RESOLUCIÓN 2195 DE 1994 

(Octubre 7)

Publicada en el Boletín Nº 154 de octubre 10 de 1994

“Por la cual se modifica la Resolución 1980 de 1994”.

El Superintendente Bancario,

en uso de sus facultades legales y en especial de las que le confieren los literales a) y b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero,

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria).

RESUELVE:

ART. 1º—El artículo 2º de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 2º—Clasificación de la cartera de créditos. Para los efectos de la evaluación, la cartera de créditos se clasificará en créditos comerciales, créditos de consumo y créditos hipotecarios para vivienda.

Se tendrán como créditos comerciales todas las operaciones activas de crédito registradas en el balance, incluida la venta de activos a plazo, otorgadas por las instituciones destinatarias de la presente resolución, que no deban clasificarse como créditos de consumo o hipotecarios para vivienda, según las pautas que adelante se señalan. Igualmente, se clasificarán como comerciales los contratos de arrendamiento financiero que, por su cuantía, no se clasifiquen como de consumo.

Se entenderá por crédito de consumo:

a) El otorgado a través del sistema de tarjeta de crédito;

b) La financiación de primas por parte de las compañías de seguros;

c) Las comisiones y otras cuentas por cobrar, sin perjuicio de la observancia de las normas especiales sobre constitución de provisiones que les sean aplicables. Se excluyen los conceptos que se deriven de los créditos que deban clasificarse como comerciales o hipotecarios para vivienda, los cuales deberán tratarse como tales;

d) Los cánones y demás conceptos originados en los contratos de arrendamiento o leasing operativo, y

e) Cualquier otra operación activa de crédito registrada en el balance, distinta de los créditos hipotecarios para vivienda, cuyo monto no exceda en el momento del otorgamiento de 300 salarios mínimos legales mensuales. La cuantía que resulte de la aplicación de este literal se aproximará al número entero siguiente expresado en centenas de miles de pesos.

Para efectos de la clasificación de los créditos comerciales o de consumo, se deberá considerar el monto aprobado por la entidad, independientemente de los desembolsos efectuados.

Se entenderán por créditos hipotecarios para vivienda los que se otorguen para la adquisición, construcción, reparación, remodelación, ampliación, mejoramiento y subdivisión de vivienda propia, así como para la adquisición de lotes con servicios, siempre que en uno y otro caso estén amparados con garantía hipotecaria, sea que tales créditos se otorguen por el sistema tradicional o a través del sistema de valor constante. Se consideran también créditos hipotecarios para vivienda los adquiridos a otras instituciones financieras que hubiesen sido otorgados para los fines antes señalados, así como los concedidos a empleados de la respectiva institución para los mismos efectos.

Los créditos amparados con garantía hipotecaria que no cumplan las condiciones señaladas en el inciso anterior para considerarse hipotecarios para vivienda, deberán clasificarse como créditos comerciales o de consumo según corresponda”.

ART. 2º—El artículo 3º de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 3º—Alcance de la evaluación de la cartera comercial. Las evaluaciones de la cartera comercial tendrán el alcance que se consagra en las siguientes definiciones:

a) Evaluación parcial: Para los efectos de la presente resolución, se entenderá por evaluación parcial aquella que comprenda, como mínimo, lo siguiente:

1. Total de créditos, incluidos los rendimientos, la corrección monetaria y otros conceptos que, para el período de la evaluación, sean iguales o excedan del uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la institución al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior.

2. Total de créditos que hayan sido calificados en las categorías “C” (deficientes) y “D” (difícil cobro) por la Superintendencia Bancaria, mientras mantengan tales calificaciones, y por la entidad en la última evaluación efectuada por esta;

b) Evaluación completa: Para los efectos de la presente resolución, se entiende por evaluación completa aquella que comprenda, como mínimo, el 75% del total de la cartera, incluido el monto adeudado por capital, rendimientos, corrección monetaria, y otros conceptos, y en todo caso incluirá:

1. Total de créditos que deban incluirse en la evaluación parcial.

2. Total de créditos calificados en la categoría “B” (subnormales) por la Superintendencia Bancaria, mientras mantengan tal calificación, y por la entidad en la última evaluación efectuada por ésta.

3. Total de los créditos restructurados en el último año. Se entenderá como crédito restructurado aquel respecto del cual se ha celebrado un negocio jurídico de cualquier clase que tenga como objeto o efecto mejorar las condiciones de pago del deudor, tales como novación, prórroga, condonación total o parcial de intereses o capital, u otro de efecto semejante.

También se entenderá como crédito restructurado aquel respecto del cual se ha celebrado un negocio jurídico de cualquier clase que tenga como objeto o efecto sustituir el crédito por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el deudor o las personas que, conforme a las reglas sobre cupo individual de endeudamiento, le sean acumulables.

4. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas que se encuentren tramitando procesos de concurso universal de acreedores, tales como concordato, quiebra o liquidación forzosa administrativa, o que se hayan originado en tales procesos.

5. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a asociados que sean titulares del cinco por ciento (5%) o más del capital pagado de la entidad, a los representantes legales, los miembros de la junta directiva y otros administradores de la misma, así como a las demás personas que les sean acumulables a las anteriores para efecto de los límites individuales de endeudamiento, según las normas pertinentes.

6. Los demás créditos de deudores que tengan obligaciones comprendidas en alguna de las categorías contempladas en los numerales 1º a 3º de este literal.

7. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas cuyas obligaciones para con la institución y las de las personas que deban acumulárseles para efecto de los límites individuales de endeudamiento, en el período de la evaluación, sean o excedan del cinco por ciento (5%) del patrimonio técnico de la entidad financiera al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior. Con este fin, las entidades deberán identificar las relaciones del deudor con otras personas naturales o jurídicas deudoras de la institución que den lugar a la acumulación referida.

8. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas cuyas obligaciones para con otra institución vigilada, hayan sido calificadas por esta última como “D” (difícil cobro) o “E” (irrecuperable), según la última evaluación de cartera.

PAR.—Para los efectos de la presente resolución, las entidades respecto de las cuales no se han establecido normas de patrimonio técnico deberán tomar como referencia el monto de su patrimonio siempre que se haga alusión al concepto de patrimonio técnico”.

ART. 3º—El artículo 4º de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 4º—Frecuencia de la evaluación de la cartera comercial. La cartera comercial se evaluará y sus resultados se registrarán atendiendo la siguiente frecuencia:

a) Todas las instituciones vigiladas deberán efectuar, por lo menos, evaluaciones completas durante el primer y el tercer trimestres de cada año calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 31 de marzo y el 30 de septiembre, respectivamente. Así mismo, deberán efectuar evaluaciones parciales durante el segundo y el cuarto trimestres de cada año calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 30 de junio y el 31 de diciembre, respectivamente, y

b) Las entidades sometidas a vigilancia especial o a cualquiera otra medida cautelar, así como aquellas que realicen cortes de cuentas trimestrales, deberán efectuar, por lo menos, una evaluación completa en cada trimestre calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 31 de marzo, el 30 de junio, el 30 de septiembre y el 31 de diciembre, respectivamente”.

ART. 4º—El artículo 5º de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 5º—Frecuencia de la evaluación de la cartera de consumo y de la cartera hipotecaria para vivienda. La evaluación de la cartera de consumo y de la cartera hipotecaria para vivienda se realizará mensualmente y sus resultados se registrarán a más tardar al finalizar el mes objeto de evaluación”.

ART. 5º—El artículo 8º de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 8º—Calificación de los créditos comerciales por nivel de riesgo. Los créditos comerciales se calificarán, a partir de todos los factores mencionados en el artículo 7º, en las siguientes categorías:

a) Categoría “A”: crédito normal. Los créditos de esta categoría reflejan una estructuración y atención apropiadas. Los estados financieros de los prestatarios y demás información crediticia indican una capacidad de pago adecuada, en términos del monto y origen de los flujos ordinarios de ingresos propios con que cuentan los deudores para hacer frente al pago requerido. El cliente está cumpliendo a cabalidad con los términos del crédito y la garantía representa un factor secundario como fuente de pago de la obligación;

b) Categoría “B”: crédito subnormal. Los créditos calificados en esta categoría están actualmente bien atendidos y protegidos, pero existen debilidades potenciales provenientes de situaciones que afectan o pueden afectar, transitoria o permanentemente, la capacidad de pago del deudor o sus codeudores, en los términos originalmente pactados, o la suficiencia de las garantías constituidas, en forma tal que, de no ser corregidas oportunamente, llegarían a afectar el normal recaudo del crédito. Cuando menos, entiéndase subnormal el crédito con más de un (1) mes y hasta dos (2) meses de vencido.

Las operaciones que deben incluirse en esta categoría pueden poseer una o más de las siguientes características, u otras de análoga naturaleza:

1. Acuerdo de pago y estructura inadecuados respecto del tipo de crédito.

2. Documentación desactualizada o insuficiente.

3. Condiciones adversas de mercado que pueden afectar la actividad económica en que se desenvuelve el deudor, o de la región geográfica en que desarrolla sus negocios.

4. Tendencias o desequilibrios adversos en la condición financiera del deudor que pueden afectar el flujo de ingresos que ha de servir como fuente normal de pago.

5. Son producto del incumplimiento de políticas internas de la institución vigilada.

6. Inadecuada supervisión del crédito;

c) Categoría “C”: crédito deficiente. Estos créditos presentan deficiencias en la capacidad de pago del deudor o sus codeudores, o pérdida o deterioro en el valor de las garantías, que comprometen el normal recaudo de la obligación en los términos convenidos, aunque no en forma significativa. Cuando menos, entiéndase deficiente el crédito con más de dos (2) y hasta cuatro (4) meses de vencido;

d) Categoría “D”: crédito de difícil cobro. Es aquel que tiene cualquiera de las características del crédito deficiente, pero cuya contingencia de pérdida es mayor, porque, entre otros aspectos, sus deficiencias son acentuadas, el prestatario presenta una difícil situación financiera o la calidad e idoneidad de las garantías son inadecuadas, de tal suerte que la probabilidad de recaudo es altamente dudosa. Cuando menos, entiéndase de difícil cobro el crédito con más de cuatro (4) y hasta doce (12) meses de vencido, y

e) Categoría “E”: crédito irrecuperable. Es aquel crédito que se estima incobrable. Deberán incluirse dentro de esta categoría, por lo menos, los créditos con más de doce (12) meses de vencidos”.

ART. 6º—El artículo 10 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 10.—Calificación de los créditos hipotecarios para vivienda. La determinación del nivel de riesgo de la cartera hipotecaria para vivienda deberá efectuarse teniendo en cuenta, cuando menos, el grado de cumplimiento del respectivo deudor y la suficiencia y facilidad de realización de la garantía hipotecaria, como se expresa a continuación:

a) Categoría “A”: créditos cuyos instalamentos se encuentran al día o presenten vencimientos hasta de un mes;

b) Categoría “B”: créditos que presenten vencimientos de más de uno (1) y hasta cuatro (4) meses;

c) Categoría “C”: créditos que presenten vencimientos de más de cuatro (4) y hasta seis (6) meses;

d) Categoría “D”: créditos que presenten vencimientos de más de seis (6) y hasta doce (12) meses, y

e) Categoría “E”: créditos que presenten vencimiento de más de doce (12) meses.

Los plazos de morosidad aquí indicados son estándares mínimos de calificación. Por ende, se podrán calificar los créditos en categorías de mayor riesgo con base en otros factores de evaluación indicados en el artículo 7º.

En todo caso, cuando la garantía hipotecaria se deteriore y su cobertura se torne insuficiente, deberá calificarse el crédito en una categoría de riesgo superior”.

ART. 7º—El artículo 14 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 14.—Provisión de intereses, corrección monetaria y otros conceptos. En la misma oportunidad en que, de acuerdo con el artículo 13, se deba suspender la causación de rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos, se provisionará la totalidad de las cuentas por cobrar correspondientes”.

ART. 8º—El artículo 16 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 16.—Efecto de las garantías sobre las provisiones. Los créditos amparados con seguridades que, según las normas referentes a cupo individual de endeudamiento, tengan el carácter de garantías admisibles, se provisionarán, en el porcentaje que corresponda según la calificación del crédito, sobre la diferencia entre el valor del crédito —tal como se define en el artículo 15— y el valor de la garantía.

No obstante, si la garantía no se hace líquida dentro de los doce (12) meses siguientes al incumplimiento, para efectos de la constitución de provisiones, la garantía se considerará hasta por el cincuenta por ciento (50%) de su valor. Tratándose de garantías hipotecarias el plazo previsto en el presente inciso será de dieciocho (18) meses.

Transcurridos veinticuatro (24) meses contados desde el incumplimiento, si la garantía no se ha hecho líquida deberá elevarse la provisión al ciento por ciento (100%) del capital adeudado, independientemente de la cobertura de la misma. Tratándose de garantías hipotecarias, el plazo previsto en el presente inciso será de treinta (30) meses.

Cuando la garantía admisible consista en hipoteca o prenda, para establecer el valor de la misma a efectos de lo previsto en el presente artículo, se tomará en cuenta el menor entre los siguientes valores:

— El valor de mercado del bien gravado.

— El valor que serviría de base al primer remate, de haberlo, de acuerdo con las disposiciones del Código de Procedimiento Civil referentes al proceso ejecutivo prendario o hipotecario, según el caso.

Cuando la garantía admisible sea distinta de hipoteca o prenda, para establecer el valor de la misma a efectos de lo previsto en el presente artículo, deberá determinarse su valor de realización.

PAR.—Se sujetarán a las mismas reglas los créditos hipotecarios para vivienda y los créditos comerciales y de consumo de las entidades aseguradoras y compañías de capitalización que, por disposición legal, deban asegurarse con prenda de títulos o hipoteca. Las garantías mencionadas se considerarán admisibles, para los efectos previstos en el presente artículo, en relación con la constitución de provisiones”.

ART. 9º—El artículo 17 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 17.—Reglas para la constitución de provisiones respecto de deudas a cargo de la Nación o garantizados por ésta o por el Banco de la República. No habrá lugar a la constitución de provisiones respecto de créditos a cargo de la Nación, o garantizados por ésta, siempre y cuando se disponga de la correspondiente reserva de apropiación debidamente calificada y aprobada por la autoridad competente, para atender su cancelación tanto por capital como por intereses, corrección monetaria y otros conceptos, hecho que deberá acreditarse debidamente.

En caso que no se cuente con la apropiación presupuestal o si ésta no cubre el monto de la obligación principal o sus intereses, corrección monetaria y otros conceptos, se deberá constituir provisión por la parte no cubierta, suspender y provisionar los rendimientos citados, con arreglo a las normas contempladas en los artículos 13, 14 y 15.

Adicionalmente, no habrá lugar a la constitución de provisiones respecto del capital, intereses, corrección monetaria y otros conceptos de créditos garantizados por el Banco de la República, hecho que deberá acreditarse debidamente a la Superintendencia Bancaria”.

ART. 10.—El artículo 18 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 18.—Reglas para la constitución de provisiones respecto de la cartera comercial no calificada. A más tardar, en la oportunidad en que deban registrarse los resultados de la evaluación de la cartera comercial, se constituirá una provisión general sobre la parte no calificada, cuyo monto resultará de multiplicar el coeficiente de riesgo individual para la cartera comercial de que trata el artículo 19 por el total de la cartera comercial no calificada, incluido el valor de los intereses, corrección monetaria y otros conceptos causados y no recaudados”.

ART. 11.—El literal f), el inciso segundo y el parágrafo del artículo 21 de la Resolución 1980 de 1994, quedarán así:

“f) Cuando la restructuración modifique alguno de los elementos originalmente pactados, distinto del señalado en el literal anterior y tales modificaciones traigan consigo el cambio de objeto o de sujetos o la variación de las condiciones financieras, particularmente la tasa de interés, deberá cancelarse, en efectivo o bienes altamente líquidos, cuando menos el treinta por ciento (30%) de los intereses, corrección monetaria y otros conceptos causados.

En los eventos previstos en los literales e) y f), los créditos restructurados deberán calificarse respectivamente en las categorías “B” y “C” —o una de mayor riesgo—, y sujetarse a las normas generales sobre constitución de provisiones y suspensión de la causación de intereses, corrección monetaria y otros conceptos predicables a la correspondiente calificación.

PAR.—Las restructuraciones de créditos calificados en categoría “A” que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad vigilada del trimestre calendario inmediatamente anterior, deberán ser informadas a esta superintendencia junto con los estados financieros del período en que se produzcan”.

ART. 12.—El primer inciso del artículo 22 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 22.—Reversión de provisiones respecto de créditos a cargo de personas que alcancen acuerdos informales o extraconcordatarios. Tratándose de créditos que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior, a cargo de deudores del sistema que, estando en difícil situación financiera, celebren acuerdos informales o extraconcordatarios con sus acreedores, o acuerdos preconcordatarios para restructurar sus obligaciones, sólo podrán modificarse las provisiones constituidas cuando la Superintendencia Bancaria lo autorice previamente, siempre que los acuerdos reúnan las siguientes condiciones”.

ART. 13.—El artículo 23 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 23.—Provisiones respecto de créditos a cargo de personas que se encuentren tramitando procesos de concurso universal de acreedores. Sin perjuicio de las provisiones constituidas con anterioridad a la iniciación del proceso, las cuales no podrán reversarse, todos los créditos a cargo de personas respecto de las cuales se inicien procesos de concurso universal de acreedores se calificarán inmediatamente en las categorías “D” o “E”, sujetándose para efectos de constitución de provisiones, suspensión de causación de rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos a lo previsto para tales categorías.

En todo caso, con independencia de las garantías, el capital de tales obligaciones se provisionará en el ciento por ciento (100%) al cumplirse un año desde la iniciación del respectivo proceso, o antes cuando, existiendo providencia en firme de graduación y calificación de créditos, se establezca la insuficiencia de los activos del deudor para atender la totalidad de las obligaciones a su cargo.

Tratándose de créditos que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad del trimestre calendario inmediatamente anterior, podrán reducirse las provisiones constituidas, si la Superintendencia Bancaria lo autoriza previa demostración de que existen condiciones que la hagan aceptable. Tratándose de créditos de cuantía inferior, bastará notificar la reducción de provisiones a la Superintendencia Bancaria, quien podrá ordenar constituirlas nuevamente.

PAR.—La reversión de provisiones, una vez aprobado el acuerdo concursal, se sujetará a las mismas reglas”.

ART. 14.—El artículo 28 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 28.—Revelación de la evaluación de la cartera en las notas a los estados financieros. En las notas a los estados financieros de cada ejercicio contable deberá revelarse, en forma comparada con el ejercicio inmediatamente anterior, por lo menos lo siguiente:

a) Los montos de capital, rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos de los créditos comerciales, de consumo e hipotecarios para vivienda que correspondan a cada una de las calificaciones previstas en esta resolución;

b) El valor de las garantías admisibles para cada una de las calificaciones previstas en esta resolución, por cada clase de créditos;

c) El valor de las provisiones por concepto de capital, de rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos, que correspondan a cada una de las calificaciones, por cada clase de créditos, incluyendo la provisión general sobre los créditos comerciales no calificados, así como las provisiones ordenadas por la Superintendencia Bancaria como consecuencia de los coeficientes de riesgo;

d) Los coeficientes de riesgo individual y global de cartera, y

e) El valor de los créditos restructurados, de los créditos a cargo de personas que alcancen acuerdos informales y extraconcordatarios, y de las personas que se encuentren tramitando procesos de concurso universal de acreedores. La revelación deberá separar, por cada circunstancia en particular, los saldos de capital, rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos, valor de las garantías admisibles y las provisiones constituidas”.

ART. 15.—El artículo 29 de la Resolución 1980 de 1994, quedará así:

“ART. 29.—Norma transitoria. Las entidades vigiladas podrán distribuir las provisiones adicionales que se deriven de la primera evaluación de cartera comercial, de consumo e hipotecaria para vivienda bajo las reglas de la presente resolución, así: el veinticinco por ciento (25%) hasta el 31 de diciembre de 1994; el veinticinco por ciento (25%) hasta el 31 de marzo de 1995; el veinticinco por ciento (25%) hasta el 30 de junio de 1995 y el restante veinticinco por ciento (25%) hasta el 30 de septiembre de 1995.

Tales provisiones adicionales deberán ser informadas por escrito a la Superintendencia Bancaria, en donde se indicará la cuantía por cada clase de cartera y la forma como se va a cumplir con el programa propuesto en el presente artículo.

No obstante, las entidades que puedan registrar pérdidas significativas como consecuencia de la primera evaluación de cartera bajo las reglas de la presente resolución, podrán convenir con la Superintendencia Bancaria un plan de ajuste, que deberá ser presentado a más tardar el 31 de diciembre de 1994, el cual podrá ser revisado por esta entidad en cualquier tiempo.

PAR. 1º—El flujo de caja como factor de evaluación, de acuerdo con lo previsto en el artículo 7º de esta resolución, sólo se considerará para aquellos créditos existentes que excedan del 1% del patrimonio técnico a 30 de septiembre de 1994, así como para los créditos que se otorguen a partir de la vigencia de la presente resolución.

PAR. 2º—Para los efectos de la presente resolución, los créditos que hubiesen sido clasificados como de consumo por los establecimientos bancarios hasta septiembre 30 de 1994, bajo los parámetros de la Resolución 2053 de 1989 (2), podrán continuarse clasificando como tales. Así mismo, los créditos clasificados como comerciales y que por razón de los criterios definidos en esta resolución deban considerarse como de consumo, podrán clasificarse y calificarse atendiendo lo dispuesto para estos últimos”.

ART. 16.—Adiciónase el artículo 30 de la Resolución 1980 de 1994 con el siguiente parágrafo:

“PAR. TRANS.—La evaluación de la cartera de créditos a 30 de septiembre de 1994 se efectuará conforme a los parámetros establecidos en la Resolución 2053 de 1989.

La primera evaluación completa de la cartera comercial se efectuará durante el cuarto trimestre de 1994 y sus resultados se registrarán a más tardar el 31 de diciembre del mismo año, con sujeción a lo dispuesto en la presente resolución”.

ART. 17.— Derogatorias y vigencia. La presente resolución rige a partir de la fecha de su publicación y modifica en lo pertinente la Resolución 1980 de 1994.

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria).

Publíquese y cúmplase.

Dada en Santafé de Bogotá, D.C., a 7 de octubre de 1994.

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