RESOLUCIÓN 200 DE 1995 

(Febrero 10)

“Por la cual se establecen criterios y procedimientos para la evaluación y valoración de las inversiones y se dictan otras disposiciones”.

El Superintendente Bancario,

en uso de sus facultades legales y en especial de las que le confieren los literales a) y b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, y

CONSIDERANDO:

1. Que, de conformidad con el literal a) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, la Superintendencia Bancaria tiene la facultad de instruir a las instituciones vigiladas sobre la manera como deben cumplirse las disposiciones que regulan su actividad, fijar los criterios técnicos y jurídicos que faciliten el cumplimiento de tales normas y señalar los procedimientos para su cabal aplicación;

2. Que, de conformidad con el literal b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, la Superintendencia Bancaria tiene la función de fijar las reglas generales que deben seguir las instituciones vigiladas en su contabilidad;

3. Que, según las normas contables de la esencia sobre la forma, de valuación y de prudencia, los hechos económicos deben reconocerse de acuerdo con la realidad económica, deben ser apropiadamente cuantificados y no se deben sobrestimar los activos y los ingresos, con el propósito de cumplir con los objetivos y cualidades de la información contable y, en general, preservar la transparencia de la información;

4. Que las inversiones financieras constituyen uno de los principales activos de las instituciones vigiladas y su adecuada valoración y evaluación son indispensables para conocer la calidad de tales activos y proteger su patrimonio;

5. Que las entidades vigiladas por esta superintendencia tienen bajo su cuidado el manejo y administración eficiente de sus recursos y los de terceros, lo cual hace necesario el establecimiento de criterios de valoración que estén en consonancia con parámetros internacionales y, en particular, con el mercado financiero colombiano;

6. Que es responsabilidad de las entidades vigiladas valorar su cartera de inversiones, para lo cual podrán escoger parámetros razonables de valoración y evaluación de riesgos que atiendan, entre otros aspectos, la inmediatez de sus principales pasivos, con sujeción a los procedimientos técnicos que para el efecto establezca la Superintendencia Bancaria, los cuales constituyen estándares mínimos que pueden ser ampliados por las entidades mediante la aplicación de criterios más prudentes o rigurosos;

7. Que es conveniente que los inversionistas y administradores de la cartera de inversiones conozcan el desempeño de sus activos, independientemente de su rotación, por lo cual la valoración a precios de mercado constituye un elemento fundamental para tales fines;

8. Que es conveniente actualizar las disposiciones vigentes sobre la evaluación de las inversiones con el propósito de valorarlas a precios de mercado, mediante la identificación y medición de los riesgos de mercado, solvencia y jurídicos, para lo cual resulta necesario incorporar nuevos criterios con propósito de: i) Clasificar las inversiones, incluyendo las denominadas inversiones de cobertura. ii) Calificarlas por nivel de riesgo. iii) Constituir provisiones o valorizaciones. iv) Fijar su tratamiento contable y financiero, todo ello con el fin de reflejar el verdadero valor económico de la cartera de inversiones financieras y sus efectos sobre los estados financieros,

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria).

RESUELVE:

CAPÍTULO I

Objeto y alcance de la valoración

ART. 1º—Obligatoriedad de la evaluación. Las instituciones vigiladas por la Superintendencia Bancaria efectuarán una evaluación permanente de la totalidad de sus inversiones de renta fija y de renta variable, incluidas aquellas realizadas con propósitos de cobertura.

Así mismo, esta evaluación deberá comprender las inversiones de renta fija y de renta variable, incluidas aquellas realizadas con propósitos de cobertura, de:

1. Los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales y los fondos mutuos de inversión administrados por las sociedades fiduciarias.

2. Los fideicomisos de garantía y demás fideicomisos administrados por las sociedades fiduciarias.

3. Los fondos administrados por las sociedades administradoras de fondos de pensiones y/o de cesantía y los fondos comunes especiales de naturaleza pública administrados por entidades del régimen de prima media con prestación definida.

4. Los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y por las entidades aseguradoras.

PAR. 1º—Las disposiciones contenidas en la presente resolución no serán aplicables a los aportes efectuados en clubes sociales, en cooperativas o en entidades sin ánimo de lucro, nacionales o internacionales, las cuales se registrarán por su costo ajustado que no podrá exceder en ningún caso de su valor máximo recuperable, conforme a lo establecido en el plan único de cuentas.

PAR. 2º—Tratándose de fondos comunes especiales o fiducias de administración cuyos constituyentes o adherentes sean exclusivamente inversionistas calificados del segundo mercado, conforme a lo dispuesto en la Resolución 707 de 1994 de la sala general de la Superintendencia de Valores y demás normas que la modifiquen o sustituyan, podrán adoptar metodologías de valoración y contabilización especiales siempre que consulten los criterios generales establecidos en la presente resolución, para lo cual deberán ser autorizados individualmente y en forma previa por la Superintendencia Bancaria.

En el evento en que se obtenga la autorización correspondiente, la sociedad deberá adoptar los mecanismos necesarios en orden a suministrar a los inversionistas una información completa y oportuna sobre la metodología de valoración adoptada y la incidencia del nuevo tratamiento en el valor de sus aportes. Para tales efectos, será necesario, además, que en el reglamento del fondo respectivo se establezca como obligación de la sociedad el suministro de información en los términos antes señalados.

ART. 2º—Clasificación de las inversiones. Para efectos de la evaluación, las inversiones deberán clasificarse en inversiones negociables e inversiones no negociables y todas, a su vez, en inversiones de renta fija y de renta variable.

ART. 3º—Inversiones negociables y no negociables. 1. Se clasificarán como inversiones no negociables las que se encuentren en una cualquiera de las siguientes situaciones:

a) Las inversiones de renta variable que se clasifiquen como de baja o mínima bursatilidad, sin ninguna cotización o que no se coticen en bolsas de valores, y

b) Las inversiones de renta variable mediante las cuales se adquiera o se mantenga el control directo o indirecto de cualquier entidad, independientemente de su grado de bursatilidad.

2. Las inversiones que no reúnan una cualquiera de las características señaladas en el numeral anterior, así como las efectuadas por las entidades vigiladas en fondos de inversión y fondos de pensiones y de cesantía, se considerarán como negociables.

PAR. 1º—Se considerarán como negociables la totalidad de las inversiones efectuadas por fondos de pensiones o de cesantía y por fondos comunes especiales de naturaleza pública administrados por entidades del régimen de prima media con prestación definida. Así mismo, serán negociables las inversiones de los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales, fondos mutuos de inversión administrados por sociedades fiduciarias y fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y por las entidades aseguradoras.

PAR. 2º—Las inversiones forzosas y del encaje de las instituciones financieras y las inversiones forzosas en títulos del ICT o del Inurbe y en títulos forestales clase "B" efectuadas por las entidades aseguradoras y las sociedades de capitalización podrán clasificarse como inversiones no negociables hasta el 31 de diciembre de 1996.

PAR. 3º—Las inversiones efectuadas en bonos educativos de valor constante se clasificarán como no negociables.

ART. 4º—Inversiones de renta fija y de renta variable. Se entenderán como inversiones de renta fija los títulos de deuda. Igualmente se considerarán como inversiones de renta fija los títulos que incorporen simultáneamente derechos de crédito y de participación, tales como los títulos mixtos emitidos en procesos de titularización, siempre y cuando exista un compromiso de reintegrar la totalidad del capital en un término no superior a quince (15) años.

Los bonos convertibles en acciones, así como las demás inversiones que no se clasifiquen como de renta fija se considerarán como inversiones de renta variable.

ART. 5º—Inversiones de cobertura. Podrán recibir el tratamiento de inversiones de cobertura los títulos adquiridos que cumplan las siguientes condiciones:

1. Que tengan por objeto exclusivo eliminar o reducir significativamente el riesgo de mercado al que están expuestos los activos, pasivos u otros elementos de los estados financieros de las entidades.

2. Que el tipo de cobertura haya sido autorizada por la Superintendencia Bancaria.

3. Que las operaciones cubiertas y de cobertura sean identificadas explícitamente desde el nacimiento de la cobertura, las cuales se integrarán para efectos financieros como una única operación.

Las inversiones de cobertura adquiridas con el fin de cubrir los riesgos de otras inversiones de renta fija o renta variable se clasificarán como inversiones negociables o no negociables, teniendo en cuenta la naturaleza contable y financiera del elemento cubierto, sin considerar las características intrínsecas del elemento que se utilice como cobertura.

Las inversiones de cobertura adquiridas con el fin de cubrir otros elementos de los estados financieros distintos de los señalados en el inciso anterior se clasificarán conforme lo indique por vía general la Superintendencia Bancaria.

ART. 6º—Reclasificación de las inversiones. 1. De renta fija de no negociables a negociables. Las entidades vigiladas podrán, en cualquier momento, reclasificar las inversiones de renta fija no negociables a negociables. Para tal efecto, se deberán reclasificar necesariamente todas las inversiones de renta fija emitidas por un mismo emisor. Las inversiones de renta fija que se reclasifiquen a negociables, así como las que se adquieran posteriormente del mismo emisor, se mantendrán en dicha clasificación hasta su reembolso o negociación, y su tratamiento contable será el establecido para esta clase de inversiones.

2. De renta variable de negociables a no negociables. Las inversiones de renta variable podrán reclasificarse de negociables a no negociables siempre que se presente alguna de las siguientes condiciones:

a) Que se haya adquirido el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión, independientemente de su grado de bursatilidad;

b) Que durante los últimos seis (6) meses las inversiones se hayan mantenido dentro de la clasificación de baja, mínima o sin ninguna cotización, y

c) Que se retire la inscripción de la inversión en bolsas de valores.

3. De renta variable de no negociables a negociables. Las inversiones de renta variable podrán reclasificarse de no negociables a negociables siempre que no se tenga el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión y durante los últimos seis (6) meses las inversiones se hayan mantenido dentro de la clasificación de alta o media bursatilidad.

4. Inversiones de cobertura. A partir del momento en que se cancele o extinga el elemento cubierto, dejarán de ser inversiones de cobertura y se deberán reclasificar a inversiones negociables o no negociables, de acuerdo con las características propias de la inversión, siguiendo los criterios establecidos en el artículo 3º de la presente resolución.

PAR. 1º—La Superintendencia Bancaria podrá autorizar por vía general otros casos en los cuales las entidades vigiladas se encuentran facultadas para reclasificar las inversiones.

PAR. 2º—A efectos de establecer el control directo o indirecto en una sociedad debe darse aplicación a lo dispuesto en la Circular Externa 55 de 1994, numeral 2º, de la Superintendencia Bancaria.

PAR. 3º—Las entidades que efectúen reclasificaciones de sus inversiones de renta variable, de acuerdo con lo previsto en los numerales 2º y 3º del presente artículo, deberán llevar a la nueva clasificación las demás inversiones de renta variable que posean o que adquieran posteriormente del mismo emisor.

ART. 7º—Valor de mercado. Para efectos de la evaluación, se entenderá como valor de mercado el valor neto de realización, el cual resulta de deducir del precio de mercado los gastos directamente imputables a la conversión del activo, tales como comisiones, impuestos y otros conceptos de similar naturaleza.

El precio de mercado representa el importe en efectivo o su equivalente en que es factible convertir la inversión en la fecha de la valoración, el cual debe ser razonable, verificable y confiable.

ART. 8º—Definición de riesgos. Para efectos de la evaluación de las inversiones se tendrán en cuenta los riesgos que a continuación se definen:

1. Riesgo de mercado. Se entenderá como riesgo de mercado la contingencia de pérdida o ganancia por la variación del valor de mercado frente al valor registrado de la inversión, producto de cambios en las condiciones del mercado, incluidas las variaciones en las tasas de interés o en las tasas de cambio.

2. Riesgo de solvencia. Se entenderá como riesgo de solvencia la contingencia de pérdida por el deterioro en la estructura financiera del emisor o garante de un título, que pueda generar disminución en el valor de la inversión o en la capacidad de pago, total o parcial, de los rendimientos o del capital de la inversión.

3. Riesgo jurídico. Se entenderá como riesgo jurídico la contingencia de pérdida derivada de situaciones de orden legal que puedan afectar la titularidad de las inversiones o la efectiva recuperación de su valor.

ART. 9º—Frecuencia y alcance de la valoración por riesgo de mercado. La valoración de las inversiones señaladas en el artículo primero deberá efectuarse de la siguiente forma:

1. Las inversiones correspondientes a los fondos administrados por entidades administradoras de pensiones y/o de cesantía, los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales, los fondos mutuos de inversión administrados por sociedades fiduciarias, así como los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y por las entidades aseguradoras, en forma diaria, y sus resultados deberán registrarse con la misma frecuencia.

2. Las inversiones de las instituciones vigiladas, así como las de los fideicomisos de garantía y demás fideicomisos administrados por sociedades fiduciarias, en forma mensual, y sus resultados deberán registrarse con la misma frecuencia.

CAPÍTULO II

Valoración de las inversiones de renta fija

ART. 10.—Valoración de las inversiones negociables de renta fija. Las inversiones negociables de renta fija se valorarán por su valor de mercado. Para este propósito se deberá adelantar el siguiente procedimiento:

1. Se debe establecer el flujo de fondos futuros por concepto de rendimientos y capital de los títulos de acuerdo con los términos pactados.

2. Para cada pago del flujo de fondos se debe establecer una tasa de descuento que permita convertir dicho pago futuro a su valor presente.

3. Para calcular las tasas de descuento se debe determinar una tasa de riesgo específica a cada período de causación de rendimientos comprendido entre la fecha de valoración y el vencimiento del pago. La tasa de riesgo del período resulta de combinar dos elementos: la tasa básica y el margen del título, como se define más adelante.

4. La tasa de descuento para cada pago se obtiene de promediar geométricamente las tasas de riesgo de los períodos comprendidos con ponderación exponencial por la fracción o múltiplo de año en cada período.

Se entenderán como tasas básicas aquellas que miden la exposición de la inversión al riesgo de mercado por posibles cambios en el nivel general de tasas de títulos de la misma especie.

Se entenderá como margen el porcentaje que se adiciona o se deduce a las tasas básicas y que recoge la exposición a los riesgos de solvencia y jurídicos, así como la liquidez del título y otros aspectos específicos al emisor y al título. El margen refleja las diferencias de valor entre el título a valorar y el conjunto de títulos de la misma especie y corresponde a la prima que paga un título por referencia a la rentabilidad de otros títulos, cuyas características promedio se resumen en la tasa básica. El margen que se establezca en cada valoración deberá ser constante para todos los períodos de causación de rendimientos.

La determinación de los flujos de fondos futuros, las tasas básicas y el margen se efectuará conforme a los procedimientos que se señalan en los artículos siguientes.

ART. 11.—Reglas para la determinación de los flujos de fondos futuros. Los flujos futuros de las inversiones negociables de renta fija deben corresponder a los montos que se espera recibir por los conceptos de capital y rendimientos pactados en cada título.

La determinación de los rendimientos se efectuará conforme a las siguientes reglas:

1. Inversiones de renta fija a tasa fija. Los rendimientos constantes para cada período de causación se obtendrán de aplicar al principal la correspondiente tasa fija pactada en el título o los pagos específicos contractualmente establecidos, según el caso.

2. Inversiones de renta fija a tasa variable. Los rendimientos variables para cada período de causación se obtendrán de aplicar al principal la tasa de referencia, adicionando o deduciendo los puntos porcentuales pactados en el título, si los hubiere.

Se entenderá como tasa de referencia la tasa de mercado utilizada contractualmente para la determinación del pago de los rendimientos variables. En consecuencia, para las inversiones en moneda legal son las tasas DTF, TCC, corrección monetaria, entre otras; para las inversiones en moneda extranjera son las tasas bancarias (prime, libor y otras) y letras de tesorería gubernamentales.

El monto de los rendimientos variables se deberá establecer de acuerdo con las siguientes reglas:

a) Cuando a la fecha de la valoración se conozca el valor de la tasa de referencia el monto de los rendimientos resultará de la aplicación de dicho porcentaje, y

b) Cuando a la fecha de la valoración no se conozcan los valores futuros de las tasas de referencia, éstos se deberán estimar para cada período de causación de intereses. Para tal efecto, se utilizará uno de los métodos que se señalan en el artículo 14, numeral 1º de la presente resolución.

ART. 12.—Determinación de las tasas básicas. Para efectos de establecer las tasas de riesgo de cada período, la determinación de las tasas básicas de cada flujo de las inversiones negociables de renta fija se efectuará atendiendo los siguientes criterios:

1. Inversiones de renta fija a tasa fija. Las tasas básicas se determinarán de la siguiente manera:

a) Títulos emitidos por el Banco de la República. Los títulos de participación y los demás que emita el Banco de la República tendrán como tasas básicas el promedio de las tasas efectivas de negociación de los títulos de participación de un plazo igual al período remanente al pago de rendimientos, o interpoladas a dicho plazo.

Para establecer dicho promedio se tomarán las tasas efectivas promedio de las bolsas de los últimos diez (10) días en los cuales se haya registrado negociación dentro de los últimos treinta (30) días hábiles. En su defecto, se podrá utilizar el promedio de los últimos cinco (5) días en los cuales se haya registrado negociación en el mismo lapso.

En caso que se hayan registrado menos de cinco (5) negociaciones durante dicho período, se tomará como tasa básica la que se establezca conforme a alguno de los métodos que se señalan en el artículo 14, numeral 2º de la presente resolución;

b) Títulos de renta fija emitidos por la Nación. Los títulos TES y otros emitidos por la Nación en moneda legal tendrán como tasas básicas las tasas efectivas de negociación de los títulos TES, calculadas de acuerdo con lo establecido en el literal anterior, y

c) Otras inversiones de renta fija a tasa fija. Tendrán como tasas básicas las que resulten de aplicar los procedimientos consagrados en el numeral 2º del artículo 14 de la presente resolución.

2. Inversiones de renta fija a tasa variable. Las tasas básicas para las inversiones en moneda legal y extranjera se determinarán con base en las tasas efectivas de referencia, de acuerdo con el siguiente procedimiento:

a) Cuando a la fecha de la valoración se conozca el valor de la tasa efectiva de referencia para un pago de rendimientos, se deberá considerar como tasa básica la tasa efectiva de referencia interpolada al período remanente para dicho pago, y

b) Cuando a la fecha de la valoración no se conozcan los valores futuros de las tasas de referencia, se utilizarán como tasas básicas los mismos valores de las tasas efectivas de referencia utilizadas en la proyección de los flujos de caja de que trata el artículo 14, numeral 1º de la presente resolución.

ART. 13.—Determinación del margen de las inversiones de renta fija. Para la determinación del margen que debe adicionarse o deducirse de las tasas básicas, las entidades deberán tomar como base el margen existente al momento de la colocación del título en el mercado primario, el cual deberán incrementar cuando se advierta deterioro en las condiciones de solvencia del emisor o riesgos jurídicos o de liquidez que reduzcan el valor del título.

El margen en la fecha de la valoración no podrá ser inferior al margen inicial de la fecha de colocación en el mercado primario y se establecerá de acuerdo con las siguientes reglas:

1. Inversiones de renta fija a tasa variable. Para las inversiones cuyo precio de colocación en el mercado primario sea igual a su valor nominal, el margen no podrá ser inferior al establecido contractualmente.

Cuando la inversión haya sido colocada a un precio distinto de su valor nominal, el margen no podrá ser inferior a la diferencia entre la tasa interna de retorno y la tasa efectiva de referencia, correspondientes a la fecha de colocación primaria del título.

Para efectos de calcular la tasa interna de retorno deberá seguirse el procedimiento descrito en el artículo 11, numeral 2º de la presente resolución.

2. Inversiones de renta fija a tasa fija. Para las inversiones cuyo precio de colocación en el mercado primario sea igual a su valor nominal, el margen no podrá ser inferior a la diferencia entre la tasa fija efectiva y la tasa básica de valoración aceptada por la Superintendencia Bancaria, vigente en la fecha de dicha colocación, conforme a lo dispuesto en el artículo 14, numeral 2º de la presente resolución.

Cuando la inversión haya sido colocada en el mercado primario a un precio distinto de su valor nominal, el margen será la diferencia entre la tasa interna de retorno y la tasa básica de valoración aceptada por la Superintendencia Bancaria, correspondientes a la fecha de colocación primaria del título.

Para efectos de calcular la tasa interna de retorno deberá seguirse el procedimiento descrito en el artículo 11, numeral 1º de la presente resolución.

3. Inversiones de renta fija emitidas o garantizadas por la Nación o por el Banco de la República e inversiones forzosas. Las inversiones en moneda legal no se evaluarán por riesgo de solvencia. No obstante, en la determinación del margen deberán considerarse otros factores que afecten negativamente el valor del título, tales como riesgos jurídicos o de liquidez, en adición a los ya incluidos en la tasa básica del emisor. Cuando se trate de inversiones en moneda extranjera el margen corresponderá al establecido contractualmente con referencia a la tasa básica correspondiente.

Para la determinación del margen de las inversiones, las entidades deberán considerar adicionalmente los factores de evaluación contemplados en los artículos 22 y 25 de la presente resolución. Los incrementos en los márgenes observados en otras emisiones de títulos por parte del mismo emisor que reflejen un aumento en el nivel de riesgo podrán ser incluidos para la determinación del margen.

PAR. 1º—Los certificados de depósito a término y demás títulos de deuda existentes, a la fecha de entrada en vigencia de la presente resolución, que no tengan una referencia clara sobre el margen en la fecha de colocación en el mercado primario tendrán un margen mínimo de cero.

PAR. 2º—Tratándose de inversiones en títulos de apoyo cafetero, en aceptaciones financieras y en bonos agrarios Ley 30 de 1988, el margen corresponderá a la diferencia entre la tasa interna de retorno y la tasa básica de valoración aceptada por la Superintendencia Bancaria, correspondientes a la fecha en que se adquirió la inversión.

(Nota: Modificado por la Resolución 500 de 1995 artículo 1º de la Superintendencia Bancaria).

ART. 14.—Parámetros alternativos de valoración de las inversiones de renta fija. Las entidades podrán escoger, para determinar los valores de mercado de las inversiones de renta fija, los parámetros que se señalan a continuación:

1. Para la determinación de los flujos de fondos futuros de las inversiones de renta fija a tasa variable:

a) Método de proyección simple. Para todos los flujos futuros se podrá utilizar el valor actual de la tasa de referencia efectiva de un plazo igual al período de causación de rendimientos de cada pago que se proyecte, o interpolada a dicho plazo;

b) Método de las tasas futuras implícitas. En aquellos casos donde exista una curva de rendimientos se podrá estimar la tasa futura implícita correspondiente a cada período de causación de rendimientos. Para efectos de estimar tasas futuras en períodos posteriores al mayor plazo existente de la curva de rendimientos, se podrá extrapolar la tasa aplicando el valor correspondiente al mayor plazo disponible, y

c) Otros métodos que hayan sido aceptados por la Superintendencia Bancaria.

2. Para la determinación de las tasas básicas de otras inversiones de renta fija a tasa fija:

a) Para las inversiones en moneda legal:

i) El promedio de los últimos diez (10) días de las tasas para valoración que informe la Superintendencia Bancaria, interpoladas para el período remanente al pago de rendimientos.

ii) La tasa DTF efectiva para el plazo de 90 días certificada y publicada por el Banco de la República, y las tasas DTF efectivas para los plazos de 180 y 360 días publicadas por la misma entidad, interpoladas para el período remanente al pago de rendimientos.

iii) Para aceptaciones bancarias el promedio de los últimos cinco (5) días del índice DAB que se calcula con base en las aceptaciones que se negocian en la Bolsa de Bogotá para plazos de 60 y 90 días.

iv) Otras tasas aceptadas para tales efectos por la superintendencia, y

b) Para las inversiones en moneda extranjera se deberá utilizar la tasa interpolada promedio de los últimos diez (10) días de los rendimientos de tesorería de los gobiernos extranjeros en la divisa y para el plazo correspondiente.

Los métodos y tasas a que hacen referencia el literal c) del numeral 1º y el ordinal iv) del literal a) del numeral 2º del presente artículo deberán ser autorizados previamente por la Superintendencia Bancaria, la cual evaluará, entre otros aspectos, su consistencia e idoneidad, conforme a lo dispuesto en la presente resolución, así como la capacidad técnica de la entidad solicitante.

Los demás métodos o tasas señalados en los numerales 1º y 2º del presente artículo que hayan sido escogidos por las entidades deberán ser informados previamente a la superintendencia y no podrán ser modificados en el transcurso de un año fiscal.

PAR. TRANS.—Sin perjuicio de lo previsto en el presente artículo, los métodos o tasas escogidos para la primera evaluación no requerirán ser informados previamente a la Superintendencia Bancaria y podrán ser modificados por una sola vez durante el año fiscal de 1995, previa autorización de este organismo.

ART. 15.—Comparación de los valores de mercado de las inversiones de renta fija frente a los exigidos de acuerdo con la calificación por riesgo de solvencia. El valor de mercado de las inversiones calificadas en categoría "C" o en una de mayor riesgo, de acuerdo con los criterios establecidos en el artículo 23, no podrá ser superior a los valores máximos que se establecen en el artículo 24 de esta resolución.

CAPÍTULO III

Valoración de las inversiones de renta variable

ART. 16.—Valoración de las inversiones de renta variable. Las inversiones de renta variable se valorarán conforme a las reglas que se señalan a continuación:

1. Inversiones que se cotizan en bolsas de valores del país. Las inversiones se valorarán con base en el índice de bursatilidad que informa mensualmente la Superintendencia de Valores, de la siguiente manera:

a) Alta y media bursatilidad. Se valorarán de la siguiente manera:

i) Cuando se registren negociaciones en por lo menos diez (10) días durante los últimos noventa (90) días comunes, promediando todas las cotizaciones promedio ponderadas de las bolsas en dicho período.

ii) Cuando no se registren las negociaciones indicadas en el ordinal anterior, las inversiones se mantendrán a su último valor registrado.

b) Baja o mínima bursatilidad o sin ninguna cotización. Se valorarán de acuerdo con alguna de las siguientes reglas:

i) Por su valor intrínseco, el cual no podrá ser anterior a doce (12) meses contados desde la fecha de la valoración. En todo caso cuando se conozca un valor intrínseco más reciente, deberá utilizarse este último para la correspondiente valoración.

ii) Por un método general que refleje en forma adecuada el valor económico de la inversión, el cual deberá ser previamente autorizado mediante actos de carácter general por la Superintendencia Bancaria.

La superintendencia evaluará con un criterio de prudencia que el método reconozca, entre otros aspectos, la liquidez de los títulos y sus riesgos jurídicos y de solvencia, y

c) Cambio de bursatilidad. Los cambios temporales en la bursatilidad de las inversiones no implicarán una modificación en las reglas de valoración. En consecuencia, la valoración correspondiente se efectuará con sujeción a los criterios que se venían utilizando hasta el cumplimiento del término de seis (6) meses de que tratan los numerales 2º y 3º del artículo 6º de esta resolución.

2. Inversiones que no se cotizan en las bolsas de valores del país ni del exterior. Se valorarán conforme a las reglas previstas para las inversiones de mínima bursatilidad.

3. Inversiones que se cotizan en bolsas de valores del exterior:

a) Inversiones que se cotizan exclusivamente en el exterior. Tales inversiones se valorarán por el precio promedio de las cotizaciones registradas en el último mes o por el último precio de cotización de bolsa reportado durante el mismo período, el que se considere más razonable, convertidos a moneda legal, siempre que se trate de bolsas de valores aceptadas por la Superintendencia de Valores. En todo caso, el método utilizado para cada título deberá ser el mismo para todo el año fiscal.

En el evento en que no se hayan presentado cotizaciones en el último mes o dichas cotizaciones se realicen en bolsas no aceptadas por la Superintendencia de Valores, se procederá conforme a las reglas previstas para las inversiones de baja o mínima bursatilidad, y

b) Inversiones que se cotizan simultáneamente en bolsas del país y del exterior. Se valorarán conforme a las cotizaciones de las bolsas del país donde se registre el volumen más representativo de transacciones, de acuerdo con las reglas del presente artículo, según corresponda.

PAR. 1º—Tratándose de inversiones negociables de renta variable, cuando se presenten pagos de dividendos o utilidades, la valoración deberá efectuarse por la cotización registrada el día del pago en la bolsa donde se transó el volumen más representativo. En adelante, los promedios a que se refiere el literal a) del numeral 1º y el literal a) del numeral 3º del presente artículo se calcularán exclusivamente sobre las negociaciones que se presenten con posterioridad hasta ajustarse a lo dispuesto en la norma citada.

En caso que no se registren negociaciones en la fecha del pago, la valoración se efectuará atendiendo los parámetros establecidos en el presente artículo, según corresponda, hasta el momento en que se presenten negociaciones, evento en el cual la valoración se efectuará con sujeción a lo dispuesto en el inciso anterior.

PAR. 2º—La valoración de las inversiones efectuadas en fondos comunes de inversión ordinarios o especiales y en fondos de pensiones y de cesantía se establecerá con base en el valor de la unidad que calcule la entidad fiduciaria o la sociedad administradora, según el caso, correspondiente al día inmediatamente anterior.

(Nota: Modificado el numeral 1º, lieral a), subliteral i), por la Resolución 500 de 1995 artículo 2º de la Superintendencia Bancaria).

ART. 17.—Control de la representatividad de los valores establecidos para las inversiones de renta variable. Las entidades deberán efectuar un control estadístico de la valoración, por lo menos en forma trimestral, mediante la comparación del crecimiento porcentual de los valores de mercado establecidos con base en el procedimiento previsto en el artículo anterior, frente a la variación porcentual efectiva durante el último trimestre del índice promedio para las acciones de las bolsas de valores, siempre que esta variación sea positiva o igual a cero (0).

En el evento en que la variación del índice promedio para las acciones de las bolsas de valores durante el último trimestre sea negativa, se deberá tomar el mayor valor entre cero (0) y el promedio de los dos últimos trimestres.

Dicho control consistirá en la verificación de la variación porcentual del valor de mercado de cada título de renta variable, en forma tal que:

1. Para inversiones de alta o media bursatilidad la variación porcentual no podrá exceder del doscientos por ciento (200%) del crecimiento porcentual que registre el anterior índice promedio.

2. Para inversiones de baja o mínima bursatilidad la variación porcentual no podrá exceder del ciento cincuenta por ciento (150%) del crecimiento porcentual que registre el índice promedio antes señalado.

3. La variación porcentual del valor de mercado de la totalidad de la cartera de inversiones de renta variable no podrá exceder en su conjunto del ciento veinte por ciento (120%) del crecimiento porcentual que registre el índice promedio indicado, salvo las situaciones que por vía general autorice la Superintendencia Bancaria.

4. En caso que, como resultado de la comparación, se presenten excesos se deberán efectuar los ajustes correspondientes para adecuar la valoración de las inversiones a los límites antes señalados.

CAPÍTULO IV

Tratamiento contable de las inversiones

ART. 18.—Contabilización de las inversiones negociables. Las inversiones negociables se contabilizarán al valor de mercado y las variaciones que se presenten entre éste y el último valor contabilizado se registrarán en las cuentas de resultados.

1. Inversiones de renta variable:

a) Por estar registradas a valores de mercado, no serán objeto de ajustes por inflación, ni rexpresión por ajuste en cambio;

b) Con el fin de evitar el doble registro a resultados, toda vez que el valor de mercado los ha reconocido, los dividendos o utilidades que se repartan en especie, incluidos los derivados de la capitalización de la revalorización del patrimonio, no se registrarán como ingreso y, por ende, no afectarán el valor de la inversión;

c) Los dividendos o utilidades que se repartan en efectivo deberán reducir el valor de la inversión, para evitar el doble registro a resultados, toda vez que el valor de mercado ha reconocido tales dividendos, y

d) Tratándose de bonos convertibles en acciones, su ajuste a valor de mercado se efectuará con base en las normas establecidas para los títulos de renta variable, con sujeción a los términos de conversión previstos en el respectivo prospecto.

2. Inversiones de renta fija. No serán objeto de causación de rendimientos por ningún concepto, incluso los derivados de la rexpresión de los títulos en moneda extranjera, con el propósito de evitar el doble registro a resultados, toda vez que los rendimientos están incluidos en el flujo a descontar.

En consecuencia, al recaudarse un pago de intereses u otros rendimientos, éstos deben eliminarse del flujo de caja que se descuenta, lo que origina en el momento del pago una reducción en el valor de la inversión. Dicho recaudo deberá contabilizarse afectando el valor de mercado de la inversión.

PAR.—Con el propósito de establecer la utilidad o pérdida derivada de la primera valoración, el valor de mercado establecido para las inversiones de renta variable deberá compararse frente al último valor registrado, incluyendo los saldos de provisiones existentes. Tratándose de inversiones de renta fija, el último valor registrado se establecerá adicionando o deduciendo del costo, según corresponda, los rendimientos causados no recaudados o los rendimientos recibidos por anticipado, así como las provisiones existentes.

(Nota: Adicionado el parágrafo 2º por la Resolución 2170 de 1995 artículo 1º de la Superintendencia Bancaria).

(Nota: La Sección Cuarta del Consejo de Estado en Sentencia 7188 del 13 de diciembre de 1995 declaró la nulidad del presente artículo).

ART. 19.—Contabilización de las inversiones no negociables. Los resultados de las valoraciones por el riesgo de mercado de las inversiones no negociables se tratarán contablemente atendiendo las siguientes reglas:

1. Inversiones de renta variable:

a) Su registro se efectuará por el costo ajustado y su ajuste a valor de mercado se efectuará así:

i) En el evento en que el valor de mercado sea superior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia se registrará como superávit por valorización.

ii) Cuando el valor de mercado sea inferior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia afectará, en primera instancia, el superávit por valorización de la correspondiente inversión hasta agotarlo y a partir de ahí afectará el estado de resultados a título de provisiones por riesgo de mercado;

b) Los dividendos o utilidades que se repartan en especie sobre estas inversiones se tratarán así:

i) Por reparto de las utilidades: Se abonan al estado de resultados.

ii) Por reparto de la revalorización del patrimonio: Afectarán el estado de resultados en la cuantía que exceda del valor del ajuste por inflación registrado en la inversión;

c) Los dividendos o utilidades que se repartan en efectivo se registrarán con abono al estado de resultados, y

d) En el caso de inversiones de renta variable en moneda extranjera, el valor de mercado se deberá establecer en la moneda en que se emitió el título, para posteriormente rexpresarse a pesos colombianos. La provisión por la disminución en el valor de mercado y el ajuste por rexpresión deberán registrarse de manera independiente. Las reglas para la constitución de provisiones y la contabilización de valorizaciones serán las establecidas en los ordinales anteriores.

2. Inversiones de renta fija. Las inversiones forzosas se registrarán por su costo de adquisición y su valoración periódica se efectuará mediante la amortización o causación de los rendimientos hasta su redención o vencimiento. La pérdida o ganancia que se genere en la redención anticipada definitiva se podrá diferir y amortizar en lo que reste del plazo original de los títulos para su redención o vencimiento.

PAR.—Con el propósito de establecer los efectos derivados de la primera valoración, el valor de mercado establecido para las inversiones de renta variable deberá compararse frente al último valor registrado, incluyendo los saldos de provisiones existentes. Tratándose de inversiones de renta fija, el último valor registrado se establecerá adicionando o deduciendo del costo, según corresponda, los rendimientos causados no recaudados o los rendimientos recibidos por anticipado, así como las provisiones existentes.

ART. 20.—Contabilización de las inversiones de cobertura. El valor de las inversiones de cobertura deberá contabilizarse y revelarse en forma independiente al elemento cubierto en el balance general.

Las ganancias o pérdidas se deberán registrar en forma compensada con el elemento cubierto de conformidad con las normas contables establecidas para éste.

CAPÍTULO V

Evaluación de los riesgos de solvencia y jurídicos

ART. 21.—Alcance y frecuencia de la evaluación del riesgo de solvencia. La evaluación se realizará sobre la totalidad de las inversiones de renta variable, con excepción de las inversiones efectuadas en títulos clasificados como de alta y media bursatilidad por la Superintendencia de Valores, mientras mantengan tal calificación. Así mismo, se efectuará la evaluación sobre las inversiones negociables de renta fija en el momento de determinar el margen.

Las frecuencias de evaluación serán las siguientes:

1. Durante cada trimestre calendario se evaluarán por lo menos las siguientes inversiones:

a) Las calificadas en la categoría "B" y en categorías de mayor riesgo en la última evaluación;

b) Las que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico del trimestre calendario inmediatamente anterior, acumuladas por emisor;

c) Las que sean iguales o superiores al cinco por ciento (5%) del total de la cartera de inversiones del mes inmediatamente anterior, acumuladas por emisor, y

d) Las inversiones de renta variable en entidades vinculadas y subordinadas.

2. Durante cada semestre calendario se evaluará, por lo menos, el 95% del valor total de las inversiones que deban ser evaluadas por este riesgo.

Los resultados se registrarán a más tardar al finalizar el período de evaluación de acuerdo con la frecuencia antes señalada.

PAR.—Las entidades respecto de las cuales no se hayan establecido normas de patrimonio técnico, deberán tomar como referencia el monto de su patrimonio contable, siempre que en esta resolución se haga alusión al concepto de patrimonio técnico.

ART. 22.—Factores de evaluación del riesgo de solvencia. 1. Determinación del margen de las inversiones de renta fija. Para los efectos del artículo 13 de la presente resolución, las entidades deberán considerar, entre otros, los siguientes factores para establecer el margen:

a) Calificación de agencias evaluadoras de riesgo, si ésta se hubiere efectuado;

b) Capacidad de pago del emisor y del garante de acuerdo con información financiera actualizada y documentada;

c) Servicio de la deuda y cumplimiento de los términos pactados;

d) Información proveniente de estudios sectoriales realizados por entidades de reconocida idoneidad, y

e) Liquidez, cobertura e idoneidad de las garantías, teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la celeridad con que puedan hacerse efectivas, su valor de mercado técnicamente establecido, los costos razonablemente estimados de su realización, y el cumplimiento de los requisitos de orden jurídico para hacerlas exigibles.

2. Inversiones de renta variable. Para efectos de evaluar el riesgo de solvencia se deberán considerar, por lo menos, los siguientes factores:

a) Calificación de agencias evaluadoras de riesgo, si ésta se hubiere efectuado;

b) Situación financiera del emisor de acuerdo con información financiera actualizada y documentada, y

c) Información proveniente de estudios sectoriales realizados por entidades de reconocida idoneidad.

PAR. 1º—Tratándose de inversiones de renta fija emitidas por entidades descentralizadas del orden nacional, así como por entidades territoriales y sus descentralizadas, bastará considerar los factores contemplados en los literales b), c) y e) o a) del numeral 1º del presente artículo.

PAR. 2º—En caso que las inversiones hubiesen sido calificadas por una agencia evaluadora de riesgos, las calificaciones asignadas serán suficientes para ubicarlas en las categorías por riesgo de solvencia, según lo establezca por vía general la Superintendencia Bancaria.

ART. 23.—Calificación de las inversiones por riesgo de solvencia. Las inversiones que deban evaluarse por el riesgo de solvencia se calificarán en las siguientes categorías:

1. Categoría "A" - inversión normal. Las inversiones calificadas en esta categoría muestran una condición satisfactoria de los factores de evaluación del riesgo. En particular, el emisor presenta una adecuada situación financiera, cumple los términos pactados en el título y las garantías representan un factor secundario como fuente de pago de la inversión.

2. Categoría "B" - inversión subnormal. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan tendencias o desequilibrios adversos en su condición financiera, o debilidades potenciales provenientes de situaciones externas que pueden afectar su situación financiera, o la suficiencia de las garantías constituidas, de tal forma que, de no ser corregidas, pueden llegar a comprometer parcialmente la recuperación de la inversión o el recaudo de sus rendimientos. Adicionalmente, aquellas respecto de las cuales no se posea la información suficiente y actualizada para evaluar la condición financiera del emisor.

3. Categoría "C" - inversión deficiente. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan deficiencias en la situación financiera, que comprometen la recuperación de la inversión o de sus rendimientos, aunque no en forma significativa. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a un (1) mes.

4. Categoría "D" - inversión de difícil recuperación. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan deficiencias acentuadas en su situación o condición financiera, o las garantías son inadecuadas, de suerte que la probabilidad de recuperación de la inversión es altamente dudosa. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a dos (2) meses.

5. Categoría "E" - inversión irrecuperable. Es aquella inversión que se estima irrecuperable, en virtud, entre otros factores, de la condición de insolvencia del emisor. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a tres (3) meses.

ART. 24.—Provisiones o pérdidas por riesgo de solvencia. Las entidades que posean inversiones de renta variable o de renta fija que deban ser evaluadas bajo este riesgo, constituirán provisiones o pérdidas, según corresponda, con cargo al estado de resultados, a saber:

1. Inversiones categoría "C" (deficientes). Las inversiones de renta variable no podrán estar registradas por un valor superior al ochenta por ciento (80%) de su valor intrínseco. Por su parte, las inversiones negociables de renta fija no podrán estar registradas por un valor superior al ochenta por ciento (80%) de su valor nominal, incluidos los rendimientos causados no recaudados o excluidos los rendimientos recibidos por anticipado, según corresponda.

2. Inversiones categoría "D" (difícil recuperación). Las inversiones de renta variable no podrán estar registradas por un valor superior al cincuenta por ciento (50%) de su valor intrínseco. Por su parte las inversiones negociables de renta fija no podrán estar registradas por un valor superior al cincuenta por ciento (50%) de su valor nominal, incluidos los rendimientos causados no recaudados o excluidos los rendimientos recibidos por anticipado, según corresponda.

3. Inversiones categoría "E" (irrecuperables). El valor de las inversiones de renta variable y las inversiones negociables de renta fija será igual a cero.

ART. 25.—Evaluación del riesgo jurídico. La evaluación de los riesgos jurídicos se efectuará, por lo menos, en forma trimestral sobre la totalidad de las inversiones y sus resultados se registrarán con la misma frecuencia.

Las contingencias de pérdida probables de la inversión por la exposición al riesgo jurídico deberán reconocerse mediante la constitución de provisiones razonables, cuantificables y verificables o la reducción del valor de la inversión, según corresponda a inversiones no negociables o negociables.

ART. 26.—Disponibilidad de las evaluaciones. Las evaluaciones realizadas por las instituciones deberán permanecer a disposición de la Superintendencia Bancaria y de la revisoría fiscal.

CAPÍTULO VI

Disposiciones sobre el control de las inversiones

ART. 27.—Clasificación, calificación y valoración por parte de la Superintendencia Bancaria. Sin perjuicio de las sanciones personales e institucionales que correspondan, la Superintendencia Bancaria podrá revisar las clasificaciones, las calificaciones y las valoraciones que, de acuerdo con las normas previstas en esta resolución, efectúe cada institución vigilada, pudiendo ordenar las modificaciones pertinentes, cuando constate la inobservancia de los criterios establecidos en la presente resolución.

Por otra parte, la superintendencia podrá elevar las exigencias de provisiones previstas o el registro de pérdidas, cuando existan razones para estimar que la calificación de las inversiones o los criterios de valoración son deficientes.

Las entidades podrán trasladar a categorías de menor riesgo las inversiones calificadas por la Superintendencia Bancaria, siempre que existan razones valederas y que el monto de las reversiones individuales de provisiones por emisor no supere el uno por ciento (1%) del patrimonio técnico del trimestre calendario inmediatamente anterior. Cuando se pretenda efectuar reversiones de provisiones por riesgo de solvencia, producto de recalificaciones que superen el porcentaje señalado, se requerirá autorización previa de la Superintendencia Bancaria.

En todo caso, el total de las reversiones de provisiones por recalificaciones del último año no deberá superar el tres por ciento (3%) del patrimonio técnico del último ejercicio contable. Si llegara a superarlo, toda reversión adicional, independientemente de su cuantía, requerirá autorización previa por parte de la Superintendencia Bancaria.

ART. 28.—Efectos de la calificación por la Superintendencia Bancaria. Cuando la Superintendencia Bancaria califique en categoría "D" o en categoría "E" cualquiera de las inversiones, las instituciones vigiladas deberán llevar a la misma calificación todas sus inversiones del mismo emisor, salvo que se demuestre a la Superintendencia Bancaria la existencia de razones financieras valederas para su calificación en una categoría distinta.

ART. 29.—Efectos de la calificación del emisor por la entidad. Cuando una entidad vigilada califique en categoría "D" o en categoría "E" cualquiera de las inversiones, deberá llevar a la misma categoría, o a una de mayor riesgo, todas sus inversiones del mismo emisor, salvo que demuestre a la Superintendencia Bancaria la existencia de razones valederas para su calificación en una categoría distinta.

ART. 30.—Control interno. Los reglamentos internos de cada institución determinarán el área operativa responsable de llevar a cabo las evaluaciones de las inversiones de que trata esta resolución, y es deber de la junta directiva, del representante legal y demás administradores responsables de las inversiones, velar por el estricto cumplimiento de las evaluaciones, asumiendo responsabilidad por las mismas.

ART. 31.—Responsabilidad del revisor fiscal. En desarrollo de las funciones propias del revisor fiscal, corresponderá a éste verificar el estricto cumplimiento de lo dispuesto en la presente resolución e informar a la Superintendencia Bancaria las irregularidades que en la aplicación de la presente resolución advierta en el ejercicio de sus labores, cuando las mismas sean materiales.

ART. 32.—Revelación de la evaluación de las inversiones en notas a los estados financieros. En las notas a los estados financieros de cada ejercicio contable deberá revelarse, en forma comparada con el ejercicio inmediatamente anterior, por lo menos, lo siguiente:

1. El valor de las inversiones, con sus respectivas provisiones, que correspondan a cada una de las clasificaciones y calificaciones previstas en esta resolución.

2. El valor de las garantías para cada una de las calificaciones previstas en esta resolución.

3. Tratándose de inversiones de renta variable que representen más del veinte por ciento (20%) de participación, se revelará el nombre o denominación social del emisor, su capital social, el porcentaje de participación, el costo ajustado, el valor de mercado, las valorizaciones o provisiones constituidas.

Del mismo modo se procederá cuando el valor de la inversión, por emisor, sea igual o superior al veinte por ciento (20%) del total de la cartera de inversiones.

4. El valor de las inversiones de cobertura y de los elementos cubiertos.

5. Las restricciones jurídicas o económicas que pesen sobre las inversiones, con indicación de las mismas, ya sea por pignoraciones, embargos, litigios o cualesquiera otras limitaciones al ejercicio de los derechos sobre las inversiones o que afecten la titularidad de las mismas.

CAPÍTULO VII

Régimen de transición y vigencia

ART. 33.—Transición a las disposiciones de la presente resolución. Las pérdidas o ganancias que se produzcan como consecuencia de la primera valoración se tratarán conforme se establece a continuación:

1. Fondos comunes de inversión ordinarios y especiales, fondos mutuos de inversión, fondos de pensiones y/o de cesantía. Los fondos comunes ordinarios y especiales, los fondos mutuos de inversión, así como los fondos de pensiones y/o de cesantía que registren pérdidas o ganancias con ocasión de la primera valoración que se efectúe conforme a las disposiciones establecidas en la presente resolución podrán diferirlas, siempre que se observen las siguientes reglas:

a) La pérdida o ganancia neta se determinará sobre la totalidad de la cartera de inversiones, esto es, mediante la compensación de las pérdidas y ganancias generadas por cada título, por efectos de la valoración a mercado, y

b) (Modificado).* Dicho resultado neto —el diferido—, se podrá amortizar linealmente en forma diaria en un período de hasta cuatro (4) meses a partir de la fecha de la primera valoración.

2. (Modificado).* Entidades vigiladas. Las pérdidas o ganancias netas que se generen en la primera valoración podrán amortizarse linealmente en un plazo no superior a cuatro (4) meses a partir de la fecha de la primera valoración. En el caso que las ganancias que resulten de la primera valoración se vayan a capitalizar, las entidades podrán acordar con la Superintendencia Bancaria un plazo mayor para el diferimiento de las mismas.

(Nota: Modificados los numerales 1º, literal b) y 2º por la Resolución 500 de 1995 artículo 3º de la Superintendencia Bancaria).

ART. 34.—(Modificado).* Planes de ajuste por dificultades técnicas y operativas. Las entidades vigiladas que por razones de índole técnico u operativo no puedan dar aplicación a la presente norma en la fecha establecida, podrán convenir con la Superintendencia Bancaria un plan de ajuste que deberá presentarse a más tardar el 31 de marzo de 1995.

(Nota: Modificado por la Resolución 500 de 1995 artículo 4º de la Superintendencia Bancaria).

ART. 35.—(Modificado).* Derogatorias y vigencia. La presente resolución rige a partir de su fecha de publicación y deroga la Resolución 2524 de 1990, con excepción del artículo 11, y demás disposiciones que le sean contrarias.

PAR.—La primera evaluación de las inversiones, así como los controles trimestrales de que trata la presente resolución, deberán efectuarse a más tardar el 31 de marzo de 1995 y sus resultados registrarse en la misma fecha.

Cuando la primera valoración se efectúe con anterioridad a la fecha límite antes señalada, el diferido de que trata el artículo 33 de la presente resolución se podrá amortizar a partir de la fecha de la valoración y hasta el 31 de julio de 1995.

(Nota: Modificado por la Resolución 500 de 1995 artículo 4º (sic) de la Superintendencia Bancaria).

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria).

Publíquese y cúmplase.

Dada en Santafé de Bogotá, D.C., a 10 de febrero de 1995.

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