperable.

Además, deberán incluirse dentro de esta categoría los créditos con más de doce (12) meses de vencidos.

ART. 3º—Calificación de los créditos de consumo. Los créditos de consumo se calificarán en función de su oportuna atención o del tiempo de vencimiento que registren los saldos pendientes, así:

1. Categoría "A" crédito normal. Créditos que presentan sus cuotas al día o vencimientos hasta un (1) mes, es decir su moratoria no supera un (1) mes.

2. Categoría "B" crédito aceptable. Créditos que presentan vencimientos superiores a un (1) mes y hasta dos (2) meses.

3. Categoría "C" crédito deficiente. Créditos que presentan vencimientos superiores a dos (2) y hasta tres (3) meses.

4. Categoría "D" crédito de difícil cobro. Créditos que presentan vencimientos por más de tres (3) meses y hasta seis (6) meses, y

5. Categoría "E" crédito incobrable. Créditos que presentan vencimientos de más de seis (6) meses.

ART. 4º—Calificación de los créditos de vivienda. La determinación del nivel de riesgo de la cartera de vivienda deberá efectuarse teniendo en cuenta el grado de cumplimiento del respectivo deudor, como se expresa a continuación:

1. Categoría "A" crédito normal. Créditos cuyos instalamentos se encuentran al día o presentan vencimientos hasta un (1) mes.

2. Categoría "B" crédito aceptable. Créditos que presentan vencimientos de más de uno (1) y hasta de cuatro (4) meses.

3. Categoría "C" crédito deficiente. Créditos que presenten vencimientos de más de cuatro (4) y hasta de seis (6) meses.

4. Categoría "D" crédito de difícil cobro. Créditos que presenten vencimientos entre seis (6) y doce (12) meses, y

5. Categoría "E" crédito incobrable. Créditos que presenten vencimientos de más de doce (12) meses.

ART. 5º—Suspensión de causación de intereses e ingresos por otros conceptos. En todos los casos, cuando se califique en C, o en otra categoría de mayor riesgo un crédito de vivienda o comercial, o en D, o en otra categoría de mayor riesgo, un crédito de consumo, dejarán de causarse intereses e ingresos por otros conceptos; por lo tanto, no afectarán el estado de resultados hasta que sean efectivamente recaudados.

Mientras se produce su recaudo, el registro correspondiente se efectuará en cuentas de orden. Este procedimiento deberá efectuarse hasta que el deudor se clasifique en categoría de menor riesgo o cumpla puntualmente con todas las obligaciones y se ponga al día, o cuando se reestructure el crédito o se extinga dicha circunstancia o derecho, por la cancelación total y de inmediato se revertirán los valores registrados con el fin de sanear las cuentas de orden.

ART. 6º—Efecto de las garantías sobre las provisiones. Se define a las "garantías admisibles" como aquellas que ofrecen respaldo jurídicamente eficaz al pago de la obligación garantizada al otorgar al acreedor, una preferencia o mejor derecho para obtener el pago de la obligación.

"Otras garantías" hace referencia a aquellas que pueden ser aceptadas por las entidades como garantía personal de las operaciones activas de crédito que no superen los límites de los cupos individuales de crédito puesto que la categoría inadmisible implica única y exclusivamente que éstas no son idóneas para ampliar el límite básico del 10% del patrimonio técnico.

Para efectos de la constitución de provisiones, las garantías sólo respaldan el capital de los créditos. En consecuencia, los saldos por amortizar de los créditos amparados con seguridades que tengan el carácter de garantías admisibles, se provisionarán en el porcentaje que corresponda según la calificación del crédito.

Cuando la garantía admisible consista en hipoteca o prenda, para establecer el valor de la misma a efectos de lo previsto en el presente numeral, se tomará en cuenta el menor de los siguientes valores:

El valor de mercado del bien gravado, y

— El valor que serviría de base al primer remate, de haberlo, de acuerdo con las disposiciones legales.

Cuando la garantía sean los aportes sociales del asociado deudor, para establecer el valor real de la misma, se tendrá en cuenta el valor registrado como aportes menos la retención por pérdidas según sea el caso.

Cuando la garantía admisible sea distinta de hipoteca, prenda, para establecer el valor de la misma a efectos de lo previsto en el presente numeral, deberá determinarse su valor de realización.

ART. 7º—Cartera por venta de bienes y servicios. Las operaciones referidas son aquellos derechos de la entidad como consecuencia de la venta de bienes producto de la transformación o manufactura, como la comercialización de bienes no transformados por la entidad y de la prestación de un servicio, como también las denominadas "operaciones colector" que normalmente tienen por objeto la venta en firme a plazo de activos improductivos a una persona jurídica, formada en algunos casos por los mismos asociados vinculados a la entidad sometida a control.

ART. 8º—Reglas para su registro y control. Esta operación debe registrarse reflejando la realidad económica y financiera de la misma y teniendo en cuenta la norma básica contable de la prudencia de tal manera que los ingresos y las ganancias no se anticipen ni se sobrestimen.

En la estructura de la cuenta "cartera por venta de bienes" y "cartera por venta de servicios" se ha considerado que la entidad realice la misma clasificación de acuerdo a los parámetros establecidos para la cartera de crédito según esta circular.

ART. 9º—Provisión cartera de clientes. Las entidades vigiladas constituirán provisiones individuales para la protección de la cartera de clientes por venta de bienes y prestación de servicios calificados en categorías de alto riesgo, en los porcentajes que indique la Superintendencia de la Economía Solidaria.

ART. 10.—Castigos. Las entidades sometidas al control y vigilancia de la Superintendencia de la Economía Solidaria, podrán castigar obligaciones crediticias en cualquier tiempo, bajo los siguientes requisitos:

a) La decisión será tomada por el consejo de administración o junta directiva según sea el caso, con base en información suministrada por el representante legal, la cual contendrá un concepto individual de las obligaciones a castigar;

b) La relación de castigos será remitida a la Supersolidaria adjunto a los estados financieros a 31 de diciembre de la respectiva vigencia, adjuntando la parte pertinente del acta respectiva y la certificación del revisor fiscal donde conste la exactitud de los datos.

PAR.—Es entendido que el castigo de cartera no libera a los administradores de las responsabilidades que puedan caberles por las decisiones adoptadas en relación con los mismos y en modo alguno releva a la entidad respectiva de su obligación de proseguir las gestiones de cobro que sean conducentes.

ART. 11.—La presente resolución deroga las demás normas que le sean contrarias, y rige a partir de la fecha de su publicación.

(Nota: Véase Resolución 141 de 2001 artículo 1º de la Superintendencia de la Economía Solidaria)

Publíquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.C., a 6 de diciembre de 2000.

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